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NUMERO 964 A B C SÁBADO a 5 DE ENERO DE s 9o8. SEIS PAGINAS. EDICIÓN PAGINA 5 fiaron á la navaja la solución de sus diferencias. ün momento después, Mateo cayó al suelo gravemente herido en el costado derecho; su agresor huyó, perdiéndose entre las sombras. Conducido Mateo á la Casa de Socorro del distrito, fue convenientemente asistido, pasando después al hospital Provincial en grave estado. La Policía busca á José San Juan Delcassé, fue llevada á pesar suyo á la conferencia marroquí, en honra suya debe continuar la política aceptada en el acta de Al- p o r si los casados son mas valientes y arrojageciras. dos que los solteros, ó por si éstos tienen Secaba para si toña la responsabilidad de la mejor humor que aquéllos, se promovió antepolución dada por Francia á la cuestión ma- anoche una riña tumultuaria en el vecino puerroquí, puesto que él fue quien tuvo la inicia- blo de Lozoya. tiva. Comenzada la pelea, en la que los conten- Francia, por ser Potencia preponderante, dientes esgrimieron con habilidad consumada no podía ni debía permitir que la substituyera el garrote y la navaja, no tardaron en quedar JYKencía alguna, y la correspondía acometer fuera de combate el primer teniente de alcaldela empresa de sacar á Marruecos de la anar- D. Anastasio García de Blas y el concejal don quía. Era éste un derecho que, por acuerdo de Ricardo Sereno. íod as las Potencias mediterráneas, pertenecía El estado del primero es de suma gravedad. á Francia. Asimismo había reconocido la CanTambién resultaron heridos Faustino García cillería alemana que nuestra acción en Ma- Serna, Mariano Fernández Rodríguez, Eusebio nuecos debía aprovechar á todos. García y Pedro Ruiz Salso. La Guardia civil del puesto de Lozoya inter A 1 día siguiente de firmado, comunicamos al Sultán el texto del Tratado franco- inglés, vino en el suceso, auxiliando á los heridos y explicándosele para que no abrigara duda al- deteniendo á los agresores. guna sobre el móvil y alcance de) lo pactado. Abd- el- Aziz á su vez reconoció que sólo podía redundar en provecho universal. El dinero y los oficiales que á su disposición poníamos, los POR TELÉGRAFO aceptó sin vacilar. DRESDE, í 5, H M Xa acción legítima que á raíz de ello em- A caba de terminar en la Royal Opera el estreprendimos, ¿por qué no se prosiguió con tena- no del drama musical Arte, original del cidad? maestro español Sr. Maneu. a No pasaría de exageraciones el querer ver La obra ha alcanzado un éxito enorme. en la influencia de los sucesos que por entonTodos- Ios artistas y el autor, que dirigía perces ocurrían en Manchuria, no la causa inme- sonalmente la orquesta, han sido ovacionados diata, sino la causa segunda del paro experi- con entusiasmo, obligándolo 1? á salir á escena mentado por dicha acción nuestra. No, señores en todos los actos. diputados. Y para convenceros de ello, basta recordar que en aquellas alturas la hegemonía de Alemania en Europa estaba amenazada, y que todas las naciones interesadas en que conseivara Europa su independencia se hallaban agrupadas en torno de Francia. (Nutridos aplausos en la izquierda y el centro. 1 Entonces fue cuando se reunió la Conferen- p l baile celebrado anoche en el regio alcázar cia de Algeciras. Entonces fue lanzado un gri- para solemnizar el santo de S. M. el Rey to de guerra posible pero á Francia no se le fue por su suntuosidad y brillantez una de las declara la guerra cuando tiene á favor suyo su fiestas más notables que se registrarán en los derecho, su alianza y sus poderosas amistades. fastos palatinos. Aunque en un principio se había pensado Francia puede tener confianza en sus amibos, puede tener confianza en sí misma. (Sue- que el número de invitados no llegase á 1.000, na doble salva de aplausos en la izquierda, el posteriores modificaciones hicieron llegar á 1.500 las invitaciones circuladas. centro y la derecha. Para las nueve y media citaban las esquelas J aurés (volviéndose hacia los escaños de la zquierda) Vosotros que tanto le aplaudís aho- repartidas, y pocos minutos antas de esta hora ra, ¿por qué le dejasteis caer entonces? ¡Muy comenzaron á llegar al regio alcázar carruajes