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MADRÍD: IÜBVES- 26 JDEDICBRE. D E 1907. LL S J O i l iH L I J f CRÓNICA U N 1 VERSAL I L U S T R A D A AÑO 111. NÚ M. 934. Í) S 2 5 CÉNTIMOS W S Ml ÉPOCA MADRID AL DÍA p a s a r o n la Nochebuena y la Navidad, moja das ambas y sangrientas por añadidura. La industria, que hace su agosto en estos días de Diciembre, ha quedado satisfecha. Los niños han hecho ruido y comido golosinas. Los grandes han devorado. Todos. contentos. Vo puede decirse lo mismo de los que no tenemos derecho á aguinaldo y somos, sin embargo, víctimas de esa fea costumbre que, fea y todo, subsiste para amargor de los últimos días del año. Dichosos los que pueden pedir. A los restantes mortales sólo nos cabe pedir socorro ó los santos óleos. Por la tarde nos trajo la Pascua el diluvio universal. Nos faltó poco á los vecinos de Madrid para nadar en agua, y hay que decir que en agua, porque hubo quienes nadaron en la opulencia: los empresarios de teatros. La fiesta religiosa de Palacio, pública, como es costumbre estos días, concurridísima. ¡Las de Miquis y las de Bringas son inextinguibles. La nota sangrienta, como al principio deciII: A, ha sido cultivada con éxito doloroso estos días. En la calle de los Reyes un pacífico transeúnte recibe una puñalada que le hiere gravemente; el criminal huye; el hecho adquie- re carácter misterioso, porque la Policía, más misteriosa aún, no da con el bandido. Un amante esposo da de puñaladas á su cara mitad; huye, naturalmente, el valiente, y á estas horas no sabe de él esta maravillosa Policía que usamos para andar por casa. Gracias á que el, espontáneamente, se ha presentado á las autoridades de Getafe. En una taberna de la calle de las Minas- -centro de cultura, según los apologistas del culto á Baco, -se reúnen varios hombres á cenar, y el postre es una de puñaladas que á Dios l e arde el pelo, como se dice irreverentemente por ahí. Conviene recordar, no por nada, sino por recordarlo, que en los domingos en que han estado cerradas las tabernas no se ha registrado ningún crimen de vino. El hallazgo de un cadáver en el kilómetro 3 de la línea de Andalucía, cierra el índice macabro de las fiestas de Navidad. H a y un nuevo detenido por lo de la estala al Banco. No es más que uno más. Todavía restan unos cuantos cientos de miles de ciudadanos en Madrid para más detenciones. La política ha descansado; pero no eternamente, como ustedes habrán llegado á desear. Además de la lluvia torrencial de ayer por la tarde, hubo anteayer lluvia de estrenos en casi todos los teatros de la villa: concurso j i e risa, como quien dice porque hasta el Español A fuerza de ahorros y privaciones, consiguió reunir 74 pesetas. El soldado la había dicho una tarde en uno de sus frecuentes transportes amorosos: -En cuanto que pesque la paloma nos casamos. ¿De veras? -preguntó ella. -Más verdad que el gallo. -Pues para que veas que me fío de ti, te voy á entregar todo lo que tengo ahorrado para que lo guardes tú. -Es que yo también tengo algo. Mejor que mejor. Asi, cuando llegue el caso, juntamos lo que tú tengas con lo que yo haya podido ahorrar, y ¡á la Vicaría! ¡Ni una palabra iB, ás! Al día siguiente, la cocinera extraXo del fondo de su baúl un pañuelo de seda, en una de cuyas puntas y convenientemente atada, se hallaba la suma indicada, que el honrado militar consideró desde aquel día como u n depósito sagrado. a tentación. Se acercaba el mes de Diciembre. Los ahorros de la cocinera, que seguían en poder del soldado, tuvieron la satisfacción de verse unidos á los que aquél había podido aportar al fondo común. Una tarde en que nuestro hombre iba por la Puerta del Sol, al pasar por frente á la Lotería del Sr. Carega, se detuvo ante el escaparate, y al ver varios décimos del sugestivo 27.033, sintió que el corazón le dio un salto, y sin meditar