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TEATRO ESPAÑOL. LA ARANA RA. GUERRERO. SR. DÍAZ DE M 71. SK. PALANCA. i nos atenemos á la fórmula de que el arte escénico debe ser expresión natural de lo que en la vida observamos, hay que reconocer en La araña una ingenua simplicidad, una reproducción sobria, naturalísima, á ratos inocente, de un drama íntimo que, apenas rompe, lo envuelve en oleadas de ternura el sentimiento de la maternidad. Para producirnos esta sensación é interesarnos en la órbita moral en que se mueven los protagonistas de La araña, se llega aveces á la machaconería, exagerando el sentimiento que inspira el drama. En la pintura del ambiente, como en el diálogo, hay, sobre todo, propiedad, gracia y ligereza, siendo lo más atinado de la nueva obra de Guimerá, que L uis I, ópez- Ballesteros ha traducido con mucho cariño, el bello final del acto tercero altamente cone l carruaje más práctico, más económico movedor y delicado. y, por consiguiente, más al alcance de LaHe aquí, á grandes rasgos, el asunto de araña: todas las fortunas, acaba de llegar á la suTaño y la Gasparona viven felizmente su cursal del Paseo de la Castellana, núm. 6 tríplicado. Es un 8 HP monovilíndrico, con pobreza de menestrales en un pueblecillo carroserie tonneau, cuya reputación es uni- del llano de Barcelona. I a protección de Peretó, un afortunado feriante de mozas, versal También han llegado chassis largos de que con apariencias desinteresadas les ofrece la administración de su pequeño nego 30- 40 IIP para carruajes de gran lujo. En breve llegarán nuevos envíos de chas- cio de abacería, es para los humildes y lasi ¿y carruajes completos abiertos y cerrados. boriosos esposos el pan tranquilo y la vida los otios, de manera que la facilidad con que esos mercados lian aguantado el peso de upa emisión tan considerable constituye un síntoma excelente. En París, el descuento libre vale dos y medio por ioo, y en Nueva York el CallMoney ha bajado al uno y medio. A BOLSA DE PARÍS No recobran los mercados de valores la actividad perdida, pero la tendencia ha sido más bien firme, lo mismo en París que en IyOndres. J Hasta que las Cámarasjrancesas reanuden sus trabajos el día 19 de Mayo, no se volverá á hablar del presupuesto sobre la Renta, que forma parte- del programa del Gobierno presidido por Mr. Clenienceau. El 3 por 100 francés cotiza á los mismos cambios de hace ocho días y vale 96,55. El Exterior queda á 93,75; el Interior, á 72,40; el Ruso nuevo, á 98,70; el Turco, á 94,90; el Brasileño, á 84,60; los Nortes, á 286; los Zaragozas, á 383; los Andaluces, á 168; el Crédito leonés, á 1172; el Banco de Méjico, á 970; el Metropolitano, á 509; la Goldñelds, á 75; la Rand Mines, á 138, y la Tharsis, á l, a dirección de la sucursal mencionada, única que tiene en España la importante fábrica Dion- Bouton, facilitará cuantas noticias ó detalles le sean solicitados acerca de todos los carruajes de referencia. LOS ESTRENOS L TEATRO ESPAÑOL LA ARAÑA DRAMA EN TRES ACTOS, 0 E GUIMERÁ AUTOMÓVILES DE piON- BOUTON feli poique Taño y la Gasparona se quieren en idílica y venturosa paz. Sólo anubla á ratos aquel dichoso vivir la falta de un retoño que alegrase con su triscar de corderino los largos y monótonos días. Taño y la Gasparona se disputarían al tenerlo las primeras sonrisas y el primer balbucear de su hijo; que ambos poseen un capital de ter- 3 nura, que largamente gastaría el heredero. Peretó, que encubre hábilmente sus intenciones, pues tiene puestos los ojos en la arrogante y garrida Gasparona, con criminal paciencia va elaborando su plan, que no es otro que arrojar en el corazón de la moza la semilla de los celos, valiéndose de las artes seductoras de una mujer, maestra en estos enjuagues, que consigue atraer fácilmente al sencillo y confiado Taño á una emboscada amorosa. El propósito de Peretó está bien claro. El, durante la ausencia del marido, penetrará en la casa y no le será empresa difícil obte ner por sorpresa lo que hace tiempo enciende su apetito: el amor de la Gasparona. Para mayor éxito de su hazaña, bástale con herir el recuerdo de los inefables goces de la maternidad en el ánimo de la codiciada moza. Y como lo supone se apresura á ejecutarlo Pero todas sus diestras artes de conquistador se estrellan ante la brava resistencia de la Gasparona, que animosa y resuelta rechaza con enérgico gesto y con la cólera de su tremante voz las torpes declaraciones de aquel hombre. Vuelve Taño, y vuelve de su inocente correría, sumiso y temeroso, y entre protestas de ardiente renovación de su cariño y propósitos enmendadores de una falta que no cometió consigue de su fiel Gasparona el perdón de su ayenturilla. Su perspicacia de mujer y la sencilla confesióa de Taño descubren á la Gasparona