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NUMERO i.o3o A B C. MARTES 3i DE MARZO DE JQO 8. OCHO PAGINAS. EDICIÓN i. PAGINA 3 Cortegada. Entrega al alcalde de Carril de las IJaves de las últimas casas de la isla que estaban habitadas, momentos antes de la evacuación definitiva. FOT. OÓMEZ. calzado, y hay el pie distinguido, aristocrático, que está pidiendo á gritos un hotel en los Campos y un automóvil de los más costosos... Ved á la Rejane, á Germame Gallois, á la L MODO DE RE- Mientras se celebran las aburridas fiestas Lavalliere, á la Sorel, á la Polaire... Observad con qué elegancia evitan los charcos, tas que no tienen la alegría de los Carnava- con qué distinción en las maneras y en el les de Colonia, ni el cielo azul de las masca- gesto levantan sus faldas y avanzan atreviradas de Niza; mientras el cortejo de las rei- do el pie... Groebeo, volviéndose á la tribuna de los cronas de un día atraviesa París tiritando de I, yane de Pougy, Colette Willy, la I anJOSÉ JUAN C A D E N A S nistas parlamentarios, y el conde de Stolberg, frío, venid conmigo, lectoras y lectores, ins- telme, la Derval, romo mujeres de mundo París, Marzo. presidente de la Cámara, no le había llamado talaos en esta mesa de la terraza, pedid que que son, saben recogerse el vestido, dándole al orden... ¡No había oído! ¡No sabía... DE NUESTRO CORRESPONSAL os sirvan un amargo y ved pasar á estas otras esa forma encantadora de abanico á medias ¡Y estalló el conflicto! Los cronistas parlareinas de todo el año, que constituyen el ma- cerrado, y viéndolas marchar, acude á nuesmentarios se declararon en huelga, manifestando que no informarían más sobre las sesioyor, el único encanto de París. tra memoria el verso del poeta: nes del Reichstag hasta que no se les diese caMiradlas... Chispea un poco, las calles es- Jftéme quani l oiseau marche, on senf qu it a du aites. bal satisfacción. Marzo, IQO 8. tán llenas de fango y el barro no respeta esHay pies que os que os atraen, ¡Que señorías cuanto quieran, intos lindos pies que le pisao... Pero observad y sin daros cuenta, seducen, los contempláis, fL CONFLICTO EN- Grob significa en cluso elhablen susErzbergerl primero diputado cómo se recogen las faldas las damas pari- después los seguís, y si no tenéis la fuerza TRE E L REICHSTAG castellano grosero; Groeber es el ¡Que los señores ministros pronuncien todos sinas para defenderse de la suciedad del de voluntad suficiente para substraeros á su superlativo de los discursos que les plazca! Y LA PRENSA piso... ¡Oh! Es todo un arte el arte de saber poder, concluís por arrodillaros delante. Será como si los pronunciaran entre las cuaGrob; Groeber se tro solitarecogerse... Pues qué... ¿No es á los pies de la mujer llama el diputado que ha armado la piramidal rio, paredes del lugar más apartado, máshabitamás discreto de sus respectivas Ya lo dicen en una obra de Antonio Paso donde caemos vencidos? ¿No es contem- algazara de que hemos disfrutado estos días. ciones. v no recuerdo qué otro autor: Groeber en esta ocasión no plándolas de abajo á arriba como honramos niega del nombre predestinado desdice ni re ¿Habláis para el público? ¡Pues no habrá púque honradaEl modo de recogerse á nuestras amadas, del mismo modo que mente heredó de sus antepasados, y al cual blico! ¿Queréis formar la opinión? ¡Pues no haes sencillamente un modo aquellos sacerdotes que en los templos se acaba de dar tan inesperadamente, nuevo bri- brá opinión! de hacer que nada se vea Y si mandáis á los periódicos informes ofiprecipitaban á los pies de las estatuas para llo y celebridad europea. viéndose todo... ciales de las sesiones, irán á parar ofrecerlas el homenaje del incienso. Pero procedamos por orden. En tin, contemplemos este brillante desoü va toute chose, Estábamos á 19 de Marzo de este año de gra Des myrtes veris et des rosiers fleuris... file de lindas mujeres y observemos su oü va la fenille de rose cia, de desgracias y de miserias; fecha que será modo de recoger la falda... Los hombres et la fenílle der laurier; ¡Oh, sí! Una mano finamente enguantada, famosa en los anales del parlamentarismo pruexperimentados saben deciros en seguida si un pie con elegancia y distinción calzado, siano y que pasará á la Historia. es decir, á la nada, simbolizada en este caso una mujer es aristócrata, burguesa ó plebe- serán siempre los dos encantos que más Reinaba apacible quietud en el Reichstag. por el cesto de la redacción. ya sólo con verla cómo se remanga la falda apreciaremos en la mujer, y sólo después de Kl diputado Erzbdrger había tomado la palaY 12 diputados que habían pedido la palabra los días de lluvia. contemplar el pie y la majio, elevaremos bra, y ya se sabe que cuando el diputado Erz- para el día siguiente, renunciaron á ella. Y el príncipe de Bülow, que se preparaba á ¿Veis esa? Es una gran dama... Con un nuestros ojos al cielo para mirar el rostro de berger toma la palabra, no hay quien se la gesto nervioso coge la falda con la mano la desconocida... ó para hacernos los distraí- haga soltar por nada en este mundo ni en el pronunciar un