Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
3 ouinxj uoi. pje) ou o ¡n 3 E 03 dsa pnb B ¡Sp OUIUIBD JE USDnpUOD p SEUl 2I) b SB U 3i qUJBJ UOS ElDUSipsqO B Á pEpUBD B SBUJISJSOUI j 3i ¡sspEpijBnD xss s p sEuispe s n b s i p ns B q scd oj -UEnD 3 U 3i UBj ¡nbuBai BqBiiui Euiunpa un s p sBaisp SBD Bj noo s n b -s d Bun u s Bpusjsisui UOD BJSIA B oíg SB s p Eun EZUEguoossp Bjasp aEÍsp B UBqBZsdius ssipuBjuí SBJ ¡ABO SE o p u B n -ouisBisnius UBJ -usurajasp sqes ss sosuiiutx sosopuojj soj us opejepa o ¡ouanoo snb us Boods Bfpnbs spssp Á. sopoí xod opeqoidE Á opraouoosi snj i s y -0 UU 3l SEUI SBJ- 3 t, O SJUSUIEJBp SISA ou? Bjqo Busnq Bun oqsD B XBMS aod opBdnoosad srsqBu. so snb SBJJOSOA aEaq ¡A asoBif uoasaSof ODoduiBj s n b SEUtU SE 3 p OiBpA p OlSoO S ¡npui EsonjosjB sp ojssS jg w E X mou 3i psq nos sBpoj s p UOD JIBIJDnj S p p IU SVJJ 31 Í J 3 JJ 0O 3 p UEJE p BJ 3 SBUIU SE OprjUSS ou snb ootun o q- odius; E sopiuiudsa S 03 ÍJL 3 0 D SO P 3I USS ÍUOpD 3 psd B B U 0 A 3 p ¡i as s n b S 3 tjoposj A S 3 aoqEi sojpuoaBA so ¡s p 3 s n b o B 3 a n s oui -SIUJ oj s n j s p u s a s j i p BiusspsSf U 0 3 OTX sB ouq 83 X sauoisaoj UOD ap ezuep Bun E uo sSaajua as sopoj, ¡oqae p us sopsuiejüsua ssrui 8 Á oomj) E J 3 A ¡B oaqmosE ns anj J ¿sjpBui sun eiídsui snb aouis p aod osssp UBJS un B aBpunusj. ¡s pBjunj -OA B ASOaOJ 3 OUISJUl JS 3 p SSJBpiA ¡o p ssjiEorjoEJidspsndsnb JIOÁ EUI B 333 aBd SO OU? SBpU 3 BA JSOBU US OJUBJ o p n s p p soío s o j aEjuEA 3 B uBrAsaje 3 S SBU 3 dB SBpElUp X SESOZUoSaSA SBUI s n b SEUIU SB ¡B OUJUU ¡3 oooj s s q opcsusd sraqEi snb so p Ul S 3 B S 3 JU 3 VUE 0 S SOpOJ SI 33 Ojq? -EÍP 3 Í 3I A E 3 p SBjp S 3 JSUJ SO BpU 3 S 3 Jld nS UOO p BJUSJUOD Á Eusnsu BUIU B s n j jiIV- e ¡OS Á. BUU 3 JU 3 3 AIA Sllb BÍI 33 Í 3 JA 3- iq oiuisad opErsiiE p p upissouoD t 3 SEpunuE s n b OUISBISIIÍ -od Bun E BjuEduioD sp OJBJ un sspaBj SE sepoj asspiif snb opuBiu Bq ¿sap- But ns ouapao E snb sesoo se ¡sp eun? ii ¡BnD asqBs sraasnb? x ÍÜJ J 0 U l B OJUS 3 nbB Jiod SOprB E S 3 EqtUE 3 3 p UOI 3- apd eun sB UEid SB 3 j; u 3 uoasiSjins oood Y 3 ÍBAIES OJuS un UOJBZUB BSU S 3 ÍBA ES s o ato r -u s UBJ s p BAijBogiuSis BU 3 S BunSuiu soaísoa sns u s spaaedE ou ojisd ojosja B 0 pBA 3 UEiqBlj SESOD SBJUBÍ 3 nb SOU- tu s p o d n j B sjusuiBsopEpuoq UBqcj- ÍVíl Á. SBipSJStJES UEpsaBd SBpEl SB UEpUSA SB IS X 2 H aod S 3 qUJ 3 J sp Bosnq us soj us sí í uoaBiuajuí anb ns aEajsouisp EABÜ opunui JSJJOO p J I ap osssp ns aod ssapsd sns uoo- jB opna uoAsrAmsos snb Eip p- ní p us aBSusd s p oduiaji opmsf vq ou EMÚ Bsa anb aod asqss stsasn -ssp B uoaB UBA 3 ¡ss snb sosozajiaj 3 U 3 UI oí: p ssjusXo sousnbsd uoaEÍBqeaí snb sopBDi dBS 3 (j SO B 3 S 0 pil 3I Jlip BpBlf p S 33 UO ug SE; P soumb soj sjuEJinp sojnp un odiusí opiusi 3i ou s n b a o -tu uoaeqoad ou snb sosojoS oqnj oipuodssa EUÍU V ¿SBUlSp SOJ OUIOD op iusjuj SBI ¡O ¡ou s n b aod jj- p p SBJIB U 3 ESUSdulODSa E B O 311 SpSSp opUBpunUSA O p p s p s q o Bl B ¡p SBSOD SBtJOnUt U 3 SpnÁ i3 E 3 n b- 2 D 3 U Bij sjpBiu ns snbaod JB OI ¡ns u s Xnui ssopuEjss ü ssuoisasAip SBJ B op- uBpunusa AE ja 3 DB UOASXSAD sounSjv S 310 W 31 UB SBjp SO U 3 opBipnjss UEiqBif s j u s u i p g 3 n b s s u o i s- DSJ SBJ SJJlSJSp B UOJ. SOajQ oasuinu U 3 A. pBps u s SSJOXEUÍ UEJS snbunB s o a ¿EUOJIO 3 Bj A s j s n n í p HOnVBMUHOS s n b B ¡ASS BuspB B s j ou s n b s g? -BU 3 U B OJSSÍUOO- aB nonx d 3 p EpBU 0 33l 3l OU oX ¿ssuopDE sns uBjusno 3 nb SBJ E- -p j Sd j ssun a ou 0 U 103? sns B opua- pusA osusutuí JtO BA ooinO aa svaniM 3 Av SVT EL LEÓN AGRADECIDO Se hablaba en una tertulia de los desagradecidos que olvidan al poco tiempo los mayores beneficios, y criticando á los hombres por aquel punible olvido citaban como modelos á los animales mismos. ¿Quién no conoce la historia de Androclo el esclavo? -dijouno que en historia antigua se las daba de entendido. -jAndroclo? No lo conozco- -le respondió Manolito, que al gran Manolito Gázque ganaba á ponderativo. -Era un esclavo que un día vio en el desierto tendido á un león que se quejaba, y se acercó compasivo y vio que al rey de las