lo que hacía ni las consecuencias que aquella locura pudiera ocasionarle, penetró resueltamente y pidió un décimo del referido número. El Sr. Carega le entregó el décimo pedido; el soldado entregó las cien pesetas, y loco, casi arrepentido y sin saber lo que hacía, se lanzó por esas calles de Dios, haciendo los más atrevidos cálculos y entregándose in menté á la más loca fantasía crematística... L e á millonario. D soldadollegó á perder la tranquilidadrasgo Nuestro militar, asustado de aquel de audacia, y el apetito. Esperaba con ansia y miedo á ¡a vez la llegada del día del sorteo, y acaso pasaría por su preocupada imaginación la idea del suicidio, si la suerte le era adversa. Pero como antes hemos dicho, la fof- una quiso dispensarle sus favores, y ¡cuál r- ría su asombro al enterarse de que el 27.033! ía merecido los honores del segundo premio, y que á él, por lo tanto, le correspondían 300.000 pesetas coatantes y sonantes! se dedica en estas ñestas á hacer reit á su púBl soldado se echó siete nudos á la lengua y ÜIACU, íipclüiiúo, Ciáio cS, 3,i iiigenio ÜJCÜU, por- puso grillos y cadenas a sus nervios, a liü J e que eso de la gracia para Navidad hay que im- que nadie supiese una palabra; pero alguno lo portarla de allende el Pirineo, como el queso supo, y se fué con la noticia á uno de los jefes fuértei del regimiento. Otra lluvia se registró ayer, ésta de notas, Este le llamó al cuarto de baaderas, y le trinos, picados, grupettos etc. en el Real preguntó. con el de u ¿de una diva, de esas que enloque- ¿Es cierto que te ha tocado la lotería? cen á nuestro público sensible con los privile- -Sí, señor, mi comandante. gios de su garganta. Y cuánto jugabas? Y nada más. -un décimo entero. i pu -JY sabes cuánto te ha tocado? ¿REALIDAD Ó NOVELA? -Sí, señor, 60.000 duros. ¿Y dónde tienes el décimo? -Aquí- -contestó el soldado, desabrochando la guerrera y sacando del bolsillo interior de aquella prenda una cartera, en la cual encerraba el décimo, que exhibió ante los asombrados p v u r a n t e el día de ayer se hablaba en los ojos de los circunstantes. Círculos militares de un suceso verdade- -Pero ¡desdichado! -exclamó el comandanramente extraordinario, del cual eran protago- te- ¿No ves que llevar así una fortuna es un nistas, según se decía, un soldado pertene- peligro? ¿Y si lo pierdes? ¿Y si te lo roban? ciente á un regimiento de Infantería de la- -No, señor. guarnición de Madrid, y una cocinera de casa- ¿Y cómo has logrado tú reunir 20 duros grande. para comprar el décimo? La Fortuna, esa coqueta y caprichosa deidad, El soldado refirió detalladamente la historia que incesantemente huye de todos los que la que ya conocen nuestros lectores. pesiguen, se rindió á discreción, no ante la es- ¿Y ahora qué piensas hacer? pada victoriosa, sino ante el modesto machete- ¡Tomai ¡Pues casarme con mi novia! de un soldado de fila... Tal es la referencia que hasta nosotros ha Pero el asunto merece capitulo aparte. llegado y de la cual nos hacemos eco, cumpliendo nuestro deber informativo. arte y Cupido. No hay para qué decir que con alma y vida Hace algunos meses se conocieron en la plaza de Oriente un soldado de Infantería, cuyo celebraríamos su confirmación. wf jy nombre omitimos por causas de discreción, y una cocinera, tan diestra en el arte de cautivar corazones, como es el que ha inmortalizado á Brillat Savarin. APILLA PUBLICA I ceremonia reliPorque como cantó el popular zarzuelero: giosa celebrada ayer La que vive en la cocina en Palacio para solemnizar la fiesta de la Nay trabaja en eJ fogón, tividad fué muy solemne y brillante. en completa chamusquina Pocos minutos después de las once dirigióse tiene siempre el corazón. al templo palatino, desde sus habitaciones, la La cocinera y el hijo de Marte, tras los re- Reina do a Cristina, que vestía precioso traje quiebros de rigor, se