provocadores resultáis ahora, cuando tan hu- conduciendo á algunos impacientes. Un cuarto de hora más tarde generalizóse mildes habéis sido ante el peligro! (Aplausos el desfile de coches por las calles adyacentes á en la extrema izquierda. Mr. Delcassé: Han sido engañados. (Ru- la plaza de Oriente, haciéndose difícil el acceso á Palacio, á pesar de que el servicio de las aumores. Mr. Ruau, ministro que fue en el Gabinete toridades municipales para los carruajes estaRoFvier, dice á Mr. Delcassé: Déjese S. S. de ba perfectamente establecido. La mayoría de las personas entrañan en Painsinuaciones. Hable claro. (Hay mucha agilacio por la puerta de la Armería, subiendo tación en la Cámara. Mr. Delcassé: Hablar de guerra á propósito por la, magnífica escalera de honor, que estaba de Marruecos, sería ofender á aquellos á quie- artísticamente adornada con profusión de plannes se atribuye tal pensamiento. Además, lo tas que casi tapaban sus muros. El primer golpe de vista, la impresión al enhan declarado en el Reichstag. La Conferencia de Algeciras abrió la puer- trar en los salones del regio alcázar era verta en Marruecos á determinadas ingerencias daderamente deslumbradora. Repartidos en grupos, esperando con mal que yo tenía gran afán en evitar, disimulada impaciencia Yo me retiré del ministerio; pero nada dije familia, se veían multitudla salida de la Real de personas, que pudiera entorpecer al Gobierno en sus ne- bellísimas luciendo riquísimos vestidosdamas y vagociaciones y voté el acta de Algeciras. liosas joyas, uniformes de todas clases y colo Nuestra política de conciliación no era, militares, diplomáticos, grandes de Espapues, política alguna de aventuras, (Aplausos res, gentileshombres, mayordomos, maestranña, en la izquierda y en el centro. Ordenes Se extiende el orador en consideraciones tes, ex ministros, caballeros de las todos lusobre la política internacional de Francia y militares, ingenieros civiles, etc. etc. medallas, ciendo cruces y termina su discurso con las sigtientes conclu- ofrecían placas y bandas, variadísimo y vistoal observador un siones: so cuadro iluminado profusamente por gran Por todas partes se había reconocido lo pa- número de lámparas eléctricas colosadas en cífico que era el fin perseguido por Francia. las arañas que pendían de los artísticos teLa red formada por sus amistades y alianzas chos ofrece á Francia muchas ventajas en beneficio A las diez menos cinco minutos sonaron las de su libertad, para que de motuproprio las des- palmadas de los ujieres anunciando la salida haga. de la Corte. Saquemos, pues, del acta de Algeciras todo Hízose casi repentinamente religioso silenel posible partido. (Prolongados aplausos. cio, que contrastó con el ruido de mil converSe aplaza la discusión hasta el próximo lu- saciones que se sostenían. nes y se levanta la sesión. Salieron los Reyes de sus habitaciones pre- cedidos, como es costumbre, por los mayordomos de semana; cruzaron la antecámara, la saleta y el salón del Trono, en donde estaba el Cuerpo diplomático, y entraron en el primer se abría á p l presidente del Consejo, al despachar esta salón, en el que á duras penasinvitados, pasose los que mañana con el Rey, sometió á la firma de las- Reales personas entre cerca. S. M. un decreto, obligando á todos los Ayun- agolpaban para verlas de Vestía la Reina doña Victoria magnífico tratamientos de España á engalanar sus balcones je de gasa blanca, sobre raso blanco también, los días de fiesta nacional. El motivo de esta medida de Gobierno, ro no bordada aquella con hilos de lentejuelas de comprenderán nuestros lectores, ha sido el caso oro, y se adornaba con un soberbio aderezo de sucedido en Barcelona hace dos días, por r e- turquesas y brillantes de gran tamaño. Entre gírre el akalde interino, Sr. Bastardas, con sus rubios cabellos pendía rica diadema de la pre e ios y dilaciones, á poner las colgaduras misma clase de piedras preciosas. Daba el brazo á la hermosa Soberana el el día c 1 A santo de S. M. el Rey. El tojierno, como declaró ayer en el Con- príncipe Arturo de Connaught, que llevaba el greso el ministro de la Gobernación, juzgaba vistoso uniforme del Ejército inglés. El Rey vestía