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MADRl D. Vl ERNES 28 DEFEBRLRODEigoS NÚMERO S U E L T O 5 CÉNTIMOS mmámKik lmmmt ftft w OUMBM V I M M W mimmm íi gmmms DE N U E S T R O E N V I A D O ESPECIAL CRÓNICA UNÍ VER S A L 1 LU S T R A D A AÑO IV. N Ü M 998. 2. É P O C A MWIWmiJ IIMaMil VMMIIWI aMMB llijgl MWIIWI A B C E N LA C O T E D AZUR Rhin, E SPADA. Después d e ¿oro deleste a ñla gran novedad q u e o ofrece el teatro d e Monte- Cario es este bailable español, ideado p o r el b a r ó n H e n r i de Rotschild y puesto en música p o r Massenet. E l título es español, desde luego, pero... n o dice nada. Si s e titulara La espada ó El espada, entonces sabríamos á q u é atenernos; pero Espada, así á secas, querrá decir mucho, pero n o dice nada, lo repito. Y u s t e d perdone la observación, amigo barón. Veamos el reparto antes de q u e la representación comience, J O S É JUAN C A D E N A S I a protagonista es- Monte- Cario. Febrero. ya s e lo habrán figurado ustedes- -u n a CvSpañola y bailaora... Se ViscínSí. Mándela, con su diéresis sobre la o y todo, para q u e t e n ga m á s carácter e s 1 1 na conferencia. pañol indudablemen Mañana sábado, á las nueve de la note... K n efecto, n o m e che, dará tina interenegarán ustedes q u e sante conferencia en. E s p a ñ a está llena de el salón de sesiones Majió elas... del Ayuntamiento el Después tenemos ilustre doctor y ex mi una Consuela y u n a nistro D. Amallo Jí meno. Pdcquita, q u e s O n como s u s n o m b r e s lo El tema elegido para la disertación es Pasindican, gitanas d e leur y su influjo en la p u r a sangre, 5- entre medicina moderna 1 os h o m b r e s u n FerAsistirán al acto, en nandes, y Altear, q u e tre otras muchas peres u n torero de gran sonas, los alumnos de tronío, m a t a d o r d e la Beneficencia nmnicartel y español h a s cipal. t a las cachas. I a mendicidad. E l público q u e lee Continúa la reco este reparto abre la gida d e pordioseros boca y p o n e las cejas en las calles d e esta en forma d e acento villa. circunflejo para deAyer fueron recogí, m o s t r a r s u asombro, dos 90, entre los qus figuran unamujer, lladiciendo: ¡Cómo s e mada María Luisa Iñiconoce q u e este Masgo, que manifestó hasenet es u n artista deber tomado parte en conciencia! ¡Mirad... la guerra de Cuba, duMirad 1 o s nombres rante la cual recibió délos personajes q u é 17 balazos, y un homespañoles son... bre, que manifestó sei Porque, en efecto, el ex cabecilla carlista Polo. para escribirla partiEntre los mendigOii t u r a de e te Oalle el de la recogida de ayei maestro M a s s e n e t había varios que suc u e n t a n qule s e h a fren enfermedad conpasado seis meses en tagiosa, y por esta raL o s Reyes en Andalucía. Ovación tributada á S S M M p o r os estudiantes sevillanos al paso p o r la catedral zón no fueron admitiAndalucía... E l barón d e Rotschild d e b e dos en el Asilo. Todos del carruaje en q u e regresaban los M o n a r c a s d e su visita á la Universidad. FOT. GOW. haber e s t a d o otro ellos quedaron n u e vamente en libertad t a n t o para escribir el libreto, y h a y q u e felicitarle... T r e i n t a años va á empezar, la corrida d e toros d o n d e él, estos trabajos los firma con s u n o m b r e ver- H 1 Carnaval. llevo y o viviendo e n E s p a ñ a- -d e s d e q u e Al- uu, tiene q u e matar tres feroces Ijrutos... I dadero... Ved lo q u e J l e n r i Gauthier- Villars Además de las personas que indicábamos Majidela quiere retenerle como si u n triste dice de la T r u h a n o w a nací, -y ¡miren ustedes lo q u e s o n las cosas! en nuestro número de ayer, formará parte del Eíi Srta. T r u h a n o w a vivió con apasiona- Jurado de admisión de máscaras, coches y catodavía n o h e tropezado con n i n g u n a Mánde- presentimiento l e anunciara alguna catásla, rñ. h e visto q u e n i n g u n a Paca escriba Pac- trofe; Alvear parece desfallecer ante las s ú- da exaltación eslava este bailable español... rrozas durante las próximas fiestas de Carnaquita- ¡y eso q u e h a y Pacas q u e escriben plicas amantes de la gitana, pero las corne- A u n q u e la sorprenda, a diré, así d e golpe, val, el concejal Sr. González Lequerica. Terminada su misión, Jurado pasará á m u y mal! -ni siquiera h e visto á u n a Con- tas s u e n a n p o r s e g u n d a vez y y a sabéis q u e (ue ella n o tiene nada, al solutamente nada, mcorporarsc al que tiene dicho cargo la