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A B C MIÉRCOLES 22 DE ABRIL DE 1908. EDICIÓN 4. PAG. 8. breve copio elocuente, y en el que ha tratado, cuestiones transcendentales. Se muestra conforme con el ideal propuesto por el Sr. Moret, esto es, dejar á los elegidos del pueblo que nombren el alcalde; pero esto no puede hacerse desde el primer momento, por una razón fácil de comprender. Con esta ley que se está discutiendo se va á realizar una transformación completa ¡áelavida municipal, y hay que empezar por inyectar en su alma, por no decir en su ¡cuerpo, la idea del cumplimiento del deber, y cuando este período de aclimatación pase, entonces se les podrá otorgar esa facultad y la de residenciar al alcalde. Hacerlo ahora sería en extremo temerario. L, a cuestión del nombramiento de alcaldes- -dice el Sr. Maura- -ha sido muy discutida en la Comisión y en el Gobierno, teniendo presente las peticiones enérgicas formuladas por las extremas izquierdas. No cabe duda alguna de que el alcalde significa la persona de mayor confianza del pueblo para que administre sus intereses, y, cor lo tanto, es lógico que el pueblo le elija. Pero también no debe olvidarse que el alcalde representa un principio de autoridad delegada del Poder central siendo representante del Gobierno, y éste debe tener sus garantías para el cumplimiento exacto de esa delegación; pero al Gobierno le repugna el nombramiento de Real orden, porque cree que, dado el sistema parlamentario en que vivimos, esos nombramientos no tienen la santidad debida, y de aquí por qué la Comisióu ha resuelto que los pueblos elijan sus alcaldes, pero sujetos á las limitaciones que establece el Poder central. De este modo, cuando el alcalde delinque como delegado del Poder central, el Gobierno le juzga; cuando delinque en actos de la vida local es residenciado por los concejales. Confía en que no se dará el caso de que á un alcalde se le quiten las facultades dellegadas que le otorga el Gobierno, y si se üa alguno será un verdadero caso extremo (de verdadera violencia. Así, pues, la destitución será más justa y no quedará sujeta al capricho de un cacique. Y termina pidiendo á todos le ayuden á- -Salvar estas dificultades que pueden presentarse en la práctica, teniendo en cuenta que el alcalde es un poder frente á otro poder. El Sr. MORET rectifica brevemente. Se muestra conforme con la exposición de ideas expuestas por el jefe del Gobierno acerca de la autoridad municipal; pero no ¡deja de conocer los tropiezos que en la práctica han de producir las dos autoridades delegadas: la del gobernador y la del alcalde, y siempre vencerá el gobernador, amparado por un ministro de la Gobernación poco escrupuloso. A su juicio, no hay otra solución que disminuir en la ley las facultades delegadas, porque piensa lo que puede ocurrirle cuando él gobierne y tenga que aplicar esta ley. (Rumores en la minoría republicana. Y termina diciendo que esta ley no será Comprendida y aceptada por el país, si no se le explica de manera clara y sin anfibo ogías. El señor presidente del CONSEJO rectifica brevemente, explieando la necesidad de la reforma de las leyes substantivas cuando sean un obstáculo para el desarrollo de la vida local. Defiende nuevamente el nombramiento de los alcaldes en la forma en que señala la ley. El Sr. SÁNCHEZ GUERRA retira los ar. líenlos 212 y 213, Se desechan las enmiendas y se susoen- V- i 1 P le c- iói las oeno i SESIÓN DE HOY 12 D E AÉB 1 LDE Í 9 O8 HASTA LAS CINCO Y MEDIA DE LA TARDE EL PLEITO DE SIEMPRE A las tres y media ocupa el Sr. Dato su sitial, habiendo regular concurrencia de diputados, y en presencia de los ministros de Estado, Gobernación y Fomento. Pasados algunos minutos, declara el señor Dato abierta la sesión, y al leerse el acta, el Sr. SORIA. NO pide que se cuente el número. I, a mayoría solicita votación nominal y efectúase ésta, siendo aprobada el acta por 90 votos. El Sr. SORIANO pide la palabra sobre xa votación, y pregunta al piesidente de la Cámara si está dispuesto que se cumpla el i art. 109 del Reglamento, qae pide que se hallen 70 diputados en el salón para abrirse la sesión, y no hacerse votación nominal para dar tiempo á que entren diputados suficientes El Sr. P R E S I D E N T E manifiesta que h a abierto la sesión poique, según le han dicho los secretarios, había en el salón más de 70 diputados. S. S. -dice- -ha pedido que se cuente el número, y otros diputados h a n solicitado que se vote el acta nominalmente, y como esta disposición tiene preferencia, según el reglamento así se ha piocedido (Bien en la mayoría. El Sr. SORIANO no se cía por satisfecho con estas explicaciones y pregunta que cuándo se entiende abierta la sesión El señor P R E S I D E N T E repite