uniforme de gala de capitán que no había en las leyes medidas taxativas concretas para obligar á las Corporaciones po- general de Infantería, con el Toisón pequeño, pulares á cumplir el más elemental deber de varias cruces de brillantes y las insignias de cortesía con el jefe iel Estado, y por salvar esta las Ordenes militares. Cruzaba su pecho la banda azul de la Jarredeiiciencia de las disposiciones vigentes y c tar que en lo sucesivo se repitan casos tan la- tiera. D. Alfonso daba el brazo á su augusta mamentables como el últimamente ocurrido en la ciudad conda ha puesto á la firma del Monar- dre, que lucía, con la elegancia que le es característica, un precioso vestido de raso blanco ca el decreto á que nos referimos. También puso el Sr. Maura á la firma de Su y ricos encajes y joyas de inestimable valor de Majestad decretos de Marina y Gobernación. perlas y brillantes. Seguían las infantas doña Isabel y doña Teresa, la primera muy elegante, con traje color azul celeste y joyas de brillantes, y la augusta POR TEL taRATO hermana del Rey, vestido blanco. verdoso, de VIERNES, 24, 3 T. raso brochado y collares, broches y pendientes p l gobernador civil. magníficos -Ha regresado el gobernador civil, á quien deFinalmente, brillantes. el infante D. Fernanmarchaba esperaban todas las autoridades y represen- do cou su uniforme de capitán de Húsares de tantes de las Corporaciones, que le felicitaron Pavfa. ipor haber logrado, en unión de los diputados Detrás de las Reales personas iban los altos á Cortés, el arreglo de las carreteras. jefes palatinos y la servidumbre de guardia. El Sr. Gómez Núñez confirmó la noticia de Con de corte que S. M. la Reina vendrá á inaugurar las fueron las reverencias Reyes y y gran respeto saludados los los Infantes, á obras del puerto. cuy paso y conforme íbanse trasladando de c Nfoticias de Marruecas. estuvo hoy en el Pro- un salón á otro se reanudaban las conversaEl almirante Matta ciones. serpina, que acaba de llegar de Marruecos, y En el comedor de gala, suntuosa y amplísicuyo comandante le nía nfestó que hasta ayer ma estancia que no tiene rival en ninguna no pudo comunicar con i ierra, en la imposibi- corte europea, se había instalado el salón de lidad de que las embarcaciones pasaran la baile y en uno de sus extremos, casi oculta enbaira. tre plantas y flores, se hallaba la orquesta, que Añadió que se ti ne por seguro que Abd- el- acogió con los acordes de la Marcha Real la Aziz no saldrá de Rabat, y que los franceses entrada de la corte. esperan más refuerzos par atacar alas cabilas Casi en seguida comenzó el rigodón de honor, de Settat que bailaron las siguientes parejas: CASADOS Y SOLTEROS ESTRENO DE ACTE BAILE EN PALACIO DECRETO INTERESANTE El Rey, con la infanta doña María Teresa; la Reina doña Victoria, con el príncipe de Connaught; la infanta doña Isabel, con el infante D. Fernando; la duquesa de San Carlos, con el embajador de Alemania. la condesa viuda de los Llanos, con el embajador de Austria; la duquesa de Sotomayor, con el de Italia; la marquesa de Santa Cristina, con el de Inglaterra; la condesa de Pinohermoso, can el de Francia; la condesa de Wellsersheina, con el ministro de Estado; lady de Bunsen, con el presidente del Congreso, Sr. Dato; el presidente del Senado, general Azcárraga, con Mme. Silvestrelli; la marquesa de Viana, con el capitán Wyndhan, ayudante del Príncipe inglés; Mad. Revoil, con el duqne de Granada; el marqués de la Mina, con la condesa de Tovar de Lemus; el ministro de Portugal, con la señora de Allendesalazar, y la duquesa de Santo Mauro, con el ministro de los Países Bajos, Joheneker H. Testa. La Reina doña Cristina presenciaba el baile sentada en los sillones adosados al muro. Mientras se bailaba el rigodón, entró en el salón el presidente del Consejo con su hijo el conde de la Moriera. Alrededor del sitio donde se bailaba se reunió gran afluencia de público, haciéndose di- fícil la circulación y elevándose considerablemente la temperatura, á pesar de estar los balcones abiertos detrás de los tapices. Otros invitados discurrían por los demás salones admirando las delicadas porcelanas de la sala de Gasparini y los tapices y obras de arte de