Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
NUMERO 1.017 A B C MIÉRCOLES 18 DE A 1 ARZO DE 1908. OCHO PAGINAS. EDICIÓN 1. SAGINA 3 ii cLts- s r ast ¿3. t if vrj j i v y Toledo. En el campamento de Los Alijares. 1, S. M el Rey; 1, el príncipe japonés Kuni; 3, S. A el infante D Fernando, con sus ayudantes y séquito, presenciando las maniobras de los alumnos de la Academia de Infantería. FOT. ABO. do habla de sus entrevistas con diversas SoberanaS Si damos crédito á las aseveraciones del embajador austríaco- -y á un embajador que escribe sus Memorias hay que creerle siempre- -la emperatriz de Rusia, ND 1 SCRECIONES L, a carta del Kaiser abuela del actual Zar, era- una smora muy al ministro de la DÍPLOMÁTICAS Marina inglesa difícil de servir... Su hijo, el zar Alejanpasábanla friolera de continúa dando juego, y todo el mundo se dro II, la la infeliz no sabía qué 80 millones hacer para pregunta quién ha sido el indiscreto perso- al año, y gastarlos... No podía resistir el ruido, y en naje que ha facilitado la noticia al redactor militar del Times... Un diplomático fue indu- el palacio que habitaba en Ginefcira cuando dablemente, pues el ministro inglés sólo ha- iba á pasar una temporada, hubo que arranbló del asunto con unos cuantos diplomáti- car las campanillas... Vivía solamente en habitaciones tapizadas de azul, y á todas las cos, según confesión propia. Está visto que la diplomacia moderna es ciudades donde se trasladaba, llevaba su una enredadora, que si no ha suscitado ya cama y su cocina... Por las mañanas tomaba é los últimos años más de un rompimiento, un baño de caldo que se preparaba con la ha sido gracias á la Prensa, á esta Prensa substancia de 50 gallinas... El conde de Hübuer logró penetrar hasta maldita que lleva de un extremo á otro del en el baño sin más objeto, por lo visto, que mundo las palpitaciones de los pueblos, que allana obstáculos, lima asperezas, y en una el de referirlo después en sus Recuerdos... Un embajador tan curioso es un gran pepalabra, hace opinión á lo El miedo á la Prensa ata un poco á los di- ligro para la Historia, porque una mejor nos presenta la augusta figura de Emperaplomáticos, obligándoles á ser cautos; pero triz chorreando grasa. el deseo de congraciarse con los tiranos de la rotativa, lleva á muchos á cometer indiscreciones peligrosas, dado el estado actual p n sus Memorias, el conde ele Hübuer de relaciones que unas potencias sostienen habla de la reina Cristina, á la cual fue con las otras... á visitar en la Malmaison durante su estanpeyendo un libro de Recuerdos de un em- cia en París en Agosto de 1853. I a Reina bajador austríaco, publicado en estos días había ido invitada por la emperatriz Eugepor la casa Plon, pensaba yo que han varia- nia, y el embajador austríaco hace el siguiendo mucho las cosas para los diplomáticos y te retrato de ella: I os contornos clásicos que se ha transformado bastante la manera de la cabeza, y. un rostro que aún sería hermoso si no fuera por los labios, carnosos y de ejercer la carrera... ¡Qué rudo el oficio de diplomático! -sensuales, hacen olvidar la exuberancia de N exclama el conde de Hübuer, que es el autor carnes de S. M... Agregad unos ojos de gadel libro á que me refiero. -Yo no conozco cela que tan. prónto brillan relampagueantes ninguno que exija tanta abnegación, tanta Como dulces y soñadores, se cubren de transrapidez para sacrificar los propios interes. es parente velo, -y comprenderéis las palabras en aras del deber, tanta paciencia, y, en, oca- que el general Infante, uno de sus ministros siones, tanto valor. El embajador que quiera innumerables, me decía en cierta ocasión: cumplir las obligaciones de su cargo, ha de En Consejo, á. veces ella pedía cosas impor disimular la fatiga, el enojo, el disgusto, las sibles. Iycs ministros nos negábamos en reemociones que experimenta, las tentaciones dondo, y cuando insistía nos mostrábamos que le asaltan, los desfallecimientos que le inexorables. Pero nos miraba... y lograba acometen... En su semblante nadie ha de co- lo que se proponía... nocer jamás la amarga decepción que sufra, Con su visita á Napoleón III al día sini la satisfacción inesperada. Celoso de su guiente del golpe de Estado, la reina Cristidignidad, debe ser previsor y cuidar de no na escandalizó las Cortes todas é indignó á enfadarse con nadie ni perder la serenidad, los amigos y partidarios de la dinastía bory en las grandes crisis, en los momentos so- bónica... El conde de Hübuer, embajador de lemnes, cuando la palabra guerra suena Austria en París, reproduce una conversaen las Cancillerías, el embajador debe per- ción mantenida con la Reina, conversación manecer tranquilo, impasible y mostrarse, en la cual la Soberana desterrada le hizo el aunque otra cosa crea, seguro del éxito... honor de hablar de sus ideas constitucioEn teoría está muy bien todo esto que es- nales. cribió él conde de Hübuer; pero en la prác -Yo he sido constitucional- -afirma que tica resulta difícil de realizar... Y la prueba le dijo la Reina Cristina. -Yo he sido conses que el mismo señor conde en sus Recuer- titucional; pero ya no lo soy, porque