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M A D R I D VIERNES 24 DE ENERO DE 1908. NÚMERO S U E L T O 5 CÉNTIMOS) f í m IIWM W CRÓNICA UNIVERSAL 1 LUSTRADA. A Ñ O IV. N Ú M 963 íf S 2. É P O C A I MaB I tHHM ta MADRID AL DÍA C a n Ildefonso bendito, patrón de la diócesis, trajo á sus diocesanos lo que más ai) etecían: el sol, que ya creíamos perdido para siempre. La gente salió á la calle sólo por verle y, de paso, por tomarle. Para muclios fué una borrachera de sol lo que tomaron. Febo pareció brillar más; su cabellera de oro, de la que nos hablan los poetas, únicos capaces de tomársela, se quebraba sobre el abundante barro que cubre nuestras calles. Bien puede el Ayuntamiento nombrarle hijo predilecto de la villa. El suple á regaderas y diorros, á escobones y raquetas. Y todo desinteresadamente. Sin cobrar un céntimo de imp ftesto. La fiesta fué completa, por coincidiría oticial con la religiosa. En las plazas de la Armería y de Oriente el mismo público durante la recepción ¿en todas las recepciones. Dentro, la brillante de siempre, y la cuestión de etiqueta también de siempre. Ayer parece que fné la justicia la que no quiso sentirse postergada. Fiesta simpática la celebrada en el cuartel de la Montaña, con motivo de haber escrito y dirigido al Rey u n mensaje de felicitación los soldados que ingresaron analfabetos en filas del último sorteo y que, claro es, han aprendido á leer y escribir. Muy hermoso. Siguió siendo la comidilla del día el asunto misterioso del niño, de cuya historia, con haberse publicado bastante, hubiera querido escudriñar mucho más la picara curiosidad. Por lo demás, hay que reconocer que el asunto dará más que hablar que hacer. El suceso del día fué, sin embargo, el timo dado á un joyero por un vivo que ajustó una sortija de mucho precio, hizo grabar en ella la fecha, se la hizo llevar á un hotel y allí la eSj camoteó lindamente. La fecha, pues, resultará grabada por partida doble: en la sortija y en la memoria del industrial estafado. F u é detenido u n matrimonio que maltrató á u n a niña, hija suya, á quien dedicaban á implorar la caridad pública. De esos matrimonios y de esas niñas hay muchos. Lo que no hay son autoridades que eviten tan inicua explotación del sentimiento público. La política dio poco que hacer. La gente parlamentaria se prepara, áfin de volver hoy á las deliciosas jornadas de rúbrica. Lo diputados, á charlar; los senadores, á dormir. La Diputación no descubrió ningún nuevo robo ni estafa en alguna de sus dependencias. Esas cosas no se prodigan. Y nada tnás ocurrió, porque decir que todo el mundo paseó y que la animación reinó en todas partes, sería repetir lo que todo el mundo sabe de memoria. Conste, pues, que el sol no se na perdido; que está ahí. Al nienos estaba ayer. nii á los Gobiernos cuando se encuentran con algún pretexto, se adivinará bien lo que pasará en la Cámara en los momentos en que el lector pase la vista sobre estos renglones. Jaurés ha callado tres meses, ¡tres meses! ¡El, que considera un martirio enmudecer! ¡El, que se considera engañado por Clemenceau! Porque motivos para su interpelación no han de faltarle. La extensión dada á los compromisos adquiridos en Algeciras, la marcha del Ejército francés hacia el interior, la predilección por Abd- el- Aziz en una lucha interior en que no debiera mezclarse la Francia, el recelo de España en determinados momentos, los gastos hechos y los que se temen, el movimiento de tropas, las averías de los barcos de la Marina de guerra por el uso inmoderado ue de ellos se ha hecho, y el temor á complicaciones internacionales, en los labios, del más vehemente orador de la tribuna francesa son armas de combate muy temibles. Si el caso llega, seguramente que le contestará Clemenceau con argumentos no menos poderosos; tiene la seguridad de la aquiescencia de todas las Potencias signatarias de Algeciras, cuenta con la lealtad de España y con una mayoría de 200 votos, que en este asunto no le abandonarán. Esperemos los acontecimientos para comentarlos, porque esa discusión nos interesa tanto como á los franceses; pero no confiemos en extractos