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N U M E R O 1.019 A B C V I E R N E S 20 D E M A R Z O D E 1908 O C H O P A G I N A S E D I C I Ó N i. PAGINA 3 RETAZOS HIGIÉNICOS A TERSl RA EN A las dos sexos, pero Ei m á s especialmente al EL ROSTRO f e m e n iii O i dedico hoy mi retazo. Nada hay que embellezca más al rostro que su tersura: una cara bonita, de facciones correctas y delicadas, pero cubierta. de barrillos, granos ú otras erupciones dérmisas. lo afean grandemente. Y por desgracia, en la presente época de primavera es cuando con más frecuencia se presentan esas alteraciones en el cutis del rostro, por efecto de los malos humores (como el vulgo dice) qif e revuelven la sangre nueva, rutilante, primaveral. ¿Qué medios hay para evitar la presencia ó aparición en la cara de esos barrillos, granos y erupciones que desintegrizan la tersura del cutis? Pues hay los siguientes; tomen de ellos nota mis amables lectoras. i. Es preciso ablucionarse el rostro todas las mañanas con aguafría, ligeramente impregnada con unas cuantas gotas de agua de colonia 0 acreditada marca. de 2. Secarse bien la cara con toalla rusa, efectuando las fricciones ó paseo de toalla en sentido transversal ú horizontal, nunca en sentido VALENCIA. LAS FALLAS DE ESTE AÑO v ellas constan rasgos perdurables, ejemplares, saguntinos, del gran Romeu, inclusa su respuesta famosa al soberbio general Suchet. Hay que acoger con albricias la aparición de este folleto, cuya lectura recomendamos. Y ya que en los límites de esta noticia no cabe más prolijo comentario, pondremos el nuestro en las mismas líneas estampadas en la página primera: Atento el Sr. Chabret- -dice- -á glorificar omo se merece la hermosa figura del héroe saguntino, trabajólo indecible para que se perpetuara su memoria con un monumento adecuado que debiera erigirse en la plaza donde perdió su vida; pero la muerte del ilustre escritor suspendió la realización de esta obra patriótica, que tanto interesa á la región valen: iana. Bien hará la ciudad de Sagunto en recoger y en cumplir este mandato espiritual del insigne Chabret. Romeu debe tener en la invicta Murviedro su estatua, que diga á los siglos cómo los saguntinos honraron su pasado y su renombre histórico ante la invasión francesa. vertical. 3.0 No usar, después de seco el rostro, más que la borla con polvos de arroz, ó mejor, de almidón porfirizado, suprimiendo en absoluto los embadurnamientos con vaselinas, cremas ó cualquier clase de grasas. 4.0 Para evitar la erupción de granos y barrillos es menester friccionarse la cara, al irse á acostar, con un trozo de franela blanca y suave, impregnada ligeramente, á medio humedecer, con la siguiente poción: Agua hervida y enfriada Bicarbonato de sosa Alcohol de romero Tintura de benjuí M. y D. 2 S 0 gramos. JO- -20 8- LAS FALLAS DE VALENCIA 1 arreglo á la tradicional costumbre se han instalado y se han quemado las artísticas fallas de San José ea la ciudad del Turia. El festejo ha estado animadísimo y ha probado una vez más que el buen gusto artístico de loa valencianos y su ingenio no reconocen rival. Diecinueve han sido Jas fallas de este año, con asuntos variadísimos y admirablemente ejecutadas todas. Obtuvo el primer premio la instalada en las calles de Gracia y En Sauz, que era una alusión á los asuntos marroquíes. Un diario local la describe así: Un rifeño cabalga sobre un monumental camello. Un ave de rapiña se abalanza sobre él, produciéndole una gran herida en el pecho. El pajarraco habla, pero no prenuncia, y quiere sig- 5.0 Si hay tendencia de estreñimiento, que es una de las causas de las erupciones