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NUMERO 97: A B C MIÉRCOLES 5 DE FEBRERO DE 1908. OCHO PAGINAS. EDICIÓN 1. con Lehengrin el tenor español DIógenes Bguileor. El anuncio del debut del artista español ha despertado expectación. PAGINA 5 EL DUQUE DE LOS ABRUZZOS POR CABLE á la sentencia que ha recaído en el recurso que hace pocos días defendió eti el Supiemo el seLONDRBO, 4 4 T LA O L O El palco de la presidencia, estrenado ñor Canalejas. Es decir, que considerando P anoche. fué uno de los fracasos más errónea la interpretación dada por la Audienn cablegrama de la Central New, de Nueva r York, da la noticia de ser ya un hecho el grandes de que se guarda luemoria. cia de Sevilla al art. 133 del Código penal, se Desorientado este teatro, va á emprenderla declara haber lugar al recurso, y se casa y haberse concertado el matrimonio del duque de los Abruzzos, primo del rey de Italia, con ahera con la zarzuela grande. Mañana debuta- anula la sentencia dictada por aquélla. Catalina Elkíns, hija del senacÍDr y multimillo- rá Casañas con Marina. Por lo que hace á la prescnpcióü, parece que nario yanqui. el mte Para los primeros días de la en la sentencia aclárase no vocablo seen su RAFFLESi rrutnpe afirmando se emplea semana próxima se anuncia sentido léxico, sino que el que le atribuye la en el estreno en el teatro de la Comedia de la obra doctrina de los tratadistas y la Jurisprudencia, Las enfermedades reinantes han he- en cuatro actos, Raffles. REAL cho estragos entre los artistas del Se trata de una verdadera novedad teatral, es decir, en el de suprimir, anular ó dejar sin efecto el tiempo transcurrido. Real. Por esta razón no pudo anunciarse fun- pues Raffles es una comedia de corte melodra- Como la persona áquien oímos referir esto nos mático, pero á la moderna, es decir, sin asesi- es desconocida, no pudimos interrogarle para ción ayer. El tenor Ibós continúa enfermo, y probable- nato ni traidor. Una obra muy interesante, averiguar algún otro detalle, aunque realmenmente tendrá que salir de la corte por pres- muy movida y de gran visualidad escénica, te nos bastara con saber que la sentencia de POLÍTICOS PORTUGUEque ha recorrido á estas horas en triunfo todos Sevilla habíase anulado. cripción facultativa. SES EN MADRID Julián Bial ha estado ocho dias con una afec- los teatros de Europa. En Londres y en París El fallo se halla firmado hace dos días, aunse ha hecho centenares de yeces Se encuentra en Madrid el ilustre poeta por ción gripal. que ni de lo podemos La empresa de la Comedia la presentará con ponder, de esto nihemos anterior sentencia. res- tugues Guerra Junqueiro. Restablecido por completo, esta noche canpues no visto la El gran poeta, revolucionario y político, estará la ópera, de Saint- Saens, en tres actos, la propiedad y lujo de costumbre. tima la tragedia del sábado obra de unos cuanSansón y Dalda. tos exaltados y fanáticos. Mañana se verilicará la reprise de la ópera, Esta tragedia, á más de la destitución del de Boito, Mefisto tle, con la que debuta la soOataterillo. la República; pero ésta, prano Angélica Pandolfini, y en la que tomará A las doce de la mañana de ayer, el doctor dictador, retrasará implantará, según él. tar POR TELÉGRAFO ó se parte el tenor Sobinoff. Bravo se dispuso á hacerle una segunda cura, deNotemprano, sea muy eficaz la acción del GoDE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR cree que Los ensayos de la ópera Enrique VIII, del saltando todos los puntos de la herida y ha- bierno circunstancial, constituido el cual, debe CARTAGENA, 4 J T maestro Saint- Saens, están muy avanzados, y ciendo una perfecta aseps ia en la enorme