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M A D R I D VIERNES 20 DE MARZO D E 1908 NUMERO S U E L T O 5 CÉNTIMOS S EL REY EDUARDO POR TELÉFONO CRÓNICA U N I V E R SAL 1 LU S T R A D A A N O IV. N U M 1.019. 2. ÉPOCA H P WHHHBI VI O au José bendito, el bienaventurado más sim pático y popular, fué celebrado por Madrid con todas las de la ley; cierre general, descanso general, etc. Lo malo es que el aburrimiento también fué general. Desfilaron bajo paraguas infinidad de ramilletes de dulce, porque la fiesta del Santo Patriarca es, además, golosa como pocas; pero bajo paraguas, bajo pañosa ó entre rudo paño hubo de desfilar la gente que se lanzó á la calle. Cuando no llovió, granizó, y cuando no cayó nada hizo un frío de rechupete. La corrida de la Asociación de la Prensa, suspendida. Luego se nos Uatnará cuarto poder del Estado, y no tenemos influencia para conseguir de las alturas una buena tarde de toros! Hubo, en cambio, partidos de pot- bali, con lo que se acreditaron hO sólo de jugadores, sino de valientes los devotos d é l a pelota grande. Hubo mucho público á prueba de reúmas y pulmonías Se reunieron en el ya previsto é inevitable cfraternal banquete los fondistas, que han celebrado una Asamblea del ramo. HUIJO muchos brindis, que es, precisamente, lo que no se comprende. Fomentar la afición á los banquetes, bueno. Los fondistas ó nadie, Pero cultivar el discurso de sobremesa, es facilitar la indigestión, para que luego se eche la culpa á la cocina y no á la oratoria. La política rindió culto de huelga á San José. Lástima grande que no sea San José todo el año. El Príncipe japonés se marchó por la noche. N o sé le ha logrado la corrida de toros. Es posible que haya sido mejor. Sucesos no hubo muchos. Entre ellos merece citarse la captura de un carterista de catorce años, ¡todo un hombre! después de robar una cartera con cien pesetas en la plaza del Pro i: eso. Pero para progreso, el suyo. A su edad tiene acabada ya la carrera del presidio. Por la noche no hubo novedad alguna teatral. No se tuvo noticia de otra nueva hazaña de los reventadores que la noche anterior dieron que hacer en Apolo. I i i i i i a M- -i -m i l en Barcelona en capitales los MADRID AL DÍA i Sevilla, apresurasen porypara otras los ciudadafactores más eficientes que nos se propio impulso á dar solución al problema. De otra suerte, cuanto nuestras autoridades hagan será predicar en el vacío. Y bien valen el éxito de la obra y el prestigio de Madrid un esfuersso que tan á las maaos del alcalde se pone. MP gl DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR SAN SEBASTIÁN, 1 9 i 2 M ESCÁNDALOS LINAJUDOS POR TELÉGRAFO DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR BERLÍN, 1 9 1 0 M I as notioias más contradictorias circulan acer ca de las relaciones del matrimonio ToseUi- Montlgnoso. E ü u n telegrama de Florencia al Berliner JaPí? dr se desmiente la especie del divorcio de la ex Princesa, E n otros despachps recibidos por la Prensa se dice que á Toselli le han trastornado sus éxitos como pianista, se le h a agriado el carácter y su conducta despótica le hace insoportable paira cuantos cerca de él viven. Una nueva versión afirma que la condesa de Montignoso aspira á recobrar su libertad para casarse, no con un literato francés, como se dijo, sino con el novelista inglés William Lequeux. BBRLÍM, 1 9 3 T pTl pianista Tosselli ha sido expulsado del territorio prusiano oor orden del Gobierno, GRAVES SUCESOS EN HAITÍ POR CABLE DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR WASHINGTON, t %2 T. Ail ás buques. s muy de lamentar que en toda reforma, en Han llegado á Puerto Príncipe tres nuei tocia necesidad pública, ea toda iniciativa vos buques lagleses y jaort -araericauasí. en que la acción oficial es requerida