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MADRl D, MARTES i8 PE FEBRERO DE 1908 NÚMERO S U E L T O 5 CÉNTIMOS ífífígíS n r I I I I, CRÓNICA UNiVE RSAL I L U S T R A D A AÑO IV. NlÍM. 988, B M 2. É P O C ll- iflJ tHNHto. Í; ítim. fm MARTES, 1 8 a M. después quedará un efectivo para garantizar el p l gobernador recibió anoche á los periodis- funcionamiento de la Policía. tas á la hora de costumbre. Tales son las instrucciones transmitidas á La bomba depositada en la calle de San Ra- D Amade. món, al estallar, ha roto, como digo en anterior telefonema, los cristales de la farmacia de Torres, hiriendo levemente á la hija del dueño. Dos personas, Enriqueta Vinol y Pura ViPOR TELÉGRAFO cente, sufrieron un síncope. DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR Francisca Valls, de setenta años, resultó he ARÍS, 7 1 M rida, y otra mujer, Concha Ugarte, recibió un U n telegrama de Tolón dice que la Policía h a fogonazo en una pierna. detenido á un anarquista español llamado MARTES, ¡8 2 M. Fernando López. 1 os restos del explosivo recogidos en el porAl ser registrado n la Comisaria, se le en tal de la calle de San Ramón confirman contraron varias fórmulas químicas para consque era una granada de Artillería de montaña, truir bombas. de cañón Krupp, cilindro. Guárdase grandísima reserva acerca de esta La base estaba intacta. Tiene cinco centí- detención, que se considera muy importante. metros de diámetro y hay en ella una inscripción que dice: 10 x 905. -Acero de Trubia. También se ha. encontrado Ija espoleta. Se RUSOS Y S U E C O S supone q u e el criminal utilizó el proyectil POR TELÉGRAFO descargado y lo llenó de pólvora ordinaria, DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR aplicándole una mecha en vez de la espoleta. PARÍS, 1 7 10 ft, De las averiguaciones practicadas resulta que la vecina de la casa inmediata al lugar del nrelegrafían de Estockolmo que en aquella suceso de la calle Peu de la Creu vio un mu- población circula con grandísima insistenchacho, con blusa larga y tapabocas, que de- cia el rumor de que unos torpederos rusos escía: Pillo de Gobierno, que no sabe dónde co- tán practicando trabajos de sondaje en las costas suecas. locan bombas. La noticia ha producido vivísima impresión Chocándole la frase, se le quedó mirando, y entonces vio salir del portal una gran llamara- en Estockolmo. El Gobierno ha acordado enda y oyó una explosión estruendosa, quedando viar una nota diplomática á San Petersburgo desvanecida. Luego no volvió á ver al mu- y denunciar el hecho a l a s Potencias firmantes del Tratado de París. chacho. i El gobernador ha celebrado larga conferencia con los jefes (ie la Policía. Asegúrase que LA MARINA FRANCESA no hay pista segura de los autores. EL P R Ó X I M O JUEVES COMPRE USTED ACTUALIDADES mFORmCIOMES FOTOBRAFíCñS IMPREmn ESBSERADISim HOVELA ENCUADERNABLE I pal, donde hay establecida una casa de préstamoé, y eso que los efectos de la explosión fueron allí tan fuertes, que algunos muebles se volcaron y cayeron al suelo los efectos que había en los estantes. La calle de San Ramón está siempre muy concurrida. Es verdaderamente milagroso cómo nó han ocurrido más desgracias. Hasta ahora, que se sepa, no hay más heridos que la niña de que antes hablaba y otra mujer que pasaba por la calle. Anarquista detenido OTRA EXPLOSIÓN UNA MUJER MUERTA LUNES, íf, 9 N, PRECIO: 1 6 CÉNTIMOS EL N U M E R O EN T O D A ESPAÑA MADRID AL DÍA f rl diario oficial, en el que fijan sus carteles los Gobiernos, tuvo ayer una sorpresa mra los madrileños: el decreto que determina as condiciones en que han de funcionar los cinematógrafos; algo tan madrileño como los cines Pues bien; si esa disposición se cumple al pie de la letra, ¡adiós cines No queda uno para señaL Hay, como es inevitable, la consiguient e división de opiniones. Quienes prevenías hecatombes que pueden ocurrir en caso de incendio de esos barracones... sin perjuicio de meterse en ellos á diario. Quienes atribuyen las catástrofes, no al fuego, sino al pánico, recordando los teatros modernos incendiados que han producido centenares de víctimas con el terror más que con las llamas. Si se cierran los cmes, quedan en la calle centenares de familias sin pan. Si no se cierran, perecen los teatros, sobre todo, si no hay obras de gran éxito... H e aquí una cuestión, toda una cuestión. Verán ustedes como preocupa y acalora más que la de Marruecos, la de Portugal ó la de la escuadra yanqui. Bl