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ABC. MIÉRCOLES, FABRIL DE i 9 o8. EÍ) JCIpN 4- a PAO. 6. CESIÓN DEL 1.o DE Abierta la sesión á ARsii nrr s las tres y media de ABRIL DE 9o8 l a t a r d e ¿ajo la presidencia del general Azcárraga, con escasa concurrencia de senadores, ieyóse y fue aprobada el acta de la anterior. Después de varios ruegos y preguntas se entra en e orden del día, pasando el Senado á reunirse en secciones. A las cuatro termina el sorteo cte secciones y se vota definitivamente un piojecto de ley acerca de una carretera. Entran los ministros de Estado y Gracia y Justicia. LA LEY DE EXPLOSIVOS Continúa el debate y usa de la palabia el Sr. MAESTRE para alusiones. El Sr. CAL, BETON. Conste que sólo Lav un senador de la mayoría. El ministro de GRACIA Y JUSTICI 1. S 5 apenas hemos empezado á entrar. El Sr. MAESTRE recoge lo que ¿yo el Sr. Montojo en la sesión anterior. Afirma que según el Código penal, ei extrañamiento y la deportación son dos penas, y. siéndolo, no pueden ser aplicadas JI. S que por el Tribunal competente. Compara la Junta que se establece ahoia con la famosa Junta de purificación cier. c a ea tiempo de Fernando VIL Ruega al Sr. Montejo aclare si esta 6 1: 0 está infringido el art. 16 de la ConslHue óu. El Sr. MOlS TEJO contesta que como en la ley no se habla de procesamientos ni de cosa que se le parezca, ni se roza paia nr. da con la Constitución, no infringe ésta. Con gran sutilidad y hábil palabia boidea el problema relativo á que el deslíen o y el extrañamiento sean penas. L. uego añade que preventivamente pueden desterrar ó extrañar esas Juntas, si a que ello tenga caráeter de pena. (Muy bien en la mayoría. El Sr. MAESTRE replica y manifiesta que el propio ministro diee en el proyecto penalidad en que incurre, etc. y figman en la relación el destierro v el extrañamiento. (Rumores. Invita a l a Comisión á que sesepaie en su dictamen del proyecto del ministio, y dará una prueba de independencia é imparcialidad, como se ha dado en las Cáiiiaras extranjeras. Califícala lej- enproyecto de invitación al Cuerpo social, y recomienda á sus autoies que lean la. Historia y verán cómo haiespondido siempre ia opinión ante las lej es arbitrarias. (Muy bien en la minoría) El Sr. ARAMBURU consume e! teicer turno en contra. Entiende que no se debe rsar de eufeaiismos ni hacer alardes léxicos para no afirmar que se está tratando del problema anarquista; de esas ideas que tienen un caí ácter cada día más científico. A su juicio, 110 es tarea del Ateneo ni de la Academia, sino de los Gobiernos, el estudio del génesis de esas enfermedades sociales que se producen de cuando en cuando; debe estudiarlas profundamente y a ¿jilear el remedio con perfecto conocimiento de causa para no equivocarse en el tratamiento. (Muy bien en la Cámara) Pero desgraciadamente se está viondo lo contrario, y los Gobiernos proceden m co nocer la dolencia. (Continúa la sesión. íien de recuperar los libramientos y retirar la fianza correspondiente á los mismos. Su estrañeza íúé mayor al saber en las oficinas de la Caja de Depósitos que dicha ¿ianza había sido retirada en el pasado mes de Enero. Parece ser que acto seguido fue hecha una requisa por algunos empleados de la citada dependencia, no hallándose el expediente y sí los libramientos, en los que se autoriza con la firma del abogado del Estado la devolución de la fianza á D. Manuel García franco. -L, a responsabilidad del cajero se hallaba á- cubierto con tal indicación, y la devolución se hizo, consignándose en el libramiento la cédula del Sr. García Franco, expedida en Puente del Arzobispo en Octubre de 1907. Continuadas las averiguaciones, por figurar en los libramientos la numeración de los títulqsjqne componían la fianza, súpose que, á exacción de dos que habían sido adquiridos en las subastas periódicas que el Estado realiza, los demás figuran depositados en el Banco á nombre de particulares que de buena fe los habían adquirido. El asunto se halla en poder de los Tribunales, con objeto de averiguar el paradero del Sr. García Franco, siendo de advertir que si resulta comprobado que la fianza ha sido devuelta cumpliendo todos los trámites legales, los Sres. Villanova no podrán hacer reclamación- alguna; pero si esto no es 3 así, el Estado tendrá que devolver la cantidad desfalcada. difíciles en las diferentes épocas de su vida militar activa. Entiende que todas esas acusaciones han respondido á una ofuscación nacida de lo mucho que le ha dolido el relevo del mando del Cuerpo de Carabineros. Termina lamentando que no haya guardado las consideraciones que el ministro de la Guerra ha tenido para el general Ochando. El Sr. OCHANDO explica su actitud, y se ocupa de la orden de la plaza despidiéndose del Cuerpo de Carabineros, y entiende que es lícito