Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ADRlD, VlERNESi 3 DE MARZO DE 1908. NÚMERO S U E L T O 5 CÉNTIMOS X, mriiwir- mt f- CRÓNICA UNIVER SAL! 1 U S T R A D A AÑO IV. N Ü M 1.012. Í 2. É P O C A K tl I f l M I H 9 t 1 i iwn iH wni sus hoteles. Bruswich. -Espárragos salsa holandesa. -Timser por los esfuerzos tan rápidos como enérgi- I y doña Teresa, que marcharon habitaciones. bales de graufres. -Helado Mazurca. -Tosta eos de la Policía y de algunos oficiales, hubie- I Seguidamente retiróse á sus ha Huelga añadir cuan satisfecho se muestra el dos á la Vernou. ra tenido que hacer alto el convoy, cuya entraVinos: Jerez, Chateau Margaux, Rhin, JohaI a llegada del Rey de regreso de su feliz via- da, aforiwnadamente, fué lentísima; tal era en Monarca de su viaje y cuan grata ha sido su impresión ante el recibimiento entiasiástico nesberg, Borgoña, Romanee, Champagne, Má je á Barcelona, dio á Madrid extraordina- aquel instante la aglomeración. ria animación por la mañana. La patria ehiVenía el Rey, erguido y sonriente, en la pla- que, no obstante la hora, le ha dispensado el laga. La banda de Alabarderos interpretó duraa ca celebra los éxitos felices de los suyos. Y el taforma del sleeping y llevaba uniforme de Ca- pueblo de Madrid. te la comida estas obras: Rey de España, ya se sabe, es madrileño. ballería, con casco, sin placas. Ágilmente des- p o r la talude. La Viennoise, marcha militar, Hrai. También fué día de visitas extrañas: los ma- cendió del coche, á tiempo ique sonaba un enS, M. el Rey no tuvo audiencias en todo Freischütz, overtura, Weber. rinos austríacos que llegaron de Barcelona, re- tusiasta ¡viva! y dirigiéndose á su augusta es- La Walkyria, fantasía, Wagner corrieron la villa. También la recorrió El Mo- posa, á la Reina madre y á las Infantas, besó- el día ni recibió visita alguna. Las muchas personas que desfilaron por PaMinuetto, Haydn. kri, que está de paso para su pueblo. Vayanse las cariñosamente, recibiendo en el acto los saVida artística, valses, Strauss. los comentarios de comparación que birria éste ludos y felicitaciones de los ministros, genera- lacio firmaron en el álbum colocado en Mayordomía. La verbena de la Paloma, fantasía, Bretón. entre Madrid y su Fez por los que harían aqué- les, prelados, etc. El Rey y la Reina salieron en coche descuLos comensales ocupaban sus puestos por dt llos entre Madrid y su hermosísima Viena. El Sr. Maura, que descendió inmediatamente, Fué una jornada movidita la de ayer. Fuera besó la mano á las Reinas é Infantas, y fué ob- bierto á las tres y media de la tarde, y estuvie- orden que se expresa á continuación: Derecha de S. M. el Rey: S. M. la Reina de la política, que en el Congreso olió mucho á jeto de efusivos saludos. Entre los más expre- ron en la Casa de Campo hasta las cinco y doña María Cristina, embajador de Austriayodoformo y en el Senado á puchero de e xfer- sivos señalóse el del presidente del Congreso, media. Por la misma posesión Real paseó doña Cris- Hungría, dama de guardia con S. M. la Reina, mo, no faltaron temas para las pláticas de fa- quien, pugnando por acercarse al jefe del Goministro de Marina, marquesa de Viana, capimilia. bierno unos minutos, cuando al cabo pudo lo- tina. El príncipe de Asturias, con su aya y su ni- tán de navio barón Bourguignon, condesa d e En los Tribunales terminó la vista de la can- grarlo, se precipitó en sus brazos con grandes ia por parricidio. Hubo piedad para el acusa- muestras de alborozo, estrechando al Sr. Maura ñera, dio el acostumbrado paseo de dos horas. Aguilar de Inestrillas, barón Otto de Federer, teniente de navio Neuffer y Sr, Gutiérrez Jo, rebajándose la categoría de esa adjetivo á contra su pecho con señales del más profundo i i Sobral, la de homicida. Y empezó la del asesinato de júbilo. Otro tanto acaeció con el Sr, Sánchez Izquierda de S. M. el Rey: Infanta doña Tean guarda del tranvía