así no dos es un tanto indiscreto, sobre todo cuan- se podrá hacer nada en España. Allí todo el DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL A B CtEN PARÍS I mundo es indolente, y sólo los pillos pue- cía, apóstol predicando á los salvajes de los den vivir. I,o qué hace falta en España es salones, asceta escondido- bajo el bordado un Ejército extranjero que permita enviar á uniforme oficial... Las obligaciones mundalos soldados á sus casas, porque lo que el nas que su cargo traía aparejadas le molesespañol odia más es ir á sen soldado. En taban tanto, que en cierta ocasión me decía: cuanto á los oficiales... -Cuando yo muera, San Pedro me pre ¡Oh, no temáis! El conde de Hübuer, al guntará: Donoso Cortés, marques de Válllegar á este punto, coloca unos puntos sus- degamas, ¿qué has hecho en la tierra? Y yo pensivos y dice que no quiere reproducir le responderé: Señor... ¡Visitas! jNo he helas palabras que la Reina pronunciara... cho más que visitas... -Para oficiales- -añadió la Reina- -necesitaríamos suizos... Yo se lo, he dicho ya á p s verdad... I, a moderna como la antigua Prim y á sus generales en muchas ocasio- diplomacia no hace otra cosa... Visines; que en España hace falta una base ex- tas... Y en estas visitas una veces descubre tranjera para el Ejército, porque conozco que una Emperatriz toma baños de caldo de bien la Península... Allí las ideas marchan, gallina, y otras, que el Kaiser ha escrito una es verdad; pero tan lentamente, tan lenta- carta... Cosas todas importantísimas con las mente, que á veces... llegan tarde... que esos señores estirados creen ganar los No dejan de ser curiosas estas indiscre- pingües sueldos que cobran. ciones de un diplomático que se pasó toda José JUAN CADENAS. su vida en París tomando notas, observando París, Marzo. personas y cosas y siendo testigo presencial de grandes acontecimientos y extraños sucesos... Córteos de obligaciones. porque el conde de Hübuer presenció el En el sorteo celebrado para la amortiza fallecimiento en París del embajador ción de 110 obligaciones de Deuda ainortizable español marqués de Valdegamas, que murió por expropiaciones en el Interior, han resultasolo y abandonado. Precisamente el conde do agraciadas las siguientes: 331 á 40, 1.401 á 10, 7.331 á 40, 7.991 á 8.00 c. de Hübuer, sabiendo que su compañero se encontraba gravemente enfermo, fue á hacer- 8.461 á 70, 9.051 á 60, 9.431 á 40, 1.451 á 6 a. le una visita, y cuando llegó al caserón de 13.381 á 90, 15.781 á 90 y 19.101 á 10. la Embajada. española no encontró alma vi- Jpnsanche. viente en la portería ni en los pasillos... Ni En el 35 sorteo celebrado en el Ayunta, un solo criado en la antecámara, ni un solo miento para la amortización de las cédulas del secretario en la Cancillería. Ensanche emitidas en 1899 y 1907, han sido De pronto un campanillazo resonó en la agraciados los siguientes números: a 114, 35 casa y una religiosa se presentó dando gri- 9 4 i. 9 zona. I 8 O 1.217, 435. 646, 654, 679, 831, -899, 2 77.I1.323, 1.332, 1.452, tos y diciendo que el marqués de Valdega- 1.552, 1.876, 2.596, 2.858, 2.878,1.325, 3.099, 3.33 3.079, mas se moría... 3- 357, 3.925. 4.158, 4.194,4- 817,4- 943, 5- 057, 5- 338, Apenas tuve tiemp o- -dice Hübuer- -5.404, 5- 725. 5- 824 para correr á Saint- Philippe- du- Ro ile- y 2. a zona. 87,5i8 ¡565,631, 091, 702,847,1.04 traer un sacerdote... Cuando volví y entré 1.353,1.423,1.448,2.079, 2.189, -2.453, 2.509, 2.545; enlá és. tancia del moribundo le encontré 2.693, 2.835, 2.926, 2.972, 3.126, 3.440, 3.870,4.237. extendido sobre un pobre lecho... A su lado 4.446,4.611,4.745, 4.808,4.859, 4.874, 5.017, 5.151- estaban el sacerdote, dos religiosas y una 5.671, 5.914,5.975, 6.488, 6.489, 6.645, 6- 664, 6.66 ¿criada española, la única que parecía since- 6.808. zona. ¿2, 152, 292, 309, 313, 30 698, 700.3. a ramente afligida. El sacerdote y las dos 889, 1.125, 1.172. r. 296, 1.602, 1.716, 1.746, 2.19. monjas cumplían sus deberes maquinalmen- 2.292, 2.648. te, profesionalmente; la española lloraba... El enfermo recibió, la Extremaunción con Q tra Gran Vía más En próxima tódo su conocimiento, y cuantas veces el figurará el orden del día de la sesión concejale. proposición de varios no mbre de Dios fue pronunciado, él eleva- para que unaproceda al estudio del trazado dj ba las manos al cielo. En su rostro dema- una Gran se de 30 metros de anchura, en diVía crado resplandecía la fe, transfigurándole rección de Norte á Sur de Madrid, partiendo con una expresión de dulzura inefable... Al de la Puerta del Sol y pasando por las calías exhalar el último suspiro besó el cracifiio de la Montera y Fuencarral hasta enlazar a, ij el último trozo de ésta entre las Glorietas át con fervor... Bilbao de Quevedo Fué una pérdida dolorosa aquel embaja- tros. I, ay dirección Sur que ya tiene los 30 raearrancará. dor, joven todavía, pues no contaba aún Puerta del Sol, sujetándose á las de la misma alineacion- vcuarenta años, afable, servicial, anacoreta de la calle de la Montera, calle de Carreta- perdido en las áridas estepas de la diploma- Atocha y plaza del Progreso NOTAS MUNICIPALES