pusieron al habla, y como de raso J uorado y se adornaba con magníñcas mutuamente no se parecieron costales de paja, perlas. S. M. s e instaló en la tribuna baja. se juraron amor eterno al pie de Fruela II. Acompañaban á la augusta dama la duquesa La CQcinera estaba loca de contenta, y en de la Conquista y el marqués de Aguilar de cuanto al soldado, cuyas supremas ambiciones Campoo, su camarera y mayordomo mayor, eonsistían en ganar la cruz de San Fernando y respectivamente, y la duquesa viuda de Bailen, conquistar el corazón de una ocinera pródiga, como dama de y el conde de Supeno hay para qué decir que se consideraba el runda, grande de España de servicio. ser más dichoso de su reemplazo. A las once y cuarto y en orden de capilla Todos los domingos y fiestas de guardar en salieron SS. MM. y Altezas de las regias habique el militar esíaóa libre y á ella ¿e tocaba de taciones y desfilaron por las galerías, en las salir, después de dar su acostumbrado paseo, que había numeroso público, ávido como siembien por la plaza de Oriente ó por la Fuente pre de contemplar las pompas de la corte esde la Teja, donde al compás de una habanera pañola y de expresar sus sim. atías y su respeejecutada en un piano de manubrio, se repe- to á la Real familia. tían sus promesas de fidelidad eterna, se meDesfilaba la comitiva á los acordes ae la tían en un café, donde en amor y compaña to- Marche de Preuxy de Pares, y en ella tenían las maban café con media tostada. clases de etiqueta brillante representación. La Reina doña Victoria, que iba al lado de I os ahorros de una cocí aera. su augusto esposo, llevaba elegantísimo vesti La coc; nera áe esta verídica historia, tenía do de raso blanco brochado y con flores estamsus ahorres correspondientes; no había de ser padas; lucía soberbio aderezo de perlas 5 brillantes e gran tamaño. Prendida sobre la menos que sus compañeras áe profesíót? UN SOLDADO MILLONARIO M DE PALACIO C negra mantilla y entre los rubios cabellos La fiesta tuvo carácter íntimo, celebrándose de la hermosa Soberana, se destacaba una después un gran banquete de gala en el palaaigrette magnífica en forma de alas cuajadas de cio real, al que asistieron todos los invitados al brillantes. Pendiente de riquísima cadena lle- bautizo. vaba doña Victoria artístico abanico con variAdemás del Rey üe üspana, apaarinaion al llaje de concha y paisaje pintado en finísima recién nacido el rey Eduardo y el príncipe repiel. gente de Baviera. La infanta doña Isabel lucía vestido de deliLos invitados fueron a Jfostaan en an tren cado matiz color gris perla; de raso blanco bro- especial. chado y con flores estampadas, muy parecido El infante D. Fernanao se alojó durante ios al que llevaba la Reina, era el de la infanta dos días que duró su estancia en Berlín, en el doña Teresa y ambas augustas damas se ador- palacio imperial. naban con valiosas joyas de esmeraldas y briEl Kaiser ha condecorado al Inianie con ia llantes y ostentaban la clásica mantilla de gran cruz del Águila Negra. rico encaje negro. S. M. D. Alfonso ha regalado ai nijo ael El Rey y el infante D. Femando (que había Kronprintz una valiosa cruz de oro y piedras llegado d e Berlín el día anterior) llevaban wni- preciosas, y el representante del Rey, siguiendo f ormes de Húsares de Pavía, con el kalpack, lu- una tradicional costumbre alemana, regaló a ciendo D. Alfonso los collares del Toisón y la Kronprinzessin un magnífico pendentiff. Carlos III, la banda roja del Mérito Militar, las Ambos regalos han sido comprados en Ma insignias de las Ordemes militares y algunas drid. condecoraciones nacionales y extranjeras. Al regresar el infante D. Fernando se at wvw De guardia con la Reina doña Victoria esta- en Munich, en el palacio de Ntphemburg, donba la duquesa de Sessa; con la infanta doña de tuvo la atención de cumplimentarle perw Isabel, la