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MADRID, I UNES 24 DEFEBRFRODEi 9o8 NÚMERO S U E L T O 5 CÉNTIMOS í I btéabríi C 1 CRÓNICA liNf VERSAL 1 1 USTR A DA. AÑO IV. NUM. 994. t 4 2 ÉPOCA M í íar MADRID AL DÍA I a revista militar llevó gente, no muclia, á Carabanchel. El Rey había llegado por la mañana, trasladándose seguidamente al campo de maniobras. Verificóse el ceremonial militar, que fué lento, y ya muy entrada la tarde comenzó el desfile por las calles de la corte. Sabido es que con sol en el cielo y los soldados en las calles, Madrid se vuelve loco. ¡Y que no hacía día para que nadie parase en casa! Decididamente, la primavera se ha adelantado un mes. Menos mal si el invierno quiere volver luego por lo que ha dejado. Animación y alegría en todas partes. En la plaza de toros una novillada que- dejó satisfecha á la soberana afición. No hubo árnica, pero hubo ¡oles! y asistió á la fiesta Titta Ruffo, asesorado por Benlliure y Mazzantini. Al gran cantante le dedicó un brindis y la muerte de u n toro uno de los diestros. Huelga decir que el brindis no se pareció al de Hamlet. Hubo política á pesar de ser domingo. El Presidente no se fué al campo y nos ofreció el estreno de un ministro de Hacienda, ó si se quiere reprise, porque es refundición de uno antiguo. Por la mañana hubo otr; í i más: en el paseo del Prado u n a r e v i s i i bomberos con gran lucimiento de peiso ir. y de útiles para U) S siniestros. Tuvieron aquellas pruebas mucho carácter de realidad. Ciato e s q u e en ellas no hubo agua. Exactamente igual casi que en los incendios de verdad. Otras cosas del día: una fiesta simpática en el Qentro protector de ciegos; un banquete en honor del antropólogo, Sr. Antón, y otra comida automovilista. Sucesos importantes no hubo que registrar. De sangre, ninguno. Las tabernas, cerradas. Por la noche, la novedad fué un viento huracanado que surgió á primera hora para alarmar á los devotos de Momo. Sólo falta que su bromazo de este año sea traernos el mal tiempo. E n los teatros nada nuevo. Suspensión de la fundón en el Real, con gran sentimiento de la gente wagnerista. campaña, los variados grupos de jefes y oficiales y soldados de las distintas Armas, animados todos, limpios los arreos y correajes del ganado y del material y quebrándose ii las hebillas, cascos y armas los rayos casi e n sos de una primaveral mañana de Febrero ofrecían un conjunto brillante y alegre. De un lado á otro andaban muchos paisanos que habían ido desde Madrid, algunos desde bien temprano y utilizando distintos medios de locomoción, desde el automóvil propio ó de alquiler por asientos, hasta la pesada entre ta ó el clásico simón. De todo había. I as tribunas Poco antes de llegar á las tiendas se veían las tribunas y ai altar. En el centro se hallaba instalada la tribuna real, adornada profusamente con plantas y flores. A la derecha, las del Gobierno y Cuerpo diplomático. A la izquierda, la de las Cámaras y Centro del Ejército y Armada. Esta es muy amplia, adornada con banderas nacionales y con preciosos trofeos. En ella hay gran concurrencia, luciendo su belleza y elegancia muchas damas. Frente á la tribuna regia se instaló el altar, oencillo, severo- A su lado hay una tienda de campaña para su servicio auxiliar. Y á la derecha del altar, un poco separados, frente á la tribuna del Casino Militar, aparecen los atriles para la música qme había de tocar durante la misa. I legada de los Reyes. A las diez y veinte llegaron en dos automóviles la Reina doña Cristina y las infantas doña Isabel y doña Teresa, acompañadas por la duquesa de la Conquista, a marquesa de Nájera, la de Monistrol, y ios marqueses de Aguilar, Aguilar de