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A B C. MARTES 7 DE ABRIL DE 1908. EDICIÓN a. PAG. 14. Todos ios, deüpaelios que proceden de provincia coufírman que la votación se ha verificado con tranquilidad. Todo pefínite prever que los candidatos republicanos electos por las circunscripciones de Lisboajy zonas agregadas serán: Ale andró Braga, Alfonso Costa, Antonio Almeida y Juan de Meneses, que ya pertenecían á la disuelta Cámara. tarde ocuparon la plaza del Rocío fuerzas de Caballería y Lanceros. Unos grupos de manifestantes, formados en su mayoría por estudiantes del Liceo, cuyo edificio e halla situado cerca de dicha plaza, acaban de reunirse entre la iglesia Santo Domingo y el teatro Doña Amelia. Al pasar hace unos momentos un soldado de la Guardia municipal frente á la estación del Rocío, un grupo de jóvenes le hizo una manifestación hostil, obligándole ellos á pedir el auxilio de la Policía para poder regresar á su correspondiente cuartel. Poco después, el referido grupo de jóvenes se dirigió al teatro de Doña Amelia, en donde suele haber un puesto de guardias municipales, Arrancaron la garita del centinela, haciéndola añicos y arrojando los pedazos por la plaza de Santo Domingo. Esta plaza hormiguea de gente que está esperando conocer el resultado definitivo de la votación en el colegio constituido en la iglesia del mismo nombre. El gentío se entrega á manifestaciones de hostilidad contra la Guardia municipal, la cual, por cierto, no ha parecido en todo el día por dicha plaza de Santo Domingo. Ira- ves desórdenes. G 1 A las tres de esta LISBOA, 6, 6 T. ridos, entre éstos unos pacíficos transeúntes y varios chicuelos que la curiosidad había llevado al sitado sitio. También hubo tumultos en otros varios colegios, pero no llegaron á tener la impor tancía de los ocurridos en Alcántara y Santo Domingo; sin embargo, hubo algunos heridos, LISBOA, 6 1 1 N. 1 4 ltima hora. I l El Gobierno ha tomado toda clase de medidas preventivas para mantener el orden. Regimientos de Infantería y Caballería acaban de acampar en la plaza de Camoens, así como en la plaza de Don Pedro y en el Terreiro do Paco, donde se encuentra también una batería de Artillería. Patrullas de Caballería recorren las principales calles. Las bocacalles de la plaza de Don Pedro están ocupadas por fuerzas de Caballería. Dos pequeños grupos de jóvenes, manifestándose por las calles, han insultado á varios sacerdotes, y además han apedreado los tranvías y atacado por la nochelospuestos de la Guardia municipal. Habiéndose encontrado los manifestantes con las puertas cerradas, las destrozaron y quemaron las garitas. LISBOA, 7, 9 M. dor, enumerando los sucesivos abortos que, ásu juicio, han sufrido las grandes refor- mas anunciadas. Contesta ai leader socialista el presidente del Consejo, pronunciando un discurso tan brillante como hábil, para defender la obra política del Gobierno. Mr. Cleinenceau dice, entre otras cosas, que el Gobierno actual ha aplicado la ley de separación de la Iglesia y el Estado, no obstante la tremenda resistencia que ha hallado en la realización de dicha medida. Además, añadió, está ya en buen camino el proyecto de ley referente á la retroventa al Estado de la línea de los ferrocarriles de) Oeste. Al terminar el presidente su oración parlamentaria, se pone á votación, y es aprobada por 341 votos contra 100, una orden del día, expresando la confianza que la Cámara tiene en el Gobierno para llevar á cabo los referidos proyectos de retroventa de las líneas férreas, el del impuesto sobre utilidades y el de retiro para los obreros, apoyándose para ello solamente en la mayoría, que desea estas reformas. AA achado y Vasconcellos. Anoche conferenciaron con el gobernador civil de esta provincia, el jefe republicano Sr. Bernardino Machado y el señor Augusto Vasconcellos, como presidente de la Comisión republicana de Lisboa. Hablaros de los sucesos ocurridos con motivo de las elecciones y, á tal propósito, excitaron á la autoridad á buscar fuera de su partido á los causantes de los motines últimos. LISBOA, 6, 8 N. Los mismos republicanos- -dijo MachaA l ás detalles. Exceptuándolos cuatro distritos de do apoyando su exculpación- -fueron agreLisboa, puede decirse que las elecciones ce- didos en los colegios electorales de Santo lebradas se han verificado en todo el reino Domingo y Alcántara. El Sr. Vasconcellos y el Sr. Machado recon una calma mucho mayor de la que se quirieron á la autoridad para que no trate suponía. De los 86 candidatos republicanos que se de reprimir á tiros los motines, y en todo han presentado, han logrado cinco acta, lo posible se evite que la guardia municipal se ponga en contacto con el pueblo. cuatro por Lisboa y uno por Beja. En numerosas poblaciones, á medida que os comercios. se iban conociendo los resultados definiti- Se han comunicado á los agentes de vos de ia