para su mejor logro, generalmente vaya el decreto por un lado y la realidad por otro. EL CENTENARIO No parece sino que la adecuación al medio DE LA INDEPENDENCIA es incompatible con el buen ejercicio de la autoridad. pf 1 certamen iiceíano que cou este mismo tíLo más útil, lo más viable, lo qne en su pro- tulo hemos abierto tiene asegurado un pio generoso impulso tiene mayores facilida- éxito grande y feliz. des y condiciones para ser implantado, truécaAl número de poesías recibidas y cuyos lese, al pasar por los hierros de un Ordeno y mas hemos publicado ya, hay que agregar el mando en montaña de obstáculos y semillero de otras también en nuestro poder. de conflictos. Recibimos muchas cartas anunciando el enTal acontece con el justo y noble empeño de vío de más trabajos; pero hemos de recordar suprimir en Madrid la mendicidad, y con elyk que la admisión de poesías termina el día 31 comentado bando del alcalde, que impone el de este mes, fecha que deben tener en cuenta padrón de caridad al vecindario, en forma que aquellos escritores que desean concurrir al cerforzosamente ha de recordar, como si por nos- tamen. otros no hubiese pasado un siglo, los tiempos del Rey D. José L Cuesta mucho arraigar todo ío nuevo ñasta NUEVO MINISTRO que el hábito lo consolide; pero á nadie se le POR TELÉGRAFO ocurriría sembrar á hachazos ni persuadir á la DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR dádiva, levantando la vara del castigo y á la BERNA, 1 9 7 T par reconociendo carácter voluntario en la mupTl nuevo ministro de España cerca de este nificencia. De aquí que las mejores ideas se malogren, Gobierno, señor conde de Chacón, ha preapena, s esbozadas, en nuestro país. Si en los sentado hoy sus credenciales al presidente negocios de Estado, la baena forma es el de la Confederación helvética, Mr. Brenner todo ¿por qué las autoridades han de cons- Zernys. treñir la voluntad y esterilizar la obra con previas conminaciones? De intentar hacer sistemáticamente por la tremenda cosas para las Ayer por la mañana cumplimentaron al Rey cuáles la convicción, el instinto compasivo y aun el de la propia tranquilidad individual él subsecretario de la Presidencia, Sr, Cañáis; abrirían camino, sólo se conseguirá un efecto los hijos del marqués de Cayo del Rey, el marcontraproducente. La amenaza, en vez de mul- qués de Ivanrey y el alcalde de Las Palmas. Después la Real familia y el príncipe Kuni tiplicar, retrae y divide. Quiere el alcalde, en su plausible afán de se dirigieron al palacio de la infanta doña Isalimpiar de pedigüeños molestos las calles cor- bel, donde se celebró u n almuerzo íntimo, tertesanas, excitar al vecindario, á quien la me- minado el cual las Reinas doña Victoria y doña dida favorece, para que con su óbolo aporte á Cristina pasearon en automóvil por la Gasa de la Asociación Matritense de Caridad los me- Campo y el Rey estuvo un rato en el Tiro de dios para realizar el milagro y subvenir á la Pichón. imperiosa necesidad; y la redacción de su banEl Principe japonés dedicó la tarde á haeer do es tal que, leyéndolo, las personas más pro- algunas visitas de despedida, y á las ocho y picias á contribuir perderán la voluntad de so- veinte marchó en el expreso á Granada, Sevicorrer lla y Gibraltar. A las habitaciones que ocupaba en Palacio ¿Por qué? Porque antes de ecnar ios cimientos se pretende colocar la cúpula. La absten- bajaron á despedirle los Reyes y los Infantes, ción y el recelo no los espantarán las autori- quienes recibieron expresivas muestras de gradades sólo por condenarlos. Antes que pedir á titud del príncipe Kuni, que marchó muy salos madrileños auxilio contra esa plaga men- tisfecho de las atenciones que le ha dispensadicante que, á fuer de capital dé un Estado y do la Real farñilia y