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ij íji m n mv fjt ñ J Üg 5 PE FEBRERO DE 1908 NÚMERO S U E L T O 5 CÉNTIMOS íg ígüf MADRID AL DÍA CRONICAIUNIVERSAL ILUSTRADA. AÑO IV. NlÍM. 995 t i s ye 2 É P O C A fc- r r tenga confianza en el Gobierno. (I, a Cámara hallan próximos se interponen! á tiempo y le I u e v o puerto inglés. H El Gobierno, según el Daily News h a r e- acoge estas palabras con rumores de aproba- detienen. Entre mayoría y minorías se cruzan frases suelto adquirir el puerto de Hastings, para ción. 1 o más saliente de la jornada fué la batida á gruesas y verdaderos insultos. constituir en él u n a base naval. aurés replica. go os y mendigos. No fué muy grande el El presidente agita. la campanilla. Sube otra vez á la tribuna Mr. Jaurés, j copo, porque según se dijo, los profesionales se Restablécese un tanto la calma, y Mr. Cle- pTl viaje del Rey. olieron la jugada y se retiraron prudentemen- dice: menceau dice que no h a querido injuriar á El lunes próximo marchará á Biarritz por Francia sabe que puede vencer; esta cueste por el foro. Para el caso es lo mismo, porque la vía de Calais, y pasando por París, S. M, el Constans, y que éste no le ha comprendido. de lo que se trata es de limpiar á Madrid de la tión está fuera de duda; lo que importa averirey Eduardo. La extrema izquierda protesta. pobretería andante, y si los mendigos desapa- guar es si la conviene comprotheterse en las En su crucero por el Mediterráneo se uairá Constans exclama: aventuras de Marruecos. recen, unos para ingresar en los asilos y otros á él la reina Aleiandra. El presidente del Consejo abusa de su re En el Transvaal, Inglaterra tenía que ir para dedicarse á vivir de sus rentas el fin será el mismo. Y la satisfacción del público hasta el fin porque se ventilaba su poderío; putación de hombre de ingenio, y en cuanto á pero en Marruecos estamos perdiendo nuestro mí, entiendo que tengo derecho á la estimaserá la misma también. EL TERRORISMO EN BARCELONA El alcalde visitó la finca que el conde de Ar- or. o y la sangre de nuestros soldados, y el Go- ción de mis colegas. (Los diputados que le rodean aplauden frenéticamente. centales h a donado para establecer en ella u n a bierno ni siquiera nos dice la verdad. El orden se h a restablecido por completo y Decid la cifra exacta de los heroicos sóida escuela agrícola para golfos y mendigos. Eso es ¿e nuevo que terminar su discurso, predicar con el ejemplo. A ver cuántos condes dos que han perecido y evitad gue por no re- Etienne puedela Cámara otorgue su confianza d e Arcentales saltan, porque haberlos l s hay, conocer los errores de D Amade, este reproduz- i Gobierno DE JNUESTRO SERVICIO PARTICULAR ca los combates, ¿Para qué sirven? Para asegu ¡vaya si los hay! BARCaSLONA, 3 4 1 E n los Tribunales empezó á verse una causa rar el triunfo de Europa. (Aplausos en la de- u abla Clemenceau. Sube á la tribuna el presidente del Conlas siete menoo dic de ia tarde se h a oído seguida á u n héroe de esos que matan por ma- recha y en la extrema izquierda. Dirigiéndose á la mayoría, dice el leader so- sejo Mr. Clemenceau. tar; el de autos mató porque no le dejaban dormir. Se juzgó también á una niña que había cialista: En las tribunas se produce gran expectación. Como siempre ocurre, al principio se creyó que robado cuando tenía, doce años, y á un tima- Decid si queréis entregar en sangrientas Comienza quejándose de los reproches y de se trataba de una explosión de gas. Luego se d o r que aprendió á serlo después de ser ti- aventuras el porvenir del país. (G- raades las censuras que se han dirigido al Gabinete. vio que había sido u n a bomba, una lat cargajnado. aplausos. El