dérmicas, combatirlo con grandes lavados intestinales (un enema de un litro de agua hervida y enfriada, al levantarse por las mañanas) 6. En el caso de que se presenten vestigios de erupción en la piel de la cara; además de persistir con las prácticas que dejo enumeradas, es útilísimo hacer uso de la levadura seca de cerveza, tomando un par de veces al día medio vaso de agua azucarada con una cucharadita (de las de café) de cerevisina granulada de buena marca. N Ya saben, pues, mis pacientes lectores y lectoras de A B C lo que deben hacer para verse libres de esas cosechas de granos dérmicos, que suelen aparecer cuando se inician los comienzos de la exuberante, de la hermosa, de la espléndida primavera. DR. CORRAL Y MAIRA nificar con su mutismo que pretende arrebatarle su territorio. El ave, por su idioma mudo, debe ser francés. El segundo premio fue para la que había sido levantada en la plaza de San Gil. Era una de las más artísticas (la fotografía que reproducimos lo demuestra) y representaba á la Fama, sobre un gran piano de cola, coronando á las artes de la pintura, la música, la escultura y la poesía. QOPLAS DEL VIERNES. ¡VAYA UN JUEVES! La cuestión- de Marruecos -que obtuvo ei primer premio. ¡Qué día tan endiablado pasé ayer, lector amado... ¿Qué es lo que vale la, vida s. cuando á un bueu aficionada le suspenden la corrida... Yo, ayer, pendiente de uu hilo y próximo á la demencia, pasé, con el alma en vilo, el día más intranquilo de mi tranquila existencia Desperté por la mañana, y con inquieta alegría dije á mi mujer: Fulana, asómate á la ventana y dime si hace buen día. cribir su coudenzuda historia de la ciudad heroica, extendió en sus páginas la biografía de aquel Romeu glorioso, figura preeminente en la gran epopeya nacional, cuando la luuha de la Independencia. Chabret murió haca poso- -no sin que, al cabo, su nombre saliese de la penumbra á que le recluyera una, modestia exagerada; no sin que el Rey, al conocer al historiador, arqueólogo y humanista, dejase de premiarlo, otorgándole una condecoración señalada, -y ahora, en vísperas del Centenario, el Ayuntamiento saguntino, honrando la memoria del héroe y la memoria del cronista, ha desglosado las páginas episódicas que á Romeu dedicará Chabret, y las ha reproducido en un folleto. Por su lectura, que es bien que se difunda, conocerá al detalle esta generación hasta qué grado de sacrificio, de civismo y de bravura se alzó la conducta del guerrillero, y sabrá también de qué modo llegó sereno á la muerte, sufrida en horca vil, antes que traicionar su patriotismo y su propio honor. Suchet, el general francés, adueñado de Valencia, no logró ni vencer ni poner en fuga á Romeu; ysin la mediación de un felón, indigno hijo de España, jamás hubiera logrado kacerle prisionero. Desde que Logró esto, ya Suchet no pensó sino en una cruel venganza personal. general francés, ruin y sanguinario, no podís considerar á Romeu como un oficial en lacha; quiso juzgarle, y le juzgó, como un traidor á Francia... I as páginas de Chabret refieren cómo el fallo de Suchet se decidió á los postres de una cena, cuando el citado mariscal, harto pródigo en sus libaciones, más estaba para la demanda del lecho que para erigirse en juzgador; cómo la sentencia no fuéfirmada por el Consejo de guerra, y cómo, en fin, desoyéndose las intercesiones de alg unos dignos oficiales franceses, Romeu fue ejecutado el día 12 de Junio de 1812 en el mercado de Valencia, negándose el fusilamiento, y colgándose su cuerpo del lazo de cuerda, como un asesino... I, a descripción de estos últimos momentos levanta en el esüíritu una emoción profunda. T 