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MIÉRCOLES 1 DE MARZO DE 1 1908. N U M SUELTO, 5 CÉNTIMOS) B) B) B) B t S HM b CRt) N rCW U N 1 V ERSA L ILUSTRADA. AÑOt IV. N U M í. oio. f r fi r 2. É P O C A N A Nftta N i itjft EL REY EN BARCELONA R E S U M E N DEL DÍA MIÉRCOLES, I J J M B l reeibimiento qiae Barcelona ha heclio á S M. lia sido el que podía y debía esperarse de la ciudad condal: cariñoso, entusiástico, sin peros, sin regateos. Nadie que esté á bien con la verdad podrá decir otra cosa. No ha habido ningún incidente. El del pobre detenido en el cruce de la calle de Gracia y la Gran Vía al pretender entregar al Rey un memorial solicitando un socorro, sueede en Madrid todos los días y ocurrirá en todas las poblaciones donde entre un jefe de Estado. El Rey fué sacado eü bolándas por el públi; o desde la estación el paseo de Gracia hasta el carruaje. La escolta más lucida, la que seguramente na halagado más al Rey, Lia sido la denlos estudiantes. Con tan buena gente se á todas partes. El recorrido del paseo de Gracia se hizo lencamente, como lo demandaba la actitud de entusiasmo del pueblo. El desfile por las Ramblas fué magnífico, triunfal. El clamoreo de la multitud y el movimiento de miles de pañuelos agitándose en los balcones, daban al cuadro un aspecto fantástico. El Rey, sereno, sonriente, muestra su complacencia, queriendo saludar á todo el mundo con su saludo peculiar, que es el militar. Así todo el trayecto hasta la Merced, donde fie canta el solemne Tedeum. El templo está rebosante de gente. Después del Rey, los sitios preferentes son para Maura, para el embajador de Austria- Hungría y para el almirante de la escuadra extranj eral. El Rey y su séquito visitan, cuando termina la ceremonia, el camarín de la Virgen. A la izquierda se ve el chaleco de Maura con las manchas de sangre brotada de la herida que jel puñal de Artal infiñó al entonces y ahora presidente del Consejo. El Rey sale del templo con igual aparato que entró. Las varas del palio las llevan los Sres. Nadal, Maristany, marqués de Palmersia, Fontcuberta y Gasso Martí. El cardenal Casañas concede 200 días de indulgencia á cuantos Lemos asistido al Tedeum, Eso salimos ganando. De las Mercedes á la Capitanía general. Igual entusiasmo callejero. El Rey contempla desde el balcón del palacio militar el aspecto que ofrece el paseo de Colón, y más allá el puerto, cuajado de barcos, que enarbolan sus banderas y telégrafos. D. Alfonso, ante él desfile militar, que resulta brillauBsimo, permanece rígido, solemne. A su lado, serio también, impasible, está el almirante austríaco. No le gana en rigidez á nuest r a Soberano. Detalle que, aunque corriente, no deja de ser consolador. Al paso de las banderas de los regimientos todo el mundo saluda respetuosamente. De vez en cuando estallan también tempestades de aplausos. El espectáculo es muy hermoso. De lo militar, á lo civil, á lo urbano. El público acude en masa atropellándose, á la calle de la Reina Regente, donde van á iniciarse las nuevas obras que transformarán á la vieja Barcelona. f. E l elemento oficial está en su puesto. En el suyo, es decir, en primera fila, como en la estación, Cambó, Puig y Cadafach, Calvet, Bertrán y Musitu. Nuevos, y estruenaosos vítores acogen la presencia del Rey Por separado van los detalles de ía ceremonia. Bín ella han llamado mucho la atención del elemento forastero los dos carros que, tira. dos por magníficos ejemplares de muías enjaezadas al uso del país, llevan los útiles del trabajo. Desfilan también airosas y satisfechas las brigadas obreras. No son militares; pero son guerreros. Su guerra será al hambre. El momento emocionante es cuando el Rey desciende de la tribuna, se acerca á la casa de Monistrol, y de un golpe de piqueta derriba la piedra símbolo del derribo de muchas basas. Suenan dos bandas, la Municipal y la del Hospicio, y se