adjudiá su suela... E s t o s franceses, cuando v a n á descu- cuando en E s p a ñ a los toreros oyen las cor- de español: n i los ademanes, n i los gestos, cación de premios. brirnos tienen m á s suerte q u e nadie, por- netas tienen q u e abandonarlo todo, y correr n i el tipo. E l rítmico meneo la manera de MJ á cimiplir con s u obligación. E s t e m o m e n t o echar atrás la cabeza cuando fuma el cigaq u e encuentran... lo q u e n o ha 3 psicológico lo h a n observado del natural y rrillo, la forma de abrir el abanico rápida- S A N T O S E M E I G A S 1 preludio de Espada recuerda vagamente maravillosamente el barón H e n r i d e Rots- mente, el ademán al colocar la m a n o en la O MEIGAS SOLAS a l g u n o s aires españoles, sobre todo, child y el compositor Massenet, autores d e cadera, todas estas cosas l a Srta. T r u h a n o wa las ignora, l a s ignorará siempre. ¿Por p u e s señor, verán ustedes cómo las enreda el Espada. u n motivo de panaderos, del q u e parece hademonio, el malditísimo demonio... Al 7 jear, jSi lo he dicho, s e desprende d e los qué? Sencillamente, ¡porque n o es espa- berse enamorado el compositor, p o r lo m u A pesar de que soy gallego, los periódicos cho q u e lo repite. Y en seguida, terminada brazos de Mándela, coge la, espada con q u e ñola! Y es verdad: en la interpretación d e este gallegos tuvieron la amable bondad de reprola overtura, descórrese la cortina y la repre- va á despachar á los cornúpetos, y después ducir juicios favorables, emitidos por la Prende enviar u n dulde beso á la g i t a n a corre á bailable español, sólo había u n español ver- sa de Madrid, respecto de mi zarzuela Santos e sentación comienza. E s t a m o s e n el patio d e u n a posada espa- la plaza... Mándela quiere seguirle, pero el dadero: Aragón. E l famoso bailarín es u n meigas. Como y o soy de Santiago, los periódiñola, en el cual h a y- -c o m o en todas l a s p o- público, q u e está allí para, verla bailar, la mimo admirable, que, además. d u r a n t e s u cos de Santiago fueron, naturalmente, los más s a d a s d e E s p a ñ a- -u n p e q u e ñ o escenario, dice q u e n o s e lo consiente y la pide q u e larga permanencia en el extranjero, n o h a parcos y comedidos en el elogio limitándose sobre el cual danza Mándela. E a clientela d e baile... E n tanto, Ferna 7i des quiere darla acha- dejado n u n c a d e s e r español, y resultaba á decir que había obtenido u n gran éxito en el maravilloso d e tipo y de gesto... Y h e aquí teatro de la Zarzuela, que la obra es de marcala posada tributa u n a verdadera ovación á res y sale á bailar con Pacquita... Maízdela- germahéce insensible y, p o r fin, cómo la verdad se impone: el público se sen- do sabor regional, y que la Prensa madrileña la bailaora, y Fernandes, u n bailaor también, línea más, enamorado de la gitana, l a declara s u amor cuando la obligan á bailar comienza u n a tía atraído p o r A r a g ó n s i n saber p o r qué, y la ensalzaba. Y u n amúsicos y ápara darnos la enhorabuena á los mí. á fuerza d e piruetas y batimanes. Mándela danza loca q u e los concurrentes aplauden para él fueron los aplausos m á s ruidosos y Pero ni una palabra que indicase el argulos ñiás sinceros. ¡Como q u e era lo único es- mento ó la tendencia de la obra. I a noticia esentusiasmados... desprecia al bailaor, y le dice q u e n o le quiere, q u e n o es su tipo Y o m e figuro q u e la Pasados breves momentos los toreros re- p a ñ o l q u e había en este bailable, anunciado cueta. Srta. T r u h a n o w a quería decirle esto cuando gresan á la posada. Vienen tristes, sombríos; como cosa española desde el principio h a s Al señor obispo de Temno, auxiliar, provisor 3 vicario general de Santiago le. pareció le volvía la espalda. Y, s i n embargo, Fer- n o s e atreven á levantar la vista del suelo y ta el fin! E l público salió m u y complacido del e s- mal tanta alabanza, y, pluma en ristre, lanzóse nandes es u n b u e n hombre, u n artista exce- n o quieren hablar con ñaáie... Mándela los lente y la quiere con b u e n fin. ¿Por q u é Má- mira ansiosa y ve q u e con ellos n o viene Al- pectáculo, pues siempre los trajes de majas contra los periódicos, lamentándose de la enatribuyéndola no conocían ndela n o le hace caso? vear... Presiente u n a desgracia, quiere huir; y toreros, a u n q u e estén adulterados, hacen horabuena y no la han leído ni á querepresentar la pieza porque