encantado de los agasajos población culta, nos avergüenza, lo más natu- y simpatías que ha recibido de la aristocracia ral hubiera sido estimular suavemente á los y el pueblo madrileño. Al duque de Bivona, al general Del Rio y al donantes, infundir ea los displicentes y reacios la plena confianza de que sus esfuerzos no han capitán Carrión, que han estado, estos días á de ser baldíos, de que sus sa jrifieios, respon- sus órdenes, les entregó anoche como recuerdo diendo á la alteza de los fines invocados, han unas artísticas y valiosas pitilleras con l i flor de cuajar en el éxito y de verdad han de ba- del Crisantemo y las armas personales del príncipe Kuni, grabadas en sus tapas. rrer de nuestiras vías toda esa escoria social. A la estación bajaron á despedirle los infanCréanos el señor alcalde de Madrid. Es este uno de esos casos en que la persuasión, el es- tes D. Fernando de Baviera y D, Alfonso de pontáneo movimiento del ánimo hacia la vir- Orleans, el príncipe D. Reniero de Borbón, el tualidad de la medida y la urgencia del reme- duque de Bivona, el general Del Río y el capidio hacen m a s e n la opinión y abren más la tán Carrión y las autoridades civiles y milimano dadivosa que todas las amenazas y ban- tares. dos de la aijtoridad. Kn su excursión por Andalucía acompañará La reflexión sobre el mal y el convencimien- a p r í n c i a a p o n é s el ministro dellmperio del to de SU xiecesaria desaparieiéa ttaa sido i Sol H iMHii a. Ma. ciricli Mi- t MaáiJiro Mogaki. x LA M E N D I G I D A D EN M A D R I D i r na opinión, El secretario de Estado, Roos, opina que la acción de las Potencias en Haiti sería beneficiosa para el país. Sin emtbargo, aprueba la conducta del presidente Alejo al disponer que el Gobierno no permitirá se refugie en los Consulados más gente. STASHINGTON, i H. 1 as habitaciones del Monarca inglés. En el hotel Palais se ultiman apresuradamente los preparativos para recibir al rey Eduardo. Los vestíbulos y pasillos se cubren de lujosas alfombras y se adornan con multitud de palmeras. El gran salón ha sido convertido en comedor y cubierto en parte por ricos tapices, que reproducen pintorescas vistas de San Sebastián y Pasajes. Adórnanlo, además, multitud de gigantescas corbeilles, con plantas variadas. Cubre el suelo una elegante alfoinbra gris rameada. La mesa que o upa el centro de la habitación está primorosamente adornada con rosas y orquídeas; de este trabajo se ha eiicargado la villa Ikaría Luisa. La mesa está servida para 12 cubiertos, el rey Eduardo, sus secretarios, sir F. Ward y coronel Davidson, el coronel Ruiz, el capitán Sostrada, el teniente Cupesio, del regimiento de Zamora, el gobernador civil, el gobernador militar, el alcalde, el cónsul de Inglaterra mister Budd, y dos agregados militares de la Embajada inglesa en Paríi Frente á la entrada del comedor se h a colocado la mesa con el servicio. Los cubiertos serán de vermeU y la vajilla de rica porcelana con filete dorado y el escudo del hotel Palais. Del centro del techo penden otras dos primorosas canastillas con flores diversas y de una altura de dos metros. Junto al comedor está el cuarto de fumar, ricamente alfoníbrado también y con cuatro sillones en los ángulos, y palmeras y otras plantas en la puerta de entrada y en los huecos de los balcones. Del saloncito de fumar se pasa al salón destinado á recepciones. Por encargo del Monarca se ha colocado en esta habitación una elegante mesa- escritorio; con su correspondiente silla, tres sillones, dos butacas y un caprichoso neceser, sobre el cual se h a colocado una canastilla con flores de azahar, y sobre la chimenea dos valiosos jarrones con flores diversas, entre las cuales sobresalen las rosas, flores favoritas del rey Eduardo. E n el ángulo posterior derecho de la