telégrafo trajo de Barcelona la noticia de nuevas explosiones. Kl terrorismo... la suspensión de garantías... la nueva Policía... ios deíectives... las coplas de Calaínos. En los Tribunales se vio otra causa por parricidio, éste frustrado, pero parridio al fin. Es el delito de moda, ó por lo menos de tanda. Llevamos una temporada de ellos, que ya ya. La política dio poco juego. El Senado persiste en su plausible práctica de la sesión breve. Dos horas, y á casa, que es tarde. Todavía puede reducirlas más: á dos niinmtos. Y sobrarán un centenar de segundos. En el Congreso, tnás Administración local. Un verdadero empacho. Los suceáós de gacetilla se prodigaron. Entre un grupo de empedradores hizo estragos el vino, y después las herramientas del trabajo que se convirtieron en homicidas. No faltó el indispensable intento de suicidio diario. También hubo el no menos cotidiano incendio. Un par de robos y otras bagatelas por el estilo. El tiempo, espléndido. La noche, tranquila. E III- -lM i %illl LOS A T E N T A D O S TERRORISTAS MAS BOMBAS EN BARCELONA 0 K TEláfOHO u a n d o las autoridades, rodeadas de enorme V público, examinaban los efectos causados por el explosivo y dictaban medidas para las primeras investigaciones, llegó corriendo al lugar del suceso un joven obrero, diciendo que en la calle de Peu de la Creu acababa de ocurrir otra explosión. Como el muchacho se hallase bastante excitado é incurriera en algunas contradicciones, se le detuvo hasta comprobar la certeza de lo que denunciaba. El hecho, por desgracia, era rigurosamente exacto. Otra bomba que, por lo que se pudo comprobar después, estaba encerrada en una lata de conservas, había estallado en la escalera de la casa núm. 9 de la citada calle, cerca de la imprenta del periódico El Liberal. Los efectos causados por el explosivo fueron todavía mucho más terribles que los de la calle de San Ramón. En el suelo se abrió un hoyo de más de dos palmos de profundidad; se desplomaron los tabiques, saltaron algunos peldaños, la puerta de la escalera y la de entrada al piso en donde habita el comerciante Sr. Malagrida, dueño de una ferretería de la calle del Carmen, rompiéronse todos los cristales de la casa y se apagaron todos los faroles de la calle, que quedó completamente á obscuras. La casa estaba habitada por obreros y gente de posición modesta; La calle, excepto á la hora de la salida del periódico, está muy poco frecuentada. Cuando la explosión ocurrió, sólo había algunos vendedores que aguardaban la salida á El Liberal. Pasada la primera impresión, acudieron éstos y algunos de los vecinos de la casa, y recogieron á una pobre anciana que, dando ayes de dolor, se arrastraba penosamente, deiando tras sí un reguero de sangre. En na silia fué conducida á la Casa de Socorro de la calle de Sepúlveda. Entre el barrote de la escalera se encontró un mantón obscuro manchado de sangre, que debe pertenecería, y una plancha de metal delgada y retorcida por la explosión. Incrustados en el techo y en las paredes había innumerables clavos y tachuelas de zapatero. Momentos antes de ocurrir la explosión, una mujer vendedora de leche que entró en casa del Sr. Malagrida á dejar su mercancía, dijo á este señor que en la escalera había visto un paquete extraño cubierto con un trapo negro. Al principio se creyó que esta mujer era la que estaba herida, pero en seguida se comprobó que no era ella, porque las señas no coincidían. La detonación fué espantosa y la alarma enorme. Muchas mujeres de la vecindad se desmayaron, y el dueño de la habitación, señor Malagrida, que se encontraba enfermo, se agravó de tal modo, que fué necesario llamar al médico en seguida. El explosivo dejó un intenso olor á almendras amargas, el mismo olor que dejó en la calle Mayor de Madrid la bomba de Morral. ItNES, 18, I m p l diputado solidario Sr. Hurtado estuvo anoche en Gobernación para enterarse de las noticias que hubiera comunicado el gobernador de Barcelona acerca de la explosión de las bombas. El Sr. La Cierva le facilitó los informes que había recibido y que concuerdan con los que publicamos de nuestro corresponsal. OTRA C A T Á S T R O F E A BORDO POR TELÉGRAFO DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR PARÍS, 1 8 i 2 H, DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR UNA EXPLOSIÓN uamss 17, 8 N. C e ha cometía. x aevo atentado terrorista. Próximamente á las seis de la tarde, el estampido de una detonación alarmó á la gente que