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NUMERO 996 ABC. MIÉRCOLES 26 DE FEBRERO DE 1908. OCHO PAGINAS. EDICIÓN 1 PAGINA 5 TRIBUNALES yENGANZA FE- En la Sección cuarta de la Audiencia comenMENINA zó á verse ayer tarde la ROMA POK THLEGRAFO UN FOLLETO l reputado arquitecto D. Josa Grases ha publicado un interesantísimo folleto, titula- 1 a primera recogida de mendigos ha sido de ROM 2 4 I J N do La mendicidad en Madrid. Divídelo en dos partes: en ía primera trata 139 y de ocho ó 10 más que se habían escausa seguida contra Adel na Fernández por f n a visita. El Papa ha recibido en la sala del trono de consideraciones generales sobre el proyec- capado. el delito de homicidio frustrado. Desde el local de la calle de la Flor fueron al gran duque Vladimirovicht, primo del Zar, to de extinción de la mendicidad, y en la seEl hecho ocurrió hace más de un año en la que ha venido á Roma con los oficiales de la gunda, de cómo puede llevarse á la práctica el trasladados al anochecer al Asilo de la calle calle de Santa Catalina, casi en la puerta de la plan de creación de papel moneda oara su ex- de Galileo, 21 mujeres y una niña, y al de Sancasa donde habitaba el ex diputado á Cortes escuadra rusa. ta Cristina, 117 hombres. inción. Sr. P. víctima de la agresión, y tanto por ser Corprendidos por la nieve. Las mujeres, la niña y los impedidos fueron Demuestra el Sr. Grases en su folleto haber una mujer la autora del delito, como por la po- v- 3 Una compañía de cazadores alpinos lia sición social del agredido, ocupóse la Prensa sido sorprendida por un alud en las montañas hecho un estudio acabadísimo de tan impor- trasladados en ómnibus. cena, y a la mañana Por la noche se les dio tante problema, dando soluciones que desde de! suceso con todo género de detalles. de la Vallee. Dos de ellos murieron y otro se luego han de merecer la aprobación da cuan- siguiente se les aseo y se les proporcionó ropa El hecho, sin embargo, nada tiene que lo halla gravemente herido. y comida. tos vienen dedicándose á su solución. aparte de la vulgaridad, pues se trata simpleCreándose una Junta de Caridad que, con mente de una mujer (la hoy procesada) que, a carta del Zar. autorización del Gobierno, emitiera papel de irritada por el abandono en que la tiene el El almirante ruso Eberhard ha entregado LA CUESTSON hombre que por su posición la hizo concebir esta mañana al rey Víctor Manuel la carta au- fianzas en títulos desde 10 á 2.500 pesetas, que se adquirirían en todosjlos estancos y expendeDE LOS BALKANES enamorándola risueñas esperanzas, le dispara tógrafa del Zar. durías de efectos timbrados; con el importe de dos tiros de revólver. este papel se adquiriría á su vez papel del EsEn la vista, celebrada ayer, como decimos, l a boda de un Príncipe. DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR en títulos 100, en la Sección cuarta, salieron á la superficie Está formalmente desmentido que cerca tadoconstituiríade la renta interior al 4 porlleque un capital disponible SAN PETERSBURGO, 4 I T ciertos detalles íntimos y algunas otras cosas del Vaticano haya practicado diligencias el gar á la supresión de la mendicidad. para Contra un embajador. que no son ciertamente para leídas en un pe- príncipe Fernando de Bulgaria, encaminadas á Porque no bastan los Asilos y casas de Be- En esta capital han producido enorme riódico que puede ir á parar á manos infanti- lograr autorización para contraer matrimonio neficencia si no se cuenta con dinero suficiente sensación las declaraciones que, respecto de la les ó femeninas. Se habló de relaciones desho- católico con la princesa de Reuss. cuestión de los Balkanes, ha hecho el embajanestas, de la causa de esas relaciones, del pra- El Vaticano, por su parte, ha aclarado este paira