Campóo y San Felices de Aragón. Las bandas, advertidas por un toque de atención, tocan la Marcha Real. Un cuarto de hora más tarde se ve llegar al Rey, seguido de los Infantes del cuartel Real, numeroso y brillante, y de la escolta Real. El general Orozco y el Estado Mayor de la división S den á recibir á S. M. á quien saludan con marcado saludo militar. Las bandas repiten el himno nacional. S. M. vestía uniforme de general en campaña, ostentando sobre el pecho la venera de las cuatro Ordenes militares. Montaba un caballo alazán. En el Estado Mayor de S, M. y en primera fila, figuraban los infantes D. Fernando y don Alfonso de Orleans, los príncipes D. Raaiéro y D. P elipe, y el jefe de la Casa militar del Rey, general conde del Serrallo. El jefe del Sobierno y los ministros todos, menos el de Hacienda, recibieron á SS. MM. Después de saludar á su augusta madre y demás personas de la familia Real, S. M. se dirigió á revistar el campamento. A la derecha, y algo rezagado del Monarca, iba el ministro de la Guerra, y á la izquierda, algo distanciados, el capitán general Sr. Villar y el general Orozco. I a revista. Al paso se internó D. Alfonso en el campamento, revistando todo minuciosamente, mientras las tropas se hallaban con las armas presentadas. La revista duró unos veinte minutos. 1 a misa. Seguidamente, á las once en punto, dio comienzo la celebración de la misa. En el altar, frente al que se hallaban las Reales personas, se veía el tabernáculo; era de roble tallado, y sobre él veíase una imagen de talla de San Fernando, encerrada en una elegante urna. El templete estaba adornado con trofeos militares, viéndose al pie de la escalinata dos cañones de tiro rápido, y en línea con éstos la escuadra de gastadores de Wad- Ras, dando guardia de honor. Al comenzar, una batería, situada en el lado Norte del campamento, hizo una salva de cuatro cañonazos; otras tres de á cuatro al alzar á S. D. M. y otra de cuatro al terminar e í Santo Sacrificio. La música del regimiento de Wad- Ras tocó varios trozos de ópera mientras duró la misa. Las fuerzas la oyeron desde sus respectivos puestos. El acto religíoso, resultó una ceremonia muy solemne, y en ella ofició el primer teniente vicario del primer Cuerpo de Ejército D. José Molina Alderete. prjercicios de tiro. Terminada la misa, el Rey, siempre á c iballo; las augustas damas, en coche, y en ches y automóviles los ministros, senadpres, diputados y otras personas, se dirigieron al reducto de Tetuán, donde presenciaron ejereicios de tiro de las ametralladoras Oxic y de los nuevos cañones Scheneider. Tanto en éstos como en aquélla se hicieron blancos muy notables. tos militares, con el diputado de la mmoria tradicicnalista Sr. Llorens, que pertenece á la Comisión de gobierno interior del Congreso, y fué presentado á S. M. por el Sr. Dato. En las demás tribunas, en coches y automóviles se empezó también k hacer por la vida, y en el suelo formaron animados corrillos muchos paisanos que pasaban un día de campo. No faltaban, más bien sobraban porque la concurrencia de público no fué tan numerosa como se esperaba, los puestos de meriendas con las consabidas chuletas empanrdas, sardinas y otros alimentos. p l desfile. A la una y media en punto montó Su Majestad el Rey á caballo y se colocó, con los Infantes y el cuartel Real, delante de la tribuna regia. A ésta subieron los ministros de la Corona, con la Reina madre y los Infantes. Comenzó el desfile. El general Orozco se colocó á la izquierda del Rey. Desfiló la brigada Aguilera con su cuartel general, ciclistas y ametralladoras seguido de los regimientos del Rey y de León. A continuación siguió la segunda brigada, San Martín, también