selvas se le había introducido una espina en una garra que lo tenía en un grito. Sacóle la espina Androclo y le dejó tan tranquilo. Pasaron algunos años, y entonces quiso el destine que el pobre esclavo tuviera que ir á las luchas del circo. Ya saben ustedes todos que los romanos antiguo; eran muy aficionados á sangrientos ejercicios y que echaban á los hombres á las ñeras. ¡Pobrecillo AndroclitoS- -Estaba el poire á morir apercibido, al ver á un león terrible en la arena, cuando vino la fiera, le estuvo oliendo, y luego con gran cariño se puso á lamer á Androclo como un perro. ¿Habrass visto? Campare, no me hace falta que explique usté el sucedido. ¡Era el león de la espinal No lo niegue usté. ¡El mismo! Recordó que aquel esclavo e hizo un día un gran servicio, v dando ejemplo á los hombres, acarició agradecido. ¿Pues ve usté ese caso extraño que usted aprendió en los libros? Para mí es cosa corriente después de lo que yo he visto. En la propia guerra de África, un teniente amigo mío andando por el desierto se encontró un león magnífico con otra maldita espina sn el mismísimo sitio, y le hizo la misma cura y lo dejó tan tranquilo. Pasó también algún tiempo y e ¡león agradecido halló el modo de pagarle al teniente su servicio. Claro es que como e ¡tenientt no tenía que ir ai circo, tuvo el león que premiarle de otro modo muy distinto El león le dio un ascenso. ¿Y cómo? -Pues muy sentme: comiéndose una mañana al capitán más antiguo. Ch. l lugar de Palestina, que vulgarmente llamamos y escribimos Belén donde tuvo lugar el Nacimiento del Mesías, es una pequeña aldea situada á unas dos horss a! S O de Jerusalén. Su nombre quiere decir en hebreo casa del pan, y en las Escrituras Sagradas se llama Betlehem de Judá, para distinguirla de otra del mismo nombre que existía en la tribu de Zabulón. También se llamó Ciudad de Davidpor ser la patria del rey salmista. Era la antigua Hfraia, en cuyas cercanías fue enterrada Raquel, la esposa de Jacob, y en ía actualidad es el lugar de Beit- el- hahm, en Siria, con un convento y una iglesia construidos en el mismo sitio en que nació el Salvador. En aquel lugar resonaron los cánticos de los ángeles anunciando la venida aJ mundo del Hijo de Dios. En una gruta destinada á establo nació el Rey de reyes y Señor de los se- ñores: aiií tuvo por primeros adoradores á pastorcillos humildes, y ante el p e sebre que le sirvió de cuna vinieron á prosternarse y á ofrecerle sus dones los reyes de Oriente, siguiendo el rastro luminoso de la misteriosa estrella. Desde los primeros tiempos de! cristianismo, fue Betlehem lugar de veneración para los creyentes, y allí fue San Jerónimo á terminar sus días cerca de la gruta en que se había cumplido el divino misterio del Nacimiento del Hijo de Dios. En el siglo xi de nuestra era, Pedro el Ermitaño comenzó á predicar la reconquista de ¡os Santos Lugares del poder musalmán. La Europa cristiana sintió vergüenza de que los lugares santificados por el Nacimiento, la Predicación, Pasión y Muerte de Cristo, estuvieran en poder de los infieles, y en el Concilio de Clermont, en 1095, se decretó la primera cruzada. Las huestes cristianas conquistaron en esta primera expedición á Nicea, Antioquía y Jerusalén, donde fue elegido rey Godofredo de Bouillon. A esta cruzada siguieron otras siete; ía última, en 1295, fue acaudillada por San Luis, rey de Francia. Cuando Betlehem estuvo en poder de los cristianos, establecióse allí una Sede episcopal. Está situada Betlehem en la cima de una colina elevada, cubierta de viñedos olivares. La población se compone en su mayor parte de cristianos de los ritos armenio, griego y latino, y sus habitantes se ocupan generalmente en Jas faenas agrícolas y en la fabricación de rosarios, cruces y otros objetos de devoción. Santa Elena, la madre del emperador Constantino el Grande, comenzó la construcción de un templo en la parte oriental, encima de la gruta en que, según la tradición evangéi ca, había nacido jesús. El templo se terminó en tiempo de! emperador, su hijo, en ei año 333. Rotean la iglesia altas murallas y los jardines de.