telegráficos, porque lo más interesante s lo que se ha de leer entre líneas. EL P R O B L E M A MARROQUÍ EN FRANCL I J oy dará principio en la Cámara francesa la interpelación sobre asuntos de Marruecos, que sostendrán Jaurés y otros diputados, y que serán contestados por Pichón y, casi seguramente, por Clemenceau. Esta interpelación, siempre importante, lo será más para España después de las declaraciones del Sr. Allendesalazar, que, traducidas del lenguaje cancilleresco al vulgar y corriente, se condensan así: En el estado actual de las cosas la proclamación de Muley Hafid, como la de otro cualquiera, no cambia en nada la actitud de nuestro Gobierno, que no reconoce á otro Sultán que al que como tal admiten las demás Potencias: á Abd- el- Aziz. Las circunstancias nos podrían obligar á ciertas relaciones con los varios rebeldes que se agitan en Marruecos; pero esto no significa reconocimiento alguno, ni que debamos intervenir en las luchas intefiores del país, ínterin no peligren las vidas ó los intereses de los extranjeros; haciendo cumplir al Soberano de Marruecos (sea el que sea) los compromisos contraídos, que no pierden su eficacia por cambios interiores de Gobierno. Esta es la buena y natural teoría, con arreglo al derecho de gentes. En todo esto están de perfecto acuerdo España y Francia y decididas á cumplirlo. Como verán nuestros lectores, esto es lo que nosotros veníamos diciendo hace meses que se imponía, y lo decíamos porque dados los antecedentes, quiéranlo ó no los Gobiernos, sea simpática o no la empresa, es fuerza cumplirla. Y como de los hechos irrefutables resulta que (en sus límites, como es natural) está concentrándose la acción de España y Francia, véase si es interesante para nosotros concentrar la atención en lo que hoy y mañana- -si no se aplaza la interpelación- -ha de ocurrir y ha de decirse en la Cámara francesa. Ocurre en Francia con esta cuestión de Marruecos algo muy parecido á lo que pasa con ella en España: no es simpática á la generalidad; se teme á algo desconocido. Al otro lado del Pirineo solamente los colonistas y los financieros saben á lo que van; los socialistas, por sus ideas, combaten todo lo que sea ó parezca ser guerra de conquista; muchos radicales republicanos creen que eso conduzca al imperialismo; pero la gran masa sospecha que esa cuestión puede provocar conflictos extranjeros, salida de las tropas francesas (allí hay servicio obligatorio, del que nadie se libra) y como resultado tangible aumento en los gastos, que resientan los fondos públicos y debiliten el satito ahorro. Y com las oposiciones, que consideran un deber (uo tanto como e a o t r a s partes) combatir ras manifestaciones de la Alta Cámara, que Desfilaron, pues, ante el Trono el Consejo d nos envía á saludarle reverentemente y á ofre- Estado, altos Tribunales de la nación, Consejo cerle el testimonio de su adhesión más entu- y Cuerpos Consultivos, Diputación y Ayunta siavSta y de su concurso más solícito en bien de miento, representados por nutridas Comisiones la dinastía y del Estado. Luego los grandes y primogénitos, grande S. M. el Rey contestó con estas palabras: cruces y Ordenes militares, con el detalle d Señores senadores: que del grupo de grandes se destacaban lo? A los votos por mi felicidad, la del príncipe que pertenecían á cada una de las cuatro Orde Asturias y la de toda la Real familia, habéis denes, y desfilaban con ellas ante SS. MM. querido unir, como augurio del cumplimiento En seguida llegó el turno á los departamen de vuestras esperanzas en la prosperidad de la tos ministeriales, comenzando por la Presiden patria durante mi reinado, la memoria de los cía del Consejo, con la cual desfilaron las se altos hechos y gloriosas virtudes con que el cretarías de las Cámaras. mombre que llevo fué esclarecido por mis preLlamó la atención la ausencia ae la Audien decesores. Habéis, sobre todo, puesto de realce cia territorial de Madrid y de los Juzgados en términos singularmente conmovidos, el be- que no han concurrido, sin duda porque no esneficio inestimable de la paz, que mi augusto taban citados en el ceremonial publicado en la padre, en su