Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
NUMERO 993 A B C DOMINGO a 3 DE FEBRERO DE 1908. OCHO PAGINAS. EDICIÓN i. fia en su Deneficiosa eficacia. (Bien en la mayoría. Rectifica el Sr. CARNER, y lo hace tambife muy brevemente el presidente del CONSEJO, quien insiste una vez más en decir que jamás se le pagará al partido conservador todo el sacrificio sjue ha hecho, incluso de sus propios ideales, para aceptar propuestas radicales. Añade que no le pesa esto, porque no quería hacer una ley doctrinaria, sino una ley de todos, hecha por todos, con responsabilidad para todos. Demuestra después, combatiendo lo dicho por el Sr. Carner, que el statu quo no es el sufragio universal, pues, no aprobada la ley, quedaran las Juntas municipales con el ya histórico saco de nueces. (Risas. En cuanto s 1 ce nso especial, declara que no se ha leído la ley, pues precis ainente en ella se da participación á las sociedades legalmente constituidas para que sean fiscales de las que se inscriban, de nuevo, á fin de evitar abusos. Considera que es muy cierto que la vida corporativa no esté muy extendida- en España; pero el legislador debe tener presente la Historia y la práctica, y aunando estos elementos mirar al porvenir, fijando en la ley su ideal para que arraigue y prospere, y eso precisamente se ha hecho en el proyecto. La semilla de la vida corporativa está fructificando, y hay que cultivarla con esmero para que dé el fruto apetecido. Y termina diciendo al Sr. Carner: cNo nos llaméis intransigentes porque no aceptamos lo que ahora pedís, porque precisamente del Diccionario hemos suprimido la palabra intransigente, y nosotros ocupamos el sitio que tenía. El tír. MORET rectifica, recordando cuanto expuso en la última sesión; ¡pero que en veinticuatro horas ha. cambiado el problema y hoy ha podido ver que llegaban auras de transacción por parte de todos. Trata después de la teoría expuesta por el Sr. Carner y sus amigos acerca del voto corporativo en los Ayuntamientos, teoría que está en oposición con lo que en 1903 se dijo por los jejes del movimiento regionalista en Cataluña. (El Sr. Cambó pide la palabra. De esta contradicción deduce el Sr. Moret que á los Ayuntamientos se va á llevar algo que signifique la oligarquía municipal. (El señor Maura pide la palabra para defender á la oligarquía. Pregunta á los individuos de la dereclia de la Solidaridad si están conformes con esta oliga ía que se va á crear, y contra la cual combaten, los liberales, porque ven en ella al precursor de la muerte del sufragio universal. Combate el voto corporativo que nada significa y á nada conduce, y siendo esta ley una ley de transformación, va á resultar de ella, un verdadero fenómeno: un cuerpo, con los miembros del mismo sin la unidad debida. (El señor MAURA: Perd esa es la adolescencia; luego vendrá la perfección del rostro. El Sr. MORET: Aunque venga esa perfección, ei vicio de origen no se podrá ocultar. Insisto en que se va á una oligarquía municipal que trastornará por completo la vida social. Yo veo que la ley va á parar á la derecha, en vez de ir á la izquierda que era lo lógico y racional El presidente del CONSEJO rectifica nuevamente, y dice que comprende perfectamente que esta ley ha de tener su período de aclimatación y la calentura correspondiente, los escalofríos, los estamos ya pasando. (Risas. Pero créame el Sr. Moret y el partido liberal, con esta ley se acabará el caciquismo, y si algún cacique quisiere levantarse, inmediatamente sería arrastrado por el pueblo, sin que pudiera defenderlo ni el Gobierno ni su partido político. Niega que esta ley sea un tanto que se iounte á la derecüa del partido conservador; no se puede apuntar este tanto nadie, y ese argumento es sencillamente una tensión de nervios que es necesario templai Defiende la influencia de la vida corporativa, porque pasadas algunas generaciones representará un acervo común de glorias y tristezas, de amores y odios, de esperanzas y desengaños, de aciertos y errores, y ese capital suyo, heredado, poseído, se defenderá con tesón por nuestros bisnietos. (El Sr. MORET: Eso está muy bien en la familia, no en la política. El Sr. MAURA: Y en la familia también: Es decir, en la familia, sí ésta tuviera la c ntextura de la tierra en que yo he