oyen nuevos aplausos y huevos svivas! La puerta d é l a casa ha sido abierta, entregadas las llaves, iniciada, en fin, la obra demoledora. Todo son felicitaciones. El marqués de Comillas presenta al Rey á ios Sres. Estruch y Arnus, factores esenciales, alma de la reforma, á quienes felicita. Pondera S. M. el proyecto, y añade: -Me complacería mucho verle concluido. Barcelona entera está satisfecha, orguUosa de su obra. Hasta el famoso concejal Bastardas, el de las banderas, declara hoy en un artículo que publica La Publicidad que el Poder central, ese picaro Poder del ue tantas cosas se dicen por aquí... y por ahí, ha dado relativas facilidades para que la hermosa ciudad llene sus aspiraciones. Se acabó la ceremonia magna. Vuelta a la Capitanía general. El edificio está custodiado por fuerzas de Ingenieros, En el interior, los sargentos de las diversas Armas hacen de ala- c ROÑICA T E L E F O NICA D E NUESTRO ENVIADO ESPECIAL l l (ñ. 6 f OS- A las cuatro de la tarde comienza la recepción. El patio del edificio es una olla de grillos. Se mezclan las clases todas. Hay muchos uniformes y muchos fracs. V: En la plazoleta exterior se ha situado un esEn el portal de la Capitanía esperaban loa cuadrón de Caballería. Grandes de España, las clases de etiqueta v La Artillería de Montaña ocupa la plaza de nueve voluntarios de la guerra de África. de Cataluña. El desfile de las tropas fué m u y ordenado Entre los que visten esta ceremoniosa prenFuerzas de Caballería cubren el paseo de lucido. da figura nuestro comisario general de la Po- Gracia á todo lo largo. Desfilaron por este orden: licía madrileña, Sr. Millán Astray. Su chisteSección de Ciclistas; regimientos de InfaU ra es ia más lustrosa, la más flamante. ¿Por o n exquisito usto está adornado el apeade- tería de Vergara y Guipúzcoa; batallones de ro, combinándose en él plantas, flores, Cazadores d e Mérida y Alba de Tormes; Cara qué? Porque es la tercera del día. La primera y la banderas y colgaduras. la Libertad; A la puerta, alrededor de la bandera espa- bineros volnintarios de cuarto mixto primer resegunda quedaron esta mañana hechas acorgimiento de Montaña; de Ingedeones entre los pies de la muchedumbre que ñola, se agrupan los estudiantes monárquicos. nieros; noveno montado; Diragones de Santia En los andenes se ve á todo el elemento go, Montesa y Numancia, y Guardia éivil. rodeaba y aclamaba al Rey. La recepción ha sido una extraordinaria oficial. El capitán general, Sr. Linares, al frente de Asiste el Ayuntamiento en corporación, pre- su Estado Mayor, presenció el desfile delante prueba de adhesión al Monarca. H a brillado en ella un considerable número de representan- sidido por el alcalde. del balcón que ocupaba el Rey. Además del capitán general y del gobernates de la industria, del comercio y d é l a banca. Con S. M. presenciaron el desfile en el baldor, esperan al Monarca, el presidente, fiscal y cón el embajador de Austria- Hungría, el a l m i Antes de la comida, dada por el Rey en homagistrados de la Audiencia, el rector y cate- rante Ziegler y los Sres Maura y Ferrándiz. nor de las autoridades, concedió unas 20 audráticos de la Universidad, la Cámara de Codiencias privadas. El conde de Welsersheimb presentó á don, La Prensa de la noche, cada periódico, natu- mercio, el Cuerpo consular, los jueces, muchos Alfonso á los oficiales de la escuadra de sai ralmente, desde su punto de vista, reconoce generales, jefes y oficiales de la guarnición, país. que D. Alfonso ha tenido un buen recibimien- francos de servicio, comisiones de las AcadeEntre los vítores que se daban al Rey, escu to. Algunos hacen notar la coincidencia de la mias, del clero parroquial, de los Círculos polí- cháronse no pocos ¡vivas! al Rey valiente. llegada del Rey y de haber correspondido el ticos, del Seminario conciliar, de las SociedaEl desfile de automóviles, constituyó un