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NUMERO 924 A B C DOMINGO i5 DE DICIEMBRE DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN 1. PAGINA i DE NUESTRO CORRESPONSAL ESPECIAL A B C EN ROMA A NAVE DE GABRIEL La sola noticia de esta DANNUNZ 1O n u e v a obra del admirado poeta júzgase aquí solemne acontecimiento literario L a fecha señalada para su estreno en el teatro Argentina es el 26 del actual. Los ensayos de la tragedia, comenzados ya y bastante adelantados, despiertan en el público singular curiosidad é interés. El autor no ha Cerrado á la expectación las puertas de su secreto. Hace años venía acariciando D Annunzio en lo íntimo de su cerebro y de su corazón el asunto. Por la misma dilección que le consagraba, por el esmero que en su composición ponía, el proceso de esta producción ha sido largo. En sus interrupciones ha trazado y dado á la escena la Fiaccola solio il moggio y Piu che l amore, obras ambas que en breve serán vertidas al castellano para ser representadas en Madrid. Cuatro son los principales personajes de La Nave: Basihola, la diaconisa Erna, Marco Grático y Sergio Grático; pero alrededor de éstos giran 75 más, número extraordinario, que ha obligado á la compañía estable á buscar refuerzo de artistas entre los que se hallan en esta capital y á utilizar en la acción bastantes alumnos de la Escuela de Declamación de Santa Cecilia. el prólogo, la esceAl levantarse el telón, enorilla del Adriático; na representa una 1 L a tragedla termina en el tercer acto. Basiliola pierde á fuego sus ojos y Marco Grático se ye obligado á partir á conquistar el orbe en su inmensa nave, en la nave grande por él construida. Tutto il mondo. Y el telón cae, halagado el oído por los encantos de la poesía de D Annunzio y hondamente agitado el espíritu por la garra de lo trágico. L. MONTERO Hay que hacer... alma AA i amigo muy querido D. Abelardo Sanz, v creador de la Escuela Española de Esgrima, ha tenido la bondad de aludirme en un artículo donde pide opinión y concurso á distinguidos cultivadores del arte noble, en el cual es un incomparable maestro, señalando la urgencia de hacer algo en favor de un deporte tan higiénico, desde el punto de vista físico y moral. Soy un convencido, y ciertamente no es necesario, mi voto en asunto tan aparentemente desligado de mi profesión y de mis aptitudes. Además, tarde entré en la sala donde reinan la cordialidad fraternal y la caballerosa tolerancia características de nuestra vieja raza. Solamente la benevolencia del profesor puede considerarme como discípulo. Pero desde hace machos años he disentido de la común opinión de las gentes que juzgan la esgrima como una preparación exclusiva para el duelo, siempre odioso por muy correctas que seáis las formas exteriores que adopte. Yo he creído y creo que el mejor medio para combatir esa lucha, desigual casi siempre y no pocas veces de resultados luctuosos (contra la cual tanto se ha escrito) estriba en propagar y difundirla esgrima, como uno de los medios se ven molinos de viento, grupos de mujeres que repartidas á lo largo de la playa se ocupan en sus trabajos y de marineros recostados en tierra ó aplicados á sus rudas faenas. educativos de la juventud. En el fondo resaltan con tonalidad varia y Es evidente que la voluntad, goTVprnadora y pintoresca las empalizadas llenas de hombres. directora de los actos humanos, neccsif t, r ara El cuadro es sugestivo á más no poder. Todo mejor realizar sus fines, poseer el necesa o lo envuelve, como manto inmenso de azul páequilibrio nervioso, lo que vulgarmente se colido, suspendido por manos invisibles, el bellínoce con el nombre de dominio sobre sí mismo. E simo cielo veneciano, que un colosal aparato ser sano goza de la perfecta dirección de los r: nematográfico reproduce en toda su diáfana actos