nacido y que hay también en otras regiones. Hace un párrafo brillante, que es muy aplaudido por la mayoría, explicando lo que es la familia que va recogiendo, apilando las iniciativas y las voluntades de todos, y cuando rebeban, se extienden é influyen en el Municipio, en la provincia y en la gobernación del Estado. Rechaza la opinión de que se merme el sufragio universal, porque éste es un- elemento importante en el proyecto. Además, y como complemento, conviene recordar que en la vigente ley Municipal, para nombrar la junta de- asociados, se llama á los mayores contribuyentes, los que representan la propiedad, y no hay que olvidar que esta ley Municipal viene desde la revolución de Septiembre. Declara que el Sr. Moret es natural que, como jefe de su partido, oiga las quejas de sus amigos; el jefe del Gobierno tiene también que oir á los suyos, y téngase presente- -dice- -que uno de los atributos de la verdad y el privilegio de ellaesjentregarse á muchos sin desdoro. (Grandes aplausos. Por el- banco azul desfila toda la mayoría felicitando al Sr. Maura. Se suspende el debate y se levanta la sesión á las ocho. PAGINA 5 delinquen; pero las Ideas habladas ó escritas son actos, no ideas, Sr. Cambó. (Bien en la mayoría. ¿Cómo queréw qué votemos esa proposición que se refiere á 20 ó 30 tomos del Diario de Setiones? Ello equivaldría á cambiar todo lo estatuido e España con una simple proposición incidental. Todo es lícito dentro de la ley, y los jueces son los encargados de velar por su cumplimiento; lo que papa es que dentro del Parlamento hay un límite mayor y en él nos movernos. (Bien eü la mayoría. El Sr. MORET: Las palabras del Sr. Cambó á mí dirigidas, son en absoluto incongruentes. Ni por el momento ni por la forma en que me ha pedido exnlicacioues, estoy dispuesto á dárbc Pregunte S. 3. al Gobierno, á mí ¿por qué? ¿con qué derecho? Se lo niego. (Bien en los liberales. ¿Qué empeño es el vuestro de poner al partido liberal frente de Cataluña? ¿Sois la opinión entera de dicha región? (Protestas en los solidarios. ¿S. S. -dice el Sr. CAL, VET- -tiene ahí alguna representatación? Voces en los liberales: La tiene en toda España. Termina el Sr. MORET diciendo que en concreto podía contestar á algo; pero que votar la proposición sólo contribuiría á aumentar los equívocos. (Bien en los liberales. Para mí- -dice- -el equívoco vuestro desapareció el día que aquí jurasteis ó prometisteis, y por nuestra parte, pensad en nuestros antecedentes y discutiremos en lo porvenir. El Sr. CAMBO: Aquí no ha habido intriga; queríamos conocer la opinión del jefe de un partido que mañana mismo puede ser Poder otra vez, y accediendo á lo dicho por S. S. le pregunto en concreto: ¿Son incompatibles nuestras doctrinas, tai como las hemos defendido en el Parlamento, con la unidad de la patria? El Sr. MORET: Entiendo y declaro que no son incompatibles. No tengo más que decir, (Rumores en varios lados de Ja Cámara. El Sr. CARNER: Retiro la prop lición incidental. Queda terminado el debate. Muchos diputados abandonan el salón, haciendo animados comentarios sobre los términos 4 n que él mismo se ha desarrollado. ORDEN DEL DÍA nos individuos pertenecientes á ésta, sin era e el Real Automóvil Club de España haya tenido intervenc ón alguna en dicha fiesta. Ha sido íombrado secretario del MadridLawn- tenr. i- Club el distinguido sportman cton Carlos Caro y Potestad. Anoche salieron en el globo Norte lor señores Montojo, Oettli y Lauffer. DE NUESTRO CORRESPONSAL A B C EN ROMA ROMA; l 6 DE FEBRERO. N POCO DE ESTA- Acaba de publicar. m c T i r s se la Gerarchia Caí l i l r tolica, anuario oficial de la Corte pontificia, que contiene datos interesantes y poco conocidos. Citaré algunos. El Sacro Colegio se compone actualmente de 61 cardenales, uno de ellos nombrado por Pío IX; 45, por León XIII, y 15, por Pío X. Han muerto 19 cardenales durante el actual pontificado. La jerarquía eclesiástica se compone de 14 patriarcas (8 del rito latino y 6 del rito oriental. Hay T 84 arzobispos residentes del rito latino y 16 del rito oriental; 741 obispos del rito latino y 52 del rito oriental. Y además, 89 arzobispos y 610 obispos titulares, y por fin, 22 prelados y abates nutlius dioeceseos. DE SOCIEDAD Un la iglesia de San Ginés contrajeron ayer