n ú premio mayor de la Lotería de hoy á Barcelo- des industriales, mercantiles y artísticas. mero brillantísimo. También han concurrido á la estación el carUa. La satisfacción es grande. Sobre todo en Ocupaban los coches, entre otras familias, los poseedores del billete. Verán ustedes cómo denal Casañas y una comisión del Cabildo Ca- las de Fúster, Bosca, Sert, marqués de Santa se dice por ahí que debe haberse hecho tram- tedral, los marqueses de Comillas y de Maria- Isabel, Andrés Llovet, Lloraeh, Freixa, Fabra, nao, los senadores marqués de Camps y Comas Juncadella, Monteys, Conde y Puerto, Garripa. Y hasta: que la culpa la tiene Maura. Otra lotería es la que obtiene el comercio Masferrer, el embajador de Austria Hungría, ga, Nogués, Maciá, Huelín, Bertrand, Girona, con la visita regia. Está haciendo su agosto en los Sres. Güell y Churruca, el general Marina, Tornichet, Sala y Sert, López t 4i s, Ciudad los diputados Sres. Puig y Cadafalch, Milá, Aurioles, Ensebio Ferrer y Vi pleno Marzo. Dotree y La función del Liceo, que acaba de celebrar- Garriga, Masó, Ferrer y Vidal, Raventós y Ber- Leix. trán y Musitu, varios grandes de España, gense, ha sido regia por todos conceptos. Las riAlARTEB, 1 0 4 quísimas toilettes del sexo femenino- -que en tileshombres y mayordomos palatinos y otras I nauguración de las obras. Barcelona es bellísimo y en punto á elegancia muchas personalidades. El presidente de la Diputación no salió por El acto inaugural de la reforma interior d e hay pocos que le igualen- la variedad de uniformes, la satisfacción general, todo ha con- seguir enfermo, pero en representación de esta la ciudad ha sido verdaderamente solemne. tribuido á dar brillantez y animación á la so- Corporación han venido al apeadero 13 dipuUna compañía del regimiento de Alcántars tados provinciales, lemnidad. con bandera y música, rindió los honores. El Mokri, que ya desde un balcón del hotel BARCELONA, J O S T, Momentos antes de la ceremonia llegó el de Colón presenció hoy los desfiles, asitió á la I allegada. cardenal Casañas, siendo saludado por los infiesta del Liceo acompañado de su secretario A las nueve en punto llegó el tren regio, genieros y demás personalidades presentes. y luciendo un magnífico terno musulmán. entre los acordes de la Marcha Real y ¡vivas! y S. M. acompañado del Sr. Maura, del señon Se conoce que lo de los empréstitos, vulgo sa- aplausos atronadores. Ferrándiz, del alcalde y de otras personas sigblazos por el extranjero ha cuajado. Acompañaban al Rey, además del elemento nificadas, ocupó el templete que se le había D. Alfonso ha vestido para esta fiesta el uni- oficial que con D. Alfonso ha venido de Ma- preparado y que es, por cierto, muy vistoso y forme de almirante. También llevaba el Toisón. drid, i el gobernador civil, el senador regiona- en forma de tribuna. E n esta tribuna estaban, Al entrar, la ovación en el foyer fué estruen- lista marqués de Alella, el diputado regiona- con el alcalde, los concejales Sres. Rahola, Rodosa. Repitióse después en la sala cuando la lista Sr. Milá y otras personalidades, que fue- vira. Roca, Cardesllac Caravaca, Rogent, N u orquesta tocó la Marcha Real. Y se renovó lue- ron á esperarle al límite de la provincia. blóla, Peris, Rubio, Duran, Segarra, Fúster, go en los salones del Liceo cuando D. Alfonso Con mucha dificultad, tan enorme era el Plaz y Daugel y Puig Alfonso. pasó desde el palco á visitar aquel aristocráti- gentío apiñado en la estación, pudo el Rey lleAsistieron, además, al acto, el A y u n t a m i e a co Círculo. to, excepto los concejales republicanos, los segar á la plaza exterior. A las doce y cuarto regresó el Rey á la CaEl público que se hallaba allí prorrumpió en nadores marqueses de Comillas, de Alella y de pitanía para descansar. Falta debe hacerle, atronadoras aclamaciones; oyéronse nutridos Camps, y el Sr. Albo, los