existencia tempranamente corta- Uj- aceta. da por el Todopoderoso, acertó á devolver á la Cuando llegó el momento del desfile del alto nación. personal palatino, cada jefe superior, separán La dicha, que rara vez se niega, de dar los dose de su puesto junto á SS. MM, se puso al primeros pasos de la vida bajo la dirección de frente de la dependencia respectiva. aquel á quien se debe el ser, no me fué dispenAsí lo hicieron el duque de Sotomayor y el sada; m a s para servirme de guía en la misión marqués de Boria. según previene el ceremoque desde el nacimiento me incumbiera, estu- nial. vo siempre la tierna fidelidad con que así mi Vino en seguida la recepción de les elemenamada madre como el país agradecido guarda- tos militares, presididos por el capitán general ron el recuerdo y propusieron á mis ojos el ejem- de la región, Sr. Villar y Villate. plo. La Providencia, tan generosa conmigo, en Las Comisiones fueron muy nutridas, y desmuestra de protección me otorgó ésta, cuyo filaron con las suyas respectivas los infantes precio se acrece á medida que la experiencia D. Fernando y D. Carlos, y los príncipes Feli comienza á enseñarme cuan ardua es la tarea pe y Raniero. de regir los destinos de un pueblo. En resumen, puede asegurarse que la recep No podía, pues, el Senado traducir su ad- ción de ayer fué una de las más brillantes y FELIPE OVILO hesión en conceptos que más hondamente me lucidas celebradas en el regio alcázar. nH i conmuevan, ni el valor de las tradiciones, que Mientras se celebraba, las bandas de la guarvengo á recoger y continuar, manifiéstanse nición tocaron marchas y retretas en la plaza mejor que en el ofrecimiento de vuestro solíci- de Armas. to concurso en bien del Estado y de la diI as personas Reales. nastía. S. M, el Rey vestía el uniforme de capitán general, con la insignia del Toisón y otras conE C E P C I O N u n a tarde verdaderamen- p r l Congreso. Fué recibida la Cámara popular, con igua- decoraciones. te primaveral, que favoreEN PALACIO ció la concurrencia Ae cu- les solemnidades, á continuación del Senado. La Reina aparecía espléndida de hermosura Entre los muchos diputados, recordamos á y de elegancia, vistiendo un precioso traje riosos en las plazas de Oriente y de la Armelos Sres. Sánchez Guerra, Moret, marqués de blanco, bordado de strass, adornado de ricos ría, prestó ayer singular relieve á la recepción celebrada en el regio alcázar para solemnizar la Vega de Armijo, Canalejas, Urzáiz, García encajes, que formaban, además, las mangas. Alix, De Federico, Alvarado, marqués del Vael santo de S. M, el Rey. Llevaba fina mantilla de encaje, sujeta por Fué la de ayer el primer acto de Corte en dillo, Bugallal, marqués de Villaviciosa, Ruiz una linda y cerrada coronita Real de brillantes, que se ponía en práctica el ceremonial nuevo Jiménez, Rpsaíes, Requejo, marqués de Porta- y el histórico manto de Corte de terciopelo cardictado el 15 del corriente y que publicamos go, Poggio, Aura Boronat, Martín Sánchez, mesí, orlado de armiño y adornado de encajes, recientemente, y en honor de la verdad, hay Quiñones de León, Igual, conde de Agrela, que perteneció á la Reina doña Isabel 11. que declarar que, gracias á las nuevas disposi- conde de San Simón, Ortuño, Silvela, Ranees, Por joyas lucía la Soberana el collar de grueciones, el desfile de Corporaciones, Comisiones Mille, Quiroga Ballesteros, Andrade, Cordo- sas perlas que perteneció á la Reina Isabel, y vés, conde de Zubiría, Cañal, Cervantes y Na- el cual se anudaba detrás del cuello, para que y particulares resultó muy ordenado y lucido. varro Reverter. pudiese quedar recogido; una perla colosal, Justo es, pues, consignar esta i m p r ó n Bl discurso dé! presidente del Congreso lué flotando suelta sobre ei escote; otro collar de añadiendo que las reglas dictadas por la macomo sigue: brillantes, formando aros, en cuyos centros se yordomía mayor de S, M- fueron interpreta Señor: Fieles intéipretes de los sentimien- destacaban gruesas perlas; un sol de brillandas con gran acierto y tacto por los mayordomos de semana Sres. Careaga (D. Enrique) tos del pueblo español y con su representación