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947 A B C M I É R C O L E S 8 DE E N E R O D E 1908. OCHO PAGINAS. EDICIÓN 1. PA. G 1 NA 3 vi Ik fó i C El ministro de Negocios Extranjeros de Francia en Madrid, Mr. Pichen (x) y su señora, acompañados del capitán de Artillería, marqués de Corpa y del Sr. Salazar, al salir de Ja bajada francesa para ir á Palacio, donde fueron recibidos ayer mañana por SS. M M F O T GGNI. DE NUESTRO ENVIADO ESPECIA tenido su tren en medio del bulevar Sebastopol. Pero el buen hombre ni contestaba ni arreaba á los caballos, y, silencioso, seguía con las bridas en la mano allá en lo alto del pescante. JLos tranvías, detenidos, formaban cola interminable; los vehículos de todas clases no podían avanzar, y el carro, interrumpiendo la circulación, no andaba hacia atrás ni hacia adelante. Y llegaron los agentes muy indignados, armando un escándalo tremendo, preparado el librito fatal de las denuncias para hacer al proceso correspondiente y anotar el número del carro, el nombre del carretero, la casa propietaria del vehículo. Pero á las preguntas de los agentes, el carretero, siempre subido en su pescante y sin soltar las bridas, no contestaba una palabra... Ni gritos, ni amenazas lograban conmoverle... Y en tanto, la fila de tranvías á un lado y otro del bulevar crecía sin cesar; los cocheros que se veían detenidos sin causa alguna que lo justificara, gritaban como energúmenos, y el conflicto amenazaba estallar tremendo. Por fin, uno de los agentes se encaramó en el carro para agarrar al conductor de un brazo, pero apenas le tropezó, el desventurado carretero cayó desplomado al suelo. ¡Estaba muerto de frío! ¡Bah! Era el séptimo del día, y trasladado el cadáver al depósito, arrimaron el carro á la acera y quedó de nuevo restablecida la circulación. Y sisruió helandode su casa para emprender la labor en el taller, y dejaba en la cama arropadito y dormido, á un pobre niño de algunos meses. Pero ayer hacía mucho frío y antes de meterse en el obrador Paulina quiso calentarse interiormente... El primer vaso de vino que en la taberna la sirvieron la hizo tanto bien, qufi no vaciló en tomar un seguado y un teücero después y muchos más luego. I as horas pasaba Paulina no se acordaba del obrador; pero del pequeñín que había dejado en la cama se acordaba de vez en cuando... Voy á dar un poco de leche al pequeño decía. Rouzcan, una planchap aulinaparisiense, salía excelente mañanas dora todas las A B C EN PARÍS ¡Ea, buen homM 1 SER 1 AS áHUMANAS bre... había degritaban esta mañana un carretero que Y los uob Jores que en la taberna estaban con ella, la respondían Ahora irás... Espera... Toma otra copita... En la calle helaba... ¡Hacía tanto frío! Y allí dentro, en el interior de la taberna, se estaba tan bien tarareando cuplés sentimentales y bebiendo copitas... A las diez de la noche regresó Paulina á su casa... En la canuta el pobre bebé la tendía sus bracitos redondos y la miraba con los ojos muy abiertos... Debe tener hambre pensó PaulinaPero el vino no la dejaba hacer nada y como una mole inerte se dejó caer en la cama al lado del niño, que se revolvía sin fuerzas ya para llorar... Paulina se quedó dormida... Cuando esta mañana entró un vecino á despertarla, la encontró envuelta, todavía en ¿No tenía usted ¿ünero para leche y le realizarlo, temeroso de las confusiones a que pudiera dar lugar. tenía para vino? El segundo, fabricante, es decir, el que no- ¡Oh! no... señor juez... El vino me le daconsiguió registrar la marca, no se arredró por ban al ojo Es verdad... El vino se le fiaban, porque la referida oposición, y fiando en que no había de saberse comenzó á expender sus jabones los taberneros fían; pero en las lecherías, no... con el sello que usaba el industrial á quien por I OS taberneros