por un compañero de Guerra. resa, presidente del Consejo, dama de guardia profesión. No d espertó gran interés el acto, no Muy breves palabras cambiaron, en inglés, con la Reina doña Cristina, general López Doobstante lo monstruoso del crimen. Pero tam- la Reina Victoria y su egregio esposo. mínguez, condesa del Serrallo, capitán de napoco hay faldas de por medio. El Sr. Maura, también rápidamente, contestó vio conde Sanjus, dama particular de la ReiPasó á la Audiencia el sumario de la famosa á las cien preguntas que se? le dirigían. Por 1 a llegada. na doña Cristina, capitán de corbeta Dreistafa aPBanco de España. De todos los dete- cierto, que, contestando á una relativa al recinidos sólo tres quedan procesados. Los peritos bimiento dispensado á S. M. en Guadalajara, El mismo tren Real que trajo á S. M. el Rey xell, conde de Pie de Concha, teniente de nacondujo también de Barcelona al almirante y vio Peter, duque de Santo Mauro, obispo d e han cargado con las 50.000 del ala. respondió jovialmente: Declaró el autor de las puñaladas á un cu- ¡Muy bien Guadalajara; nadie ha faltadol- -á algunos oficiales de los barcos de guerra Sión y conde de Aybar. Derecha de S. M. la Reina: S. A. el príncipe íado suyo en la calle de la Magdalena. Confe- Y agregó á media voz: j, Ni siquiera Roma- austro- húngaros. só su acción y quedó en libertad, para que co- nones! Fueron recibidos por representaciones de Raniero, S. A. la infanta doña Isabel, ministro menten i steden lo q u e gusten. D. Alfonso pasó revista á la compañía de As- los diversos Cuerpos y organismos de nuestra de Estado, aya del príncipe de Asturias, jefe La comidilla del día fué el depósito, ordena- turias, y después, colocándose junto ala Reina, Armada, habiendo sido designados para estar del Estado Mayor Central del Ejército, duquedo judicialmente, de una dama ciayo esposo, ordenó que se despejara todo el espacio que á las órdenes de los marinos extranjeros el ca- sa de Santo Mauro, capitán de navio Njegede la más alta estirpe, fué el peticionario de la cubría la alfombra para que la fuerza desfilara; pitán de fragata Sr. Estrada y los tenientes de wan, condesa de Mirasol, príncipe de Schwaracción de la justicia. De esos asuntos caen po- y aun él mismo, con afectuoso ademán, hizo navio Sres. Gutiérrez Sobral y Cervera y Já- zenberg, capitán de fragata Sr. Estrada, marqués de Viana, marqués de Aguilar de Cam. cos en libra para las mesas de disección de retirar cuanto se podía á los personajes que le come. Círculos y cafés. rodeaban. Desfiló, pues, la compañía, en formaEn coches de la Real Casa, y acompañados poo, marqués de Borja, D. Emilio Torres, Fué presa una madre ejemplar, que maltra- ción tan correcta como inverosímil dado lo an- de los marinos españoles, fueron conducidos al secretario de S. M. médico de guardia, oficial taba a. un hijo suyo de corta edad. No sólo hay gosto del espacio, y D. Alfonso, sosteniendo la hotel dé París el jefe y oficiales de la escuadra de Alabarderos y mayordomo de la infanta Teresa. en el desierto seres peligrosos. mano en la visera del casco, inició al paso de de Austria- Hungría. Izquierda de la Reina: Príncipe Felipe, seDos panaderos se midieron las costillas con la bandera la reverencia de rigor, que todo el El ministro de Kstado saludó en la estación ñora de Allendesalazar, almirante Ziegler, du metros d. e buena madera en la calle del Espí- mundo hizo. Nuevos y calurosos vítores se al almirante. quesa de Sotomayor, general Estrán, marqueritu Santo, pasando uno de ellos á hacer me- confundieron entonces con los acordes de la p ecorriendo Madrid. dir con igual medida el algodón hidrófilo á l o s música. El espectáculo que en aquel momento Por la tarde estuvieron recorriendo la po- sa de Aguilar de Campoo, capitán de corbeta médicos de la Casa de Socorro. presentaba la estación, contel brillo de tanto blacióu, acompañados por los marinos