votación, el pueblo se entregaba la autoridad terminantes instrucciones guá manifestaciones de simpatía hacía la Mo- bernativas, en previsión de que los disturnarquía bios se repitan. En Lisboa- capital ha habido, según se A los comercios se les ha comunicado la, sabe ya, varias reyertas en tres colegios, orden de que tengan cerradas sus puertas á por haber intentado unos manifestantes las nueve de la noche. apoderarse de las urnas y de las papeletas. ás detenidos. Quifeo la fuerza armada apaciguar los ániDurante la pasada noche se han pracmos y mantener el orden; pero fue apedreaáa, viéndose obligada á disparar, matando ticado en Lisboa 200 detenciones. s hiriendo á varias personas. pjl Gobierno. Sólo en Alcántara y, en Santo Domingo Sobre todo ello han cambiado impretuvieron importancia los sucesos. siones hoy los ministros reunidos en ConRespecto al número de muertos y heridos, sejo, enterándose del resultado de la camhan circulado rumores que carecen hasta paña electoral, por nuevos telegramas de ahora de confirmación. provincias. Las redacciones de los periódicos monárDe ello dio cuenta el Sr. Ferreira do Amaquicos O Popular, O Diario Ewstrado y Por- ral á S. M. antes de convocar á Consejo. tugal, han sido apedreadas nuevamenete por los grupos de manifestantes; pero pronto intervino la Policía, intimándoles se di- CÁMARAS solvieran, lo cual hicieron en el acto, queEXTRANJERAS dando restablecido el orden sin más noPOR TELÉGRAFO vedad. DE NUESTRO SERVJCJO PARTICULAR USÜOft, 5 N (ílECIBIDO EL 6, Á LAS JO N. PARÍS, 6 7 T. o ocurrido el domingo. Al darse cuenta en el colegio de Santo Domingo de que no se verificaría el escrutinio hasta el día siguiente, se amotinó el gentío que se apiñaba en la plaza, frente á la iglesia. Intervino la tuerza pública, haciendo var. as descargas cerradas contra los manifest. te y continuando luego los disparos dui tos, pero al aire. Hiño d s o titt y bastantes he- p n la Cámara de diputados ha hecho hoy un brillante discurso Jaurés sobre la política general del Gobierno. El orador censura la obra de los radicales por no haber cumplido sus ofertas de reformas ni en lo concerniente al impuesto sobre la renta, ni sobre los Consejos de guerra, ni tampoco sobre las pensiones de retiro para los obreros, ni ea la reversión al Estado de los caminos de hierro. Jaurés considera al Gobierno como prisionero del nuevo partido radical conserva- Oi con el encabezamiento del presente ar tículo y reuniendo todos los sucesos y maravillas de Barcelona, se hubiera escrito una novela, el público habría torcido el gesto y habría exclamado á una voz: ¡Qué atrocidad! ¡Qué desatada fantasía padecen nuestros escritores... Pues ahí ven ustedes lo que son las cosas de la realidad, que casi siempre superan en sabor maravilloso á las cosas de la fantasía. Y es un hecho extraño el que nos sucede á los hombres de la época actual: que por considerarnos dentro de la realidad; por vernos entre actos tan reales como son el telégrafo, la imprenta y el vapor; por creer que todo en nuestro rededor obedece á cansas positivas y lógicas; por respirar, en fin, ambiente de realismo y de lógica, pensamos que lo fantástico y maravilloso no tienen razón de ser. Negamos realidad á la maravilla, no creemos en lo fantástico, y lo fantástieo y maravilloso se vengan de nosotros, hombres modernos, envolviéndonos con sus mantos de mil pliegues. No creemos en lo que llamamos irreal; no creemos en cosas que tengan dos pies más de talla que las demás cosas usuales; no creemos en niaravillas... ¡Precisamente ahora es cuando el hombre no cree en maravillas, ahora que el hombre, mediante la gran mmavilla de la ciencia, puede decirse que vive una vida maravillosa! Nadie, en efecto, hubiese creído hacedero todo lo ocurrido en Barcelona si nos lo hubiesen contado en forma de episodio novelesco: pues ahí está la realidad, burlándose de nuestra poca fe. Al amparo de la electricidad y el vapor, entre el ruido de los periódicos y las fábricas, en un régimen orga- 4 nizado, con soldados en los cuarteles y ascensores en las casas, con Policía y gobernadores, con todos esos hechos reales ha podido ocurrir este otro hecho fantástico: una familia de aventureros aterrorizando á una ciudad de medio millón de almas, durante muchos meses y con perfecta impunidad. Para que fuese novela, eso de Barcelona no hubiese necesitado más sino haberse contado en el folletín de un periódico. Ahí no falta nada para hacer una novela espe- luznante: una ciudad populosa, un semillero de anarquistas, una Policía 1 legendaria cuyos individuos poseen motes tan rotundos y terribles como el de Memento; luego viene una serie de gobernadores que se mezclan con los anarquistas, altos personajes que apadrinan á hombres tenebrosos, señores de la alta banca que intervienen, Gobiernos que ponen toda su atención en el asna RULL, QUERALTO Y COMPAÑÍA