con su cuartel, ciclistas, ametralladoras y detrás los regimientos de Saboya y Wad- Ras. La Infantería desfiló con gran marcialidad. Siguieron luego, muy bien presentados, los Ingemieros, Administración y Sanidad militar. Después la Artillería, que pasó al trote largo sin perder en lo más mínimo la alineación. El público aplaudió y repitió sus aplausos al desfila i al galope el regimiento de María Cristina. En conjunto, el desfile resultó muy brillante y lucido. El terreno estaba preparado convenientemente; regado, pero sin charcos, como en otras ocasiones. Al pasar las tropas por delante de S. M. los jefes de unidad daban un ¡viva! al Rey, que era contestado con entusiasmo por i os soldados. El Rey saludaba entonces y lo hacía también al paso de las banderas. El desfile duró media hora, sin interrupción alguna. ü l regreso. A las dos en punto, y después de los salu- -dos de rigor y de felicitar el Rey muy efusivamente al ministro de la Guerra y al general Orozco, emprendió el regreso á Madrid á caballo y con el cuartel Real. La Reina doña Cristina y las Infantas montan en sus automóviles, y en los de la Presideixc- ia y Gobernación el Sr Maura y ios minístroí Los demás asistentes al acto emprendieron también la vuelta á ¡la ciudad muy satisfechos de haber presenciado un espectáculo hermosísimo, para él cual es sensible que nOj hubiera I el público que otras veces ha habido. I a concurrencia. Como hemos dicho, estuvieron los señores Azcárraga y Dato con los secretarios del Senado y, del Congré so, Sres. Sánchez Albornoz y conde de Bernar, Castel, Silvela y marqués de Santa Cruz. Estaban, además, los senadores y diputados señores conde de Albiz, conde de Arcentales, duque de Arión; marqueses de Benicarló, Santillana y Valdeiglesias; duque de Bivona, Mo ret, Valles y Ribot, marqués de Mochales, Gómez Acebo, Cort (D. José) duque de la Seo de. Urge García Molinas, marqués de Grigni, conde de Heredia Spínola, marqués de Ivanrey, Lastres, Navarro Reverter (hijo) conde de Peñalver, San Miguel (D, Crescente) conde d e los Andes, marqués de Arguelles, Santos y Fernández Laza, Burgos, Navarro y Ramírez de Arellano, Ordóñez (D. Ecequiel) duques de Tovar y de Zaragoza y otros. De las demás tribunas, la que estaba más concurrida era la del Centro del Ejército y de la Armada, en la que se veían bellas y elegantes damas. CONCURSOS DE A B C EL C E N T E N A R I O D E LA I N D E P E N D E N C I A p 1 santo n o m b r e de la V i r g e n del Pilar va u n i d o á las gloriosas páginas de la historia de n u e s t r a Independencia. E l sirvió de aliento á los mártires que, defendiendo la integridad de España, perecieron entre las ruinas de la inmortal Zaragoza; el amor qti despertaba llevó á grandes epopeyas; la fe y el e n t u s i a s m o q u e hacía sentir arrastró á las mujeres á heroicidades, rayanas en lo sublime, y á los h o m b r e s á sucumbir, m u r m u r a n d o con sonrisa q u e vencía á los dolores de la muerte, dos nombres q u e eran l a expresión de todos sus amores: la V i r g e a del Pilar y E s p a ñ a N a d a m á s o p o r t u n o y legítimo en la conmemoración de los sitios de Zaragoza, q u e cantar á ta divina inspiradora d e t a n t a abnegación y á la patria española. A B C abre u n Concurso, llamando á, él á todos los poetas q u e se sientan inspirados por la fe y por el patriotismo. Las condiciones serán las siguientes, I. Libertad d e m e t r o y d e e x t e n s i ó n e n la poesía. 2. Se adjudicarán dos premios, de m u pesetas cada uno, para l a s dos composiciones, u n a dedicada á la Virgen del P ñ a r y o t r a- á España, que, a j u i c i o de u n J u r a d o c o m piuesto de ilustres personalidades d e la lite- ratura, resulten merecedoras d e esa recoitt pensa. 