españo- Marchetti, marquesa viuda de Nájera, capitán de corbeta Dassembacher, capitán de fragata En la Ciudad Lineal u n crimen: un mulato uniforme, y con el clamoreo de la gente vito- les que están á sus órdenes. da dos puñaladas á uü individuo que le canta reando al Monarca; era indescriptible. Visitaron los monumentos y las vías princi- Sr. Montaner, general Echagüe, gentilhombre de guardia con S. M, el Rey, marqués de la una copla alusiva á su color. Todo es según el pales. Mesa de Asta y Sr, Aguilar (D, Alfonso) color de la copla con que se mira etalles del viaje. Iban vestidos de uniforme A última hora se excusó la camarera mayo Otro crimen en el ministerio de la Guerra. En tanto que el desfile se efectuaba, reOcuparon tres coches de la Casa Real. de Palacio, duquesa de San Carlos, por hallarActores, el cochero de S. E. y un soldado. Una cogíamos de labios tan autorizados como imEstuvieron en la Embajada de Austria y vi- se indispuesta. pufííiladita más, párciales itupressio- iisis íicl viajc de AC ¿rc ¿o. En el concierto íntimo con que fueron obseUn accidente tremendo en la c Ue de AntoIDl tren se detuvo unos minutos en Reus, quiados los marinos, una vez terminado el nio López: un pobre niño medio cocido en una donde se le hizo á D, Alfonso una ovación es p j n casa del ministro de Estado. tina. truendosa. Bajó el Monarca breves instantes, Por la tarde hubo un five o clok tea en ho- banquete, ejecutó el insigne Saüer el siguienY nada más, por ahora. ¿Fué movido y san- recibiendo los cumplimientos de las autorida- nor del almirante Ziegler y de los marinos que te programa: Ballade (op. 23) F. R. Chopin. Nachtstttek griento el día? des, y con su sonrisa y su ademán correspon- le acompañan, en casa de los señores de AUen (op. 25, núm. 4) R. Schumann. Arabesques sm Por la tarde, segundo concierto de Saüer en dió á los vítores incesantes de la multitud, que desalazar. des themes du Danube Bien, Strauss- Schulz Boles. se agolpaba hasta las inmediaciones de la esla Comedia, con protestas y con propina La reunión fué muy brillante. Por la noche, noticia de otra bomba en Bar- tación. Con los marinos extranjeros iban los oficia- Frisson de feuilles, Saüer. Petite scene de Ballet Por Zaragoza pasó el tren á las altas horas les de la Armada española Sres. Estrada, Cer- E. Saüer. Carnaval de Pesth (rapsodia núm 9) celona. Banquete en Fornos para conmemorar el de la madrugada. Como á la ida, el conde del vera y Gutiérrez Sobral, puestos á sus órde- Liszt. Echo de Vienne (vals) E. Saüer. diecinueve aniversario de la fundación del Grove bajó á comunicar á las autoridades que nes por el ministro de Marina. I n Cuerpo de Correos. Mucho entusiasmo, mu- S, M, descansaba. El ministro de Estado entregó al almirante El Rey, antes de retirarse á su departamen- Ziegler la gran cruz del Mérito Naval, que le ha chos brindis, muchas promesas... y hasta el año to, en atención al estado de S. M. la Reina Vic- concedido S. M. el Rey, y á los demás marinos que viene. toria, y con objeto de evitarla la necesidad de las cruces otorgadas con arreglo á su categoría. En Palacio, fiesta para los austríacos. salir temprano de Palacio, dio orden de que se El tiempo, buoio, gracias. Estos jefes y oficiales son los siguientes: POR TELEFONO retrasara el arribo uua hora, á ser posible. E n mu Luciano von Ziegler, contralmirante, almiDE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR cumplimiento de esta orden, y por convenir rante de la escuadra. JUEYES, 1 2 8 M así á las necesidades del servicio en cuanto á Arthur Freiherr Bournignon von Bamberg, A yer tarde detuvo la Policía á los anarquislos cruces, el tren Real permaneció detenido capitán de navio. tas La torre, Segura, Masía y otros dos cincuenta y tantos minutos en la estación de Conde Augusto Lanjus Wellembourg, capiAteca, á las cuatro próximamente de la ma- tán de navio, comandante del Archiduque