le- empezar por conceder la amnistía para contrael estreno se verificará probablemente el faá- p 1 crucero Cataluña se hizo hoy á la mar con sión. Algunos pequeños coágulos de pus salierrestar la conducta de Juan Franco, cuyo re objeto de probar su artillería. bado. ron al extraer las gasas de la cura anterior. Se encuentran en Madrid el tenor L unardi y En cuanto se alejó de la costa hizo tres disEl Dr. Bravo sigue muy esperanzado, con- cuerdo maldecirá la historia de Portugal el barítono Paresse, que debutarán muy paros con los cañones de las torres. fiando en la buena constitución y defensas na- A yer se dijo que el x presidente del Consejo pronto. Además se probaron las instalaciones de turales del herido. d e Portugal, Juaa Jaraneo, se dispone avenir Por último, parece que también debutará desembarco con resultados satisfactorios. Sigue la gravedad, sin que pueda decirse á Madrid, adonde llegará probablemente hoy. DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR oímos asegurar en las Salesas Ayer tardeha confirmado el rumor referente que se mi SENTENCIA CASADA U NOTAS TEATRALES que la situación ha empeorado ni mejorado en rn punto. W ázquez II. v Son infundados los rumore? que han corrido sobre z estado de inminente gravedad de este muchacho No han vuelto á repetirle los vértigos, y tu visitarle mañana el Dr. Bravo, ¡e encontró tranquilo y sin ningún síntoma alarmante. i os nermanos Bombita. Ayer regresaron de su expedición por Cá ceres Ricardo y Manolo Torres. En vista de los sucesos de Portugal, los diestros sevillanos recibieron noticia de haberse suspendido la tienta de becerras de la ganadería de D. Luis da Gama. Los Bombita permanecerán algunos días w Madrid, regresando luego á Sevilla. Pruebas del Cataluña LOS TOREROSríillRIDQS TEATRO ESPAÑOL. EL PREFERIDO Y LOS CENICIENTOS 41 Sr. Santiago. Sr. Guerrero. Sr. Juste. Sra. Guerrero. Sr. Díaz de Mendoza. Sraf Roca. Sr. Palanca. BIBLIOTECA DB A B C 44 LA SEÑORITA DE LOS CIEN MILLONES 41 vicio, para anunciar que su padre consentiría en ser reembolsado sin interés ninguno, que consideraba su dinero perdido, etc. etc, De este modo la hija del banquero aparecía como el ángel del desinterés, si no el de la salvación. La marquesa la había encontrado en sociedad varias veces y había recibido su visita en un par de ocasiones en que Sidonia fue á verla con su padre. La joven se propuso conquistar á la marquesa, que no la veía con muy buenos ojos, y para ello se esforzó por aparecer sencilla, tímida, casta y modesta, todo lo contrario de lo que era realmente. Tuvo la habilidad de conducir siempre la conversación hacia la persona de Enrique, y esto era más eficaz que toda su comedia de inocencia. La marquesa llegó á acostumbrarse á las visitas de Sidonia, que la hablaba siempre de su hijo, del mismo modo que Juana pensaba en él constantemente. A decir verdad, Sidonia se había fijado tanto más en el conde de Kermor, cuanto menos atención la había dedicado él. Pero estaba segura del desquite en er into se lo propusiera, y ya comenzaba á proponérselo lo cual hacía sonreír á su padre, que desde hacía tiempo lo había preparado todo para tal fin. ¿Con qué objeto? Con el de imponerse en definitiva á la alta burguesía por la confianza que forzosamente había de inspirar en cuanto se supiera que era banquero del marqués de Kermor. Para apoderarse de la voluntad de es e y lograr los deseos de su hija y los suyos propios, había de empezar por arruinar al marqués, quedando colocado en situación de poder hundirle o reponer su fortuna en un momento. Cuando juzgó la oportunidad llegada, le habló hábilmente, y con tono de sinceridad le explicó