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N U M E R O 982 ABC. i V l l E R C O L E S 12 D E F E B R E R O D E 1908. O C H O P A G I N A S E D I C I Ó N 1. PAGINA FUNERALES Y ENTIERRO DEL REY Y EL PRINCIPE HEREDERO DE PORTUGAL 9 í EN EL PORVENIR 1 ISDoa era una ciudad casi ignorada, perdida en un extremo de Europa, lejos del tumulto y de la controversia de los pueblos fuertes; se la tenía como un lugar semi- legendario, y su nombre sonaba á cosa romántica y vieja: Lisboa, Vasco de Gama, rey Sebastián, carabelas, navegantes... Los portugueses quedaban también muy lejos y muy difuminados; en España no nos acordábamos de ellos más que para meterlos como héroes de chascarrillo. Castesao, si rae sacas del pozo te perdono ly vida... etc. Los demás países de Europa no se acordaban de los üortugueses ni aun para componer chascarrillos. Pero ocurre la tragedia, caen un Rey y un Príncipe ensangrentados, escapa el dictador, y de repente hete ahí á los portugueses transformados en terribles hombres. Europa, el mundo entero los mira con estupefacción. Ya no es una evocación romántica y remota; ya no son las figuras de Vasco de Gama, del rey Sebastián, de las carabelas índicas; son nombres fieros v trágicos, son figuras sangrientas y vengadoras. Y Lisboa, que parecía huir antes del concurso continental y querer avanzar por el Océano adelante, Lisboa es actualmente un lugar próximo, real, centro hacia donde convergen las miradas de todo el mundo. Los portugueses, para hacer constar su cualidad de hombres corpóreos y reales, han necesitado recurrir al crimen; para que Lisboa se destacase de entre las brumas del olvido y la leyenda, ha nece sitado convertirse en escenario de un espantoso drama. Desspués que todo esto pase, ¿volverá Lisboa á sumirse otra vez en el olvido... Por el contrario, cuando todo esto transcurra, allá entre las grandezas de un porvenir no muy re- V -u Si íS i! smí i í E t- i fTip l HA th- S sboa saldrá definitivamente del vi (Jo; pero no por motivos sangrientos, lo por causas naturales y legítimas. En ices Será Lisboa i; ivanzada del mundo j Opeo: para entonces se habrá consegui dotnar la rustiquez de Marruecos, y para! onces se habrá logrado ambién romper barrera que separa á los dos; cuerpos f ttia- nos de la península, España formará- itonces Tin E. tado único, más ó menos fe r a l y J i a n u e c o s formará una especie de Pendice europeo. Vigorizada la D nínsula tM k Í i5 s jer W V 3 r l l. r V ibérica y civilizado Marruecos, entonces España será el paso preciso entre Europa y África. Los ferrocarriles arrancarán desde Rusia ó Alemania y llegarán hasta más allá de Fez, sin más intervalo que el Estrecho de Gibraltar; y ni siquiera se detendrán en Fez esos ferrocarriles: avanzarán por la costa sahárica, seguirán rodeando el golfo de Guinea, hasta morir en el Cabo... Toda la riqueza del África tropical, toda la minería del Atlas, refluirán á la Península ibérica. Entonces España se verá cruzada de líoeas férreas: entre París y Madrid, entre Madrid y Tarifa, los trenes baiarán conti I ÍT- j, Í ÍTí 1 fr t 1 é Ilgt l snte llenos de gente. Madrid y Lisboa serán dos ciudades inmediatas, y el idioma castellano se j bo, indistintamente en Madrid y en Lisboa, en Río Janeiro y en Buenos Aires. E! puerto de Lis r cogerá todo el comercio de la Europa céntrica y meridional. Desde Lisboa hasta Panamá llega Car buques en seis días, y en menos de otros tres días fondearán esos buques en San Francisco de nia importante. Lisboa será la ciudad de embar íur ó en el Callao... Será- entonces E. spaña un país V, li ado para las inmensas costas del Atlántico. jj atlántico será un mar central. rica P és, después... América aumentará su población de un modo increíble; en las Pampas sudanie (3 a vivirá una población de cientos de millones de hombres; el Brasil dará cabida á otra inmensige t liOHibres; Méjico y los Estados Unidos, Venezuela, Colombia... Aquello será un hormiguero de Pünjii de riquezas. Las costas del Pacífico empezarán á hervir; los archipiélagos de la Polinesia serán jr s buHentes, animados; la Australia, con sus grandes islas próximas, hervirá también de gente de gf y aquel mundo asiático, desde el j a p ó n hasta la India, aquel mundo que ahora habitan más civiv lones de almas, entonces crecerá todavía y atraerá sobre sí el nervio y la grandeza de la Y zación. Svis r rá entonces que la profecía de Macanlay se cumplirá: día vendrá en que el pescador tenderá del af sobre las márgenes del Támesis, donde ahora se alza Londres... Europa quedará distanciada y Vii t i to mundial; la civilización, siguiendo la misma trayectoria solar, habrá rodeado la tierra uelto al origen, al principio inicial, al Asia. ta seguirá rodando la civilización... Y otra vez se transformará el pescador del Támesis en conquisjY le la India, y así sucesivameate... aing P todo esto es por lo que el mundo resulta una cosa tan fenomenal y tan entretenida, tan 1. El duque de Oporto (1) el conde de Pigueiro y otros personajes esperando en la estación de Beieni la llegada de las misiones extranjeras. 2. Los enviados extranjeros á la puerta del palacio de las Necesidades. 3. Las nifias del Asilo de J. M. SALAVERRIA Ajuda. 4 Llegada de los féretros á la iglesia de San Vicente da Fora. roT. aoÑi.