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MADRID. SÁBADO i5 iJr r c 1905 ERO S U E L X 5 CÉNTIMOS ¡g nsAtuigE S s i i i iinMMiii N nroMiTnr, M M Í H H H M Í I I l t w H B i l í H M a i í t %i l M H lj M H M M taMHW t miimma k CRÓNICA U N I V E SAL ILUSTRADA. AÑO ¡V. NlÍM. 985. km km 2 ÉPOCA i fe r Y rtsr hñs. Inauguración del monumento El presidente de ía Rej senador Scheurer- Kestner, en el Jardín del Luxemburgo. El monumento á Scheurer- Kestner, obra postuma FOTS, TRAMPUS, lka M r Fallieres (x) y la coMitiva, ofidaL del ilustre escultor Dalou. autorizado alteración alguna en ese ni en otro punto. Denuncie S. S. las infracciones c ue conozca y serán castigadas -añadió. Y entonces el Sr. Iglesias prometió proceder como creía tener derecho en vista de las explicaciones anfibológicas del alcalde y presentar una proposición desautorizando la conducta seguida. La sesión, se levantó á la una menos cuarto. Il lll lililí. i -M- TRIBUNALES E procesado que ocupó ayer el banquillo en la Sección primera de la Audiencia creía firmemente que la noche en que realizó su delito existía en el cajón de un estanco, establecido en la calle de Carretas, la bonita y redonda suma de 75.000 pesetas, y animado por tal convencimiento, lanzóse, seguro del éxito, á fracturar el cierre metálico y á registrar la tienda de arriba á abajo. Por desdicha suya, los 15.000 duros no existían más que en su imaginación, y el estanco iio se hallaba abandonado, como él supuso al proyectar el robo, pues apenas abrió el cajón ara apoderarse de las 50 ó 60 pesetas en plata y calderilla que contenía, surgió, como por arte de encantamiento, el estanquero, y cogiendo ál intruso por el cuello, púsolo á disposición de la autoridad, después de haberle dicho cuatro verdades con la indignación que es de suponer. Procesado el ladrón, compareció ayer en la Sección ya referida, y, como de los orillantes antecedentes penales que en la causa existían, deducíase que no era la primera vez, ni la segunda, ni tampoco la tercera, que cometía un hecho análogo al que motivó su procesamiento, fué declarado culpable por los jueces populares y condenado por la Sala á cuatro años y dos meses de presidio correccional. Mala suerte tuvo en verdad elprocesado en esta su última fechoría. Fué á un estanco por 75.000 pesetas, que seguramente no hubiera empleado en tabaco, y ha salido trasquilado, ó con cuatro años de presidio. TPambién IJrnesto Gutiérrez y Francisco Sa lamanca fueron por lana, ó por unas prendas de ropa, que es casi lo mismo, á la casa núm. 35 de la calle de Mesón de Paredes; pero como el procesado á quien nos hemos referido ínás arriba, cayeron en poder de la justicia, y ayer comparecieron en la Sección segunda á ajustar sus cuentas pendientes. El fiscal solicitó para cada uno de los delincuentes dos años y once meses de presidio correccional, pidiendo, además, que indemnizasen en la cantidad á que ascienden las ro pas sustraídas á D. José Manresa. p E S A V E N E N C I S La tarde dei 3 ele Febrero del año 1907 disC O N Y U G A L E S cutieron en una casa de la calle del Rey Francisco, Fnrique Aven- za y su esposa Elvira Seguí. El marido, que según ésta afirmó, y él mismo ratificó en su ueciaración de ayer, acostumbraba á embriagarse y á golpear á su cónyuge, se apoderó de un bastón de estoque y persiguió por toda la casa á Elvira, quien viendo su vida en peligro, pues nadie acudía á sus gritos de socorro, hizo á Enrique dos disparos de revólver, causándo! e dos heridas c ue tardaron cuatro meses en curar. Señalada la vista de la causa para ayer, pudo íl Jurado convencerse por la práctica de las ruebas de que, en efecto, Elvira, víctima reiignada durante muchos años de la mala conlucia de su esposo, habíase visto obligada á igreüiíle el día de autos, pues á más de uaber ido provocada por Enr) ue, los propo. sitos y ictitud de éste no aconsejaban otro cosa. R POR 1- LANA... El fiscal informó brevemente, calificaiKío