Gobierno- -exclama- -no puede ser res- da de clavos y tachuelas, como la de la calle De sucesos hubo uno que guarda cierta seponsable de que el coronel Taupin se propu- del Peu de la Creu. igue el debate. mejanza con el primero de los casos citados, Esta vez, afortunadamente, no h a y que laMr. Constan pide que la pregunta se con- siera entrar en campaña sin llevar el número mentar desgracias personales. visto ayer en los Tribunales. Dormía en la ca- vierta en interpelación; pero no se aciierdn así suficiente de cartuchos. lle de Ferraz un individuo, y al ser despertado porque se opone á ello el Gobierno. La bomba fué colocada detrás de un mon Responderé á los que nos critican, diciendo ipor u n guardia, la emprendió á golpazos con la que el general Drude y el general D Amade tón de ladrillos que había depositados en el portal de la casa num. 3. La escalera de esta autoridad delegada. han seguido dos tácticas diferentes. o que quiere Francia. Acontecimientos, la ascensión de una señora, Téngase también en cuenta- -añade- -que casa es obscurísima y estrecha, tan estrecha Mr. Pichón sube otra vez á la tribuna, y y marquesa por más señas, en u n globo, j la exclama: han recibido del Gobierno instrucciones dis- que apenas si tiene tres palmos de ancho, pero el portal está m u y bien iluminado por el regravedad de Julita Fons, la popular actriz y ya Algunos políticos piden por lo visto que se tintas. flejo de un foco eléctrico que hay en la casa d e escritora. retiren las tropas... r eclaraciones importantes. enfrente. De política, presentación del nuevo ministro Voces en la extrema derecha: Refiriéndose más adelante á la política de Hacienda á las Cortes. Aparición del L ¿3 ro Los efectos de la expiosion No se trata de eso; nadie h a pedido seme- que Francia h a de desarrollar en Marruecos y dos. Hizo un hoyo en el suelo; fueron tremenderribó varios ROJO, que no tiene de rojo más que el título; no jante cosa. la misión que se propone cumplir, dice: tabiques, entre ellos uno que separa la escalevaya á creerse que se trata de otras Memorias Mr, Pichón: Entiéndase bien que no quere Nosotros queremos defender en Marruecos ra de la tienda de un lamparero; arrancó vade actriz sicalíptica. Y más discusión del voto mos emprender u n a conquista; lo que querecorporativo que tanto gusto viene dando á los mos es impedir que ninguna otra Potencia se á nuestros nacionales, y esta misión no puede rios peldaños, destrozó todos los cristales, inser encomendada á ninguna otra Potencia más cluso los de la cancela de la casa de enfrente, y señores. el foco eléctrico, y apagó los faroles de la calle. E l tiempo, bueno durante el día; revuelto inmiscuya en los asuntos de Marruecos. (Bien, que á Francia. bien. No queremos política de evacuación; queLa calle de Carders es m u y céntrica; está sipor la noche. iríamos á Fez Novedad teatral, estreno en j ara de El tercer ni Habíamos prometido que no no hemos ido; remos restablecer la paz en Casablanca y de- tuada entre la Rambla y el paseo de San Juan, á Marrakés, y efectivamente, demonio, que gustó, y eso que el título es de los ahora bien, si la mal oría de la Cámara quiere volver inmediatamente la ciudad á su autori- á 200 metros del Ayuntamiento, y aunque es sumamente estrecha tiene grandísimo tránsito. ue en estos tiempos de tanto progresó asusta que se siga otra política distinta, que lo diga, dad legitima. Jamás se le han enviado á D Amade otras En el momento en que la explosión ocurrió mucha gente. pero que lo exprese claramente por medio de instrucciones que no se hayan ajustado á lo estaba llena de transeúntes. Y nada más. un votadón, que os acabo de