regresaba de paseo. Pronto se supo que la explosión había ocurrido en el portal de la easa núm. 2 de la calle de San Ramón, cercana á la de San Pablo, en donde se cometió el atentado V e Diciembre. Al principio se creyó que se tíataba de una explosión de gas; pero reconocido el edificio por los primeros transeúntes que se aproximaron, viéronse en seguida las huellas del explosivo, que debió ser una caja de hierro. El destrozo que causó fué enorme. La hoja de la puerta, arrancada violentamente de los goznes, dio contra la pared y abrió un boquete. Los peldaños, de granito, el techo del portal y la caja de la escalera estaban llenos de agujeros, como si hubieran recibido una descarga de metralla. Los restos del explosivo alcanzaron también á la fachada de enfrente, donde quedaron incrustados; se dobló la columna de un farol del alumbrado público y se hicieron añicos todos los cristales de la vecindad. Los de un balcón cayeron encima de una niña de diez años, hija de un farmacéutico, causándola heridas en la cabeza y en las manos, que la pobrecita había levantado instintivamente para resguardarse. Enfrente del portal donde estalló la bomba hay establecida una casa de comidas para obreros. Los pedazos de vidrio que saltaron del escaparate y de las puertas llegaron hasta las últimas mesas. Afortunadamente la tienda estaba vacía y no hicieron daño á nadie. Por la misma razón tampoco ocurrió nada eu el piso priná p o c o después de ingresar en si Dispensario de la calle de Sepúlveda la mujer herida en la explosión de la calle del Peu de la Creu dejó de existir. El cadáver ha sido identificado. Es el de una mujer llamada Filomena Bertrán Amorós, de sesenta y cinco años, casada, que habitaba en la calle de San Vicente, núm. 7. La pobre mujer había salido de su casa para comprar la cena. Como pasara tiempo y no regresara, la hija, alarmada con las noticias que- le dieron de la explosión, quiso ir á la Casa de Socorro. El novio de la muchacha y un cuñado suyo, temerosos de la escena que allí se desarrollaría si por desgracia para ella se confirmaban sus temores, la hicieron desistir, y fueron ellos. Y ellos fueron los que reconocieron el cadáver. Los médicos han certificado que la muerte obedece á una conmoción cerebral á consecuencia de la explosión. La pobre mujer debió pasar por encima del aparato cuando estalló, porque tenía las sayas quemadas. Los desperfeétos de la escalera son tan importantes que se h a impedido que por ésta suba gente, ante el temor de que se desplome. MARTES, 1 8 I IH. p l cuerpo de la mujer muerta á consecuencia de la explosión en la calle Peude la Creu ha sido trasladado al depósito. La víctima vivía modestamente aunque tenía algunos ahorros. Su marido es italiano y hállase en cama impedido. Las hijas están casadas, una con un camarero y la otra con un cerrajero. Gozan de buena reputación. El Juzgado sigue trabajando, inspeccionando las diligencias el fiscal de la Audiencia. El alcalde ha visitado á la familia de la víctima, después de recorrer el lugar del suceso. Es tema de las conversaciones en teatros y calés la repetición de los atentados, siempre en la misma barriada y á igual hora, quedando todos impunes. La opinión está dolorosaaaentfe iiapresioaaést p n el ministerio de Marina se acaba de facili tar á la Prensa un telegrama oficial del almirante Philibert dando cuenta de que, á o e decía anoche que en la sesión de esta tar- consecuencia de un escapé de vapor ocurrido de hará algún diputado solidario una pre- á bordo del acorazado Descartes, fondeado en el gunta relacionada con el nuevo atentado te- puerto de Mazagán, sufrieron quemaduras seis rrorista. marineros, tres de ellos tan graves, que fallecieron poeo después. Despachos de carácter particular dicen que ESPAÑA EN RUSIA se trata de la explosión de u n a caldera; que POR TELÉORAPO los muertos son 12, y que los heridos paáan DE NUESTRO SERVICIO PARTICULLR de 30. SAN PBTERSBURao, tj, J I N. p n el hotel de lá Embajada de España se ha verificado la recepción oñcial, á la que EL PESCADERO asistieron unos 300 invitados. Entre ellos se encontraban casi todos los PESCADO ministros, con su presidente, Mr. Stolvoine. á pjaustino López Lozano, de sesenta y cinco la cabeza. años y vecino de la calle de Quiñones, 17, Asistieron la mayor parte de los miembros que componen la actual Duma, los altos fun- además de ser u n excelente padre de familia, cionarios y dignatarios de la Corte imperial, el se