duquesa de Luna, y con la infanta sonalmente el regente de Baviera, que por su doña Teresa, la condesa viuda de Torrejón. El avanzada edad no acostumbra á ser muy pro. conde de Almodóvar y D. Fabricio Potestad digo en visitas. estaban de servieio como grande y mayordo 1 N F O R M E S VARIOS I os Reyes D. Alfonmo, respectivamente. so y d o ñ a Victoria Además de las citadas damas y de la cama- rera mayor de Palacio, señora duquesa de San pasearon ayer tarde en automóvil por la Casa Carlos, iban también en la comitiva las mar- de Campo. La Reina doña Cristina visitó el sanatoríc quesas de Comillas, Monistrol, Aguilar de Campoo, duquesa de Sotomayor, y condesas de Al- del Rosario, establecido en el barrio de Sala modóvar, Aguilar de Inestrillas y San Román. manca. De jefes palatinos iban los duques de SotoMañana, á primera hora de la misma, mat mayor y Santo Mauro, el geaeral conde del charán los Reyes á Toledo, con objeto de asis Serrallo, jefe de la Casa militar de S. M. en la tir á la cacería que en su honor han organizaque figiiiraban el general Del Río, el ayudante do los duques de Santoña. secretario, coronel conde del Grove, y casi toLa cacería está preparada para tres días. dos los ayudantes de Campo y los de Ordenes, últimamente nombrados. Entre éstos figuraba Sigue gravemente enfermo el secrerario patel capitán de Ingenieros Sr. Kindelán. ticular de S. M. el Rey general conde de An Cerraban la marcha los jefes y oficiales de diño. Alabarderos y Escolta Real. na wi Una vez en la capilla dio comienzo la ceremonia, que duró tres cuartos de hora, y durante la cual la orquesta ejecutó una misa de Guelbenzu, y en el ofertorio el andante de la sexta sinfonía de Haydn, delicado trozo musical que fué interpretado por la capilla de Palacio con la maestría y el exquisito sentimiento que tiene bien acreditados. n la madrugada de anteayer se cometió en Presenció la ceremonia, en la que ofició el la calle de los Reyes, de esta corte, otro obispo de Sión asistido por dos capellanes de de esos crímenes misteriosos que tan alarmada altar, el nuncio de Su Santidad, Mons. Vico. A las doce regresaron á sus habitaciones los tienen á la opinión pública. Marchaba por la calle de loa Reyes u n tranReyes y los Infantes, desfilando la comitiva en el misnao orden y con la misma solemnidad seúnte llamado D. Fernando Tarrego. cxvix: (K sil. saH ía, y mientras la banda de Aía- Un hombre, que venía en dirección contrabaraeros tocaba la Marcha de Fiesta, de Pares. ria, ai pasar por su lado y sin que mediase Al despedirse de las clases de etiqueta los cuestión alguna, le asestó u n a puñalada en el Reyes las felicitaron las Pascuas, colectiva- vientre, huyendo después. El herido fué trasladado á la Casa de So omente. Entre los Grandes de España que asistieron rro de la Universidad, donde se le apreció tma á la capilla, recordamos á los duques de To- herida que los médicos calificaron de pronósvar, Gor, San Pedro de Galatino, Sessa, Ma- tico reservado, siendo después conducido al quella, Montemar, Granada, Luna, Bivona, Za- hospital de la Princesa. La Policía, buena... gracias. ragoza y la Conquista. mmmtm Marqueses de Comillas, Narros, la Laguna, la Romana, Jerez de los Caballeros y Pacheco, y condes de Sallent, Aguilar de Inestrillas y del Real. I a calle de la Pasión fué teatro ayer de u n De gentiles hombres asistieron los Sres. Don- sangriento suceso en el que juega el princel, Stuyck, Celada, Pastor, Hurtado (D. M, y cipal papel uno de esos guapos á quienes les D. F. Segavia, Barsi, Blanco y Aroca, y de repugna el trabajo y tratan de vivir con el cormayordomos de semana los Sres. Castor, mar- to jornal que gana la mujer. qués de M: alvo, Florez- Calderón, conde de la Berberant. Ortega Morejón, Morenes, mar- A ntecedentes. qués de Olivart, Costi, Montes Jovellar, conde Hace seis años contrajeron