Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
FOLLETÍN DE A 8 C Trató de desechar sus alarmas pensando que al día siguiente tendría en su poder el documento comprometedor y el ansiado cheque, y que el triunfo era suyo definitivamente, sobre todo estando encerrados Juana, Luisa y los Collin- Megret. -Querido Enrique- -dijo, -son las dos de la madrugada y hace demasiado frío. Debemos retirarnos. CONTINUACIÓN- -Sí, es verdad. Mis padres estarán intranquilos. Pero tengo deseos de terminar la noche fuera de casa. ¿No tienes apetito? Yo ué cuadro más sugestivo! -dijo el comisario. -Detenadlas Q también. tengo mucha sed. -Pues aún hay cafés abiertos. -Permita usted que se vistan siquiera. -Sí, caminemos un poco. Necesito reflexionar, distraerme, emA la puerta del cuarto de Mad. Victoria, preguntó el comisario: borracharme. Vamos á acabar la noche en el Mercado. ¿Y aquí, no hay nadie? Tomó el brazo de Delrue y se encaminaron juntos hacia el- -Nadie. centro. -Vamos á verlo. Kermor hablaba volublemente, con YOZ nerviosa, cascada; sus L, puerta fue abierta. I,o s agentes hicieron irrupción en el ojos brillaban febriles. dormitorio y examinaron todos los mwebles, acabando por adver- ¡Cuántas locuras be hecho, Andrés! Si no hubiera sido por ti tir que el armario de luna era una puerta de cotntmicación disiá la menor palabra de Juana me hubiera casado con ella. mulada. Ror allí pasaron al cuarto de Collin- Megret. -Pero todo eso ha pasado ya. Ahora te casarás en seguida. El desdichado director del Cicerone elegante daba vueltas y pa- -Sí, mañana si fuera posible. ¿Qué te parecería si me lleyara seaba de arriba a abajo como un ratón cogido en la ratonera. á Sidonia á dar la vuelta al mundo en viaje de novios? Su terror era inmenso, pero aún hubiera sido mayor si hubiese- -Muy bien. A ella le agradará mucho. sabido que la Policía creía reconocer en él, hacía tiempo, á un ex- ¡Pobrecillal ¡Con qué injusticia la he tratado! notario, que había purgado culpas graves en el presidio de Clair- -La debes el desquite. ¿Quieres darme una cartita para el bavaux, y á un ex bolsista, apellidado I,o cquerel, que había desaparón y yo me encargaré de apresurar la boda? recido después de una bancarrota fraudulenta. -Sí; voy á dártela ahora mismo, y te agradezco la atención. En el servicio antropométrico podría comprobarse todo. Para Aquella carta significaba para Delrue: Vale por medio millón ello las altas autoridades de la Policía habían resuelto detener en Cenaron. Escribió Enrique la carta y dijo á Andrés al dársela: la primera oportunidad que se ofreciese al director del Cicerone- -Ahora necesito estar solo. Vuelve á casa. Di que me he eticon. elefante. I, a ocasión había llegado. trado á unos amigos y me he quedado con ellos. Cuando comprendióiqwe los agentes entraban en su habitación, Eran las tres de la mañana. se escondió en un caarto ropero, pero fue descubierto fácilmente y detenido en el acto. Delrue, con la cartita en el bolsillo, se despidió de su o migo. -Vamos andando. Ya eonoce usted el camino, ¿verdad? -le dijo e! cnuns. ii iu TERCERA PARTE XXX EL TRIUNFO DE DKLRUK (HOZA BRETONA listaba escrito en el libro de las injusticias humanas que Delrue triunfaría en la realización de su maquiavélico plan, y qxe Juana Le Brenn y Enrique de Kermor beberían hasta las he es el cáliz de su infortunio. EL CHEQUE El conde caminaba apresuradamente y á la ventura por las caEl barón deBressiea se levantó aquel día antes del alba. Temía lles desiertas, monologando entre sollozos y haciendo gestos de por su negocio, pues el krack de las minas de oro era inminente y loco necesitaba inventar otra cosa, si no quería arruinarse. Su idea- -Réjame! -decía á Delrue. -Te prohibo qwe me sigas. cons ante era la de llegar á ser