decir; en cuanto a instruccioEs verdaderamente milagroso, pues, cómo Hablan después Mr. Villebois y Mr. Mareuil, nes secretas, no se le h a enviado ninguna. todos han resultado indemnes, tanto más cuanquienes piden que se envíen más refuerzos al Con gran sinceridad os hemos contado todo to que los clavos y tachuelas d e que estaba A C U E S T J O N D E M A- general D Amade. lo que ocurre, y estamos dispuestos á seguir cargada salieron del portal como proyectiles haciéndolo así siempre. O l ministro de la Guerra. disparados, y se incrustaron en fachada de RRUECOS EN LA CÁMA- Sube á la tribuna el ministro de la Gue- En cambio, no queremos que el Gobierno la casa de enfrente, rompiendo, lacomo antes se halle bajo el peso de ninguna sospecha. rra, general Picquart. digo, el foco y la vidriera el portal. -Pata terminar, quiero declios wn u: -a y Declara que la? informaciones pubiíoadas RA FRANCESA i, a, cíísa nuia. 3 en donde ha ocurrido la expor los periódicos son totalmente- inexactas, y deseo que ia comprendáis bien: Nuestros actos plosión está habitada por obreros y gente d e que han contribuido á que se forme u n a opi- ahí están, juzgadlos y juzgadnos por ellos á modesta posición, que se han llevado un susto nosotros, no esperéis que nos propongamos ga- mayúsculo. Como en la calle del Peu de la nión falsa. DE NUESTRO SERVICIO PARTiC. i. Creu, hubo gritos, llanto, desmayos y acciDice que la táctica del general D Amade con- nar vuestra confianza con palabras. PAKÍS 3 4 8 N Si nos queréis seguir, seguidnos, y así ire- dentes. siste en no conservar el terreno conquistado, a t t r pregunta. mos mejor acompañados. Cuando las autoridades se hallaban en el luCon gran concurrencia de público se ha sino en establecer puestos fijos. Las últimas palabras del jefe del Gobierno gar del suceso circuló el rumor de que en otra Refiriéndose á la columna qué mandaba el repetido hoy otro debate sobre Marruecos. son acogidas con un a calurosa salva de aplau- calle próxima había ocurrido otra explosión Jaurés pregunta al Gobierno sm opinión so- general Taupin, afirma que carecía en absoluanáloga. La noticia resultó falsa. bre la política en Marruecos, en lo que se re- to de municiones y que estaba compuesta de sos, que se prolonga durante largo rato. Se levanta Jaurés para decir que no h a sido tiradores argelinos, que hacen precisamente Lo mismo que en todos los atentados anteilaciona con el Banco del Estado. fiel el Gobierno á la orden del día de pruden- riores, los autores, después de colocar el explo Este- -dice- -ha prestado á Abd- el- Aziz dos un gasto excesivo de cartuchos. Estas manifestaciones s o n acogidas con cia votada por la Cámara. Aún no hemos lle- sivo, desaparecieron tranquilamente, sin dejar miñones para defender su personalidad y la fado á Marrakés, añade; pero de seguir an- ninguna pista. política internacional de Francia en los puer- frialdad. ando allí estaremos dentro de dos ó tres días. Mr. Lassies protesta y defiende á los tiradoComéntase mucho la coincidencia de que totos, y, á la vez asegurar sm domimo en el in ¡Cuidad con no arrastrar á la mayoría de la das las explosiones ocurren en lunes, á la res, diciend terior. Cámara á peligrosas aventuras! (Aplausos en misma hora, en el mismo io y dentro dtíi Confesad, francamente, que lo que faltaba Jaurés pregunta detalles sobre la operación la extrema izquierda. portal de n a casa. del préstamo y pregunta también cuál h a sido eran las municiones. Se pone á votación una orden del día rinPicquart se esfuerza en sostenerlo contrarío. el texto de la comunicación dirigida por el Ha! Mr. Lassies: Habéis dejado también á esos diendo tributo al valor