Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
NUMERO 1.026 A B C. VIERNES 27 DE MARZO Dt. 1908. OCHO PAGINAS. EDICIÓN j to que dice: Fulano, superior á Mengano, ilustre novelista, cuarenta años de edad, promoción del 98... Y que t a m p o c o hubiese Ateneo. Entonces escribiríamos todos como escriben los folletinistas: los folletinistas no se ocupan de los literatos, sino del público, y así resulta que son los que reúnen mayor cantidad de lectores, y los que más hondamente impresionan á sus lectores. Haríamos un drama, y no invitaríamos á los literatos la noche del estreno; nos entregaríamos al públicojanónimo y él de cidiría; escribiríamos una novela, y no pediríamos ningún bombo, sino que, después de anunciada, dejaríamos al público el arbitrio de comprarla, admirarla y recomendarla. En fia de cuentas, esté es el p ocedimiento que usaron los genios, desde Hornero á Shada de los Alpes por el valle del Meva, hasta Chiavená (donde hoy está la boca S. del túnel de Splugen) desde aquí, por el valle del I,i ro, irá á pasar por debajo de Splugen la división alpina con un túnel de 15 kilómetros, á cuya salida empezará el descenso por el valle del Rhin posterior, y pasando por Tharsis y Reichenau; aquí reunidos los dos orígenes del Rhin, seguirá, el canal el curso del río hasta el lago de Constanza, atravesará éste, y también poi ei Rhin, irán los buques á rendir su viaje en Basílea. Tomando las medidas en el croquis (que he sacado de la última edición de Vidal- Labache) resultan de Genova al lago de Constanza 372 kilómetros, y añadiendo 150 que hay hasta Ba silea, tendremos 522; Kolnische Zeitung da 596 y la diferencia se debe á las curvas y rodeos- PAGINA 6 proyecto tal y como se presentó en, el Congreso de navegación, reunido en Milán en 1905. Caminada valúa en 400 millones de liras el eoste del canal completo; pero el senador é ingeniero Colombo, entusiasta propagandista del proyecto, admite que hay que contar con un gasto de 550 millones. Para garantizar el éxito financiero de la empresa se puede contar con un movimiento de 10 millones de toneladas, toda vez que hoy el del puerto de Genova es de 12 millones, mitad importación, mitad exportación (Statesman s gear- book, 1897) pero basta apreciar el movimiento del canal en seis millones de toneladas, que de fijo acudirían á la nueva vía acuática en virtud de una economía de seis liras por tonelada que encontrarían en el transporte por el canal, comparado con el de vía férrea, desde Genova á Basílea, v suponiendo que en ese (tra 3 ecto, por los medios actuales, cada tonelada deje un beneficio de una lira, podría hacerse la competencia triunfante por el canal rebajando el coste en dos liras por tonelada, q u e d a n d o ua beneficio de cinco liras por tonelada, libre de todo gasto, ó hea para seis millones de toneladas un rendimiento, líquido de 30 millones, que es más del 5 por 100 del capital invertido. Este cálculo es muy modesto, pues no se cuenta con la afluencia á Genova de mercancías, que ahora entran y salen en Italia con destino á los países del Norte por otros puei? tos; pero con él basta para dar por viable el proyecto de Caminada, si desde el punto de v i s t a técnico no hay dificultades, que en 1905 se estimaron insuperables, y cuyo estudio será el argumento del próximo éxtículo, JENARO ALAS. VIEJOS, LOS JÓVENES, LOS NOVÍSIMOS... (PLEITO ANTIGUO Y ETERNO) Tenía razón D. Antonio Zozaya cuando dijo que el público no hace caso de las disputas profesionales; que coge un periódico, lee un artículo, lo deja sin mirar la firma y se marcha tan feliz y campante; que en el mundo hay jóvenes, sin ser literatos, merecedores de nuestra admiración. Todo esto es verdad. Hay además otra verdad muy triste para los escritores, y es que los escritores no suelen tener conciencia exacta de su público, y si se trata de países incultos como el nuestro, ese desconocimiento es muchísimo mayor. Cuando hay una clase numerosa en la sociedad que se interesa por la literatura- -como ocurre en París, Milán, Londres- -entonces el escritor posee medios de pulsación, como si dijéramos, puesto que los mismos lectores se encargan de comunicar sus impresiones á los literatos preferidos, por conducto de mil medios; se traba una corriente de simpatía entre el auíor y el público, y las cosas marchan divinamente. Pero aquí, ¿quién conoce positivamente la pulsación de su público... Esto 5 r por afirmar que aun los escritores más antiguos y recomendados marchan á través del público como entra sombrase) enigmas. En substitución de ese público ideal que existe en los pueblos más cultos, aquí en España hemos organizado un público singular; este singular público somos nosotros mismos. O lo que es igual: los literatos españoles, por culpa de la sandez ambiente, LA MINA escribimos para nosotros, hacemos literaDE ORO tura de literatura, opo 1 pn el número de SI nemos un artículo á Carbayón, llegado otro artículo, nos guiayer á Madrid, enconsamos, finalmente, en tramos el relato de uü nuestra propia salsa. timo, del cual ha sido Y de este gallardo fevíctima, como siempre nómeno se desprenen casos tales, un suden dos consecuenjeto cuya codicia supo cias á cual más desoexplotar hábilmente el Madrid. Banquete en el Centro Asturiano. La mesa presidencial. De izquierda á derecha: Sres. García y timador. 