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CRÓNICA DE LA MODA 7 7? 7 S, ABTtJL, 1908 n estos aias primaverales, en que todo París huele á lilas blancas, claveles y alelíes, una de las ocupaciones predilectas en toda mujer chic, es la de recorrer las calles, deteniéndose á contemplar los mil primores de toda índole que esmaltan los escaparates, atrayéndonos con sus encantos, fascinándonos con sus originalidades, yTM ¿por qué no decirlo? causando nuestra envidia. Nunca como en estos días templados por los rayos del sol primaveral, en que la STaturaleza se muestra espléndida en aromas y colores, siente la mujer bullir su imaginación y con ella desbordarse sus deseos de elegancia, de exhibirlas novedades más caprichosas que S. M. la Moda ha inventado para tormento de las almas débiles, y de adornarse coa los colores más risueños, sia duda para competir con sus hermanas, que lucen sus tonalidades espíéao idas en los búcaros y jarrones elegantes y en los carretones de las mujeres que los hacen circular por mercados y bulevares. Y hay que reconocer que los comerciantes de París, los más hábiles, siu g. éaera de duda, para cautivar la atención femenina, hacen en las vitrinas de sus establecimientos cuanto pueden para enloquecer coa los mudos ofrecimientos de stts recientes creaciones, á quienes no tengan un completo y exacto conocimiento de la vida. Cuánías responsabilidades no tendrán en su conciencia los eternos cautivadores de la atención y la voluntad femeninas! ¡Cuánto mal no puede hacer un espléndido escaoarate con sus atractivos de lujo y sus ofrecimientos caprichosos! Por eso yo he creído siempre que los escaparates constituyen una verdadera tentaeión, y que las mujeres que no tienen seguridad absoluta en sus instintos y un dominio completo sobre sus impulsivos deseos, cometen una grave torpeza y se exponen á contingencias peligrosas, consagrando las mañanas de estos días del Abril florido á visitar escaparates. En ellos han hecho su aparición ostentosa las telas más llamativas, los encajes más delicados, las cintas más extraordinarias, los encajes más sugestivos. De día en día el arte va invadiendo el terreno de la moda, y cada modelo que se ofrece supone un estadio superior al que se necesita para ua cuadro, y cada dibujo que aspira á imponerse sobre los ya conocidos, denuncia una fantasía que parece debería emplearse en empresas de mayor importancia. Vestir bien es un arte que pocas mujeres llegan á poseer á la perfección, por necesitarse para lograrlo una educación artística refinada y un gusto delicado y exquisito para todos los detalles de la indumentaria femenina, con sus constantes evoluciones y sus variados aspectos. Ivas pieles, los grandes abrigos, las telas gruesas del invierno disculpan con su riqueza algunas posibles deficiencias de confección. En cambio, los vestidos de prunavera y verano exigen con sus vaporosidades hechuras impecables y minuciosidades que den un sello de elegancia y originalidad á la toiklte. De ahí que resulte mucho más difícil, y hasta peligroso, vestir bien en verano que eu invierno. Por otra parte, la muier que E quiere distinguirse en verano, tiene que m char con las facilidades que á toda mujer de buen gusto, pero de escasos recursos, proporcionan en el verano los piqués, las franelillas blancas y todos esos varios géneros de excelente visualidad y poco coste, que sacan del paso á las mujeres modestas, con grandísimo resultado- -hay que confesarlo en honor de la verdad- -la mayoría de las veces. Total: que aun cuando parezca una paradoja, cuesta más, costando menos, sobresalir por la elegancia y distinguirse por la toilette en verano que ea invierno. Y de esto, al paso que pueden mostrarse complacidos los paganos de las facturas, se deduce claramente que la modista ha de suplir con su personalidad y buen gasto, no sólo la fragilidad de los géneros, sino la competencia que insensiblemente las hacen, el buen gusto y la personalidad de cada mujer. Ko me queda espacio para detallar figurines. ¿Para qué, después de todo? Puede decirse que ya va desapareciendo el clásico último figurín hay varios últimos é infinidad de retrospectivos... modernizados y acompañados del pintoresco sombrero de paja, que ya ha hecho su aparición, sombreando deliciosamente con sus anchas y caídas alas, llenas de tales, gasas, cintas y flores, los rostros femeninos vacías, cigarreras y un número incalculable de bolsones. Todo está cuidadosamente ordenado, clasificado y con etiquetas. Allí se ven cepillos, una sierra, un manubrio de bicicleta, planehas, un fusil en buen estado, otro roto, una