matrimonio la señorita doña Concepci ón Prats y Rodríguez de Llanos y D. Fernando Fernández del Castillo. Fueron padrinos doña Cándida Sáinz y don Antonio Prats. La enfermedad que aquejaba al nieto del general Luque, tuvo ayer tarde un fatal des enlace A los inconsolables padres del niño y á sus abuelos damos el pésame más sentido. En su finca de Valdesoto están a temporada los marqueses de Canillejas El 25 celebran el santo el marqués de Casa Torres y los señores Sáenz d Heredia y F. Duro. En la iglesia de Nuestra Señora del Pilar, del barrio de la Prosperidad, han contraído matrimonio la señorita doña María Sanz y el reputado médico D. Carlos Rodríguez Luzunáriz. Fueron padrinos la madre de la novia, doña Dolores Loche, y D. Martín Casado, y testigos nuestro querido am igo el redactor- jefe de A B C, Sr. Pérez Rojas, y los Sres. Bautista y Cavero. En el Inglés fueron obsequiados los amigos íntimos con un almuerzo. La boda de la señorita doña María Teresa Garralda, hija de los marqueses de Reinosa, con D. Ignacio Herreros y Collantes, 3 e verificará en breve. El almuerzo organizado hoy en obsequio del nuevo presidente de la Cámara Sindical Española del Automovilismo lo ha sido por algu- Apruébanse varios dictámenes, y se reanuda el debate sobre el RÉGIMEN LOCAL El presidente del CONSEJO contesta á cuantos oradores han intervenido en el debate suscitado con motivo de la enmienda del Sr. Sal tnerón, defendida por el Sr. Rodes. Después de recoger los principales cargos formulados en las pasadas sesiones por vanos diputados contra el art. 36, declara que, á su juicio, este artículo, estableciendo el voto corporativo, es u verdadero acierto que produciría, si se aprueba, grandes beneficios á ia vida local Añade que los que han actuado de defensores del sufragio universal, luchaban sin enemigos de carne y hueso, y olvidaban que el sufragio es no una substancia, sino un procedimiento para llegar á tener una representación. Declara que si en alguna localidad produjese la representación corporativa los efectos que algunos temen, en el art. 70 tiene el remedio á tal Sospecha sin que varíe materialmente la composición del Ayuntamiento. Se reserva el contestar más adelante á otras consideraciones alegadas, y termina haciendo constar que el voto corporativo no lo ha puesto el Gobierno por capricho, sino porque con- En total. 1.717 dignatarios de la Iglesia católica. De la Coíigregación de la Propaganda Fide dependen nueve delegaciones apostólicas y 60 prefecturas apostólicas. De la Congregación de Asuntos eclesiásticos extraordinarios, tres delegaciones apostólicas, ocho vicarías y tres prefecturas apostólicas. El Papa se ha reservado la abadía Nullius de Subiaco, y las prefecturas de la Congrega ción del Santo Oficio, de la Consistorial y do la Visita Apostólica. De manera que Pío X es presidente de la Comisión pontificia encargada de atraer á las iglesias disidentes. Es, además, protector del Capítulo de los Santos Celso y Julián en Roma, de la abadía griega de Grottaferrata, y de las Ordenes de los dominicanos, benedictinos y hermanos menores. Bajo el pontificado de Pío X, cinco ODispados se han convertido en arzobispados y han. sido creadas 11 diócesis, dos abadías, siete vicarías apostólicas y ocho prefecturas apostólicas. COMPRE USTED TODOS- LOS JUEVES EL SEMANARIO ILUSTRADO FORMACIONES FOTOGRÁFICAS DE TODO EL MUNDO ÍMPRESIÓN ESMERADÍSIMA SOBRE PAPEL ESTUCADO NOVELA ENCUADERNABLE CON ARTÍSTICAS ILUSTRACIONES EL NÚMERO, ÍB OENTIT OS EN TODA 3 SPAÑA BIBLIOTECA D E A I C 72 LA SEÑORITA DET. OS CJEN MILLONES 69 Juana sostenía en su diestra, elevándola nasta los ojos de su companera de infortunio, la crucecita que Luisa llevaba al cuello, el recuerdo de su abuela, la joya sagrada, la última reliquia. El ángel radiante pronunciaba las frases sublimes que elevan y consuelan, y el pobre ángel caído las repetía con todo el fervor de su alma resucitada, purificándose por las lágrimas, encontrando, al fin, en la oración el camino del cielo. El rezo era en el silencio misterioso de aquella habitación un ritmo ligero en el cual temblaba la emoción de dos corazones, el santo revivir de un ser palpitante de angustia y la esperanza irrealizable de otro. Era como un rumor de alas seráficas, prontas á tender el