cómo había puesto en relaciones á su hija Sidonia con la marquesa, para arreglar las diferencias pendientes con los Kermor; cómo Sidonia había suprimido los intereses de la deuda, tomándolos á sr cargo; cómo el decidido interés de Sidonia por la familia Kermor tenía su razón de ser en un sentimiento más tierno que experimentaba ella hacia Enrique... -No se preocupe usted- -le contestó el marqués, -eso son amoríos de machacha rué el tiempo cambia. ¿Sabe usted al menos si mi hijo la corresponde? -JJ- o o sé, ni ella tampoco. -p ensa mi esposa? -1 sii hija como si lo fuera suya. No hablan más que de él en cuanta- j iruas. P foco puede arreglarse. Hablemos claro. ¿Esa famosa dote de cíoa 0 exr ie siempre? -juste para todo el mundo menos para el conde Enrigue. -AJh! ¿Por qué? urque usted es amigo mío; porque su hijo de usted queda en segando 1- -vi 0, y porque yo quiero hacer dos partes de esa suma: una para él y otra 1 1 a usted. Para raí? -üí para usted, sería su fortuna; su hacienda empeñada ó vendida; el pati, nonio todo ¿e los Kernic- r. que deseo devolver á usted íntegro. Y no haLlo ñp Us deuáas; yo las pagaría hasta el último céntimo, hasta e! último mi 1 lón Todo ello forma parte de la dote de Sidonia; el resto denlos cien millones ería para mi yerno y para mi liya. -Bien. ¿Usted sabe que es uno de mis clientes y que stt administrador- secretario se manifiesta en contra mía? Hay que remediar esto último. El tal es tra joven apellidado Delrue. -Andrés Delrue- -dijo el agente. ¿Le conoce usted? -Mi obligación es conocer átodo el mundo. -Bien contestado. ¿Y quién es ese Delrue? ¿Qué casta de pá aro es -Tiene todos los vicios conocidos y uno más. -Bravo. Va le tenemos en nuestro poder. -Tanto más, cuanto que es un estafador y un falsario. ¿Hay pruebas? -Aquí las tengo. Pero antes de seguir adelante, sepamos, señor barón: ¿Per manto le molesta á usted Delrue? -Por diez mil francos. Ni un céntimo más. Collin- Megret sacó de la cartera, la famosa papeleta falsificada y la declaración firmada por Andrés, y añadió suspirando: -Pierdo en el cambio, porque ese muchacho está en situación de regenerarse, y hubisra podido recuperar el documento y pagarlo bien. Precisamente debe ir mañana á casa para tratar del asunto. ¿Y qué voy á decirle? -Dígale usted que venga á verme. -Así lo haré. No hay sacrificio que no esté yo dispuesto á hacer por usted. -Gracias. Déme usted el documento, cuénteme la historia y baje usted á la caja á cobrar este bono. Así lo hizo rápidamente Collin- Megret, y el barón quedó enterado, punto por punto, de la historia de Delrue. Este fue al día siguiente á las oficinas del Cicerone elegante. -Aquí vengo por 10 que usted sabe. -Bueno. La papeleta está en casa de mi banquero, el barón de Biessieu, adonde puede usted pasar á recogerla. Le espera á usted; de modo que no debe usted perder tiempo. Y le despid ió bruscamente. Delrue salió anonadado, convencido de que le perseguía la desgracia, carioso por su fracaso, y fue á casa de Bressieu como una res conducida al matadero. III EL REY DEL ORO Eressieu estuvo magnánimo. No aplastó á Delrue con su desprecio, Atites bien, tuvo la caridad de invitarle á tomar asiento, y le habló de este modo. -Sr. Delrue, me ha colocado usted en una situación muy embarazosa. Soy banquero y presto á descuento; la mayor parte de los negociantes en papeietas del Monte n poseen el dinero necesario para su comercio, y vienen a pedírmelo, dejándome en prenda los documentos que adquieren. Este es el caso del Sr. Collin- Megret, que vino ayer para retirar de mi caja una papeleta de un valor considerable y marcada coa la palabra Falsificada p r el jefe del