son como esos amigos que las trazas quería perjudicar. Puestas las cosas no vacilan en daros veinte duros si se los en claro, instruyóse, á instancias del fabricante, pedís para correr una juerga, y en cambio os cuya marca se halla registrada, el corresponniegan dos pesetas cuando se las pedís para diente sumario, y ayer compareció su competidor ante la Sección primera de la Audiencia. comer... El fiscal y el acusador privado entienden Y al mismo tiempo que moría el hijo de que el hecho referido constituye un delito de Paulina la planchadora, de hambre y sustracción y defraudación de marca de fábride frío, fallecía también de una indigestión ca; pero no están conformes en cuanto á los de dulces el principito de Montenegro, un perjuicios que el mismo haya producido, pues principín de tres años al que no han podido el representante de la ley los fija en ocho pesetas 50 céntimos, y el querellante particular salvar los doce médicos que le rodeaban. los hace subir á 8.000 pesetas, cuestión de cero JOSÉ JUAN C A D E N A S París Enero. TEATRO REAL. LOS ÚLTIMOS DEBUTS más ó menos. El defensor, Sr. I, eyda, entiende que no exi: te el delito que se atribuye á su patrocinado y solicita para éste la absolución. El Sr. Macnez. los vapores de la borrachera... El pobre niño no lloraba ya... Con los bracitos fuera del embozo de la cama, los ojos muy abiertos y la boquita de par en par, yacía sin vida al lado de su madre... I, e tocaron... Estaba helado... I a inocente criaturita habia muerto de hambre y de frío... Y el vecino, al declarar hoy ante el juez, decía: ¡Parecía un conejito desollado! El magistrado, indignadísimo, increpaba á Paulina: ¿Por qué no compró usted un poco de leche para su hijo? -No tenía dinero- -respondía Paulina. El barítono Titta Rufo. DOR UNA NONADA Apena ver la frecuencia con que se juzgan delitos nacidos de causas tan pequeñas como la que motivó el proceso seguido á Gregorio Cuadrado. Este se Iiallaba, en electo, el día 15 de Julio del año 1905 en una taberna de la calle de Segovia en compañía de Gervasio García, y poi o) él partía mejor el queso que Gervasio, ó por si éste tenía más habilidad que aquél, esgrimieron las facas que sobre la mesa estaban, y uno de ellos, el apellidado García, recibió una herida en el pecho, que tardó en curar veintidós meses. 1 celebrarse ayer el juicio en la Sección sej u ¡a sostuvo el fiscal que el hecho constitu -un delito de lesiones graves, con la atenuante de vindicación, y pidió para el procesado Gervasio la pena de seis meses y un día de prisión correccional. El letrado defensor, que lo era el Sr. Medir, a. (D. Julio) pidió la absolución para Gregorio, por entender que éste, al herir á su contrario, había obrado en legítima defensa. ¡Í N RECURSO En el Supremo vióse ayer tarde un recurso interpuesto contra una sentencia del Juzgado de primera instancia confirmando otra del municipal, por virtud de la cual fue absuelto un tendero de comestibles que, fundándose en una Real orden de fecha 20 de Enero del año anterior, dictada por el ministerio de Hacienda, vendía en su establecimiento- alcohol desnaturalizado. El recurso se interpuso por el gremio de aceites minerales. El de comestibles y el fiscal se opusieron al recurso. UN PASANTE. TRIBUNALES nes, cuyo nombre no 1 LICITA hace al caso? registró su marca con cuantos requisitos la ley deter mina, y cuando llevaba algún tiempo vendien do tranquilamente el producto de su industria, enteróse, con tanto asombro eomo indignación, de que otro fabricante usaba la misma marca. Acudió al Registro, indagó, inquirió y pudo por último averiguar que su competidor fiabía intentado inscribir una marca que no era absolutamente igual á la suya; pero sí tan parecida que el encargado del Registro opúsose á COMPETENCIA Un fabricante de jabo-