vuelo, de otros ángeles, sin duda, invisibles éstos, que venían á recoger las oraciones de los mártires de este mundo, para llevarlas á las alturas en demanda de la suprema piedad y volver con el perdón de Jesús y el llanto de María Magdalena. Satanás velaba en la sombra y se sonreía. Demonio! -decía Mad. Victoria- -no es esto lo que quería Delrue, ni lo ue esperaba. Si estuviera aquí comprendería que vamos á tener que traba; ar mucho para realizar su plan- -Yo me encargo de las das. -Parecen dos ángeles. Ten cuidado de que no vuelen. -No temas. Yo me encargo de cortarles las alas. bas. Tengo intenciones de adoptarla. Está algo enferma. Ve á verla y trátala bien, como tratarás á la rubia. Esta es morena. Mad. Victoria terminó explícitamente sus confidencias mientras Amelia se vestía, y luego fueron juntas al dormitorio de Luisa, donde se separaron. La desdichada hija del comandante Rieux dormía con un sueño pesadísimo efecto del opio que había tomado la noche anterior. -Os dejo solas. Hasta muy pronto. -Puede usted ir tranquila. Sé lo que debo hacer, v no tendrá usted motivo de queja. Dirigió Amelia una mirada desdeñosa á la pobre Luisa, y no pudo reprimir un movimiento de admiración. ¡Qué hermosa es! -Pues la rubia es más, aún más bonita. Ahora voy á buscarla. Ya sabemos el éxito que tuvieron las hábiles gestiones de Mad. Victoria cerca de Juana. X 131 LA ORACIÓN DE LOS ANGELES Todos tenemos contrariedades en la vida. La de Amelia habia consistido en no ser comprendida por ningún hombre; en no haber podido lograr un amor duradero. Esto agrió su carácter, exacerbó su envidia y la convirtió en una malvada, cuyo único idea era envenenar la existencia de los demás, y especialmente de las muchachas jóvenes y bonitas en quienes podía hacer presa. Las corrompía, destruía en ellas toda la ignorancia del mal, toda ilusión, toda esperanza. Ésto constituía su distracción y su desquite. Habia conocido á su maestra en la cárcel de mujeres de Clermont, donde ambas cumplieron condena, y allí habían intimado. Mad. Victoria había depositado toda su confianza en Amelia, que bien pronto fue su confidente. Como se ve, la hija del comandante Rieux había caído en buenas manos. Se despertó tarde, con la cabeza muy pesada. ¿Dónde estoy? -En casa de Mad. Victoria, la mejor modista de la calle de R Lázaro, que me ha encargado que cuice á usted en su ausencia como si fue... usted su propia hija. ¡Ah, sí! Ya me acuerdo- -repuso Luisa, llevándose las manos á la frente con un movimiento de terror. ¡Su hija, la que se parecía á mí hasta en el nombre, la que murió en este mismo cuarto y en esta misma cama donde yo también siento que voy á morir! ¿Cómo? ¿Qué dice usted? -exclamó Amelia mordiéndose lo3 labios par? no soltar la carcajada al enterarse del embuste de su maestra. -Señora, ¡por Dios! déjeme usted salir de aquí. Necesito marcharme; ya estoy buena. -Gracias á la maestra, que es más buena que el pan bueno. Y- io i M re usted correspondería huyendo de ella? ¡Parece mentira! ¿No b c a i u o 1 ted, siendo tan bonita, de haberse dejado recoger en la calle poruña mujer? XIV LOS LUNES DEL BARÓN -La escena es bonita, efectivamente- -dijo Collin- Megret, interrumpiendo la contemplación. -Pero ya son las diez, y es día de ir á ver al barón. Me marcho. Pasó á su habitación, vistióse, sin olvidarse de poner en el ojal de su levita la roseta de la Legión de Honor, y fuéá cumplir la obligación eme le había sido impuesta á perpetuidad. No era él el único que en tal caso se encontraba. A él 2 e correspondía ir de once á doce de ia mañana, pero la audiencia empezaba á las ocho. Todos aquellos siervos del barón, al cual estaban sometidos, tenían algo grave de qué acusarse ó poder ser acusados, y cuyo secreto poseía Bressieu. El caso de Delrue estaba repetido con distintas formas, pero igual en el fondo, en todos elíos; eran juguetes del barón, que es facilitaba la oportunidad para cometer algún 000 ó alguna incorrección grave, y luego, cogidos in fraganti, les obligaba á firmar el consabido papelito, que era la cadena con que los reteiaía. Llegaba la audiencia de aquel día á stt término cuando entró en la antesala Col ¡in- Mogret. Allí estaba un individuo de unoi sesenta anos, con patillas blancas y auteojos, que le saludó alegremeate.