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NUMERO 9 o A. B C. L U N E S ¡o D E FEBRERO D E i 9 o OCHO P A G I N A S EDICIÓN i. PAGINA 3 Lisboa. Traslado de los restos del R e y y del Príncipe heredero á la iglesia d e S a n Vicente da F o r a M o m e n t o de colocar en el coche fúnebre el féretro del Rey D Cario OONI. frUÉ FUE LO DE Los días pasan é incevan PORTUGAL... santemente que llegando notieias nos informan de la profunda y radical transformación que á los negocios públicos ha querido imprimir el huevo rey D. Manuel II. El espanto, ese gran consejero político, influye en el ánimo del Monarca, y ante la sangrienta visión del padre y del hermano, va presuroso poniendo su firma en todos los decretos que anulan y contradicen los decretos del Ministerio anterior. No es un cambio de Gobieriio, ni de política, no; es el pánico entronizado, hecho rey de Portugal, y por las ventanas del Palacio sigue echando á la calle, no lo que sobra ó estorba en Palacio, sino lo que las voces de la calle le exigen con amenazas y recogen con gritos de júbilo. Pero los días pasan sin que nadie explique la razón del atentado, y lo que es peor todavía, sin que nadie reclame para sí, en el delirio del triunfo, la gloria déla batalla. ¿Qué fue lo de Portugal... ¿Un regicidio... ¿Un caso aislado, morfobia patriótica de dos locos... Pues entonces el orden social no debe conmoverse, ni hay motivo para esa metamorfosis política que no puede estar en las convicciones de un Rey que jamás pensó en ser Rey, ni las de un presidente del Consejo de ministros que jamás ha pensado en ser presidente. 131 regicidio fue la resultante de un movimiento de opinión, una avalancha implacable y justiciera de los que vieron amenazadas las libertades del pueblo... ¿Fue eso... ¿Y entonces por qué el pueblo no reivindica para sí el horror y la grandeza de la jornada... ¿Por qué no hubo entre los partidos avanzados ni un solo acento que uniera los nombres de patria y de libertad á los gritos de aquellos que murieron y de aquellos que mataron... Cuando no se trata de un furor solitario, de un hecho sin raíces y de un hombre sin asociados, en alguna parte resuena pronto el eco de los atentados... Los anarquistas, en su lógica absurda, pero lógica al fin, mueren dando al viento el son de sus ideales: los revolucionarios matan y mueren maldiciendo á los tiranos... pero morir y matar en silencio, hasta hoy fue labor de asesinos nada más. Y es indudable, y fuera de toda disensión ya, que ni antes, ni en el momento, ni después de cometido el crimen se oyó en Lisboa grito alguno que no fuesen los de terror y de espanto. Ahora sí, ahora se oyen á centenares las pa Jabras de protesta y de revolución; ahora encadenan los sucesos pasados alas pretensiones actuales, ahora quieren que concuerden las exigencias presentes con las amenazas misteriosas, v que rija el crimen con el odio á la dictadura ahora, segada la mies, son muchos los que se presentan á recogerla... Y prueba evidente de que nadie creyó ni por un instante siquiera en la probabilidad de un complot, de una organización revolucionaria y menos aún contra la dictadura de Franco, está en que el mejor informado, el mismo infante D. Manuel, hecho Rey por obra de la fatalidad, escribió de su puño y letradas heroicas y arrogantes, palabras: Me place que siga CHILINDRINAS TRÁGICAS Joao Franco encargado de la presidencia de- miCou- -defender más las instituciones... Ganaron ellos perfi remordimientp, no. jgue ese es fruto para y cayó él. traidores y corteji p sejo de ministros. J A las dos horas, Juan Franco no era ya preEsta es la balanza de la fortuna, y Juan Fransidente. No sé si el decreto