importante discurso, ni siquiera dijo ¡esta boca es mía! derecha y la eleva directamente, de modo dos si es vieja ó fea... Y aun estoy por decir otro. El con muchísima ¿Para Su discurso, que que sólo deja al descubierto su pie, un lindo que si va elegantemente calzada y enguan- razóndiputado Erzberger decía un ser humano ferirse áqué hablar? exterior, quedaría debía reque el negro es también la política pie pequeñito, curvado, que avanza con atre- tada, hasta lamas vieja tiene probabilidades ¿quién lo duda? que también tiene una alma do precisamente en lo más interno delencerraReichsvimiento impertinente... ¿No os dije que era de éxito cuando emprende nuestra con- inmortal ¿quién lo niega? y que como todo tag, sin eco ni resonancia ni dentro ni faera aristocrático? Levantad la vista y os encon- quista... El hombre es un animalucho muy hijo de vecino está también llamado á los mis- del país. mos eternos destinos. traréis con la reina de las elegancias, con la extraño... En efecto, los cronistas parlamentarios de baronesa Henri de Rosthchild. A mí me parece que cuanto hablaba el dipu- Francia, Inglaterra, Austria, Italia, Estados Contemplad á esta otra señora que atra- pvejad que el cortejo de la Mi- Carime pase, tado Erzberger era de oro, en contra de lo Unidos, etc. etc. se habían declarado solidaalemanes. que dice viesa los bulevares... Cada vez que tiene que dejad que las gentes- se agolpen para lencio. el proverbio que de ese metal es el si- rios con sus colegas los puntos del Imperio de Además, de todos cruzar de una á otra acera, coge de golpe contemplar cuatro carros monumentales Baviera, de Sajorna, De haber asistido á sesiones, falda y sobrefalda y se remanga exagerada- adornados de percalina... Después de todo, admirado sinceramentelas diputado yo habría burgo, de Francfort, de Württenberg, de Hamllegaban adhesiones de al Erzberger, mente, dejando ver todo lo que es conve- ese espectáculo que hoy goza gratis el pue- pues soy admirador ferviente de la verdad, y los principales periódicos, de los Círculos liteniente y un poco de lo que se desea... Es una blo de París, nosotros le disfrutamos todos sin dmda habría sido grande mi indignación al rarios, de los escritores de más fama, excitanburguesa, unaparvenne, para quien es mucho los sábados del año en la brillante sala del oir la solemne carcajada que de repente estalló do á los periodistas del Reichstag á persistir en oiás importante que la ropa no se estropee Apolo ó en el coquetón Tabarin... Creedtne, en las tribunas interrumpiendo tan sensato dis- su enérgica actitud, dando así una prueba paen este día de lluvia menuda es más distraí- curso y provocando enérgico campanillazo del tente d ñ poder de la Prensa. nie enseñar... lo que no debe enseñarse. I, a ocasión era buena y era menester no deEl pie que esta señora nos enseña, le mi- do ver cómo se recogen la falda las lindas señor presidente. Algunos de del pueolo desperamos con apetito, pero no le seguimos ja- parisienses que atraviesan los bulevares á taron asustadoslos elegidos siesta en que esta- jarla escapar. Vosotros, excelentísimos señores ministros; más, porque carece de aquellos encantos que saltos para no meterse en los charcos ni ban sumergidos; de la dulee pero viendo que no pasaba señores diputados manchar sus zapatitos elegantes con el fan- nada, encomendáronse de nuevo á Morf eo pro- vostros, señor canciller del á Cortes, y aun vos itraen poderosamente á los hombres. mismo, Imperio, no seríais Ahora mirad á las obreritas, á estos lindos go que se forma en las aceras... picio y volvieron á cerrar sus cansados ojos. nada en el mundo político sin el amparo de la ¡Y ellas saben que las observamos! ¡Oh, pajarillos gorjeadores que azotan las aceras Y el diputado Erzberger siguió hablando del Prensa, que ha contribuido en gran parte á hade los bulevares... En éstas hay de todo... sí! ¡Son tan coquetas... Yo he observado que negro, de su alma inmortal y de sus eternos cer de vosotros lo que sois y habéis de tratar con ella de potencia á potencia. Hay el pie zafio, deforme, horriblemente nunca se ven á pie por los bulevares tantas destinos DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL A B C EN PARÍS Al día siguiente pudimos leer todos en los mujeres bonitas como los días de lluvia, y aun aquellas que no abandonan el auto ni dediarios que sí había ocurrido algo, y algo tan día ni de noche, se muestran generosas cuan- morrocotudo, que de haberse dado cuenta de do hay barro y licencian al chauffeur mientras ello, más de un representante del pueblo, llarealidad de las cosas de ellas descienden á la tierra para dejarnos mado á la podido seguir soñando. este mundo, no habría entrever un poco de cielo entre las infernaEl diputado Groeber, volviéndose á la tribules llamas de un infierno de encaje y cintas na de los periodistas, había exclamado: de colores... ¡Son los mismos cochinos que me interrum ¡Ah! Se me olvidaba deciros que la media pieron á mí el otro día! ¡Cochinos! había exclamado el diputado negra, en estos días de lluvia, es de rigor! A B C EÑ BERLIN