Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. VIERNES 8 DE MAYX) DE Í 9 ÓS. EDICIÓN I. a PAG. 14, V V V D. RAFAEL be MADRID. EL CONCURSO HJP 1 CO BUSTOS, GANADOR DE LA COPA DEL REY, Y EL TENIENTE J CQUOTOT QUE OBTUVO EL PRJMER LAZO EN LA MISMA PRUEBA Fot. Goñi SANGRE Y ARENA a sí se titula la última novela que acaba. de publicar Blasco Ibáñez, llamada á obtener uno de los éxitos más ruidosos de cuantos lia obtenido el ilustre escritor. Conociendo el temperamento literario de Blasco Ibáñez y sus especiales condiciones de novelista, lo. s que aun no hayan leído esta nueva obra con que enriquece su labor brillante no vacilarán en predecirle el triunfo con la sola noticia del asunto desarrollado. Sangre y arena es la novela de la torería. ¿Quién mejor que el popular escritor va lenciano puede, entre nosotros, dar vida en las páginas de un libro á las pintorescas escenas de la vida del torero y á las figuras que se mueven en ese ambiente? Ha sido siempre motivo de extrañeza, para los extranjeros aún más que para los españoles, que siendo la fiesta de los toros lo másT castizo y típico de nuestras costumbres, 3 el torero un personaje que preside constantemente nuestra actualidad, no hubiera, sin embargo, en España una obra literaria estimable dedicada á estudiar á ese ¿éroe de las muchedumbres. Contamos, en efecto, con algunas obras notabilísimas de pintura y de escultura inspiradas en asunto tan español como interesante; pero hasta ahora nos faltaba una novela que nos presentara, no ya el aspecto externo, pero también el espíritu de tales cosas y de tales gentes. Hubo algunos intentos, pero sin llegar al acierto definitivo. Y claro es que no nos referimos á las tonterías y á las ridicuD. VICENTE BLASCO JBÁÑEZ leces de los escritores extranjeros que pintaron el torero de la caja de pasas con- INSIGNE AUTOR DE SANGRE Y ARENAs Fot. Walter. frescura inaudita; nos acordamos de los escritores españoles que con mejor intención que fortuna han ensayado esa que pudiéramos llamar epopeya popular, entre cuyos trabajos hay algunos estimables, pero sin llegar á lo exigido. Y he aquí ya realizado ese propósito por la maravillosa pluma de Blasco Ibáñez. Sangrey arena circulará profusamente en España y atravesará las fronteras, llevando á todas partes la visión clara y precisa del espectáculo más nacional y de sus figuras curiosas y admirables. Juan Gallardo, el torero, el tipo representativo de esa vida y de esas costumbres, que simboliza tantas cosas más- admiradás que comprendidas, está estudiado por el novelista con verdadero amor y, por lo tanto, con arte. Desde sus comienzos fatigosos hasta su muerte trágica, después de gozar las dulzuras del triunfo y las amarguras de la indiferencia del público, la vida de Gallardo se nos ofrece en Sangre y arena como un curioso é interesante panorama de luchas y pasiones, de miserias y de glorias. Junto á él se mueven ágilmente las figuras de doña Sol, del apoderado, del médico. Ruiz, del ganadero, del picador, del banderillero, de la familia del espada. Tipos interesantísimos, acusados en sus verdaderas proporciones por el talento de Blasco Ibáñez, y que, aun siendo personajes secundarios, tienen á veces por su propia importancia una fuerza y un vigor considerable. La trama de la novela es sencilla y está llevada con la maestría natural en SH autor, con lógico y supremo interés. Y en ella sobresalen, como era lógico esperar de Blaseo Ibáñez, soberbias descripciones de cuadros- -tales como la Semana Santa en Sevilla y la corrida de toros, -que tienen ese imponderable poder sugestivo, esa fuerza de evocación de la realidad cuyo secreto sólo poseen los verdaderos artistas.