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J 928 A B C. JUEVES 19 DE DICIEMBRE DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN i- PAGINA 6 zan á entristecerse los semblantes de sus habitantes; en la atmósfera parece flotar una nube de llanto, y el mirar melancólico y el andar lento de las personas produce la impresión de que allí todos son culpables. I os niños, gozosos y retozones en dicha época en todos los países, callan y suspiran en el reino de Sarabac, y en varias ocasiones se les advierte llorosos, pasándose el pañuelo por sus húmedos ojitos. Las viejas hilan sin descanso, pero de vez en cuando sus trémulas manos se paran, y los rostros adquieren la expresión de amargo remordimiento, como si en sus pobres cerebros gastados, luciese aún una idea fija y atormentadora. Hasta les animales, tomando parte en la tristeza general, callan. Cualquiera diría que pesa una maldición sobre los habitantes del reino de Sarabac. Si alguien pregunta la causa de esto, puede estar seguro de que le será imposible obtener contestación, pues á la primera interrogación verá que los hombres guardan silencio, las criaturas lloran y las mujeres inclinan la cabeza con vergüenza. Alguien, no obstante, asegura haber oído la siguiente explicación, de boca de una de las mujeres más viejecitas del remo: Hace bastante más de medio siglo fue el reino de Sarabac el país más alegre del mundo. La riqueza de que disfrutaban la mayoría de sus habitantes era causa de que las diversiones fueran frecuentísimas, el luio deslumbrador y el regocijo constante. ¡Qué poco les hubiera costado á aquellos seres felices, que estaban en gran mayoría, contribuir al bienestar general! Como eran muy escasas de número las familias pobres, con algo, muy poco, de la hermosa virtud de la calidad, se hubiese convertido el reino en un paíaiso. Pero ¡ah! que los ricos tenían adormecida la conciencia y la sensibilidad atrofiada. Ni de otro modo se explicaba que se negasen tenazmente á contribuir al bien de los pobres. Cuando se aproximaba la fiesta de los Reyes, Sarabac presentaba un aspecto deslumbrador por la riqueza inmensa de juguetes que había para recreo de los niños ricos. El grupo de criaturas infelices causaba lástima cuando contemplaban con avidez los regalos que los Magos destinaban á quienes, más dichosos, podían saborear todas las dulzuras de la tierra. En vano fue que las pobres madres tratasen de conmover el corazón de los ricos, á fin de que interpusieran su influencia con los Reyes Magos para que no faltasen juguetes á los pocos desheredados de la suerte que allí había, Inútil también que intentasen conmover aquellos endurecidos corazones; ni ruegos ni lágrimas ni aun la consideración de que los pobres eran pocos, fueron suficientes á conseguir el objeto ansiado. En tal estado las cosas, llegó un año el día de Reyes; la noche se presentó tempestuosa; negros nubarrones obscurecían el firmamento, y un viento huracanado barría las calles desiertas. I os bazares y tiendas donde se exhibían tentadores los juguetes estaban abarrotados de público lujoso, y por las puertas y escaparates se veían algunas caritas pálidas y tristes de los pobres niños que no tenían esperanzas de ser poseedores de aquellas preciosidades. De repente sonaron varios truenos; la luz de los relámpagos rasgó las negruras de la noche, y un estremecimiento sacudió la tierra, que se abrió bruscamente, hundiendo en su seno las remo de Sarabac pasa anualmente días E 1 muy tristes. las alegres Pascuas comienCuando llegan REINO SIN REYES Santander, tripulada por cuatro marineros y patrón, todos de Zumaya, zarpó el día 3, á las dos de la tarde, de Toja con cargamento de barro con destino á Bilbao. Al pasar frente á la isla de Savora, próximamente á las siete de la tarde, sorprendió al María Vicenta un violento temporal. L, a embarcación realizó varias viradas con ánimo de colocarse en situación de ganar puerto, pero el í estado de la mar redujo á la nada todos aquellos esfuerzos. L, a goleta María Vicenta quedó á merced del oleaje, y á la media hora