lo habrá extendido co necesita y ha empezado ya á conformarse diciendo: Meplace que no siga... con ella; pero ahora empieza también la injusNo culpemos al nuevo Rey. Pobrecitos dieci- ticia de los hombres, y con ésta ha de tardar ocho años... ¡Cómo habrán caído sobre ellos las un poco más en conformarse. intrigas, los odios, las ambiciones, los servilisViste de negro, de luto riguroso; lleva las mos... Un reino te dieron, es verdad, una coro- facciones descompuestas y desencajadas. Lo na para ceñir- tus sienes... ¡y hoy ciñen mucho dicen, pero dicen también que no es la pena las coronas... Pero en cambio te quitaron el sino el remordimiento. padre y el hermano, una Reina ifá al monaste ¡Es la injusticia que ya ha empezado! rio y otra Reina irá al destierro. ¿De qué va á tener remordimiento... Pena, No sé lo que irá ganando como Rey. Como sí, y mucha y grande, pero inquietud de conhombre, ya sabe él bien lo que ha perdido en ciencia, ¿por; qué... Pudo equivocarse; seguramente se equivocó al encaminar un reiao haeste solo golpe. cia la dictadura, y los hambres han de pagar la culpa de sus errores; pero arrepentirse, no. uan Franco va huido. Como res perseguida, El que marchó recto y leal por un camino, á la que todo rumor le recuerda los rumores aunque ese camino lleve al despeñadero soladel ojeo, no se detiene en su espantosa ca- mente, no tiene por qué renegar de su marcha, que ninguno puede prever el final y á nadie rrera. 1 El acierto de los asesinos fue la torpeza del puede exigírsele honradamente más que la inministro. Si ellos hubieran fracasado, él sería tención de acertar. Juan Franco ha caído; que tenga pena, pues... indispensable en la gobernación del Estado para equivoca no es nrasqu íá g C No le culpemos tampoco demasiado, qué él también se truncó la vida. Haye, y detrás deja su posición, su nombradía, sus amigos y su patria. ¡No sé lo que irá ganando cotilo desterrada y como fugitivo... Como dictádoí: ya sabe Juan Franco lo que ha perdido en este solo golpe: patria, amigos, hombradía, posicfiSáa; Empezó á. ser desgraciado; ettrjadqeinos nosotros á ser piadosos. ¡Y olvidémosle MANUEL LINARES R 1 VA? COPLAS DEL LUNES. ÍLO CQ VIPRENDü El sábado, en el Congreso, nos quedamos sin sesión, por no haber padres bastantes que fuesen á su- labor. Al dar cuenta del despacho su número se contó, que así, airado, 16 pidiera Rodrigo el batallador; y no al total exigido la concurrencia llegó, pues eran cirictienta y ciíatro los que había en eí salón. Oyóse por los pasillos el ruido ensordecedor de los timbres, agitados con mauritana pasión; por las salas de escritura pesquisaron los ujieres con bastante indiscreción; pero- encontrar no pudieron ni aun padres de similor, que con su sola presencia salvaran la situación... Conque Dato, el presidente, la campanilla agitó, frunciendo el ceño un poquito con aire de mal humor; se puso en pie de seguida y abandonando el sillón, dióla cuenta del despacho y á todos les despachó. Censuran el caso algttnos, repletos de indignación, los puños algo crispados, turbada un poqo la voz... Y ante esa impensada huelga del Parlamentó español, resuenan las consabidas trompetas de Jericó. Censuren cuanto 1 es plazca y agítese la opinión; búsquese el digno castigo. ¡cuanto quieran! Pero yo comprendo, aplaudo y disculpo la agradable dispersión délos padres y Ios- hijos que á tal punto alborotó. ¿Quién, como dios, no prefiere tomar el aire y el sol á los posibles encantos de una lata discusión? GIL PARRADO y el buffet y el guateados rí Madrid. Fiesta del Árbol celebrada ayer en la Ciudad Lineal. Los alumnos de Jos diferentes colegios de esta corte realizando la plantación. roT, A