Fede- más, que estaban de merienda en Valvidriera. El moüVo de la detención fué que una mudrugada. n la estación. rico. jer que iba con ellos intentó pasar un billete falEn Guadalajara el recibimiento fué grandioComo, según los partes oficiales, el tren Maximilia Njegovar, capitán de navio. so de 50 pesetas; pero hay quien supone que regio había de llegar á las nueve y cuarenta so por la magnitud de la ovación y por la aglopudiera estar relacionada con la explosión del Hermann Marchetti, capitán de corbeta. minutos, con arreglo á esta hora se circularon meración de gente, que no parecía sino que la petardo en el puerto. Arthur Drexell, capitán de corbeta. las invitaciones y órdenes; así que á las nueve, ciudad en peso acudía á vitorear al Monarca. ó antes, comenzó la anuencia, del elemento mi- Formaron los alumnos de Ingenieros, con banFélix Neuffer, teniente de navio. JUEVES, 1 2 1 0 M litar especialmente, en la estación del Mediodía. dera y música, y reinó gran entusiasmo. Alberto Peter, teniente de navio. I í n a bomba? No menos hubo en Alcalá, donde también el A las diez el acceso resultaba materialmente AJla reunión asistieron todos los embajadores El explosivo fué colocado en el interior imposible. El andén de cabecera, el central y vecindario aclamó á D. Alfonso. y ministros extranjeros que se encuentran en de un tubo de hierro q e sirve para la conducel de la izquierda, correspondiente á la línea Madrid, y muchos secretarios y agregados. ción de aguas de riego en el muelle de Atarade Barcelona, estaban llenos. Y era también p n t r a d a en Madrid. Entre los primeros estaba el embajador de zana frente al cuartel de este nombre, junto imposible ordenar notas, clasificar comisiones En la puerta de Atocha había desde pri- Rusia, conde Cassini, que acaba de llegar de á la nueva Aduana. y representantes, y mucho más, inútil añadir- mera hora mucha gente que, formando una Berlín. La explosión fué formidable; pero sus efecdoble y compacta hilera, extendíase á lo largo lo, apuntar nombres. También asistieron muchas damas de la Rei- tos de escasa importancia. Saltó en menudos A dicha h o r a formó la compañía del regi- del Botánico. na, jefes de Palacio, grandes de España y buen trozos el tubo de hierro en una extensión de Cuando apareció al paso én las puertas de número de señoras y señoritas de la sociedad dos palmos, incrustándose los restos en el tronmiento de Asturias, con bandera y música, encargada de rendir los honores al Monarca. verja el laudó en que iban D. Alfonso y doña de Madrid, á muchas de las cuales fué presen- co de unos árboles inmediatos, que resultaron Poco después llegaban los presidentes de las Victoria, reanudáronse los vítores. De un gru- tado el almirante Ziegler y los demás marinos. desconchados y acribillados de pedazos de hieCámaras, con sendas y nutridísimas comisio- po de oficiales de Caballería surgió un vigoEntre los concurrentes, eran saludados por rro y clavos. En el suelo quedó un hueco de nes de senadores y diputados; los obispos de roso ¡viva la Reina! que todo el público, y en- las personas que los conocen los duques de bastante profundidad y removido el terreno en Madrid y de Sión; el presidente y varios ma- tre el públieo muchísimas mujeres del pueblo, Wellington y de Ciudad- Rodrigo, que acaban una buena extensión. gistrados del Supremo; gran número de ofi- contestó con (efusión. de llegar de Londres, y que se hospedan en la Se presume, por los restos hallados y los ciales generales; los jefes de los Estados MaAl trote corto, precedido de los batidores y Embajada de Inglaterra. efectos causados, que se trata de una bomba yores; los ministros, de uniforme; muchos ex seguido del escuadrón de la Escolta, siguió el Los duques de Wellington saldrán mañana de las llamadas de reversión, parecida á las ministros y personajes palatinos, etc. etc. y carruaje de los Reyes. Iba tras él otro