atender á todas sus necesidades, En suma, el Sr. Grases demuestra una com- dor de Austria en París, M. Barón Khevenhud o de las mismas, etc. etc. Corramos, pues, punto, haciendo constar que no había lugar á petencia grandísima en la materia, y merece 11 er y se han publicado en el Journal des Debats, un velo por el asunto, limitándonos á decir íaies negociaciones, pesando sobre el Príncipe Espera el Gobierno ruso que el de Aust ia que la procesada Adelina afirmó que al dispa- búlgaro una excomunión, por haber bautizado las felicitaciones de todos los que miran con interés asunto tan humanitario. desautorizará las manifestaciones de su reprerar su revólver sobre el ex diputado hízolo en la Iglesia ortodoxa á uno de sus hijos. sentante diplomático en Francia, por lo mismo porque éste la insultó groseramente, al paso que disuenan de ¡as explicaciones que sobre que el Sr. P. declaró que fue agredido por ne- risita regia. tal materia ha dado el ministro de Negocios garse á entregar cierta cantidad que de él so- Espérase aquí muy pronto al rey Carlos FORTIFICACIÓN barón de Aerenthal. Utaba su ex amante. de Rumania y á su esposa, la ilustre escritora El fiscal, Sr. Pavón, califica el hecho consi- Carmen Sylva, que vendrán á visitar al rey VícDE MANILA derándolo constitutivo de un delito de homi- tor Manuel, y serán recibidos en audiencia por cidio frustrado. El defensor de Adelina entien- el Papa, si el Vaticano no les opone dificultad. Enfermos sel Ano 6 intestino. Consaltas DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR por escrito, pidiendo cuestionario al especiaüs Iñí de que se trata de unas lesiones graves, con LONDRES, l5, 8 N guez de Montoya. Recoletos, 19, ¡fladridL vanas atenuantes. f omunican desde Washington al Daily News Ayer informaron ambas partes, y noy termi que las autoridades norteamericanas anunAUTOSIOVIX. ES B nará la vista de esta causa. cian que han sido hechos ya todos los preparativos para empezar dentro de unas semanas p l N A L DE OTRA VISTA En la Sección 6 triptl. o PASEO 1 B LA A! TE XAPÍA las obras de defensa de Manila. primera germinó Dichas obras harán de la capital de las fili- MABSÍSf) Todos los modelos son entrega la vista de la causa seguida contra Ambrosio 1 1 na vivienda en ruinas. Vázquez. Los vecinos de la casa núm. 4 de la plaza pinas una de las fortalezas más poderosas del dos inmediatamente. El Jurado emitió veredicto de culpabilidad, de las Peñuelas sufrieron anteanoche un susto Extremo Oriente. El contraalmirante Sperry, que manda la esy en virtud de ello fue Ambrosio condenado, de marca mayor: la casa se les venía encima. como autor de un asesinato con la atenuante Tan justificados eran sus temores, que no va- cuadra que actualmente se dirige á San Frande embriaguez, á la pena de cadena perpetua. cilaron en acudir al Gobierno civil en deman- cisco, será nombrado primer comandante de da de auxilio y sitio donde guarecerse, y como aquella estación naval. UN PASANTE la casa es de las destinadas á vecindario de es- Ha sido abierto ya un crédito de 6.500.000 casos recursos, claro está que los inquilinos de dollars para el primer año de trabajos. ella son numerosos y que su fuga tomó carac 6, Rué de VAbbaje, 6, PARÍS teres de manifestación. 