dedica á la venta de pescado al por menor. Hombre de arraigada afídón filarmónica, h a Cuerpo diplomático, etc. La recepción se celebró en el salón rojo, y sabido hermanar el arte con el pescado, y por los invitados fueron presentados al señor con- eso no es extraño oirle canturrear la más insde de la Vinaza por el maestro de ceremonias pirada melodía al mismo tiempo que despacha á una Menegilda de la vecindad medio kilo d conde Moussine Pouchkine. La condesa de la Vinaza hacía los honores al merluza en rajas. Ayer tarde, y una vez terminada la venta, lado de su esposo. Vestía traje color amarillo vació Faustino López en el bolsillo el proy llevaba eñ los hombros lazos color violeta. Los invitados fueron presentados á la con- ducto de aquélla, que ascendía á unas 80 pesedesa por el maestro de ceremonias, conde de tas aproximadamente. Al pasar por la calle del Espíritu Santo se Tolstoi. Terminadas las presentaciones se obsequió detuvo á escuchar la Murga gaditana, que con á los concurrentes con un lunch en el salón de sus canciones alegraba la existencia del vecincolor de paja, donde se habían instalado dos dario y había congregado en torno suyo u n auditorio de lo más variado y selecto. espléndidos buffets. Faustino, siempre guiado por su afición arLa concurrencia salió complacidísima de la Embajada, haciendo grandes elogios de la en- tística, se sumó al grupo de oyentes, y no hay cantadora y exquisita amabilidad de los con- para qué decir que el buen pescadero pasó sOlI uno de los ratos más felices de su vida des de la Vinaza. Pero apenas la z 7 g a! había llegado aXcaiOeron mm final, Faustino dio u n grito agudo, que por n n EL KAISER ELOGIA momento distrajo la atención de los oventes 7 hizo de todas A LOS FRANCESES le ¿Qué blancopasado? l ülasa miradas. Que el pohabía n friolera! POR TELÉGRAFO bre Faustino, en aquel momento había notado DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR lá total y absoluta desaparición de las 80 pesePARÍS, 1 7 1 M, T elegrafían de Berlín que durante una comi- tas que llevaba en el bolsillo, y que, como de da celebrada en Palacio, á la cual asistió jamos consignado, constituían el producto de el embajador de Francia, Mr. Cambon, el em- la venta del dia. Jurando por la memoria de Bellini, Verdi, perador Guillermo llevó la conversación á los sucesos de Marruecos y, hablando de los com- Gounod y Wagner, sus autores favoritos, que bates de Casablanca, estuvo haciendo grandes no comería pan á manteles hasta que diese con el autor de la substracción de las 80 pesetas, se elogios de las tropas francesas. dirigió á la Comisaria del distrito para denunciar el hecho. Compadecido el comisario al ver el estado de ánimo en que se encontraba el buen Faustino, interrogóle sobre ios sitios en que había estaPOR TELÉQRAFO CABLE do antes de dar con sus huesos en la calle del PARÍS, 1 7 1 0 M C e g ú n nueva versión, el dinero que el Banco Espíritu Santo, de amargo recuerdo para él. -Pues estuve- -contestó gimoteando con de Marruecos adelanta al Sultán no sólo se empleará en pagar las soldadas atrasadas de varios amigos en la Mondoa. los askaris que guarnecen los puertos, sino que- ¿Y qué hideron ustedes allí? también servirá para costear la expedición de- -Pues mire usted, primero comimos, luego una fuerte mehalla que irá á recobrar la ciudad bebimos... de Fez. -Adelante. -Después nos luimos á los Cuatro Caminos. PARÍS, 7 Í O M 1 OS periódicos anuncian que uno de estos- -Adelante. -No, señor; allí nos detuvimos en varias ta días llegará á manos del Gobierno la carta que el Hafid h a dirigido al cónsul francés bernas. -Ni una palabra más- -dijo el comisario; -en Casablanca. Por lo demás, este cónsul ya ha transmitido ahora lo comprendo todo. No le digo á usted el texto. Dice, en suma, la carta, que espera (el que dé por perdidas las 80 pésetes, porque Hafid) no intervenga Francia en la lucha con eso no lo puede decir una autoridad; pero sí le su hermano Abd- el- Aziz... y que retire las tro- aconsejo que se vaya usted acostumbrando á la idea de no volverlas á ver el pelo, pas de Casablanca. ¿De veras? -preguntó Faustino con trisLe Maiin, comentando la petición, dice: teza. Francia no intervendrá en la lucÉa fratrici- -Ahora á descansar, y mañana á vender pesda, pero las fuerzas de Casablanca no se retira- cado, y sobre todo, merluza, que la merluza de rán hasta ver la tranquilidad restablecida y usted tiene fama á é ser la primera del barrio. MARRUECOS