visto ¡Ah! ¡Es q u e Mándela está enamorada d e pero el público, q u e está enloquecido con las u n efecto excelente e n escena, y p o r eso t o Aparte del carácter áQpieza con que el señor tro hombre! ¿No os habéis fijado en aquel danzas d e la gitana, la cierra el paso, exi- dos los compositores franceses s u e ñ a n c o n obispo califica bondadosamente mi zarzuela, y g u a p o mozo, medio escondido en u n rincón giéndola q u e baile más, q u e baile todavía, u n buen libreto español, u n libreto como el que por. su insignificancia literaria está m u y de Carmeii, pues el éxito d e Carmen los per- justificado, en el resto andan iguales los pedel patio d e la posada? E s Alvear, el famoso q u e baile siempre... riódicos de Santiago y el señor obispo de TemMándela, desesperada, continúa danzando sigue. y atormenta. matador, que, triste y melancólico, piensa en Pero e n fuerza d e pensar en Carmen, todos no, puesto que ni ellos ni él han leído ni vigto la traición q u e u n a mujer l e h a hecho y pa- hasta q u e v e entrar, conducido p o r cuatro rece indiferente á t o d o l o q u é l e rodea. Má- hombres, el cuerpo i n a n i m a d o d e Alvear, los libretos q u e escriben con a s u n t o espa- representar la susodicha pieza. qiae la obra se Y no habiendo dicho sino ndela está loca por Alvear y trata d e decírselo m u e r t o en la plaza m o m e n t o s antes... Y en- ñol, s o n vulgares imitaciones d e la ópera de aplaudió y que es de sabor regionalj al. exigirtonces Mándela, s i n dejar d e bailar, v i e n e á Bizet, q u e después de cada. una d e estas ten- les que rectifiquen les exige u n a mentira, la á fuerza de meneos d e caderas, d e sentimentales flin- flan y d e molinetes expresivos. P o r desplomarse sobré el cadáver d e l valiente tativas, resulta m á s grande, m á s hermosa, que fundadamente supongo que no estuvo en fin el torero s e fija, advierte q u e la bailaora espada, s u amado imposible, y m u e r e tam- m á s genial si cabe... el ánimo del auxiliar, provisor y vicario geneNo... N o será s e g u r a m e n t e el barón H e n- ral compostelano. a o es costal d e paja v decide acercarse á bién ella d e dolor, ella s i n d u d a para poner en práctica aquello 1 de un clavo saca otro clavo... Fernandes, q XQ se jama la partida, rabia de celos aparte, mientras Mándela baila como u n a loca para conquistar á Alvear. Y al concluir d e bailar cae en brazos del torero, q u e la oprime amorosamente, y comienza con ella u n d ú o s i n palabras q u e amenaza concluir d e m u y mala manera. Efectivamente los d o s amantes parecen haberse olvidado d e todo, cuando d e repente suena fuera de la posada, u n a bañada d e cornetas. E l torero se desprende rápidamente de los b r a z o s d e Mándela como s i despertara de u n sueño... Aqtiellas cornetas s o n el deber q u e l e llama... Sí... E s q u e la corrida T o d a la crítica parisina habíase congregado en el teatro d e Monte- Garlo, y la Riviera despoblóse para venir á presenciar la sensacional r í zír Massenet es el ídolo del p ú blico francés y s u éxito fué enorme... E l ballet estaba presentado con l a riqueza y esplendidez de costumbre en este teatro, donde el dinero n o s e regatea... I a Srta T r u h a n o w a interpretó l a parte de Mándela, y como n o- quiero q u e nadie piense q u e mis juicios s o n exagerados, os diré únicamente la apreciación q u e s u trabajo mereció á u n crítico musical t a n entendido como Willy... E l autor de las Claudinas n o firma s u s críticas musicales con el seudónimo q u e h a n hecho célebre s u s novelas ri d e Rotschild el q u e eclipse á Próspero Merimée... Con t o d a s u ciencia musical, n o será tampoco Massenet el q u e arrincone la memoria d e Bizet... T o d a l a p a r t i t u r a completa d e Espada n o vale lo q u e u n a sola frase d e l a ópera inmortal, l a m á s trivial, l a m á s insignificante. Pero, en cambio, Sx como p a r u i u r a n o es d e u n gran M Xor Espada, como obra bien observada merece todos n u e s t r o s aplausos, y h a y que agradecer á s u s autores el respeto á la verdad q u e s e h a n impuesto, lo m i s m o al elegir para los personajes n o m b r e s e s p a ñ o les q u e n o existen, q u e al escribir u n á danga... q u e n o es tal fandango... ¡Y h a n vivido seis meses en E s p a ñ a l o s autores d e Espada... ¡Hay viajes para l o s q u e sí son necesarias las alforjas! Notas municipales E