de las tropas y expreiíd á las Potencias. sando la confianza que deposita la Cámara en hombres sin pan y sin galleta. ¡Alimentad á Mr. Pichón: No lo conozco. el Gobierno para asegurar en Marruecos la dePromuévese un vivo diálogo entre eil minis- esos soldados heroicos y cumplid c o n ruestro fensa de los intereses y derechos de Francia, tro de Negocios Extranjeros y Mr. Jaurés, y deber! ESION D E L D Í A Se abre la sesión en conformidad con el acta de Algeciras aquel le pone fin, diciendo: Ya lo explicaré C i g a e el debate. á, las cuatro y tíaQueda adoptada por 370 votos contra 105. D E FEBRERO D E 1908 co, bajo la presitodo cuando acabe Mr. Jaurés. Mr. Constans hace constar que el Gobier w dencia del Sr. Azcárraga. Este replica: Conociendo el general D Ama- no no h a contestado á la crítica que se h a hed e la carta de Halid, no debió empezar las cho en la Cámara de las operaciones realizaEs leída y aprobada el acta de la anterior. CRIMEN S A C R Í L E G O operaciones emprendidas. das por el general D Amade. En el banco azul los ministros de Estado, POR CABLE Termina Jaurés su pregunta, diciendo que El ministro- -añade- -nos h a ofrecido una Guerra é Instrucción pública. DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR las tropas que h a y en Marruecos son insufi- cifra pavorosa de los muertos causados por Se da cuenta de la dimisión presentada por NUEVA Y o a x 4 T. cientes para realizar el programa señalado, y nosotros, ¡y luego decís que hemos ido á Maj el ministro de Hacienda, Sr. Osma, y su subsI a iglesia de Ivenvar fué ayer profanada, du- titución por el Sr. Sánchez Bustillo. que más que palabras optimistas, lo que quie- rriiiecos para contribuir á su pacificaeión! rante el culto, con u n crimen. re son hechos reales y verdaderos. LO DE SABADELL Entre los que se habían arrodillado delante r iscurso de Etienne. El Sr. RUSINOL se ocmpa de un articulo ontesta Pichón. Mr. Etienne, republicano, dice q u e la del Sagrario para recibir la santa Comunión, Me felicito- -dice el ministro de Negocios cuestión de Marruecos h a quedado resuelta se prosternó un hombre, conocido por sus ideas publicado por un diario de la mañana acerca del supuesto acuerdo del Ayuntamiento de SaExtranjeros- -de que para la aplicación del acta por el Tratado firmado en 1904 con Inglaterra, libertarias, llamado Guasilla. Por su aspecto, nadie hubiera adivinado sus badell. de Algeciras se haya acudido á Francia para y luego por el acta de Algeciras, en el que fueDice que telegrafió al alcalde de dicho punto evitar dificultades internacionales, dificultades ron reconocidos á Francia y España derechos intenciones sacrilegas. Cuando el cura se iba á acercar á él para po- acerca del aludido acuerdo que difiere muéstas que si Mr. Jaurés no las desea hace todo especiales para organizar la Policía en el Imner en su lengua la éivina forma, el anarquista cho de lo afirmado en aquel artículo, el cual lo posible por suscitarlas. perio mogrebino. Mr. Jaurés, muy vivamente, interrumpe: Me Hablando de Muley Hafid dice que no pue- sacó rápidamente el revólver que empuñaba y lee. Lee Imego el telefonema del alcalde de Sabainjuriáis, é injuriándome pretendéis esquivar de haber duda respectó á la conducta que ha tenía ocultó en un bolsillo y lo disparó á quevuestra responsabilidad. de seguirse con u n hombre que se h a unido á marropa sobre el sacerdote, dejándole muerto dell, que dice que es inexacto lo dicho por ese periódico, pues lo que hay es que ese AyuntaMr. Pichoq: Ni en la mente ha cruzado la los tghauías, que teníamos elÍ encargo de casti- en el acto. No es para descrita la horrible confusión que miento tiene dos fachadas, y