1 1 adoras: la primera es El hecho comenzó en I el alejamiento, cada González, Niémbro, Calzada, Aguilera, Suárez Inclán, Francos Rodríguez, Celada, Ansastroqui y Uría. la parroquia de QuinI vez mayor, del públiFOT. A B Ce tana, del concejo de co y de los escritores; i la segunda es este ambiente de ira, esta con- kespeare. Pero no todos son genios... ¡Es ver- menores del canal, que no figuran en el cro- Belmonte, y tuvo su epílogo en Oviedo. Todo ello fue cosa de tres ó cuatro días que tinua tensión nerviosa en que vivimos los dad! Pues entonces, ¡que cada cual se las arre- quis como es natural. flDéeesos 596 f kilómetros, serán: 230, en lagos y ríos encauzados; 293, en el ingenioso autor de la farsa necesitó para profesionales dal oficio de escribir. gle como quiera! canal ordinario on esclusas del tipo corriente; desarrollar su plan. Si hacemos literatura poniendo la mirada en SALAVERRIA J. 23, en canal subterráneo ó túnel, y los otros 50, Según parece, hallábase sentado á la puerta el vecino y artífice de enfrente, ¿cómo nos va en lo que creo debe -ma. s. exesdu a: tramo, si sede su casa en la parroquia referida, el anciano á seguir el público? El público de los pueblos, de las ciudades, de los puertos y de las fábri- EL PASO DÉLOS ALPES atiende á la función que desempeña este ele- Manuel Cuervo, cuando se le acercó un descomento enja navegación, del canalla tramo- Ca- nocido, forastero por las trazas, preguntándole cas es una gente que anda respirando aire, que minada si se quiere honrar debidamente la me- si habría por allí una persona de confianza á EN BARCO ve sol, que siente el soplo de la vida real y que moria del eminente ingeniero, que ha tenido quien encargar de una misión delicada y resigue el alza ó la baja de sus negocios particu 1 lares ó de los negocios del mundo: nosotros no ispénsenme los lectores de A B C si hoy me una de esas ideas que es costumbre comparar velar un secreto. le hacemos caso, y él, á su vez, nos lee de paOfrecióse el Manuel, que es hombre hospitaextralimito de mi misión en el periódico, al huevóle Colón. sada y nos olvida. Y entretanto, nosotros sen- y permitiendo que despierten dormidas aficioDejando para un segundo artículo la exposi- lario, y cobijó en su casa al forastero, quien timos todos los encrespamientos de la pasión, y nes de ingeniero, les doy cuenta detallada del ción de esa idea y el modo con que yo me figu- durante la velada confió á Cuervo sus proandamos con los nervios de punta, pinchándo- proyecto genial del italiano Pietro Caminada, ro que se ha de; -poner en práctica, todo ello yectos. nos, lo mismo que los erizos de Schopenhauer. realizado el cual millares de- barcos de 50o1 to- aclarado por sencillos dibujos, y fijándonos en Tratábase de una mina de oro que, el descoPero bien, Zozaya tenía razón, y los otros neladas subirán desde- el puerto de (SS- énova al el perfil del canal, diré: que de énqva? á la fal- nocido había encontrado, y gracias á la cual también la tenían... ¿De qué se trata? ¿De que lago de Constanza. Me- valdré de los datos que da del Apenino, el canal será de tipo ordina- serían ambos hombres riquísimos, potentados. los jóvenes, los más jóvenes, quieren roerles los Al día siguiente, de madrugada, salieron de zancajos á los viejos, á los menos viejos? Pues no casa y se dirigieron á un monte Cuervo y su era necesario ese gran rebullicio: se trata de un protector. alzaáa del canal Genova- Lago deConstfíTvza. pleito muy antiguo y que será eterno, y no vaEste, al llegar al sitio que le pareció convelía la. pena de alborotarse. Desde que existen niente, se detuvo; clavó su paraguas en el sueescritores, existe impaciencia; desde qtae exislo, miró al cielo, miró á la tierra, miró por fin te juventud, existe temeridad, mezclada con un libro que llevaba en la mano y, ordenando algo de irreverencia. Hay escritor que sólo por á Cuervo que se retirara unos pasos, comenzó sentirse joven, ya se cree superior á todo el á llenar de tierra rápidamente un saco que á resto del mundo, y hay individuo de veinte prevención conducía. años que cuenta la historia de la civilización Después echóse