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A B C DOMINGO 19 DE ABRIL DE 1908. EDICIÓN i. PAG. desesperación de los que empiezan. Tiene Sobre todo el talento de hacer claras las cosas difíciles y de desenmarañar las enredadas. Su cultura es sólida; su penetración, sagaz; su criterio, amplio, y su independencia, salvaje. Es duro en sus juicios é implacable en sus odios. No es extraño, pues, que, conociendo todo esto, la Sección de literatura del Ateneo de Madrid le haya designado para dar las conferencias críticas que acerca de las obras dramáticas que se estrenan inauguró con gran acierto este año. Candamo ha dicho en El Mundo que estas conferencias son lo único serio que en materia de crítica se hace actualmente en España. Yo me limito á transcribir el juicio y á añadir por mi parte que las tres conferencias dadas hasta ahora han sido tres éxitos. El Sr. Urbano, continuando la seiie, disertará mañana lunes, á las einco de la tarde, acerca de La araña, el drama de Guimerá estrenado anoche en el teatro Español. Sirvan estas líneas como anuncio de la conferencia, como presentación del conferenciante y como elogio anticipado. PEDRO MATA dir nuestras opiniones y p n r en claro las ideas que tenemos ó creemos tener Esta admirable sinceridad y llaneza contrasta con la afectación y los humos de y hondas cuestiones: Pues nos hemos reunido para ocuparnos de la aparición de la langosta en Mondoñedo y para examinar n nuevo modelo de cartuchera que ha presentado el ministro de la Guerra. Esto y dos traslados de capellanes castrenses. Nada más Y el grande hombre se mete en su carruaje, donde se deja caer con todo el peso de su grandeza. Gracias que el repoiter, que ya está en el secreto de estas ingenuas declaraciones, se la busca por otros medios de información. ¡Conque para darles una comidita y yara que en ella reconozcan que, gracias á la Prensa, sus discursos salen con iiu poquito de aseo en la Gramática! ¡lagarto! ¡I agaito! ¡Antes la dimisión ¡Y eso que para quitarles á algunos la cartera hay qtie suministrarles el cloroformo! Luis GABALDON VISTO Y OÍDO M i MAS NI MENOS Ramiro de Maeztu, J en una de sus siempre interesantes y periodísticas cartas de Londres, nos pone los dientes largos refiriéndonos curiosos detalles de la excelente cordialidad en que allí viven políticos y reI, os chicos de la Prensa londinense invitan en prueba de esta fraternidad, una vez al año, á una comida á los políticos de la serie A, y éstos con mucho gusto aceptan el ofrecimiento, sin consultar para nada los precedentes, cosa que en España sería inevitable, aquí donde no podemos enterrar á un ministro sin ver cómo enterramos al consejero de la Corona que le precedió. Y aunque entre nosotros tenemos algunos estadistas- -según se titulan ellos- -con la cabeza á la inglesa, dudo mucho, conociendo el percal político, que se dignasen descender de sus pedestales para alternar en el ágape periodístico; que hay quien llega á director general y ya se cree con derecho á comer aparte en su misma casa. Si los reporlers madrileños cayesen en la tentación, en un mal cuarto de hora, de invitar á su inesa á los faros de nuestra política, me apuesto un solidario de la derecha contra otro de la izquierda á que casi todos se disculparían con la rutinaria fórmula de sus ocupaciones ó el mal estado de su salud. Y no hay que hablar de los ministros; éstos se excusarían con las agobiantes atenciones de su departamento, y en su nombre puede que enviaran á un modesto jefe de negociado. ¡A cualquier hora se levanta y dice una; eminencia de las nuestras lo que afablemente puso en sus labios Mr. Balfour al final de la comida con que á él y á otros políticos de su altura obsequiaron los reporters ingleses! Al mismo tiempo ruego humilde y respetuosamente á quien necesite información que elija las horas entre el mediodía y la media noche con preferencia á las que transcurren entre la media noche y el mediodía. Todos los oradores británicos- -añadió- -deben mucho á los teporíers, que suprimen repeticiones innecesarias, corrigen grandes errores de construcción y á veces de concordancia. Y acabó el jefe de los conservadores dando las gracias no sólo por la comida, sino, sobre todo, por el trabajo que ponen los repeléis en mejoiar nuestra oratoria, difunpotteis. nuestros personajes, que generalmente halagan al periodista cuando les sirve de vehículo para el logro de alguna vanidad, sin perjuicio de desmentirle con la mayor freseura cuando se arrepienten de una indiscreción ó de un atrevimiento deslizado en una interviú. ¿Dónde no iría el pobre repórter que se atreviese en una grave crisis política á presentarse á la una de la madrugada en el domicilio del Presidente á pedirle, como fue Mr. Peacock á casa de Balfour, noticias del nuevo Ministerio? El P. Padilla tiene la palabra. El buen Balfour se levantó de la cama, se calzó las pantuflas, se echó una bata y cariñosamente se puso á charlar con el repórter, y aran no sé si le invitó á tomar una taza de té. pfn los Concursos convocados por las sec ciones de Arqtxiteetura, Grabado, Arte decorativo y Artes industriales han obtenido el premio, en Arquitectura, D, M. Gómez Acebo, y menciones honoríficas, D. Jíanuel Cárdenas y D. Amos Salvador y Carreras. En Grabado, premio, D. Francisco Esteve, y mención honorífica, D. Juan Rivas. En Arte decorativo, premio, D. Constantino F. Guijarro. Artes industriales, premio, D. Hateo F. de Soto y D. J. Labarta. I,o s trabajos que han obtenido premio figurarán en el importante número artístico- literario, ya en prensa, que el Círculo publicará el próximo día 2 de Mayo, CIRCULO DE BELLAS ARTES EL CONFLICTO ÍTALO- TURCO POS TELÉGRAFO DE- NUESTRO SERVICIO PARTICULAR ROM 1 8, 9 ¿Aquí? ¡Ni el secretario del secretario particular del subsecretario se molesta para tal atención! No ya de noche, en pleno día, y á la salida de un Consejo, el más insignificante de los ministros, como no le convenga, se limita á decir, aunque se hayan tratado graves C e ha facilitado una nota oficiosa, según la cual, el ministerio de Negocios Extranjeros de Italia, á petición de los subditos italianos residentes en Turquía, y previo detenido estudio, había acordado crear estafetas de Correos en Constantinopla, Salónica, Vallona, Smyrna y Jerusalén. El Gobierno de la Puerta manifestó que le parecía inadmisible tal creación. Insistió el Gobierno italiano, apoyándose al efecto en el derecho incontestable que para ello le asistía en virtud del trato de nación más favorecida, que por tratados le tenía reconocido el Gobierno otomano; pero éste insistió á su vez, en negarse á que se llevara á efecto la apertura délas cinco estafetas, amenazando con emplear la fuerza armada para impedirlo. Deseosa Italia de defender con energía su dignidad y derechos, acordó enviar á las aguas turcas tres divisiones navales dispuestas para hacer frente á cualquier contingencia. El Gobierno italiano dirigirá una nota al Gobierno de Turquía, y simultáneamente otra á las Potencias europeas, tan pronto llegue la susodicha escuadra frente á las costas turcas. De la contestación que á dicha nota dé el Gobierno del sultán Abdul- Hamid deducirá Italia la conducta que haya de seguir. En contra de cuantas especies se han hecho circular á este respecto, no abriga Italia ningún propósito de apoderaise de provincia turca alguna.