tes en el pecho, y bajo él una verdadera casCosti, y condes de Val- del- Aguila y Palen- altísima, venimos hoy, en nombre del Congreso cada de perlas. de los Diputados, á ofrecer á W MM, el hotinos. Completaban el atavío de doña Victoria un menaje de su adhesión inquebrantable y á parencajes, y medallas de as Cámaras. ticipar del regocijo con que la nación entera se precioso abanico dependientes las la cinta azul, de A las dos en punto y con el ceremonial de asocia á las más íntimas alegrías de sus Reyes. la Orden Victoria, costumbre, entró en el salón del Trono el Se Para que nada falte en este hogar santifi- y la del Santo Sepulcro, que la entregó anteayer la nado. cado por los más puros deleites del alma, la jimos. Comisión de dicha Orden, como ya diEntre otros muchos senadores que acompa- Providencia ha permitido á VV. MM. que disLa infanta doña Teresa vestía muy lindo ñaban á la comisión, figuraban los Sres. Mon- fruten hoy por primera vez de la dicha inefatero Ríos, Santamaría de Paredes, Sánchez ble que les proporciona el celebrar esta regia traje de color de rosa, adornándose con perlas, Isabel, Román, Rodrigáñez, Navarro Reverter, Mella- fiesta en unión de S. A. R. el príncipe de As- y la infanta joyas, vestido de color verde agripor esmeraldas. do, Jimeno, Ugarte, López Domínguez, Gullón, turias, heredero y continuador como V. M. de sado, yinfantes D. brillantes yD. Fernando ves Los Sanmartín, conde de Peña Ramiro, Luaces, un nombre tan esclarecido, que sólo evoca el tían sus respectivos Carlos y uniformes. duque de Mandas, Lastres, Mencheta, duque recuerdo de sublimes empresas y de obras inDetrás del Trono estaban, como de la Roca, Goncas, Aviles, Sánchez de Toca, mortales, señalando con luminosa huella su bre, los altos jefes palatinos. Salvador, Gil Becerril, Landecho, RoUand, paso por la Historia. Loygorri, conde de Liniers, obispo de Madrid La nación que ha hecho depositario á V. M. T r a m a s y grandes. Alcalá, Allende (D. T. Ibarra, Sauz y Escar- con el tesoro de sus pasadas inmarcesibles glo- Entre las damas de la Reina, y ataviadas tín, Calbetón, marqués de Benicarló, arzobispo rias, de la esperanza que aún conserva en sus con elegantes trajes de corte y valiosas joyas, de Zaragoza, marqués de Albolodúy, marqués futuros destinos y de la fe redentora que la ha figuraban la camarera mayor, duquesa de San de Alcañices, López Muñoz, marqués de Mont- mantenido y confortado en sus tribulaciones y Carlos, que entre sus joyas lucía un magnífico Roig, marqués de Cubas, Sánchez Albornoz, amarguras, eleva al cielo fervorosos votos para topacio; las duquesas de Fernán- Núñez, SanAbarzuza, conde de Bernar, barón del Castillo que conceda á VV. MM. sus más inapreciables toña, con precioso traje blanco; viuda de Baide Chirel, marqués de Valdeiglesias y otros. dones, confiando en que Dios protegerá vues- len, Sotomayor, Sessa, Luna, viuda de TerraEl general López Domínguez dio ¡vivas! al tro reinado y os ayudará eficazmente en la no- nova, Conquista y Vega. Rey y á la Reina, y el conde de Peña Ramiro ble labor de preparar á la patria un venturoso Marquesas de la Mina, con elegantísimo traal príncipe de Asturias, que fueron entusiasta- porvenir, j e de color rosa, luciendo las famosas esmeralEl Monarca contestó: mente contestados. das de la casa de Cervellón; Aguilar de Cam Señores diputados: El presidente del Senado leyó el siguiente póo. Comillas, Aranda, Castel Rodrigo, Mesa discurso: Recibid las gracias que de todo corazón os de Asta, Santa Cristina, Viana y Monistrol; y Señor: Grato es para el Senado, en este día expreso y el testimonio de íntimo júbilo que Condesas de Aguilar de Inestrillas, Almodóen que la Iglesia conmemora al santo patrono vuestras manifestaciones, reflejo del sentir na- var, viuda de Torrejón, San Román, Casa- Vade V. M. y de S. A. R. el príncipe de Asturias, cional, me producen. lencia y viuda de los Llanos, entre otras. recordar el hecho, consagrado por la Historia La satisfacción con que miráis mi hogar, Entre los grandes de España, estaban los duen páginas gloriosas, de que cuantos Monar- colmado por las bendiciones de lo