2 omeu nació en Murviedro, en Sagunto; re cibió una educación esmeradísima; casó joven, y, al poco tiempo de casado, ocurrida la invasión francesa, corrió al alistamiento de voluntarios en Valencia, y comenzadas las guerrillas contra el invasor, al punto distinguióse por su bizarría y por su entendimiento. A la aproximación á Valencia de Moncey, ¿n Junio de 1808, fue nombrado D. José Romeu coman, dánte de las milicias de Murviedro y su partido, y al frente de 2.000 hombres se presentó en la capital, habiéndoles arengado de antemano con estas palabras: Volemos, hijos de Sagunto, volemos al campo del honor. Preso nuestro Rey, vilmente hollada nuestrc patria, juremos no doblar jamás la cerviz a yugo afrentoso de esos advenedizos engañadores que, so color de amistad, pretenden tiranizarnos. Vencer ó morir sea el juramento irrevocable de la división saguntina. Vino luego á Madrid, y cuando se rindió esta ROMEU, EL GUERRILLERO f 1 escritor tan modesto como meritísimo, el n II Sr. Chabret, cronista de Sagunto, al es- Mi cariñosa mujer debió un mal rato pasar, porque pensaría, al ver que comenzaba á llover, que yo me iba á disgustar. Y por no causarme enfado me contestó con un deje dulce y un tono apagado: El notición, que derecho venía con sus vocablos á herirme en medio del pecho me hizo abandonar el lecho con un humor de mil diablos. ¿Será posible- -pensaba- -que esta lluvia menudita, que de caer nunca acaba, me impida ver al BOMBITA... Ahora está un poco nublado, pero puede que despeje... ¡Esto sólo me faltaba... Si este llover se asegura primer Miura, ni estrenare el CORDOBÉS, Y con hondo desconsuelo miré, en dos horas, al cielo, lo menos quinientas veces, y recé fervientes preces porque se secara el suelo. Por fin, á la hora fijada, aproveché una escampada, me fui á la plaza taurina, y... me la encontré cerrada, triste, sola y mortecina. Al verme tan campechano ante un plancha tan cierta y uu cuelo tan soberano, me dijo así un guardia urbano que estaba junto á una puerta: -Pero ¿es que usté no sabía que es mañana la corría... Pero ¿es que usté está borracho... ¿No vio el cartel del despacho? ¿No vio la Prensa del día? ¡Qué demontres he de ver... ¡Maldito sea el demonio... ¡Cómo lo iba yo á saber ni podre ver la figura del príncipe japone s. La Fama á ía cual se adjudicó el premio segundo. eorte y villa, logró escapar (perdido su cauda. 1, apartado de la familia, herido- en un brazo) A Murviedro volvió; rehizo su compañía, señalóse con sus proezas en Albentosa y en el sitio de Morella, y combatió muchas veces con la retaguardia de Suchet- (cuando éste iba sobre la ciudad del Turia) de lo cual Suchet tomó baja venganza saqueando en Sagunto la casa del guerrillero, y llevándose 92.000 reales. Siguió Romeu combatiendo, fuerte; y tenaz, cuanto más pobre, consolando coa Erases de una sublime exaltación patriótica á su esposa y á sus hijos. Rendida Valencia, pasó con sus huestes á Alicante, y cuando parecía fracasar en su intento de recoger y organizar las reliquias de nuestros cuerpos de ejército... es cuando sarge, definitiva, triunfal y gloriosamente, el Romeu caudillo, guerrillero admirable, campeón insigne. De todo ello habla con detalle la pluma de Chabret. El lector puede estudiar en esas páginas episodios muy salientes de la guerra. Un por orden de don Antonio. Y cabizbajo y doliente volví á casa más que á paso, diciéndome tristemente... ¡Caray con el Presidente! ¡Ya no le vuelvo á hacer caso! Esto es lo que ayer sufrí, mas hoy confiado estoy ¡Si suspenden la de hoy, rezad, lectores, por mí! Luis en oir el tararí... si me abstengo de leer- DE T A F J A