embarrancaba por la proa. Estando practicándose la operación de sacar el bote se hundió la goleta por la popa, lo que decidió á Sebastián Galdós y su hijo Regmo á subirse al palo trinquete. Entonces el patrón reunió á los tres tripulantes restantes manifestándoles que estaban perdidos. slluminados por un rayo de fe, los tripulantes de la goleta María Vicenta comenzaron á orar, cuando de pronto un terrible golpe de mar arrastró toda la obra muerta de la embarcación y se llevó al desgraciado patrón Martín Albizu, que desapareció entre las aguas para no volver á ser visto. Otro tripulante, Benito Urbieta, quedó enganchado por los muslos en la escota mayor. Sus compañeros consiguieron desembarazarle de todo obstáculo, y unido otra vez á los supervivientes, resistieron denodadamente durante dos horas el terrible embate de las olas que amenazaban con arrollarlo todo. Benito Urbieta tuvo en sus brazos durante todo aquel tiempo á Ambrosio Osa, que á consecuencia de los golpes de mar recibidos había quedado sin conocimiento. Al cabo de aquel plazo Ambrosio Osa empeoró alarmantemente y sin que hubiera modo de prestarle auxilio expiró en los brazos de Benito Urbieta. L, a escena no pudo ser mas dolorosa y conmovedora. E 1 cuerpo de Ambrosio Osa se desplomó pesadamente, y poco después otro golpe de mar, más violento que los anteriores, lo sumergía en el fondo de las aguas. También arrastró á Benito Urbieta, pero en forma que pudiera asirse á unas peñas, á las cuales permaneció desesperadamente adherido hasta que un nuevo golpe de mar lo arrojó debajo del banco. Providencia puso entonces á su alcance la escota de la mayor, y agarrado á ella con la izquierda pudo con la derecha, después de errar I el primer golpe, alcanzar el amantillo de la botavara, desde donde trepó al palo mayor, pero con tanta desgracia, que á su peso se desplomó este, viéndose nuevamente en inminente peRudyard Kipling, famoso novelista inglés que ha obtenido este año ligro. premio Nobel de Literatura. Benito Urbieta, sin perder la serenidad é imponiéndose á la gravedad de la situación, tiendas de juguetes, que se convirtieron en solamente ocurría dicho fenómeno cuando de consiguió subir al trinquete y reunirse á sus compañeros Galdós, padre é hijo. Desde allí montón de escombros en pocos segundos, juguetes se trataba. los tres marineros fueron testigos de un hecho arrastrando al brillante público, que, herido y maltrecho; lanzaba ayes de dolor. Por las razones apuntadas, en cuanto se emocionante. Su compañero Martín Andaluz, No faltó quien dijera que momentos antes aproximan las fiestas de Pascuas, vecinas del extenuado por la fatiga, luchaba porfiadamende la catástrofe se vio la comitiva de los Reyes día de Reyes, los habitantes de Sarabac se tor- te en la palanca con los peligros que le rodeaMagos, que pasaba silenciosa para dejar sus nan tristes y cabizbajos; los niños callan y sus- ban. Incapacitado para imitar á sus compañeregalos á los niños de Sarabac. Cuando los piran; los viejos en su expresión delatan la ros, se limitaba á dirigir tiernamente la vista Magos repararon en los ricos que gozaban, sin sombra del remordimiento; en la atmósfera pa- adonde se hallaban. No pudiendo articular acordarse de los pobres, una sombra de triste- rece flotar una nube de llanto, y el mirar me- palabra, expresaba el pobre con los ojos todo za mezclada con ira nubló sus semblantes... y lancólico y el andar lento de las personas pro- el dolor que en aquellos momentos pesaba sohaciendo un violento ademán, pusieron sus duce la impresión de que allí todos son cul- bre él. Sus compañeros le animaban á resistir; pero el desgraciado, falto ya de fuerzas é imcaballos á galope, haciendo que los cascos de pables. pelido por las olas que barrían la cubierta, deséstos golpeasen tan furiosamente la tierra, que M ATOCHA OSSORIO Y GALLARDO apareció al fin entre los gritos de terror de sus se agrietó, produciendo el espantoso hundicompañeros á salvo en el trinquete. miento. DETALLES DE UN NAUFRAGIO Por fin, á las nueve y media de la mañana, Aquel año