habitación se h a colocado una mesa cubierta con rico tapete y rodeada de psljíjeras j GÍrñ plaaí- a Sijbre ia mesa, una gran canastilla con azalea blancas y de color de rosa. Del centro del techo pende lana valiosa araña, y en el suelo hay una lujosa alfombra color perla, rameada. El cuarto particular del Rey, que comunica con el salón, está igualmente adornado con profusión de flores. Contiene una hermosa cama dorada, un armario, un tocador y una mesilla de noche. En esta habitación cambiará el Monarca inglés el uniforme que ha de vestir durante la recepción por el que se pondrá para el almuerzo. SAN SEBASTIÁM, 19 1 2 M A medida que se acercaba la hora de la lie ga la del Rey, aumentaba el público, que ocupaba la Avenida desde el puente de Santa Catalina, y se aglomeraba de tal modo frente al hotel, que era imposible dar un paso. En la terraza del hotel se hallan, desde las doce, el gobernador civil, marqués de Velilla de Ebro, que viste uniforme de maestrante de Calatrava; el alcalde, marqués de Rocaverde, con uniforme de gentilhombre; el gobernador militar, general Chacón; el jefe de la Guardia civil, Sr. Beriigui, y el cónsul inglés, Mr, Budd, 1 legada del Monarca. A la una menos diez minutos se recibió aviso del paso del automóvil regio por Irún. Al cundir la noticia entre el público aumentó la expectación. Pocos minutos después entraba, entre aclamaciones de la muchedumbre, el automóvil en el hotel Descendieron primero dos secretarios, y luego el rey Eduardo, vistiendo el uniforme de coronel del regimiento de Zamora, de gala, con capote y ros, y entorchados de capitán general. El Sooerano inglés salió á la terraza, donde le aguardaban las autoridades y personajes citados, á los cuales saludó afectuosamente, estrechándoles la mano. El alcalde dio la bienvenida al Rey en nombre de la ciudad, y expresó sus deseos de que le sea grata su estancia en ella, haciendo votos porque se repita pronto la augusta visita El Rey contestó afablemente con frases m u y atentas y pasó á las habitaciones reservadas seguido de las personas que le esperaban. En seguida recibió á las autoridades antes de almorzar. SAN SEBASTIÁN, 1 a 5 T I O que dice Eduardo VIL El rey Eduardo recibió en seguida en di salón a los comisionados del regimiento de Zamora que le entregaron el álbum Con ellos y con el gobernador y el alcalde converso un largo rato, tratando principalmente del viaje del Rey Alfonso á Barcelona, que elogio mucho, considerándole como de gran importancia y un verdadero éxito para el Rey y para el Gobierno español, Eduardo VII elogió después ds oellezas d e San Sebastián, que, según declaró, es una d e las ciudades que más le gustan- Acto seguido el Monarca procedió á colocar las placas y condecoraciones que ha coneedido á los comisionados del regimiento de iSamora. AN SEBASTIÁN, i a T DE PALACIO ü l álbum del regimiento de Zamora. El álbum que se h a de entregar al rey Eduardo, es una verdadera preciosidad, según he podido observar, pues el coronel del regimiento de Zamora ha tenido la bondad de enseñármelo detenidamente. La cubierta es de acero repujado con oro y plata, y en relieve ostentan las tapas, hechas en la fábrica de armas de Toledo, los escudos de Inglaterra y España, en estilo gótico. El álbum está confeccionado en la Escuela de Huérfanos de Infantería. En la parte interior de la tapa está grabado el escudo del regimiento de Zamora, cuyas ejecutorias ampean en la primera página del álbum, hechas por el rey de armas D. Luis Rubio y Ganga, y con u n retrato en miniatura y á la acuarela del Rey D. Alfonso X I I I vistiendo el uniforme del regimiento de Zamora. Aparece después en el libro el historial del Cuerpo, recopilada la parte antigua por don Máximo Barcia, el cual h a redactado también la parte moderna. El