3. a E l plazo para la presentación d e p o e sías expirará el 31 de Marzo, y se p o d r á n en- viar á la m a n o ó por correo á la redacción; de A B C, Serrano, 55, en la siguiente forma: Cada eomposición en u n sobre cerrado, e n el cual se escribirá u n lema. E n otro pliego, también errado, sobre el cual figure igual- j m e n t e el lema, el n o m b r e del autor y las se- ñas de s u domicilio. 4. a E l J u r a d o en s u día, después d e exam i n a r las poesías presentadas y d e d e s i g n a r las q u e merezcan premio, procederá á abrir 1 los sobres cuyos lemas sean iguales á los d e i las poesías premiadas, para proclamar el i; n o m b r a d e los autores. 5. a I os escritores q u e concurran al Cert a m e n p u e d e n optar á u n o solo d e los dos premios ó á los dos conjuntamente, s e g ú n q u e envíen ima ó dos poesías dedicadas á la Virgen del Filar ó á la patria española. B n m o m e n t o o p o r t u n o publicaremos los nombres de las personas q u e h a n d e constituir el J u r a d o y la fecha y el p r o g r a m a del acto solemne en q u e serán e n t r e g a d o s lo9 premios. I as poesías n o premiadas serán devueltas sin conocer el n o m b r e d e s u s autores. oy h recibido 11 trabajos, H asta hlemase moons los siguientes: ctt yos s Niim. I. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. II. Pro patria semper. Bl místico I uis. San Martín. I aurel. B. de H e r r e r a Kbro. Sin p r e t e n s i ó n Surge et Ambula. In p e t r a exaltasti nos. H a b e m u s ad Dominum, S u r s u m corda. LA DIVISIÓN REFORZADA Mil mi I I LA REVISTA l a anunciada revista de la división reforzada que manda el general Orozco se verificó ayer, con un día verdaderamente espléndido, en el campamento de Carabanchel. ülácampamento. Encuéntrase éste situado á la derecha de la carretera de Extremadura, entre los kilóme 08 9 y 10. Las tropas y tiendas estaban distribuidas en la siguiente forma: En el centro aparecen las tiendas del Cuartel general de la división. A su izquierda, la primera brigada, formada por los regimientos del Rey y León, y á Jsu derecha, la segunda brigada, constituida por los regimientos de Saboya y Wad- Ras. Entre los dos primeros regimientos se halla el Cuartel general de la brigada que forma, y entre los dos segundos, el de u correspondiente brigada. Entre los regimientos del Rey y Saboya, y detrás del Cuartel general de la división, acaman el segundo regimiento montado de Artiería y el regimiento cazadores de María Cristina, de Caballería, y delante del Cuartel general de la división, entre los regimientos de León y Wad- Ras, el gprupo de Ingenieros, las tropas de Administración militar y las de Sanidad. Cercanos se encuentran la tienda- hospital y los hornos, lindando con el reducto de Tetuán. I as fuerzas. Consta la división reforzada de 6.008 hombres, 362 jefes y oficiales y tres generales, los Sres. Aguilera y San Martín, que mandan las dos brigadas, y el general Orozco, que manda la división. Éste había pernoctado en el campamento. El número de caballos de silla es de 673, y el de los de tiro de 319. Los primeros se distribuyen así: 42 para el Cuartel general de la división, 21 para cada Cuartel general de brigada, tres para cada grupo de ametralladoras, seis para cada regimiento de Infantería, 427 para el regimiento de Caballería, 98 para el de Artillería, 12 para el grupo de Ingenieros, 12 para la Administración niilitar y 10 para la Sanidad. El regimiento de Caballería lleva 15 caballos de tiro, y el de Artillería, 304 ídem. El total de mulos es de 398. El regimiento de Artillería consta de 24 piezas, 24 carros de