todos los niños del reino quedadel día 4 vieron los supervivientes aparecer en ron iguales. lontananza un bote que desde la isla de Savora No escasearon los incrédulos que negaban navegaba en dirección á donde ellos habían hasta la sospecha de que aquello hubiera sido embarrancado. Media hora después el bote se un castigo al egoísmo de los habitantes de Sarabac; pero hasta los más reacios tuvieron C H un diario donostiarra leemos los detalles les había aproximado, y con el auxilio de sirque rendirse á la evidencia, cuando vieron que del naufragio de la goleta Marta Vicenta. gas pudieron recogerlos y trasbordarlos á bortantas veces como se intentó establecer nuevos El relato da la sensación de aquel trágico si- do, para ser conducidos á la isla de Savora, bazares, otras tantas la tierra se abrió para ha- niestro, cuyas primeras noticias insertó en su donde se les prodigó toda clase de socorros y atenciones. cer inútil el empeño. Todo subsistía, ningún servicio telegráfico A B C edificio se hundió; tiendas y bazares de todas He aquí lo principal de la información: Más tarde fueron recogidos 1 en un cañoneclases se alzaban en las amplias calles del país; Iva goleta María Vicenta, de la matrícula de ro, hasta que transbordaron al vapor Cabo LAS TRAGEDIAS DEL MAR NUESTROS CONCURSOS KL Alentados por el éxito de nuestros concursos de la Lotería de Navidad, hemos organizado el del presente año. El premio puede ser, si la suerte favorece al número del billete que hemos adquirido, de seis millones de pesetas, y se destinará al lector que acierte el número del billete original. CONDICIONES D E L CONCURSO 1 a El lector debe llenar con dos cifras los dos huecos que hay en el facsímil del décimo. 2. a La solución, esto es, el número completo, debe enviarse á nuestra Redacción recortando el facsímil que publicamos, y poniendo al pie, en las líneas que se indican, el nombre del remitente, la pobiación y el domicilio. 3. a Las soluciones, tanto de Madrid como de provincias, sólo se admitirán hasta las doce de la noche del día 20 de Diciembre. Las que se reciban después de esa hora serán anuladas. 4. a El billete de la Lotería estará depositado en nuestra Administración, Serrano, 55, y el día 21 se procederá á examinar las soluciones recibidas, para ver si alguna ha acertado á designar el número completo del billete. DK AYIDAD Córtese por la línea negra, complétese el número con las dos cifras que faltan, llé 5. a El número del billete y el nombre de la persona ó los de las personas que hayan nense las líneas en blanco que van más abajo y envíese por correo (de provincias, como acertado, se publicarán en nuestro número impreso, con franqueo de un cuarto de céntimo) al director de A B C, Serrano. 55. del día 22. 6. a Siendo la resolución de la Empresa de A B C regalar el billete á sus lectores, si ninguno de ellos acertase el número, se adjudicará á la persona ó personas que más se hayan aproximado. La persona favorecida por la suerte podrá recoger en esta Administración la parte correspondiente al premio, y si son varias las D É C I M A PARTE D BILUE. TE DE E personas que han acertado, la parte corresDICHO NUMEKO PARA EL SOHTEQ QUB pondiente á la fracción que en el reparto SE HA DE R EN MAORID EL DlA del billete se les haya adjudicado. a VEINTITRÉS DE DICIEMBRE DE MIL NOVE 7. Si el billete obtuviese un premio de CIENTOS SIETE los pequeños, y su importe, repartido entre todos los solucionistas, no fuese bastante para entregar á cada uno cinco pesetas por lo menos, volveremos á jugar dicha cantidad en el sorteo próximo, dando participación solamente á los que por haber acertado el número del concurso tuviesen derecho á ella. Y esto mismo haremos en lo sucesivos sorSORTEO E S NAVIDAD teos, hasta conseguir dicho reparto ó hasta perder todo el dinero producto de Jos premios. Cada lector puede enviar todas l a s soPoblación lueioues que quiera, siempre que emplee parís, tuida u n a de ellas el facsímil que p; s MíeaiMos. invertimos que el sorteo le l a Sjotería Provincia. del d í a 23 consta de 44.000 billetes.