en la principal se idea de la injuria, ni la boca la hubiese profe- gar, y que nos han atacado hace seis meses en en tal instante se produjo en el templo. El ho- coloca la bandera española y en la otra la carido. Quería decir que la lectura de la carta de Casablanca. Hafid, anunciada, podía determinar la inter Para apaciguar á los Beni- Smassa, h a teni- rror y el pánico se apoderaron de todos los áni- talana. Bsta versión no ha sido desmentida por navención de alguna Potencia extranjera. do el general Lyautey que emprender u n a im- mos. El criminal, aprovechándose del espanto Sigue hablando Mr. Pichón, y dice. portante expedición; pues bien, el general de los fieles, quiso huir, pero al punto cayó en die, y espera q u e el Gobierno diga lo que sepa. I que no podemos hacer es capitular de- D Amade hace lo propio para apaciguar á ios manos de la Policía. Y ello no fué lo peor para el sacrilego Gua (Entran los Sres. Maura y Sánchez Bvt- lante de un chexif rebelde que predica la gue- Chauías. La sangre derramada por nuestros rra santa. soldados h a de ser provechosa para la influen- silla, porque u n a vez éste fuera de la iglesia, el tillo. público, indignado, quiso lancharlo, y sin la inEl ministro de INSTRUCCIÓN PUBLICA Lee el ministro la nota remitida á Hafid cia en el Mediterráneo. manifiesta que el alcalde de SabadeH, requeridándole cUenta de los propósitos pacifistas de Termina Mr. Etienne diciendo que el Go- tervención policíaca, habría perecido. do por el gobernador de Barcelona h a negado Francia, á los cuales h a contestado predicando bierno merece toda la confianza de la Cámara. lo relativo al cambio de nombres en las calles y la guerra santa y enviando soldados contra las (Aplausos. á la substitución de la bandera nacional en la tropas francesas. fachada principal por la bandera catalana, la Afirma que las operaciones d e l general p o r m i d a b í e escándalo. cual sólo algunas veces se coloca en la fachada Clemenceau exclama en una interrupción: DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR D I m a d e no han producido más que victorias. posterior durante las sesiones. IINBS, 1 4 1 I M Exi) licad á Mr. Constans en qué consiste la (P otestas. El Sr. G A R C Í A M O L I N A S dice que se atiepolítica ofensiva y la defensiva, porque parece F espachos del Japón. CJna voz: ¿Cuántos muertos h a habido? Telegrafían al Daily Express, desde Kobe, n e á los informes del Gobierno y se da por sa Cincuenta y siete- -dice Mr. Pichón y hace que no lo entiende... Estas palabras provocan un escándalo ma- que reina en el Japón espantosa alarma por tisfecho. tm brillante párrafo en elogio de los soldados haberse registrado durante la anterior semaEl Sr. RUSIÑOL se felicita de que coincidan que arranca el aplauso unánime de la Cámara. yúsculo. Mr. Constans, lívido, descompuesto, s e le- na 12 quiebras de importancia y haber suspen- sus noticias particulares con las que tiene el E 1 Gobierno- -añade- -no inspira las operaGobierno. ciones estratégicas de D Amade, que repito vanta nerviosamente de su escaño y avanza dido pagos tres Bancos de Tokio. En las primeras figuran mayoría de las Elogia de Sabadell, y luego lee un sólo han producido resultados satisfactorios. hacia el sitio e n q u e está Clemenceau, en acti- fundiciones de Kobe, Kioto la Osaka, cuyos pa- periódico al alcaldedel que indudablemente hay catalán, Lee Mr. Pichón varios datos y documentos, tud, al parecer, agresiva. i brá tomado ésas aotas el diario madril io. Algunos ujieres y varios diputados que se sivos oscilan entre o oo y 6 libras. para demostrar sus afirmaciones, y pide que se J UNA BOMBA MAS S L 2 J SENADO LONDRES