alto; las es- ques de Tovar, Alba, Osuna, Medinaceli, Béjar, cas llevaron también el nombre del insigne peranzas que en su dicha condensáis, y los vo- Escalona, Arión, Aliaga, Bailen, Bivona, Sanarzobispo de Toledo, lo honraron con sus vir- tos que dirigís á Dios para qije me ayude efi- toña, Sessa, T Serclaes, Conquista, Luna, Platudes, lo abrillantaron con sus ¡hazañas ó lo cazmente en la labor de preparar á la patria sencia. Veragua, Castillejos, Prim, Gor, Seo de enaltecieron con sus grandes dotes de ilustres un venturoso porvenir, prueba son de cómo los Urgel, Vega, Victoria, Tarancón, San Pedro, gobernantes, así en el reino de Castilla, donde seculares, vínculos entre el pueblo y el Trono, Tetuán, Zaragoza, Tovar, Maqueda, y Monflorecieron el conquistador de la imperial ciu- hallan todavía medio de reforzarse en la co- temar. dad, el vencedor de las Navas de Tolosa y el munidad del regocijo hoy, de la tribulación Marqueses de la Mina, Aguilar de Campóo, sabio autor del Código de las Partidas, como ayer, de los destinos sieqipre. Comillas, Aranda, Alcañices, Ayerbe, Cenia, en Aragón, donde se hicieron famosos el Ba Cifra el nombre que lleva de inmarcesibles Corvera, Mondéjar, Quintanar, Velada, Romatallador, el Benigno y el Magnánimo. glorias, evoca ante el país las grandezas pasa- na, Hoyos, Narros, Salar, Bayamo, Cáceres, Confirmando los timbres ganados por sus das y me infunde á mí, si cabe, u n a noción más Quirós y Sotomayor. antecesores, vuestro augusto padre D. Alfon- severa de mi deber, sobre todo ahora que la Condes de Aguilar de Inestrillas, Almodóso X I I fué llamado el Pacificador, con justo tí- Providencia añadió á mis cuidados el de hacer var, Bilbao, Guadiana, Heredia- Spíuola, Castulo, otorgado al que, en momentos críticos al heredero de la Corona digno de sus mayores trillo y Orgaz, Palma del Río, San Román, Supara la patria, fué espontáneamente proclama- y de España. perunda, Ribadavia, Montijo, Plasencia, Todo Rey de España, y dominó la guerra que ¡Que el cielo, escuchándoos, siga fortificán- rrejón, Sástago y los Llanos, y D, Jaime Maasolaba al país, abriendo á éste caminos de paz dome con su auxilio para el cumplimiento de riátegui, y los primogénitos de grandes, don y prosperidad que hoy, después de los años los anhelos de la nación! Y que á ese fin re- Pedro Caro, D. Pedro Diez de Rivera y se transcurridos durante la Regencia de vuestra compense con el éxito el leal concurso q u e el Nieulant egregia madre y de los que ya cuenta el reina- Congreso me presta. p? Cuerpo diplomático, do personal de V. M. conducen á la nación p 4 n la Cámara. por derroteros de segura bienandanza. Acto seguido se verificó la habitual recep- Fué numerosa y brillante la concurrencia Lícito es, pues, esperar que ésta se consolide de diplomáticos y sus señoras que acudieron á bajo tan felices auspicios, notoriamente prote- ción en la Cámara, á la que concurrieron los Palacio, gidos por la Divina Providencia, que con tan ministros de la Corona, incluso el de HacienEn ella manifiesto auxilio ha amparado, en ocasiones da, que acababa de regresar de Biarritz, capi- excepción figuraban todos los embajadores, con se encuentra supremas, la vida de V. M. y de S. M. la Reina. tanes generales, caballeros del Toisón, ex em- de Madrid; del de Rusia, queencargados de fuera los ministros y Nebajadores, grandes de España y damas de la Así lo desea el Senado, haciendo votos por gocios y buen número de secretarios y agreReina. la ventura de W MM. la del príncipe de Asgados. turias y de toda la Real familia, con cuyos des- Oecepción general. En el cercle que en la antecámara formaron, tinos están íntimamente ligados los intereses, Tras los saludos de rigor, trasladóse nue- después de la recepción general, las damas del los prestigios y los progresos de nuestro pue- vamente la Corte al salón del Trono y dio co- Cuerpo diplomático, estaban lady de Bunsen, mienzo la recepción general, con el nuevo or- la condesa de Welsersheimb, Mme. Revoil, conblo. i Dígiies V. M, acoger benévolo estas siaca den ya debidameate elogiado. desa de Tovsur y mistress Colli r EL SANTO DEL REY R L