el hecho de parricidio frustrado y estimando la atenuante 4. del art. g. El defensor, Sr. Checa, solicitó, en un elocuente informe, la absolución de su patrocinada, por entender que ésta, al disparar sobre Enrique Avenza, habíalo hecho en legítima defensa; y los jueces populares, de acuerdo con el letrado, emitieron un veredicto de inculpabilidad, contestando negativamente á la primera de las preguntas que se les hizo. Elvira Seguí, fué, pues, absuelta por el Tribunal. UN PASANTE iai 0 0 a LA OCUPACIÓN DE MAR CHICA Comentarios. Cuando ocurrieron Iqs últíruos conflictos en Melilla, que originaron la Embajada famosa del general Máftinez Campos á Marrakés, se convino en que la causa de todos los disturbios era la carencia de fuerzas marroquíes debidamente organizadas en Mar Chica, y que el Sultán se haCia responsable de que no faltaría esa fuerza en lo ísüceáivo. La insurreccióh cxue capitanea Muley Mohamed (el Roi hi) tanto, como lo anterior, obligaron al Sultán á enviar i, n ejército al Rif, que es el que, rotó y maltreclio, está refugiado en los alrededores de Melilla. Muchas gestiones se han hecho y todas inútiles para remediar los daños que pudieran sobrevenir; pero el Maghzen no podía hacer nada, y lejos de ello, pidió que a ogiéramos á sus tropas que se desbandaban. Por humanidad así lo tuvimos que hacer; pero una vez abandonada Mar Chica por los imperiales, ¿quién podía evitar el contrabando de guerra, que en virtud de cpmpromisps adquiridos en toda regla teaemos que cumplir? ¿Cómo impedir qjie otros se apoderasen de un punto tan estracégico y que tan de cerca nos afecta? El instinto de i) nservación nos obligaría a ello, aun preseuidiendo de los debeies que marcan los artículos 30 y 103 del acta de Algeciras. No es ello meterse en aventuras, no es ir á conquistar nada, donde nada podríamos ganar; es tomar precauciones para? io perder lo que allí tenernos ganado, lo que nos pertenece legítimamente, para devolverlo cuando el amo de la, tierra disponga de medios para poder cumplir los compromisos que tiene con nosotros. Entonces, dando un ejemplo c ue todos tendrán que imitar, devolveremos íntegro el territorio á su dueño; cosa muy distinta a Svíguir aventuras cuyo fin no podría preverse. OTJÍIO. NOTAS MUNIGI PALES I a sesión de ayer, A las once declaró abierta la sesión el primer teniente de alcalde Sr. De Blas. Sin incidente alguno se entró en el orden del día. Quedó aprobado el, presupuesto para- asfaltar la plaza de los Ministerios, en la parte del Senado. Fué retirado el dictamen de la Goinisióu relativo á los conciertos con las zonas del extrarradio para la exacción del impuesto de. Consumos. Se aprobó el pliego de condiciones para el arrendamiento del estanque grande del Retiro en 5.000 pesetas anuales. Substituyó; en la presidencia al Sr. De Blas el conde de Peñalver, y aprobados otros varios dictámenes del orden del día, denunció ei Sr. Gonzálezlos abusos que cometen las Empresas de tranvías con ocasión de. las disposiciones de la Alcaldía respecto á las paradas discrecionales. El Sr. Gayo se quejó del peligroso estado en que se hallan los altos de Vallehermoso, donde los solares están sin vallar, infringiendo las Ordenanzas municipales. El Sr. Párraga pidió que se urbanice la calle de Méndez Alvaro. El Sr. Santillán culpó al Ayuntamiento de que no se vallen los solai es particulares, porque aquél da el ejemplo teniendo los suyos sin vallar. El alcalde prometió hacer cumplir á todos con lo dispuesto. El 3 t iglesias censuró el proceder de los automovilistas y de los guardias, unos por no cumplir y otros por no hacer cumplir las Ordenanzas, para evitar las desgracias que á diario suceden. El alcalde prometió castigar álos contraventores y atender las denuncias concretas que se f? primer telegrama. le hagan. La primera noticia de la ocupación de Mar Chica la tuvimos por el siguiente teler t r a vez el pan. grama: MELILLA, ¡4 4 T, El