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1 ÍM 5 RO A B C MIÉRCOLES 22 DE ENERO DE J 9 O8. OCHO PAGINAS. EDICIÓN 1. PAGINA 6 LA CAPTURA DE EL VIVILLO EN BUENOS AIRES SÉÜ 1 wm El Vivillo (x) custodiado por agentes de la Policía de investigación, entrando en el edificio de los Juzgados, de Buenos Aires. está exento de cierto colorido dramático y de ladamente y en una escena rápida, sin que pucierta fisonomía folletinesca. diera notarlo nadie, le dirigió una seña de in E 1 juez federal, Dr. Ferrer, autorizó la re- teligencia y desapareció al punto, encaminánquisitoria. dose la recién llegada al hotel de inmigrantes, E 1 comisario Enrique Schenone, secundado seguida de su prole. por el oficial Vitancourt y los agentes de inEl Vivillo, hombre y padre al fin, venciendo vestigaciones Bordes, Santillán y Díaz, se en- toda precaución, empezó á merodear por los cargaron de la tarea, desplegando en el curso alrededores. de ella toda su actividad y todo su arte. Nuestros detectives sabían que el famoso ban Por una comunicación recibida de la Poli- dido tañía una cicatriz en la sien derecha; cía madrileña sabíase desde luego que la mujer pero como la cicatriz no era notable á simAntonia Flores, domiciliada en la calle Espo- ple vista, esperóse una oportunidad para dar ra, 947, recibía la correspondencia que venía el golpe. dirigida al Vivillo, y ¿Üa. se ciñó la vigilan- Dos días después de estar alojada en el cia desde el primer momento; pero nada, pudo hotel de inmigrantes, trasladóse la Gómez á sacarse en claro en madeja tan complicada y una casa de la calle Suipacha, entre Paraguay de tan enmarañada urdimbre. y Córdoba, adonde iba á visitarla un indivi E 1 Vivillo, sospechando, sin duda, la vigi- duo de sospechosa catadura, iapodado por mal lancia de que era objeto, desapareció como por nombre el Turronero, en compañía del cual saensalmo. lió en varias ocasiones á recorrer la ciudad. En este estado, recibióse otra comunicación De la calle Suipacha trasladóse á una casa de la Policía española anunciando que la es- de la calle Carlos Pellegrini. posa del Vivillo, María Gómez, con sus cinco Con frecuencia iba al conventillo sito en la hijos, tres mujeres y dos varones, se había em- calle Alsina, 2.530, á visitar á unas amigas, y barcado en Gibraltar, en el vapor Gobemor con adonde iba á verla el Vivillo. rumbo á estas playas. Una vez establecida plenamente la filiación En posesión de este precioso dato, el agente del bandolero, se procedió á su captura. Los Casa en que vivía E 3 Vivillo Brown se trasladó á Montevideo á esperar á acontecimientos que iban á desarrollarse la á orillas del río Santiago la Gómez, en compañía de la cual vino, vigi- precipitaron. lándola hasta nuestro puerto, en pasaje de ter Averiguóse que á menudo se dirigía á la cera clase. Ensenada, ignorándose el motivo. Se pidió en- del paradero del bandido, resolvió dar el gol Antonia Flores, la encargada de recibir la tonces la colaboración del jefe de Policía de pe, provista de una orden de allanamiento. La casa en que vivía, propiedad de José Cacorrespondencia del Vivillo, fue á esperarla en la provincia de Buenos Aires, Sr. Beascoechea. la dársena. Guando se bajó la Gómez, disimu E 1 día 24 del corriente, la Policía, en autos rrasco, está situada á orillas del río Santiago, cerca de un puente La mañana de la sorpresa hallábase ausente el propietario: el Vivillo encontrábase sentado, meditando. Los comisarios Rojas, Schenone, oficial Vitancour y los agentes Díaz y otros, penetraron en su habitación y lo tomaron preso, con gran muestra de estupefacción y sorpresa de Viyi lio. que instintivamente llevó la mano á la cintura, donde tenía guardada una navaia sevi llana. Una vez preso, declaró llamarse Andrés Bctrceló y Rubio, natural de Algeciras, donde nació el 1865. Es hombre de complexión robusta, bajo de estatura, de cara abotargada, en la que relucen dos ojos de brillo vivísimo, reveladores de un alma indomable. A poco de la noticia de la captura del Vivillo, -que por lo inesperada produjo en España verdadera sensación, comunicó el cable que, cumplidas Jas formalidades necesarias para la extradición, había embarcado aquél á bordo del transatlántico León XIII, que navegabíi con rumbo á la Península. En Cádiz, donde había de fondear el buque, la curiosidad por ver de, cerca al bandido era tan grande, que cuando llegó el vapor había en los muelles, según cuéntala Prensa de aquella capital, más de 3.000 personas, que no tenían otro objeto que el de ver el desembarque del Vivillo. Este, no obstante las primeras noticias, no vino en el León XIII, y los cariosos tuvieron que retirarse chasqueados, en espera de mejor ocasión de ver al Vivillo. L Joaquín Camargo Gómez, El Vivillo A la amabilidad de nuestro estimado colega bonaerense Caras y Caretas, debemos las interesantes fotografías que aparecen en esta página, referentes todas ellas á la sensacional captara del bandolero andaluz el Vivillo, captura de la cual hemos dado noticia á nuestros lectores. La Prensa, el importantísimo diario de Buenos Aires, refiere el suceso en los términos siguientes, después de hacer algo de historia de las hazañas del famoso bandido, que el 24 de Septiembre desembarcó en aquella capital del vapor Provence, yendo á alojarse en la fonda de la calle Alsina, núm. 944. La detención se realizó el 24 de Diciembre último, es decir, á los tres meses justos de la llegada del Vivillo á la capital argentina. Su aspecto no podía infundir ninguna sospecha; era el de un tranquilo burgués, que hablaba de ir á establecerse con una tienducha en La Plata, con su familia, que aln se encontraba en España. Sabedor el Gobierno español de que burlando la vigilancia de los puertos de Ultramar se encontraba el célebre bandido en ésta, encomendó á su representante diplomático la tarea de gestionar de las autoridades argentinas su captura y su extradición. En cumplimiento de la comunicación recibida, el primer secretario de la Legación de España, señor vizconde Fuentes, se presentó con un oficio del ministro, Sr. Luis de la Barrera, ante el coronel Faícón, solicitando las medidas del caso para que se aprehendiera al Previos los trámites correspondientes, y lina vez llenadas las formalidades de uso en estos casos, el jefe de investigaciones, comisario Rossi, se hizo cargo de la pesquisa. E 1 plan que desarrolló con tal fin, coronado por el más feliz éxito, como luego se verá, no Vivillo. áonrbíorío de El ViviHow en Ja capital Bonaerense. SOTB. D CARAS V CARETAS