el saco al hombro y dirigiéndesde el día mismo en que naciera al mundo, dose al que había hecho socio de su riqueza, y hay, en fin, quien se figura que él no ha de le abrazó efusivamente y llorando, al propio envejecer jamás, y que los demás hombres no tiempo que decía: ¡Hay Manuel, ya somos pohan sido jóvenes nunca. Pero todo esto, ¿qué derosos! importa... Manuel Cuervo, como es natural, sintióse contagiado por aquella alegría y satisfacción Ocurre ahora, ocurrió ayer, ocurrirá mañana; que hacía llorar. Su corazón latía precipitadasiempre ha sucedido así, y el mundo, á pesar mente. Al menos, así lo confiesa el interesado. i de ello, ha seguido su indiferente marcha. Por Pero aunque aquella tierra recogida era oro, encima de estas alharacas, el tiempo ha caído tal vez oro ipuro, aunque su color era bastante con su justicia; la obra buena, como buena ha negro, faltaba dinero para realizar el negocio, quedado, y la mala se fue al cuerno. Son cosas que traía al principio algunos gastos, y el mique tienen que ocurrir, porque son fatales; los nero consiguió 20 duros de su socio. que hoy chillan, chillarán mañana, y los que Y además era preciso ir á Oviedo con el saco ÍO 80 2O ahora roen zancajos airadamente, mañana se y la tierra, y á Oviedo se encaminaron los dos EscrJa ¿I2 Horizontales L I quejarán de que otros se los roan. amigos, teniendo Manuel Cuervo que pedir Y en fin de cuentas, ¿por qué es la queja? JüJf otros 20 duros prestados á un hiio suyo, porEscala ¿e al I viras ¿Acaso porque los novísimos murmuran de sus que él no tenía dinero. inmediatos superiores? ¿Y se les acusa de falta Después... los lectores pueden suponer el de respeto... ¡Ay! En uivpaís donde todas las reputaciones están bailando, dond e se ha de- contiene un artículo reciente de Kolnische Zei- rio; la subida y bajada del Apenino, hasta, Novi, final. Cuervo entregó al minero los otros 20 duros clarado libre la crítica, donde se ha dicho que tung (Wochen Ausgabe, 5, de Marzo) pero tip Caminada. de Novi á Lecco, tipo ordinario; es necesario revisar los valores, por sagrados completándolos con hipótesis técnicas y dibu- de- Chiavena, por lstúnel de Splugen, á Chur al llegar á la capital referida. Dejaron el saco que fueran; en un país de crítica libre y de es- jos de mi cosecha, ipara mejor inteligencia del (Coria en- mapas españoles) tipo Caminada; de debajo del asiento de un coche de tercera, y se Chur al lago de Constanza, y de aquí ¡á Basi- dirigieron á una casa de huéspedes. Ya en ella, calpelo suelto, ¿quién de nosotros tendrá sufi- interesante asunto. léa, tipo ordinario. En el tipos ordinario com- el desconocido pretextó un asunto cualquiera, ciente coraje para protestar, sin sentir los gritos de la justicia? Y si aquí, entre nosotros, exis- on los planos á la vista se sigue el trazado prendo canal y río regularizado. Por el perfil salió á la calle y desapareció. Cuervo volvió á la estación, cargó con el ten reputaciones formadas precisamente con el del canal en proyecto. Sale él del puerto se ve que las novedades, casi maravillosas, seescándalo y con el ataque; si hay quien se ha de Genova, y á los cinco kilómetros empieza á rán las subidas y bajadas del Apenino y del saco, y al analizar ante algunas personas su metido con Quevedo y Calderón, ¿cómo ha de ¿ézVeLApenino, buscando el puerto Seco, de Splugen (sobre todo, la subida de éste) en las contenido, convencióse de que se trataba de impedir que se metan son él... Giovi, que atraviesa con un túnel de tres kiló- que los barcos de 500 toneladas se elevarán en una tierra excelente para plantar berzas ó paLo prudente y sabio sería que escribiéramos metros; baja luego la falda N. de la cordille- la primera 360 metros para un trayecto de 12 tatas. La autoridad detuvo al día siguiente al tipara el público, sin acordarnos de lo que hace ra hasta Novi, donde ya en condiciones nor- kilómetros, y en la segunda 930 metros para el vecino, que no hubiese camarillas, que no males atraviesa la planicie lombarda, pasando 23 kilómetros de base de Chiavená al túnel de mador, quien dijo llamarse Santiago del Valle Caldevillo. hubiese tertulias, que no hubiese escalafón li- por Milán y llegando á Lecco en el lago de Splugen. En su poder se hallaron 57 pesetas lelas terario ni esa ridicula estantería en que se nos Como, habiendo recorrido en ella 118 kilóme- A provecho el sitio que hoy me queda para coloca, uno tras otro y cada cual en su corrí, s tros; en Lecco, los buques navegarán por el lago algunos datos económicos tomados del 200 que había timado al incauto cuanto codi pondieñte casilla, con el indispensable carte. -hasta el extremo N. donde empezará la suót- periódico alemán que, según parece, conoce el cioso aldeano. D