diputados Sres, Camporque la jornada, que ha terminado tan satis- aplausos y (sonaron las trompetas. El momento bó, Puig y Cadafalch, Bertrán y Musitu, Milá y íactcriamente como- erapescS, ha sido d- ára, h 4 n- iuy emocionante. otros. -durante ella ha dado prueba de su resistencia El sitio estaba engalanado con palmeras D. Alfonso, después de los saludos de rúbrifísica, porque se dice muyfácilmente lo que el ca, pasó revista á la compañía que rendía los gallardetes, y en las tribunas, levantadas al Rey hace en dieciséis horas. Lo difícil es ha- honores, mientras seguían los ¡vivas! efecto, había muchas y m u y distinguidas secerlo, y lo portentoso no rendirse. El recibimiento fué verdaderamente cari- ñoras. H a corrido el rumor de que apla, tá el re- ñoso. Frente á la casa por donde ha de comenzar greso á Madrid. el derribo, se colocó un artístico toldo, y bajo p o r el trayecto. -No lü crean ustedes. Mañana, a aas cinco Organizóse la comitiva y sonaron de nue- él, lujosbs sillones destinados al Rey y á su coy media de la tarde, saldrá el tren Real que ha vo los ¡vivas! y los aplausos. mitiva. de conducirle á la villa y corte. La fachada de esta casa estaba cubierta con Desde los balcones las señoras agitan sus Las Ramblas están animadísimas en las pañuelos; grupos compactos rodean al carruaje. una enorme bandera española y dos catalanas últimas horas del día. Un mundo cosmopolita D. Alfonso, sonriendo y saludando militar- que hacían pendant. las puebla. Los marinos austñacos cortejan mente á la muchedumbre, se dispuso á subir al En la regia tribuna se congregó desde prigalantemente á las barcelonesas. Lo hacen en coche descubierto, en unión del presidente del mera hora el Cuerpo diplomático. austríaco, pero ellas contestan en catalán y en Consejo y del alcalde. Los balcones y terrazas inmediatas negreapaz. Todos tau enterados. Abre la marcha la guardia municipal, de gran ban de gente. Guardias municipales de Caballería custoComo motde la fin he de consignar que he gala; sigue el coche del gobernador, luego vieentrado en un cinematógrafo y he visto la pe- ne el carruaje del Rey, precedido y seguido por diaban la escalera del estrado regio. El día, verdaderamente espléndido y calulícula de La entrada del Rey en Barcelona en la grupos que llevan la bandera española. mañana de hoy. La comitiva se pone en marcha por el paseo roso. El alcalde recibió á S. M. que llegó con los Y ahora pongan usteaes en duaa que de Gracia. Hoy las ciencias adelantan La Policía trata de evitar que los grupos ro- Sres. Maura, Ferrándiz, duque de Sotomayor que es una barbaridad. deen el coche, pero es arrollada, perdiendo al- general Echagüe. La presencia de D. Alfonso fué acogida con Como dice el boticario de la popular Verbena gunos de sus individuos los sombreros. de la Paloma. El público, situado enllos paseos laterales, aplausos y ¡vivas! La gente que ocupaba los balcones, agitaba sus pañuelos. ALFONSO R. SANTA MARÍA saluda cariñosamente al Rey. Llegó el Rey hasta el estrado, sentándose en La plaza de Cataluña presenta un hermoso BARCELONA, J O, p M. aspecto. Unos 200 automóviles forman un cor- un sillón. Por su indicación, se acomodó en el prsperando el tren Real. dón, y las distinguidas señoras que los ocu- primer término, á su izquierda, el alcalde, y luego el ministro de Marina. A su derecha s Muy temprano la población se echó á la pan ovacionan á D. Alfonso. Maura y el cardenal Casañas calle. A ello convidaba la temperatura, que era En la entrada de la Rambla el aspecto es sentaron el Sr. del Ayuntamiento leyó en seEl secretario verdaderamente primaveral, aunque el día ama- magnífico, los balcones y los terrados están Heacta de neció nublado. nos de gentes que prorrumpen en atronadores guida el actual. la sesión en que se acordó la reforma En este momento se ha despejado completa- ¡vivas! Después el alcalde pronunció el