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POR TELÉGRAFO, CABLE Y TELÉFONO DE TODO EL DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL A B C Í Ñ PARÍS T ARTARM EN PARÍS Nosé c u a n d o publiquen en A B C habrá estallado el escándalo que en París estamos esperando to dos los días. Por las noches, cuando nos retiramos á descansar, pensamos: ¡Qué lástima! No se han pegado toY ai día siguiente, al despertar, lo primero que nos preguntamos es: ¿Se pegarán hoy? cedimiento- no hubiera dado tampoco resultados, porque el Sr. Bunan- Varila como la mayor parte de los directores de los grandes rotativos de París, es una especie de mito menos abordable que el mismísimo presidente de la República. Sin duda porque sabía ésto fue por lo que ese seno senador prometió solemnemente en el Parlamento que aplicaría una corrección. contundenteal propietario de Le Matin allí donde le encontrara. El senador es un hombre capaz de haberlo como lo dice, y Mr. Bunau- Vanla, que le conoce, ha estado una porción de días en cerrado en su casa, sin atreverse a salir a la Es indudablemente un hombre de ideas Masque tiene el decidido proposito de aboi íWíí n Q 1 m- onietario de Le Maitn, nes comenzaban ya á tomarle el pelo por su falta de valor... Y después de muchas meditaciones se decidió, por fin, á hacer una hombrada 3 ¿Hay que sa lir? -dijo mas muerto aue vivo. -Pues bien... ¡saldré! ¡Y salió... ¡Ah! ¡Qué lástima que Daudet noLestó vivo para contemplar el moderno Fot. Alba. Bs p Svrs Pero nada... Pasan los días y las semanas, sHs is; f ¿acei bancon la intervención, más ó menos tada de cuatro amigos y los cuidados de un médico pero ahora parece ser qae comienza á surtir efecto en el extranjero la propaganda a i en España hace el señor barón de AlbP y ya adíe se ocupa de arreglarte. cuestiones de honor con arreglo a lo disrmesto en los libros de caballería. P Cor! Leí propietario de LeMattn, este pro- Tartarín del bulevard Poisonniere! ¡Qué calle y cuando más, se trasladaba, en unco- libro hubiera escrito el autor inmortal de he á Le Malin, donde tiene para guardarle las espaldas un verdadero regimiento Porque no adivinaréis la forma en que Y mientras Bunari- Varila se atrincheraba Mr. Bunan- Varila ha hecho su primera saen sus posiciones, el senador en cuestión, lida á pie por los bulevares... Delante de su terminadas sus tareas parlamentarias, des- augusta persona, y á modo de batidores, cuacendía á los bulevares, paseaba tranquila- tro 0 moretones armados de sendas estacas mente un par de horas, tomaba un aperitivo abrían la marcha, y á continuación avanzaen la terraza de un café y se alejaba después ba la diminuta figura del Sr. Bunan- Vanla, contento yy satisfecho. Cuando alguien le roteo- ida por dos tremendos perrazos daP? e- untab a por el estado déla cuestión resnesesVe v a t l desafiando alas gentes y enpondía invariablemente que aun no había señando tamañas bocazas. A retaguardia Encontrado á Bunan Varila; pero que no le iban otros cuatro gigantes con la estaca al corría prisa, pues su terminación a lo hombro, guardando las espaldas de su sebastante firme para no- sufrir el mas ligero ñor y dueño. Me parece que las precauciocambfo por mU? hos días y muchas semanas nes adoptadas por el propietario de Le Maque transcurrieran.