lando para sus posesiones de Granada. A su regreso que estallaron recientemente en las calles del muchas señoras. ocupado por la Reina madre y la infanta doña se cubrirá el ilustre procer como grande de Es- Peu de la Creu y de Carders. Súpose entonces que el tren Real no llegaría Isabel, y luego el de la infanta doña Teresa y paña, por su título de duque de Ciudad- RoAl amanecer, una brigada ha procedido á hasta las diez y cuarenta y cinco, por haberlo el de D. Felipe y D. Raniero. drigo, cuitar los efectos de la explosión, rellenando Seguían muchos coches de orden y, confunasí dispuesto S. M. el Rey, ordenando la paraEl embajador de Austria- Hungría invitaba á y apisonando el terreno; pero qtiedan huellas dido entre ellos el del presidente del Consejo. sus amigos para una reunión que se celebrará de la bomba en los árboles. da, para el retraso necesario, en Ateca. Por cierto que al pasar por la altura de la calle mañana en su residencia, en honor de los maA las diez y media la banda de Asturias saI as detenciones d e anarquistas. l u d ó l a llegada de las infantas doña Isabel y de las Huertas, un pequeño grupo dio ¡vivas! rinos de su país. doña Teresa, que se detuvieron un instante en al señor Maura. El Sr. Allendesalazar ofreció al almirante Siguen comentándose las detenciones üe Én la parte alta de la carrera de San Jeróni- Ziegler un abanico antiguo, para que lo entre- anarquistas de que ya di cuenta. la sala de espera- -dispuesta, según costumbre- -y entraron seguidamente en el andén, mo el público era numerosísimo y, como en la gare á su espesa, como recuerdo de su visita á De las pesquisas praeticadas no resulta nin- acompañadas de D. Felipe y D. Raniero, los puerta del Sol y calle Mayor, SS. MM. que no España. gún cargo contra los detenidos, que lo fueron cuales vestían de uniforme. Y un rato después, habían cesado de escuchar vítores, oyeron nue- D a n q u e t e en Palacio. en compañía de Julia Ibarra, por querer ésta entre titánicos esfuerzos, los Alabarderos abrían vas y mmy nutridas aclamaciones. Pero donde A las ocho se celebró, anoche en el come- cambiar un billete falso. paso á las Reinas doña Victoria y doña Cris- la ovación tuvo más calor y también más color, dor de gala de Palacio el banquete en honor Se supone que se trata de una cohartada, tina. puesto que se trataba de una manifestación de los marinos austro- húngaros. pues dase la coincidencia de que otros anar- Las augustas damas conversaron con varias genuinamente popular, fué en l a plaza de quistas han sido detenidos por igual delito, La mesa estaba adornada con esplendidez. ieñoras y algunos generales y funcionarios pa- Oriente. Cuajada desde las diez, cuando apaSe sirvió la comida con arreglo á la lista que i iligencias judiciales. latinos, hasta que sonaron los timbres anun- recieron los batidores la ola de gente se aba Cotítinúan las diligencias judiciales coa lanzó al paso de la comitiva y fueron tan rei- sigue: ciand que el tren especial estaba á la vista. Sopa de Printanier á la Germana. -Puré a l a motivo de las bomba de la madrugada y de terados y tan ensordecedores los ¡vivas! que el a llegada. Rey, visiblemente emocionado, contestaba con- Emperatriz. -Croquetas de molleja. -Filetes de la noche de ayer. Los restos de esta última demuestran que se Un impulso natural de curiosidad, de agu- tinuamente con afectuoso y expresivo saludo. pato á la bigarade. -Grenadíus de vaca á la da expectación, marcó en la concurrencia un Descansó el Rey unos minutos eii la cámara, Criolla. -Jamones de Praga al Champagne. -trata de un artefacto de hierro de forma cilíucon man brusco vaivén al asomar la locomotora, y á no despidiéndose allí de las iafantas doaa leabel Espinacas con costrones. -Guisantes Easalada drica cargado con pólvora. teca. Pollos del Maus, asados. MADRID AL DÍA LOS MARINOS AUSTRO- HÚNGAROS D LAS EXPLOSIONES EN BARCELONA EL REY EN MADRID E L