8 Prospecto) El edificio, que por cierto tiene puestos en En Madrid ha fallecido el virtuoso sacerdote D. Francisco de Paula Diez de Rivera, herma- la fachada andamios para su revoco, está or POR CABLE dentro ruinoso á tal punto, que no se necesita no de los condes de Almodóvar. r NUESTRO SERVICIO PARTICULAR tener conocimientos especiales en arquitectura MARTES, 2 Í, a T. A la comida celebrada anteayer en la Lega- para comprender á simple vista que sólo por as Potencias en Oriente. ción del Japón asistieron los duques de Soto- milagro se tiene aquello en pie. Asegúrase que Mr. Grey está de acuerdo mayor, la marquesa de Squilache, los marquecon Mr. Pichón respecto de las reformas de ses de Bayamo, los condes del Puerto, los se- I os veteranos barceloneses. Macedonia, que han de ser ñores de Zayas, el representante de Méjico y Ha revestido este año especial solemnidad la Cámara de los Comunes. hoy discutidas en la señora de Beistegui, los señores de Gilbert, la fiesta con que. el batallón de voluntarios de CONTRA LAS míster y mistress Grant Duff, el ministro de la Barcelona conmemoró á su Patrón San Baldo- prensa francófila. Gobernación, y los Sres. Mendivil, Escalera, na ero. Los periódicos ingleses muéstranse favoEchagüe, Allendesalazar (D. A. y el secretaPor la mañana formó el batallón con escua- rables á la política que Francia sigue en MaJaquecas, rio de la Legación, Mr. Marumo. dra de gastadores, bandera y música, y fue re- rruecos. Digestiones penosas, vistado por el gobernador civil; luego oyó misa De Moratalla ha regresado la marquesa de rezada en la iglesia de San Agustín, bajo la Calamares de Estómago? os condes Szechenyi. Viana. presidencia de la mencionada autoridad, y por tómese después de la, comida Continúan haciendo aquí vida retraída y animadísimo una, cucharada en una taza Por el ministerio de Gracia y Justicia se han la tarde hubo cual se brindó banquete, á la ter- tranquila hasta fines de la semana actual, que por España, por el marcharán á París. concedido licencias para contraer matrimonio: minación delEjército, de té caliente azucarado. En tiempo Rey y por el Después de pasar allí unos días, se trasladaá doña Dolores Ibarra, hija del marqués de de epidemia, i Disenteria, Cólera. rán á Hungría, donde Gladys Vanderbilt y su Ibarra, con D. José Bonifaz Rico; á doña Pilar esposo fijarán ahora su residencia. Martín de Oliva, duquesa viuda de Sanlúcar K n el Centro de Defensa social. En todas las Farmacias del Mundo. la Mayor, con D. Manuel López de Castro, y Por separado reseñamos la conferencia á doña María Teresa Garralda, hija de los mar- que nuestra distinguida colaboradora señorita o dimite. DSÍOSITARIOS Sres. BASCANS y G. SALINAS queses de Reinosa, con D. Ignacio Herreros María Echarri dio anteanoche ante escogido La Presse Assodation desmiente la noticia Calle Claris 111, BARCELONA. Collantes de que Bannernian haya pensado e a dimitir. público en el Centro de Defensa social. DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR LA RECOGIDA DE MENDIGOS NUESTROS GRABADOS DE SOCIEDAD LONDRES L N BIBLIOTECA DI! A B C 80 LA SEÑORITA DE LOS CIEN MILLONES 77 0 h, fascinación! La llave estaba puesta en la segunda puerta interior del arca. El noble pervertido, el licenciado de presidio se deslizaba por detrás de la mesa de despacho y se acercaba á la caja de caudales, gigantesca y tentadora, con el dedo extendido y los ojos brillantes de codicia. El banquero, del otro lado de la mesa, le miraba ferozmente dispuesto á rrar las pesadas puertas de la caja y á gritar: ¡Ladrones! ¿Cuánto hay ahí dentro? Dírnelo, Ismael Bronn; quiero saberlo antes de ue lo repartamos. -Mírelo wsted mismo, barón; la nota de las existencias de hoy está en la caja, y la llave puesta. Una sonrisa espantosa vagaba por sus labios di decir tales palabras. El otro se aproximó al armario de hierro; llevó la mano á la llavecita que guardaba el tesoro, y contestó: ¿Por qué no? Estoy en mi casa. -Y yo estoy aquí para destrozarte. ¡Miseíaole! -rugió una voz furiosa. ¡Aaaah... El banquero se había lanzado con toda la fuerza de su desesperación sóbrela puerta de hierro de la caja de Caudales, empujando furiosamente. Se oyó un goloe seco, apagado, rápido; luego crujir de huesos. El temido visitante, cogido por la puerta, no tuvo tiempo