conscientes de la vida, tanto la que se reí reza. Ante su luz y encanto la fantasía del laciona con el mundo exterior, come la que e ectador nada tendrá que poner de su parte; contribuye á satisfacer sus necesidades orgásu mejor ambiente lo hallará en el proscenio, nicas. Leyes inquebrantables rigen el desarrodonde completan a ilusión los cantos caractello completo de los seres vivos, y las mismas rísticos de los pet, c dores que trajinan en aquel desviaciones hacíalo morboso, la degeneración mar de arabescos que se pierden en lejanía ó la muerte tienen, aunque no lo parezca, sus como el eco de su estribillo. Mr. Luis Renault, agraciado con el premio Nobel de la Paz. FOT. BRANGEX. reglas invariables, por más que ofrecen variadísimos aspectos. La mayoría de los hombres, Oh leva, o i serra... Oh tira, oh saglia... De gran fuerza dramática es la primera esEl entusiasmo del pueblo se desborda; vito- p l ágape es el título del segundo acto. En á pesar de discurrir racionalmente, prescinden cena, en ella estalla el choque rudo de dos es- rean todos á Marco Grático, y éste, puesto en medio de una orgiástica fiesta, en que el de 1o racional y lógico, niegan toda disciplina píritus que se odian, la diaconisa Erna Grática alto sobre los brazos de la muchedumbre, que vino ha enloquecido á todos los comensales y, aparentando poseer una voluntad firme y y Orso Faledro, que, después de habérsele le reclama la Nave Grande, les habla con pala- del convite, y en que todos ponen sus miradas, rectilínea, no son en el fondo sino unos desarrancado los ojos por orden de la familia Erna, bra frenética y fatídica Las turbas acogen su llenas de admiración y loca alegría, en Basi- graciados que obedecen á los impulsos de las avanza cogido de la mano de un muchacho arenga, gritando: liola, la joven trágica y blanca, estalla entre excitaciones exteriores, físicas ó psíquicas, creque le sirve de lazarillo, rjor miedo á tropezar los ¡Gloria á Marco Grático! ¡Gloria al principe hermanos Sergio y Marco una rivalidad, yéndose cada vez más libres, cuando suelen con otras víctimas. que habrá de ser origen de sangrientos sucesos. sucumbir, como esclavos, á los impulsos de las del mar A punto aparece Sergio Grático, á quien, Aclamaciones con que cierra el prólogo casi Ko ha olvidado Basiliola su venganza; á ella ajenas pasiones. muerto el prelado, acaban de promover á la interminable. Acentúase 1 ese- desequilibrio en los débiles. responden sus actos, que la preparan y masede episcopal, por maquinaciones secretas de La llamada lucha por la existencia, en ellos es duran. la diaconisa. Le falta en su diestra el dedo pul- p l ambiente del primer acto es lúgubre y exMarco y Sergio no pueden contener los ím- una- tortura continuada. La alegría de vivir, la gar para ejercer la más alta y divina de sus traño. La acción se desarrolla junto á la petus del odio que mutuamente se inspiran; se euforia ó bienestar que esjgatrimonip del hora, funciones, pero no se preocupa de ello. x yis a SM ftl ff KtK Fossá Fiiíá prisión espantable que encierra arrojan uno sobre otro en lucha salvaje, en taa- bre Su hermano Mar co llega; viene en la nave á los que, acusados de los crímenes más atro- to la jdireirles grita: Herios, Tttatsíos y ala nunca, buscando- en- las agttaas que desde los murall medulares, provocanes han visto acercardas por el placer, esa sey detenérselos homsensación de plenitud bres de las empalizavigorosa propia de las das. Sí, es Marco, el funciones higiénica célebre constructor de mente satisfechas. embarcaciones y de A tal perturbación basílicas, que retorna individual s i g u e un de las heroicas luchas completo desequili cor la fe. brio de las colectividades. El espíritu huPie en tierra, Marco 1 mano informa el alma se dirige á las gentes de las m u l t i t u d e s de la