las anteriores manifestaciones sin lograr ponerse de acuerdo. El Sr. AZCARATE considera que el momento oportuno para pedir que se cuente el número es al hacerse la piegunta de si se aprueba el acta. El señor P R E S I D E N! o, se muestra de acuerdo con esta doctrina. El Sr. SORIANO insiste en que el presidente no h a procedido con arreglo al reglamento, i El Sr. PRESIDENTE: S. o. no puede censurarme sino en la forma reglamentaria; hágalo así si quiere. (Bien en la mayoría. El Sr. SORIANO insiste en que no entiende el criterio del señor presidente, en medio de los murmullos de la Cámara. NECROLOGÍA Se da cuenta á la Cámara de fallecimiento de D. Eleuterio Delgado. El Sr. P R E S I D E N T E dedica sentidas y elocuentes palabras al finado, cuyas excelentes cualidades encomia. El Sr. MORET se asocia á estas manifestaciones, en nombre de la minoría liberal, y el ministro de FOMENTO en el del Gobierno. Por unanimidad se acuerda que conste en acta el sentimiento con que la Cámara ha sabido el fallecimiento del Sr. Delgado Acuérdase seguidamente que se proceda á elección parcial en el distrito de Vivero, que representó el Sr. Delgado. RUEGOS Y PREGUNTAS El Sr. FERNANDEZ L, ATORRE pregunta al ministro de Estado si son exactas las noticias publicadas en la Prensa sobre abusos cometidos en las posesiones españolas de Guinea. El ministro de ESTADO, en términos vagos, contesta que la ¡situación en la Guinea española n o es peor que antes, y asegura que el Gobierno presta su atención á este asunto. Ofrece comprobar si es exacto que el gobernador de dicha colonia desembarcó vistiendo el uniforme de caballero de Calatrava. Promete también pedir los datos referentes al alojamiento dado a l a guarnición de aquellos territorios, y añade que si se decltice que ha habido negligencia el Gobiouio impondrá el oportuno castigo. M Sr. FERNANDEZ I, ATORRE rectifica, y pide más datos sobre el particular. E l ministro de ESTADO ofrece facilitarlos. El Sr. SORIANO se adhiere á las denun- cias de que se h a hecho cargo el Sr. Fernández I atorre, y anuncia que cuando se reciban datos concretos explanará u n a interpelación sobre el asunto. Incidentalmente se queja de que no se traigan los expedientes que se piden en el Parlamento y censura que los mimstios no den importancia á las denuncias que se hacen en los periódicos, Cuando, si no fuera poi ia P r e n s a- aña de- -no seríais ministros, porque el Si I a Cierva, por ejemplo, no es- ningún Demostenes. (Risas. Alude al Sr. Gasset para que dé explicaciones de las denuncias formulada en un periódico de que es copropietario El Sr S- ASSET c Yo qué tengo que ver condeso? El Sr. SORIANO P u e- mande S S un recadito al dnector de FJ Impaniril para que venga. Sigue hablando el Sr. SORIANO y censura que el Gobierno 110 dé amplias explicaciones cuando se le pideu Censura que el gobernador geneial de Fernando Poo haya desembarcado vestido de calatravo, y recuerda que ya hace tiempo fue relevado de su cargo Cita el caso de una mujer que fue asesinada en las posesiones españoVo 1 luego fue comida. El ministro de ESTADO contesta que traerá ios expedientes cuando estén íesueltos, y que el asesinato de la mujer referida es un hecho que sucede en las naciones civilizadas, y nada de extraño tiene que se realice entre salvajes. Defiende al gobernadoi general do Fernando Poo. Rectifica el Sr. SORIAXO y dice que se refería á expedientes del ministerio de la Gobernación. Agrega que el miniscro de Estado casi ha felicitado á los pamíes por haberse merendado á una negra. (Risas) El Sr. BUREIvL, recuerda que hace do? mesas pidió los datos sobre el concurso á la subvención anunciada á la Sociedad llispano- Africana El ministro ae ESTADO dice que no hay dato alguno que enviar, por ahora, porque no ha habido concurso. El Sr. BUREU, ¿Y la cantidad de 500.000 pesetas vendrá en los presupuestos? El ministro de ESTADO: Ya lo verá Su Señoría el i. de Mayo; pero anticipo que las cantidades están intactas. 1 Eos Sres. BUREU, y SORIANO anuncian interpelaciones sobre el asunto. El ministro de ESTADO: I a acepto en el acto. El Sr. BUREIvL: Me hacen falta algunos datos... Felicito al Sr. Allendesalazar por su gallardía, que es casi un reto. El ministro de ESTADO No es reto; ég ponerme á disposición del Congreso. (Bien en la mayoría. (Entra en el salón el jefe del Gobierno. El Sr. BUREIvI Vues la explanaré mañana. 3, El ministro de ESTADO: Mañana no sé si podré venir; ahora estoy á la disposición del Congreso. -k. Protestan los Sres. BUREI L y SOKJLJÍNO y se oyen grandes murmullos en la mayoría, Se promueve un vivo incidente que logra cortar el presidente á fuerza de campaníllazos El Sr BUREIX se quej de cieitas palabras del umnstio de Estado y de ademanes