discurso $1 mente el cielo y el sol hace resaltar más la aniLa comitiva sigue por el centro de las Rammación. blas hacia la iglesia de la Merced, donde se guíente; En los edificios púoiicos y en mucnos parti- h a de cantar el Tedeum. Señor, señores: culares lucen colgaduras y ondea la bandera En todo el trayecto fué aplaudidísimo el So Habéis demostrado, señor, gran interés en nacional. berano. venir á honrar el acto más intenso de la vida El aspecto de la cíuaad es el ae ios grandes municipal de nuestra ciudad; por esta causa p l Tedeum. días de fiesta. La entrada de S. M. en el templo se efec- debemos mostraros mucho más sincer y proi L a s Ramblas están atestadas de gente. fundo agradecimiento. El público se agolpa á las bocacalles y llena tuó con los honores de costumbre. Bajo palio La grandiosa reforma de Barcelona antigua le recibieron el cardenal Casañas y el alto las aceras de la carrera que habrá de seí uir el que, no hace cuarenta años, era ciudad, es una clero. Monarca. Cantóse el Tedeum con toda solemnidad por obra de gran empuje sin precedentes en otras Los balcones están ocupados por señoras. la capilla formada con elementos del Orfeón ciudades que no han podido contar, como ésta Todas las puertas de las casas del trayecto catalán. con el donativo del Estado. están cerradas. E 1 Ayuntamiento ha consagrado su inteli El público era tan enorme, que hacía casi imSin que se advierta en el público intranqui- posible la estancia en el templo. gencia y actividad á elaborar esta obra maglidad ni recelo, la muchedumbre acude alegre el Tedeum, y después de adorar na con trabajos interesantes y por largo espaá los alrededores del Apeadero de Gracia para la Terminado la Virgen, S. M. se dirigió con su cio de tiempo, y un Banco esencialmente, caimagen de presenciar la entrada y paso de S. M. talán, el Banco Hispano- Colonial, se ha sentiMantienen el orden en la carrera la Guardia comitiva á la Capitanía general. do arrastrado por su amor á esta ciudad y ha civil y numerosa Policía. venido en auxilio de este Ayuntamiento. prn la Capitanía. El desfile de los invitados no cesa. En la elaboración del convenio con dicha Frente al edificio de la Capitanía estaba La aglomeración de público es tan enorme estacionado numeroso público, que saludó al Banco, han tomado parte todos los concejales en el paseo de Gracia, que se hace muy difícil Monarca con entusiastas ¡vivas! Vitoreó tam- y distintas comisiones, los actuales y los que la circulación. han dejado de serlo, igualmente que mis prebién á las Reinas y al Príncipe de Asturias. A la salida del apeadero cubren la carrera Entre los concurrentes estaban, casi á la en- decesores, habiendo sido potencia y alma del más de 40 automóviles. trada, los estudiantes, con sus banderas res- mismo el Sr. Abadal, antes concejal y hoy seTambién en las Ramblas ocupan cí paseo ceu- pectivas. nador, y el Sr. Bastardas, que aún forma parte tral, bordeando ambos lados, muchos automó- Poco después de haber subido, S. M, se aso- de la Corporación municipal, teniendo un verviles i enos de distinguidas damas barselo- mó al balcón principal para saludar al pú- dadero sentimiento de que n o se encueutr nesas. aquí entre nosotros en este acto. blico. La afluencia de público aumenta por mo Dentro de breves momentos va á empezaf AHÍ esperó á que se efectuase el desfile de mentos. el derribo de seis casas, al que seguirán ol de las tropas. En. tanto el público, aglomerado frente al otras 400, que forzosamente han de derribarse ü l comandante general de este Cuerpo de para la construcción de esta primera avenida, Ejército, general Linares, ha llegado con edificio, repitió las aclamaciones. D. Alfonso, sonriente, contestaba á los víto- denominada hasta ahora sólo vía, su Estado mayor al apeadero, á las ocho y Confiamos, s ñor, en que á ésta secruirán las res con saludo militar. treinta. v