plaza y exalta á Hombres que posean Sergio, j u z g á n d o l e voluntad franca serán digno del cargo que se los que organicen á le ha conferido, porios pueblos poderosos. que aun la pérdida del Por esta causa, la pulgar la sufrió ev gran preocupación de u n a d e aquellas lu médicos, educadores y chas. Su palabra, cali gobernantes debe conda y vehemente, ejer sistir en vigorizar la ce sobre cuantos le esraza, en dotar á los cuchan una fascinanuevos seré de las ción loca, cuando los energías precisas para excita á pasar al otro que el trabajo sea útil lado del mar para ver y fecundo. Obsérvese s a n g r e y cadáveres, que los medios empara vengar un sentipleados por los llamatnien to de venga nza en dos criminales p a r a los enemigos de la fe. conseguir apoca costa Arrebatado por tay con rapidez la satisles acentos, el pueblo tacción de todos los le proclama tribuno, apetitos, constituye en expansión ronca y una labor aparenteatronadora de entumente fácil, -pero pesiasmo. nosísima. El ansia de Súbito, una mujer, obtener la riqueza redesolada, desesperapentina exige un esda, se abre paso. Grita fuerzo relativamente los nombres de sus colosal que consume hermanos, los busca fuerza y es costoso con voz suplicante y además, perjudicando ansia tenaz... al prójimo- ¿Tus hermanos? -le fí) i. e un cantero. -Así también, cuando Son los hijos del ajustodo un pueblo se lanticiado, za á una guerra de Y entonces, Basilioconquista, sus sacrifiia, la arrogante y hercios son inmensos y tnosa Basiliola, que no son compensados había pasado alegres nunca por el triunfo sus dí s juveniles en del amor propio; de Bl 7 anc o, comprende igual modo que la fieel soplMo cruel á que bre adquisitiva de los los OrSt ¡ros vencedo- Wellington (Nueva Zelanda) El edificio del Gobierno, que acaba de ser totalmente destruido por un incendio. modernos multimillores cr ulen ran á Orso narios, es un fenómeFOT. W 0 JU. D S OKAPHIC HESS. F a l o su padre, y á no morboso que consus hermanos. Y, ardiendo en su corazón el de- ees, esperan ser ajusticiados. A muchos de ellos postre Sergio cae muerto á los pies de la aterro- duce inevitablemente á la ruina total de la nación. devengarse de aquellos verdugos, y relam- fascinó la hermosura y los hechizos de Basilio- rizada multitud. pagueando el odio en sus ojos radiantes, con- la. En sus voces broncas y aguardentosas, al La sangre fratricida mancha la espada de Solamente la paz puede contribuir á la felitrae los labios en una mueca que finge una ex- verla, se funden el deseo y el odio en áspero Marco; pero él la enjuga en los cabellos de Ba- cidad humana, y la paz sólo la obtienen los acorde. siliola. presién de júbilo, se acerca al triunfador Marque saben respetar y son respetados. co, hace como Que le rinde homenaje ante las i Basiliola, amargada y furiosa, arroja sobre El acto termina con la aparición rápida de Véase de qué manera todo lo que contribuya lu- tm en frasea ardorosas, y se presta, para los encarcelados una lluvia de flechas mortí- unos mensajeros que con voz agorera dicen á reglamentar y estimar la fuerza como poder, r i1 que la patria está en peligro. h n b l -unte él con una esnada v una feras constituirá el perfecto vivir de hombres y pueLlega Marco. Aumenta en Basiliola su sed anter- hs. 1 di 13 i ictoria. Y como vea Como electrizados, todos se arrojan á las ar- blos. Lo mismo quien se dé cuenta de la suma de venganza; pone en juego sus armas más te- mas y se aperciben frenéticos á luchar por la de sus energías tísicas, como el que comprencerra i1 j fo t t (Vso dice: -No nfHs. ptifr- otro lado del mar he rribles, y esclaviza, al fin, al tirano. No se le patria. da el positivo valor de su personal riqueza, poescapará. Por algo es mujer. traúlu un i ictir t u n e vista. seerán las condiciones precisas para goberaar-