municiones, cuatro carros de batería y siete catalanes. El regimiento de Caballería lleva cinco carros c a t a n e s Cada regimiento de Infantería, cuatro carros de municiones y seis catalanes. La compañía de Administración militar consta de 30 carros Blessa y cuatro hornos, y la Sanidad, de ocho carruajes Lohner, dos furgones mixtos de cirugía y farmacia, un carro de efectos y dos tiendas- hospitales. Cada cuartel general de brigada lleva afecto un grupo de cuatro ametralladoras. g LLEGADA DEL REY ü n el expreso de Andalucía llegó á Madrid S. M. el Rey, acompañado por el general Echagüe y el conde de Aybar. En la estación esperaban á S. M. los infantes D. Fernando, D. Alfonso de Orleans, D. Felipe y D. Ranieroj el Gobierno, los altos palatinos, los presidentes de las Cámaras, autoridades y otras muchas personas. El Rey cambió algunas impresiones con el Sr. Maura, y montó á caballo, vistiendo uniforme de capitán general en campaña. D. Alfonso, con los Príncipes, su Cuarto militar en pleno, y el escuadrón de la escolta Real, se dirigió ai campamento de Carabanchel. En la misma dirección marcharon en automóviles los ministros y otras muchas personas. BARCELONA DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR ooMiNoo, a 3 3 T p a r a d a y íouda. Parada, descanso y almuerzo. astrop is de la división condimentaron en el campamento suculentas paellas bien nutridas de carne y chorizos. Mientras tanto, la Reina y las Infantas almorzaban en la tribuna regia, y el Rey I9 hacía en la tribuna preparada al efecto, con los infantes D. Femando, D. Alfonso de Orleans, a primera impresión. El golpe de vista al llegar ayer mañana al D. Raniero y D. Felipe de Borbón, el Sr. Maucampamento no podía ser más pintoresco é in- ra y los ministros, los presidentes y secretarios de las Cámaras y algunos senadores y diputeresante. Las notas blancas de las sónicas tí ndas de tados. D. Alfonso conversó largo rato, sobr asun- L Tremores de huelga. Témese que se declaren en huelga los obreros del pueblo de Canet de Mar. El dueño de una fábrica de tejidos ha despedido á dos obreros, alegando la falta de trabajo, y luego los ha substituido por otros. Entonces sus compañeros amenazaron declararse en huelga si no reponía á los obreros despedidos. El asunto ha sido sometido á la entidad titulada Solidaridad obrera, y de su fallo depende que todos los obreros secunden ó no á los huel guistas. p l descanso dominical. Se ha aplicado el descanso dominical sin que surjan incidentes notables. p l discurso de Sol y Ortega. Se i. a hecho una tirada especial del disEl Rey no salió ayer tarde de Palacio, y curso del Sr, Sol y Ortega en el Senado. I a Prensa solidaria continúa combatiéndole rudatomó el té con la Real familia. Por la noche estuvo D. Alfonso en la Come- mente y diciendo que solamente le aplauden dia con el infante D. Fernando y los príncipes los anticatalanes. En cambio, se reciben infínldad de telegramas de felicitación, y muchos reD a n i e r o y D. Felipe. M Rey siguió atentamente la interesante 9 SÍ- publicanos han firmado un mensaje. ciók ÚQ Ra f es, y celebró mrcíio las escenas D a n q u e t e militar. culminantes de la obra. Se ha celebrado en el restaurant Martín nu banquete organizado por! a oficialidad d e l t El infante D. Carlos y la princesa I uisa ven- tallón de veteranos de ui Baldomcro, asisdrán á Madrid hacia el 10 del próximo mes de tiendo varios representantes de las autoridaMarzo. des militares. Muy en breve se instalarán en sm pal de F i m i t e el general L i n a r e s la calle Mayor los iufantes doña Teresa don Continúa comentándosela anunciada diFaruanáo. I misión del general inares. El Noticiero asegu DE PALACIO