otras estancias. Eran muy felicitadas por su nombramiento de damas de la Reina, entre otras, la duquesa de Tovar y la condesa de Valdelagrana. Llamaban la atención la señora del ministro del Japón, que vestía con gran elegancia á la europea, y la esposa del encargado de Negocios de China, Mad. Tai Chimne Li- nue, que lucía el típico y vistoso traje oriental, que cuadraba bien á su gentil figura. Intentar citar los nombres de las damas que asistieron á la fiesta, de anoche y de los políticos, aristócratas y cuantas personalidades significadas á ella concurrieron, sería tarea para la cual carecemos de tiempo y espacio, y, además, propicia á incurrir en seguras y sensibles omisiones. Baste decir que las señoras del gran mundo que á diario citan los cronistas de salones, más algunas que sólo salen de sus casas para las grandes solemnidades, estuvieron anoche en el regio alcázar, rivalizando sus galas en elegancia y riqueza. Del sexo fuerte diremos lo mismo. Ex ministros, senadores, diputados, diplomáticos, generales, artistas, lo más granado de las diferentes representaciones y elementos sociales que allí estaban. Terminado el rigodón de honor, el Rey inició un vals, dando la señal para que las muchachas se lanzasen á su diversión ferviente. Dieron luego los Reyes y los Infantes una vuelta por los salones, dirigiendo una frase amable, unas palabras afectuosas á cuantas personas conocidas hallaban á su paso. Los introductores de embajadores, señores conde de Pie de Concha y Heredia, presentaron á la Reina doña Victoria á varios secretarios y agregados á las Embajadas y á sus señoras. Poco después de las once bailóse otro rigodón, en el que tomaron parte las Reales personas, que lo bailaron teniendo por parejas el Rey á la gentilísima marquesa de Villavieja; la Reina doña Victoria al capitán Wyndhan; el príncipe Arturo con la marquesa de Ivanrey; la infanta doña Isabel con el tniuistro del Ecuador, Sr. Rondosi, y la infanta doña Teresa con el marqués de Martorell. Luego se bailó un vals, haciéndolo el Rey con la condesa del Puerto; ya después de las doce otro rigodón que bailó el Rey con la marquesa de la Mina. S. M. la Reina doña Victoria no bailó más que los dos rigodones citados, permaneciendo el resto del tiempo sentada al lado de la Reina doña Cristina. El jefe del Gobierno, cuyo hábito de madrugar es bien conocido, se retiró poco después de las once. Las horas transcurrían sin sentir entre los acordes de la música v la contemrjlación de tanta belleza. A la una y cuarto preludió la orquesta elgalop final de ordenanza, dando el Rey una vuelta para dar la señal con la infanta doña María Teresa. Inmediatamente varias parejas se deslizan rápidas por A parquet en vueltas vertiginosas alguna de ellas. Cesó la música, sonaron las palmadas y en el inmenso salón se hizo silencio nuevamente. Colocáronse los invitados en dos grandes masas, abriendo calle creyendo que la Real familia se retiraría por el mismo sitio que había entrado. Pero no fue así; SS. MM. y AA. se retiraron á sus habitaciones á los acordes de la Marcha Real, cruzando una de las galerías. En éstas, adornadas con ricos tapices, se había servido desde primera hora un delicado LOS CAZADORES DE GATOS p n la Comisaría de Buenavista ingresaron- esta madrugada, custodiados por la Guardia civil, ocho individuos que, en los barrios de la Prosperidad y la uindalera, se dedicaban á la caza de gatos. Para realizar la caza, se valían de un enorme manojo de cordilla que ataban al extremo de una larga cuerda, que tendían en el lugar más estratégico. Al olor del sabroso manjar acudía el candoroso felino, el cual recibía una certera pedrada ó un tremendo garrotazo, que acababa con su última vida, pues es sabido que los gatos tienen siete vidas. Los cazadores han declarado que se dedicaban á tal industria porque la piel del gato es muy estimada para los gabanes de paño baratos. ¿Y de la carne, qué hacen ustedes? -les preguntó el comisario, Sr. Montero. -La carne la tiramos- -contestó uno de los detenidos. -Pero como nosotros no sabemos si alguien la recoge, le recomendamos que no pida nunca conejo en ningún restauranl barato. ¿Por qué? -Porque puede que salga usted diciendo ¡miau! s 4 a regresado á Barcelona, después de haber actuado como defensor ante el Consejo Supremo de Guerra y Marina, nuestro querido amigo el auditor de Guerra D. Manuel Tomé. R l popular maestro Várela tiúvai. üdrá une íL de estos días para Aranjuez, con objeto de examinar unos manuscritos musicales de supuesta procedencia árabe, y compro r su autenticidad. NOTICIAS Y SUCESOS ¡I n zapatero de la calle de León, á quien ro barou en distintas ocasiones las botas de sus escaparates, puso un letrero de gran tamaño en uno de aquéllos, diciendo: Aviso á la Justicia que mis escaparates son robados con frecuencia, y los ladrones no han sido habidos. Por este motivo ingresó en el Juzgado de guardia, acompañado de su cartel, pero fue puesto en libertad luego de explicar el texto 1 uaná Sánchez, sirviente en la calle de CamJ poamor, núm. 19, principal, subió esta tarde á la guardilla de la casa, encontrándose allí á un hombre que trataba de llevarse lo que pudiera. El ladrón, al verse sorprendido, cayó de hinojos ante la Maritornes, suplicándola le dejara marchar. Así lo hizo la muchacha, marchando luego á hacer la oportuna denuncia en la Comisaría del distrito. p n el Retiro, y muy próximo á las tapias del cuartel de María Cristina, se suicidó ayer un hombre, disparándose dos tiros de revólver. El cadáver del suicida no ha sido identificado. tad Antonio García García, de veinticinco años, por haber substraído un reloj á una señora que viajaba en un coche del tranvía. Al verse descubierto, el ratero arroió el reloj debajo de un asiento. El caco fue conducido á la Comisaría del distrito, siendo puesto á disposición del iuez de guardia. La señora robada desapareció, después de negarse á formula denuncia alguna contra el ratero. p l niño de nueve anos Manuel Benavente que se cayó por unos desmontes del Arroyo de Embajadores, se produjo la fractura completa del tercio inferior del fémur izquierdo. Como causante de esta desgracia, por haber asustado al niño Manuel y obligádole á arrojarse por el referido desmonte, fue detenido y puesto á disposición del juez de guardia un albañil, de veintidós años, llamado Virgilio Cubas Nicolás. núm. 115, A petición del cobrador del tranvíade la Leal fue ayer detenido en la calle CADÍZ p n el vecino pueblo de Pozuelo, domicilio de los Sres. D. Juan Bulau y D. Leoncio Pina, se cometió ayer un robo de importancia. Los ladrones se llevaron cuantos objetos habuffet. A la una y media comenzó el desfile general llaron á mano, y además fuerte cantidad en de invitados que abandonaban el Real palacio metálico. Los ladrones no han sido habidos. satisfechos por haber asistido á una fiesta brillantísima en la que se puso de manifiesto p n la Casa de Socorro de Palacio fue asistida una vez más el fausto y esplendor de la Corte ayer Gregorio Martínez, que sufrió una española. caída casual en el paseo de la Virgen Las Reales personas se retiraron también á to, fracturándose el brazo derecho. del Puersus habitaciones con visibles muestras de haLa lesión es de pronóstico grave, llarse complacidas por la noche transcurrida. El número de carruajes era tal á la salida de A ntonio Serrano Melero, niño de tres años Palacio, que hasta cerca de las dos y media no se cayó casualmente en su domicilio, Ave cruzaron los últimos las plazas de Oriente y de María, n segundo, fracturándose la pierna izla Armería. quierda. Fue inmediatamente conducido á la Casa dt Socorro, donde fue curado de primera inten- p o r cuestiones que hasta ahora se ignoran, promovieron anoche una agria cuestión en la calle de Atocha dos individuos, llamados Mateo Fernández Leonardo y José San Juan Silvestre. La discusión adquirió tonos graves, y desafiados, se dirigieron á la calle de la Alameda, una de las que afluyen á la de Atocha, donde en medio de la más solitaria obscuridad, con- EL CRIMEN DE ANOCHE Su estado es grave. Cantiago Ibar Roja, operario de la fábrica de cerveza de Santa Bárbara, fue ayer asistido de varias lesiones de importancia yconmosión visceral generalizada, que se produjo á consecuencia de haberse caído de una escalera de mano en que estaba subido, por efecto de haberle cogido el eje déla máquina. Preciado 1! 20, ici i, i