el banquero único de la aristocra- -Por Dios, Enrique, óyeme. cia francesa, clientela que le sería procurada por el marqués de- -No, calla. Estoy furioso. ¡Qué infamia! Kermor, á cambio de la fabulosa dote de Sidonia. Delrue temía una catástrofe y siguió detrás de Kermor. El último obstáculo había debido desaparecer á media noche. Al mismo tiempo pensaba: ¿Qué habrá ocurrido en la calle de Esperaba la visita de Delrue, que le traería la noticia, seguramenS an Lázaro? ¿A qué iría allí la Policía? Todos podían acusarle á te; una noticia bien pagada, puesto que valdría 500.000 francos. él: Collin- Megiet, la Victoria, Magnus, Juana, tal vez Luisa... Aún no eran las seis. El banquero se dirigió hacia el gran salón, Estas reflexiones le llevaron á pensar en su ex amante. ¿Sería donde estaban expuestos los regalos de boda y el maravilloso tila? trousseau de su hija. Sidonia daba la última mano al arreglo de Al cabo de una hora de caminata por calles y más calles volsus preseas. vieron á encontrarse cerca de la de San Lázaro, y vieron una exAquel día fueron los amos los que despertaron á los sirvientes. traña comitiva: una fila de mujeres custodiadas por agentes de- ¿Ya levantada, hijita? Policía y detrás un grupo de hombres, ante los cuales se veía á- -Sí, papá; buenos días. Lo que ocurre es que no me he acostado. Collin- Megret con cara muy triste. -Pues yo no he dormido. Delrue le reconoció en seguida, como á Victoria creyó recoIJi criado anunció: nocer también á Luisa. -El, secretario del señor marqués de Kermor. Enrique no veía ni reconocía más que á Juana. -Que pase. ¡Desgraciada! Delrue fue introducido en el salón como si se tratara de un perYa no la llamaba infame, miserable, ni nada análogo. sonaje. nNI el banquero ni su hija se levantaron para recibirle, Delrue se ocultó en el hueco de una puerta. pero le miraron con ansiosa atención. Bressieu le indicó un Enrique permaneció en medio de la acera, Tiendo pasar el asiente. pupo. -Le traigo á usted una carta del conde. Juana, sostenida por Luisa, penetró en la Comisaría, y se cerró- ¿Eh? ¿Cómo? ¿Qué nueva contrariedad ocurre? i puerta. -Le ruego á usted que la lea? Es urgente, según me ha dicho, ¡Vamonos, Enrique! -Veamos: Kermor no se movió. Querido Bressieu: Mi más ardiente deseo, si no contraría á mi Poco después llegó el coche de la prisión para recoger á los defutura, es que nuestra boda se verifique lo más pronto posible, i dos a reviando las disposiciones legales, gestión de que q e 1 e iEl conde de Kermor vio á Juana subir al infamante carruaje. cargado mi amigo Delrue, si usted me autoriza para ello. ieíi uc vio á Luisa y entonces sí que la reconoció Cómo estaría lia en i.i sa de los Collin- Megret? Continúala. LA SEÑORITA DE LOS CIEN MILLONES franceses que tenia, contratados con los fabricantes eon anterioridad á la fecha Aviso. -Liquidación- Verdad DIABETINA- HERNZ Compuesto antiglicosúrieo- poliuri- polidípsieo Casa Cafeiedes, losAbril, 1908 Modificador clínico 61i Ua pancreo- Iíepátiea en la le la Desde esta fecha participo á ustedes, pongo en venta todos artículos de ENTRETIEMPO y VERANO, tanto de confecciones como de SASTRERÍA en GENERAL, para niños, niñas, jóvenes y caballeros. Nota. También recibí los artículos de altas novedades en géneros ingleses y Normaliza k. sed, el apetito y la o r i n a evitando la formación de g l u c o s a (azúcar) comprobado con los REACTIVOS QUE SE ACOMPAÑAN Pídase. T. Arnao, Atocha, 30; Borrel, Pta del Sol, 5; Gayoso, Arenal, 2; Martín Duran y P. M. Velasco y Comp. a, Alcalá, 7. Caja con reactivos, pesetas 8. -toble, pesetas. 15. DIABETES do liquidar, los cuales pongo á su disposición y les ruego vean pues también rebajé del valor y en fabrica. en fabrica 6, Fuencarrai, 6, tienda y ent, (Frente