sartén, una corona fúnebre. Un día vi- -nunca lo adivinarían ustedes- -un par de muletas halladas en la calle, según me dijeron. ¿Cómo pudieron perderse esas muletas? Todo objeto llevado á los depósitos es anotado con indicación de forma, dimensiones, color, fecha, hora y circunstancias en que fue hallado. Esas anotaciones llevan na número de orden, á cada objeto se le aplica una etiqueta con el número de la anotación correspondiente. Cuando una persona se presenta á reclamar un objeto cualquiera, hace una deseripción de él, indicando el sitio; en que la ha perdido; se examinan los registros, y si los datos que da el reclamaste están de acuerdo con los del registro, -se busea el objeto y se le entrega. I os objetos de valor, alhajas, títulos, billetes de Banco, objetos de arte, portamonedas ó carteras más ó menos repletos se guardan en armarios seguros ó VIZCONDESA B. DE NEU 1 LLY cajas de hierro. Para la restitución de estos abjetos no espera la Policía que se presenten á reclamarlos, sino que busca á sus propietarios, y con ese objeto mantiene activa correspondencia con los establecimientos financieros, Compañías de ferrocarriles Oi en París se roba mucho, y de todo, tam- joyeros, etc. Actualmente, la proporción de los objetos bien se pierde mucho, y de todo. I os sumideros, las calles, los ferrocarri- devueltos es de on 37 por 100. En 1808 no les, los carruajes, los ómnibus, los tranvías, alcanzaba más que al 31 por 100. Ese aumento debe atribuirse á ios perfecel Metropolitano son otros tantos bazares donde se encuentran los objetos más comu- cionamientos introducidos por el Sr. Honnes, hasta los más raros; cosas olvidadas, aorat, jefe de la primera división de la Preperdidas, á veces voluntariamente, algunas tectura de Policía y al celo del Sr. Raimunde las cuales vuel en a poaer ae sus propie- do Mayrier, á cuya custodia están confiados tarios, gracias á la honradez de los que las los objetos de valor. El pueblo de París asegura burlando que encuentran y k ia paternal intervención de la Prefectura de Policía, que recibe en sus los empleados de la Prefectura de Policía cuatro depósitos todo lo que se haHa en la de aquella ciudad tienen todos elegantes vía pública y se confía á su custodia hasta paraguas, ricos bastones y carteras, portamonedas y cigarreras muy finas, sin que que los interesados Jo reclaman. tengan necesidad de hacer el menor desemEsos cuatro depósitos son: El de Mercados y Plazuelas- donde se depo- bolso, y aunque esto no pasa de ser una sitan los diversos comestibles hallados en broma injustificada, pues como es sabido París: aves, conejos, trozos de carne, fru- reina en aquella repartición un orden y una tas, legumbres, pasteles, pescados, maris- disciplina dignos de imitación, demuestra, sin embargo, la enorme cifra á que alcos, etc. El de Cueros y Pieles, destinado á los obje- canzan los objetos de esa naturaleza que diariamente se pierden en París. tos que indica su nombre. El de Animales, donde son conducidos los perros, los gatos, los loros, los caballos, etc. y donde se depositan los objetos de grandes dimensiones ó de un peso superior á 15 E esta sección se contestara kilogramoa á las consultas que nuestras lectoras gusten dirigirEl que constituye el Servicio de objetos en- nos, siempre que la pregunta venga acompañada de contrados de la Prefectura de Policía, insta- STETE CUPOTVBS COJi ELATirOS, 0 SEA lado desde hace algún tiempo en la mitad DEL 1 JtL 7, de Im que se publican diariamente del vasto salón del Palacio de Justicia, des- en las páginas de anuncios de A B C tinado á los expedientes judiciales. Este es las consultas habrán de firmarse con un seudóniel más interesante de los depósitos y del mo ó eon iniciales. Las que se firmen can nambret ó que vamos á ocuparnos. apellidos, se coatestarán con la inicial de tot miimot. Una visita á este depósito es muy entreha Dirección se reserva el derecho de no contestar tenida. á determinadas consultas que exijan gran extensión Paraguas y bastones es lo que se ve en en ta respuesta. más en abundancia. Hay tantos como es Febrero. ¡No, Tehrerillo loca, usted ponan trellas se ven en el cielo ea una hermosa neutral centrifugado. Permítame debe no responda ájabón que más. noche de verano. Haga usted qu Fe reconozca el cerebro per deatn, porane Se ven también prendas de ropa mascu- dené. usted tener en. él materias curiostsjinas linas y femeninas: corsés, pantalones corpiHa maiaorada de la simpática M. P. -Le- mismo pgí U nos... Hay también portaaioaedas carteras ssr seña de cariño n ¿te uo f r ¿ac? amistad OBJETOS PERDIDOS EN PARÍS