más que de exhalar un gemido; las piernas rotas, las costillas hundidas, el cráneo deshecho... Aquello fue todo. Una muerte fulminante. El lacayo de la antesala despedía á los últimos visitantes; Collín Megret y Delrue habían salido ya, mirándose mutuamente con asombro. -No es muy distinguido ni muy bien portado el individuo, -Y ha escogido buen día para la visita. -Parece un cadáver. -Podíamos esperar á que saliera. Su conversación puede ser muy interesante. -Esperemos. Fue inútil. El cadáver no salió. -Se habrá quedado á almorzar. Podíamos irnos también nosotros á almorzar juntos y hablaríamos de nuestro negocio. ¿Estamos conformes, verdad? Quince mil francos. -Quince mil francos, no me vuelvo atrás. Bressieu preguntaba al extraño y lamentable visitante. ¿Cómo se llama usted? ¿Quién es usted? ¿Qué quiere usted? -No tengo ya nombre No soy nada. Quiero lo que me han robado, todo lo que me han robado. ¿Comprende usted? -Aquí no hay ningún ladrón. -Aquí hay dos ladrones, hablando uno con otro. Ismael Bronn, acuérdate e Ismael Bronn, del cabo Remember. Entraba el portero, un gigantón de gran librea, y el barón el dirigió una airada sin saber si había de ordenarle que echara de allí al visitante ó le sirñera con toda clase de consideraciones. -No entiendo lo que quiere usted decir. ¿Podré saber quien es usted? El desconocido miró al portero y se inclinó con singular humildad. ¡Soy un pariente pobre! El barón respiró ruidosamente, y mirando á su vez al portero, que se sonrió He un modo discreto, dijo. -Siempre se tienen parientes pobres, cuando le creen á uno rico. Entre usred y me contará con la brevedad posible sus apuros. Entraron. El desconocido tomó asiento en un sillón, sin esperar á que se lo dijeran. ¿Mis apuros? Sería cuento muy largo. -No importa. Empiece usted. El banquero hundió sus manos en los bolsillos y empezó á pasearse de un extremo á otro del despacho. Su visitante cambió de sitio el sillón en que se sentaba, de modo de quedar de cara al barón. -Prevengo á usted que estoy armado- -le dijo. -Yo también- -replicó Bressieu, sacando de su cartera un paquete de billetes de banco. La mirada del pariente pobre brilló con un relámpago fugitivo y volvió á quedar tranquila, opaca. Aquel hombre era muy dueño de su voluntad y p bía lo que quería, y lo quena firmemente. -No empecemos por el final. Saldría yo perdiendo... Pertenezco á- tina bnejaa familia. Mi bisabuelo i ué general en el primer Imperio; mi abuelo, intendente militar con la Monarquía de Julio; mi padre murió ieado coronel en XVI TAL PADRE, TAL HIJA El barón de Bressieu, que por segunda vez había conquistado por el robo y por el asesinato su título, retrocedió un paso y contempló su obra. Una masa sangrienta goteaba sobre el cajón de bronce dorado que servía de zócalo á la raja de caudales. No había que perder un minuto; el mac ferian del pariente pobre pertnarecía extendido en el respaldo del sillón que había ocupado. Bressieu lo cogió, lo extendió en el suelo ante la caja y abrió con precaución la puerta de ésta. El cadáver, destrozado, se desplomó sobre el tnacferláu, y el criminal banquero lo envolvió en la prenda y salió con él hacia la puerta del fondo, que comunicaba con sus habitaciones y con las de su hija. El terror erizó sws cabellos y estuvo á p tinto de dejar caer el fúnebre fardo. í, as colgaduras se separaban por sí solas para dejarle paso, como si una mano invisible las fuera abriendo. ¿De quién seria aquella mano? ¿De un cómplice 6 de un vengador? -Soy yo, papá- -murmuró á su oído traa voz que él conocía perfectamente. Despáchate ¡Si entrara alguien... Ni siquiera está cercada con llave la puerta de i n despacho. ¡Anda de prisa! i a verdad No puede pensar en todo El bananero permaneció como peíJCJücacLo aate su bija.