matrimonio en de Polentihos, marqués de Santo Domingo, esta corte Gregoria Osorio López, de veintidós conde del Val del Águila, Alós, Güell, Rivero, años, y Dionisio García ürosas, de treinta, teconde d e Ramírez de Arellano, Suárez- Guanes, niendo más tarde, como fruto de sus amores, Creus, Loriga (D. E. Rolland, Cavanilles y un niño, que hoy tiene tres años. Desde el namarqués de Sancha. cimiento del niño no f uieron muy cordiales las relaciones de los cónyuges, los cuales en más O T R A S NOTICIAS En la tarde del día de de una ocasión se han separado, volviéndose J- -Nocliebueua se celebró luego á reunir. Estos disgustos siempre se deen las E. eales habitaciones la fiesta del Árbol bieron á la mala conducta observada por él de Noel, distribuyendo SS. MM. y AA. precio- que, siguiendo la cabrera emprendida de josos juguetes entre los jefes palatinos y alta ser- ven, en la que fué dos veces procesado, siendo soldado, una por robo y la otra por deserción vidumbre del día. Por la noche hubo en la capilla palatina la en Cuba, quena vivir sin trabajar y á costa da tradicional misa del Gallo; pero los Reyes y los lo que, como costurera ea ropa blanca, ganaba Infantes la oyeron en familia en el salón de Ta- su mujer. pices, oficiando el rector de la iglesia del Buen 1 hecho. Suceso, Si. Pérez San Julián. En una de esas separaciones hallábanse rL I N F A N T E De regreso de su viaje ahora; ella viviendo de su trabajo, en la calle ayer, á de Rodas, 12, patio, y él haciendo correrías por D F E R N A N D O al extranjero, mañana, fuera de Madrid. Hace nueve días volvió, hoslas diez de la se presentó á las autoridades militares S. A. el pedándose en casa de su madre. infante D. Fernando. Serían próximamente las tres de la tarde de El infante se ha alojado, durante su estancia ayer, cuando Dionisio se presentó en la calle en Estockolmo, en el Palacio del ministro se- de la Pasión, núm. 6, domicilio de una tía de ñor Sager, antiguo representante de Suecia y Gregoria. Noruega en España. Momentos después de su llegada, empezó á S. A. viene satisfechís -rio de todas las aten- hablar con su mujer y trató de convencerla de ciones de que ha sido oujeto durante su per- volver á reunirse. Como ella se negara, él se manencia en Suecia. excitó y trató de darla un golpe con uno de esos El Rey de Suecia ha condecorado al infante hierros de afilar cuchillos que usan los matacon la gran cruz de los cordones de la Orden rifes. Ella pudo evitar la agresión, quitándole de los Seragnes. el hierro, y él, entonces, sacó de la americana D. Fernando, desde Estockolmo, se trasladó á un cuchillo de grandes dimensiones y dio con Berlín, para apadrinar, en nombre del Rey de él dos golpes- á Gregoria. España, al hijo del Kronprinz. El marido de la tía de ésta, que se nalla enfer. Cuando falleció el rey Osear, el infante don mo, debió recriminarle, y el criminal, enfureciFernando estaba ya preparando su viaje á Ber- do, trató de herirle, pudiendo evitarlo la mujer lín para apadrinar, en nombre de S. M. al re- del enfermo, interponiéndose entre ambos. cién nacido. El parricida entonces se dio á la fuga. Como los funerales del monarca sueco se ceA los gritos acudió Un vecino que, ayudado lebraron, con anterioridad á la fecha fijada por el sargento del regimiento de Covadonga para el bautizo del nieto del emperador de Santiago Lanza, que acudió también, condujeAlemania, s e dirigió primeramente á Esto- ron á la víctima á la Casa de Socorro de la Inckolmo, y terminada su misión en esta cajeital clusa, en donde los médicos de guardia la asisse trasladó á Berlín. tieron de una herida de cuatro centímetros de El bautiza del segundo hija del Kronprinz se extensión, perietrante e a el noveno espacio inverifico en Postdan, tercastal iz uieráo, y de otra f r ablusión LOS CRÍMENES D E ESTOS DÍAS LOS MATONES E MUJER APUÑALADA E