decir cuanto en ella se dice. Reconoce que estuvo algo violento ún su discurso anterior, y lo atribuye á su estado de ánimo. Entiende que no se le puede imponerpena alguna por la orden de despedida de que se ha ocupado. Afirma que no le ha dolido el relevo, sino la forma en que fue llevado á cabo. Explica el alcance de las palabras de su discurso anterior, y anuncia que cuando le notifiquen el correctivo que se dice le va á imponer el Consejo Supremo, recurrirá ante Su Majestad. Vuelve á ocuparse de los destinos que correspondían á Guerra y no han sido provistas entre individuos del Ejército. Rectifica el ministro de la GUERRA, y dice que con arreglo al Código de Justicia militar y á las Ordenanzas no debía haber tenido la debilidad que ha demostrado al no haberle enviado á un castillo por haber infringido ese Código y esas Ordenanzas en la orden de despedida. Para demostrar lo que afirma lee los artículos pertinentes de las Ordenanzas. Dice que el Tribunal Supremo le ha enviado la comunicación, en que se propone CESIÓN DEL DÍA 3. DE Se abre la sesión que se le imponga la pena debida al general Ochando, pena que M RO D ¿5 J f S S vío á un castillo y no le consiste áen el enAZ E manda un castila presidencia del Sr. Azcárraga. llo, sino que se conforma con un apercibiEn el banco azul se hallan el presidente miento. del Consejo y los ministros de Estado, InsEspera la gratitud del Sr. Ochando, portrucción pública y uerra. es de justicia lo hecho, Esleída y aprobada el acta de la anterior. que reconozca queofuscación del momento. una vez pasada la RUEGOS Y PREGUNTAS Rectifica también el Sr. OCHANDO; vuelEl Sr. DE BUEN se ocupa de la muerte ven á rectificar ambos, y queda terminado de Mateo Ferrán en la cárcel de Barcelona el incidente. y pregunta si hay ó no seguridad en dicha ORDEN DEL DÍA cárcel para poder evitar hechos como el que LA LEY DE EXPLOSIVOS I ahora se ha producido. Continúa el debate y usa de la palabra Entiende que tiene mucha importancia lo el Sr. ocurrido ahora, porque la opinión puede ex- testar MONTEJO, de la Comisión, para conal Sr. Capdepón. traviarse, y más si recuerda que el awtor Defiende el dictamen del atentado al obispo de Barcelona, hace haya ninguna infracción y niega que en él constitucional. algún tiempo, también había aparecido El Sr. MAESTRE interrumpe varias vemuerto en su celda. El Jninistro de GRACIA Y JUSTICIA ma- ces al orador y acaba por pedir la palabra. Prosigue el Sr. MONTEJO, y hace la nifiesta que el presidente de la Audiencia de Barcelona está instruyendo averiguacio- historia de la ley y dice que esta ley la ha nes en este desgraciado asunto, y las noti- hecho surgir una necesidad, á la cual el cias que le transmita las dará á conocer á Gobierno no podía substraerse, porque se trataba de la paz y de la seguridad públicas, la Cámara. la de la sociedad honrada. El Sr. DE BUEN da las gracias ai mi- y de biendefensamayoría. (Muy en la nistro. El Sr. CAPDEPÓN rectifica. EL INCIDENTE OCHANDO Hace notar la contradicción de las declaraciones hechas al principio por el señor El ministro de la GUERRA se ocupa de Montejo, y el resto de su discurso, porque lo expuesto por el general Ochando en la las unas impugnan el proyecto de ley y el sesión anterior. otro lo defiende. Añade que todos los españoles, menos el El Sr. MONTEJO replica orevemente, neSr. Ochando, podrían creer que no hay mi- gando la contradicción que ha creído ver el nistro de la Guerra. -Sr. Capdepón. Después añade: En lo sucesivo no quieEste senador vuelve á rectificar tarnjbién. ro que tenga esas consideraciones que da Se suspende la discusión. la edad. No quiero que S. S. rae perdone la OTROS ASUNTOS vida, porque tengo para estos casos las mismas condiciones que si tuviera- veinticinco Se aprueban dos dictámenes de carreaños. teras. Afirma que la ley aprobada ha resuelto Sin debate se aprueban definitivamente los dos puntos capitales del problema, y otros varios dictámenes de escaso interés. por ello felicita á los que la j han aprobado, También se vota definitivamente el proyecporque la ley, como estaba, era una burla. to de ley sobre nombramiento, ascenso y seRechaza con acento reposado las acusa- paración de los empleados de Gobernación ciones que le dirigió el Sr. Ochatído en la y el de Consejos de conciliación y arbitraje sesión anterior; niega que jamás haya aban- industrial. I donado las filas y que ha prestado servicios Y se levanta la sesión á las siete y media. SENADO CONGRESO CESIÓN DEL DÍA 31 DE A l a s tres y 113 e r. wi- vc o diadeclaia ab. erMARZODE, o8 tAl ¡LSes 1 ñor Dato, estando en 9 el banco azul el se. nistros de la Gobernación y Fomento. Regular concurrencia en los escaños y escasa en las tribunas El Sr. SORIANO pide que se vote no- r, ínalmente el acta, y es aprobada ésta roí ii- ¡votos