Sr. Iglesias manifestó que en, Madrid Las fuerzas españolas ocuparon la antigua se vive sin hacer caso de las Ordenanzas. El alcalde le atajó, diciéndole que t i; trataba factoría ele Mar Chica, después ele un ligero tide presentar un voto de censura á la presiden- roteo, sin que hubiera bajas cpie lamentar. cia tendría que sujetarse á los trámites. ya co- La bandera española está izada. nocidos. Ha regresado el general Marina, que es Replicó eISr. Iglesias que aún era prematu- quién ha dirigido la operación. ro lo que suponía el alcalde, y le preguntó si se había alterado el artículo de las Ordenan- otas oficiosab. zas que prescribe que las piezas de panrque se E ministerio de Estado facilitó. ayer tarvendan han de áer de un küo, 500 y 250 gra- ai: ó. yuieiilc nota oficiosa: mos. Li general Marina, cou tuerzas suficientes El alcalde contestó que la alcaldía no Irabía para ocupar la Mohamedia, salió esta mañana, á las seis, de Melilla, á bordo del cañonero Genera I Concha, que apoyará el desembarco y la instalación allí del contingente militar español. Esta medida, de carácter puramente transitorio, estaba prevista desde que la mehalla q ¡ue operaba en las proxirnidades de Mar Chica, abandonadapor el Maghzen, se resolvió á deponer las armas y refugiarse en nuestros límites. E 1 ministro de Estado, en la sesión del Con greso del día 29 de Enero, fecha precisamente en que l a retirada de las tropas marroquíes á los límites españoles se verificó, puso de, relieve que habiendo solicitado España constantemente que se cumplan los artículos de los Tratados que obligan al Sultán á mantener moros de rey en los alrededores de Melilla para seguridad de la zona fronteriza, y desapareciendo de aquellos parajes el últirno resto de la 9- utoridad imperial constituido por la niehalla, sería menester acudir de alguna manera al remedio, siempre en espera de que el Maghzen cumpla sus compromisos. Más tarde se dio. esta otra nqt; Las noticias oficiales sobre la ocupación de la Restinga son que ésta se ha realizado, sin bajas, con ligera resistencia de 50 ó 60 moros que defendían la posición. El general Marina llegó con las fuerzas qué iban en el cañonero Concha y en el vapor MaliÓ 7 t poco después de amanecer. El desembarco se hizo en seguida y con decisión costando trabajo la faena de llevar á tierra los víveres y el material por incesante lluvia y mal estado del mar. Se tomaron las posiciones sin apenas fuego; ios moros huyeron dejando tres tiendas de campaña en un reducto. A las cuatro de la tarde regresó el general Marina á la plaza en el Co? tcha, dejando en; la Restinga al Mahchi con el jefe de Estado Mayor para ultimar desembarco que se esperaba quedaría terminado al obscurecer. El comportamiento de todos: Marina, tropas terrestres y auxilios vapor Mahón, ha sido muy satisfactorio. E n el ministerio de la Guerra. En el palacio de Buenavistase recibieron también por la tarde dos telegramas. En uno de ellos se decía que el general Marina salía de Melilla con una columna de desembarco y material para ocupar Mar Chica. Iba la fuerza y el material en dos barcos, uno el cañonero General Concha y otro el Ciudad de Mahón. En el segundo telegrama, que es del según do jefe de la plaza de Melilla, se dice cjue el general Maiina con sus tropas h a ocupado Mar Chica. En el mismo telegrama se indicaba que no se había terminado de desembarcar el material, anunciándose que esta operación durará bastante tiempo por el estado del mar. En ninguno de los dos telegramas se habla á juzgar por los informes que heitos podido adquirir, de tiroteo alguno, y sí se dice en el segundo que la ocupación se había hecho sin novedad. A última hora, el subsecretario de Guerra Sr. Montes Sierra, estuvo en el Congreso para conferenciar con el presidente del Co sejo 3 darle lectura de los telegramas recibidos. 2 íii eí Congreso. A áiiinici hora de la sesión de ayer, se ñor Soriano preguntó al jefe del Gobierno si es