papel es de pergamino vitela superior y la impresión se h a hecho con caracteres españoles encargados expresamente. En el texto, intercalados, están los retratos de todos los eoioneles que h a tenido el regimiento y el del general Prim, que sirvió en dicho regimiento desde el grado de teniente hasta el de comandante. Siguen luego los grupos citados, los jefes formando la plana mayor; en otros, separados, los capitanes, los subalternos, las banderas con escolta, la banda de música, la escuadra de Gastadores, u n a compañía en traje de campaña, otra en traje de gala. Después se ve un autógrafo de todos los jefes y oficiales, y termina el álbum con una página, en la ue se reproduce la partitura y la letra del himno del regimiento para banda y piano. El himno lo escribió el comandante mayor del regimiento, y la partitura la compuso el músico mayor del mismo. Í A N SEBASTIÁN, f j 4 T. iil sperando al Rey. H a llegado el correo del rey Eduardo á las once de la mañana, constituyéndose en el hotel de Palais, para ultimar los preparativos y dictar algunas disposiciones. A la una menos veinte llegaron al hotel los comisionados del regimiento de Zamora, que sé retiraron á las habitaciones que se les había deserrado en el hotel. l e l e g r a m a a D. Alfonso. El Soberano inglés diñgió á poco de Uegar un expresivo telegrama de saludo á nuestro Monarca, p l almuerzo. Se celebró como está anunciado. Los comensales eran solamente lo, por n o haber asistido los agregados militares de la Embajada inglesa ¿n París. El rey Eduardo sentó á su derecha al gobernador civil y á su izquierda al coronel I d regimiento de Zamora, Frente á S. M. B, sentóse el gobernador militar, teniendo á sus lados á un ayudante y al secretario del Monarca inglés. Ocuparon los demás puestos el alcalde, el cónsul inglés y los oficiales de Zamora que vinieron en comisión. Estos últimos lucían sobre el pecho las condecoraciones con que los ha distinguido el rey Eduardo: el coronel Ruiz la Encomienda de la Reina Victoria, y cruces sencillas el capitán Sostrada y el teniente Cupeiro. Durante el almuerzo, S. M. hizo varias preguntas acerca de los tapices que adornaban el salón. Brindó en francés el Rey al destaparse el Champagne, por la prosperidad de los Soberanos españoles y de toda la Real familia, por el Ejército y muy especialmente por el regimiento de Zamora. El coronel Sr, Ruiz trató de recoger con frases de vivo reconocimiento este brindis, pero S. M. le rogó que no se molestase. El telegrama regio dirigido á D. Alfonso, está redactado en estos términos: Acabo recibir en tierra española á la comí sión oficial del regimiento de Zamora, del que merced á la bondad de S. M. soy coronel en jefe, y he tenido el gusto de retenerlos á almorzar conmigo, así como también á ios gobernadores civil y militar y al alcalde, He brindado por su salud y he hecho votos por que Dios le guarde muchos años. -Rey Eduardo. p r e p a r a n d o el regreso, Terminado el almuerzo, S. M, entróse en sus habitaciones, no cambiando de traje, porque se proponía regresar á poco á Biarritz, on objeto de estar presente al reparto de premios del Concurso hípico á que se hallaba invitado. No mucho después salió á la terraza y e despidió de las autoridades. TXe vuelta á Biarritz. Cerca de las tres montaba el Rey en sm automóxñl y, acompañado por su secretario, emprendía su regreso. En las calles por donde pasó había mucho público que le vio pasar respetuosamente. La Policía británica está satisfecha de las disposiciones dadas aquí por las autoridades. olverá Eduardo VIL Vdueño del hotel S. M. británica, manifestado Por deseo de al en que se ha alojado, se organizará para el jueves dé la semana próxima en un frontón de esta capital un juego de pelota, al que piensa asistir el t daardo