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NUMERO 892 DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL A B C. M I É R C O L E S L D E i j í O V l E M B R E D E 1907. OCHO P A G I N A S D I C I O N i. PAGINA 3 ABCEN OMO SE HACE SUBiR LA BOLSA PARÍS daba á entender anoche que el ministro de Hacienda, Mr. Cailleaux, convencido de la impopularidad del impuesto que trata de crear sobre la renta, se decidía á retirar de la discusión el proyecto. El suelto era, como digo, de tres líneas, y apenas si hubo dos docenas de personas que le leyeran. Esta mañana Le Maiin hizo dos columnas de prosa sensacional á propósito de la retirada del proyecto, y todo París- ¡qué digo París! ¡toda Francia creyó que el ministro abandonaba la plataforma del impuesto sobre la renta! ¡Toda Francia leyó el artículo! Como la noticia era importantísima, desde muy temprano comenzaron las personas interesadas á visitar ministerios 3 Centros de información para buscar la confirmación oficial del rumor. Pero ni en los ministerios ni en los lugares de información se sabía nada. Ni negaban que- pudiera ser cierta la retirada del proyecto, ni la desmentían categóricamente, y los banqueros, los negociantes, los hombres de negocios, los capitalistas, los agentes de Bolsa corrían de un lado á otro propalando las noticias más contradictorias. En el ministerio de Hacienda no eran más explícitos los funcionarios, y el ministro no parecía. ¡Era el único que podía negar ó afirmar la exactitud de la información sensacional publicada en Le Matin! Esta reserva, esta incertidumbre confirmaron la noticia, y todo el mundo pensó: ¡Cuando el ministro no se apresura á desmentirlo oflcu Imente, es indudable que retira el proyecto! En un suelto de tres líneas La Lanterne CUCHICHEOS EPISTOLARES e l escribir cartas es acto voluntario, pero el contestarlas constituye una obligación, I, as Cartas á Pepe publicadas en A B C, me han proporcionado el placer de recibir varias epístolas, muchas de ellas anónimas, cuya lectura ha sido muy amena é instructiva. Malandanzas propias de la vida me han impedide responder á lo que en ellas me. dicen. Son, en su mayor parte, á modo de cuchicheos, confesiones á medias, aun contando con el anónimo, pequeñas consultas muy difíciles de resolver, semejantes á esas naderías que llenan la últi, nia página de las revistas de modas. Un joven amigo que se firma Pepe y 110 se parece al de mis cartas, me refiere una historia vulgarísima de una pasión ó cosa parecida en un hombre de los llamados serios, víctima de una de esas mujeres á quienes se dirigía Quevédo diciéndola: Vuestra carta recibí- -con un contento infinito- -de saber que está tan Jauena- -mujer que nunca lo ha sido. v Digo esto, porque en la descripción que se hace de ella, resulta una perpetua joven, robusta y famosa, que pretendió huir del más que maduro gaián. Y escribe con este motivo el citado comunicante: No sólo los jóvenes somos arrebatados y hacemos locuras. Las del anciano, señor excedieron en mucho á las del chiquillo de menos seso. Sirva esto de atenuante á los que se hallan en mi caso. El caso de que se trata recuerda, y perdóneseme el sí mil, esas aventuras caninas, entre dolorosas y j repugnantes, con que á veces topamos por esas calles provocando las diabluras de chicuelos, en tanto que entre la jauría ladradora les perros se defienden á dentelladas y tratan de huir uno de otro. No comparemos los verdaderos y firmes amores con las inclinaciones venales de unos cuantos desgraciados. Todo hombre, por sensato que aparezca, si se ve envuelto en la maraña de una venal y fría coqueta, falto de voluntad y esclavo de su instinto, sucumbirá; pero á su vez á la sutil araña le queda una vejez muy triste, cuando los cabellos blanqueen y las miradas ajenas revelen la indiferencia ó- el desprecio. En vano ésas gentes ostentan un formaMs mo, tina 1 rigidez externa, tanto más excesiva cuanto mayor es su depravación moral. Esa hipocresía es el cebo en que suelen picar los V con esta impresión se abrió la Bolsa á las doce. No temáis que, os describa esta colosal, casa de locos que se eleva entré la rué de Vívienne y la rué del 4 de Septiembre. Cuantos hayáis pasado por París ¡habréis- visto el infelices señoritos. edificio de la Bolsa y. os habrán, asombrado El señorito, no es solamente el mócete, próel ruido ensordecedor, el griterío, la confuximo á emanciparse, que gallea y se esponja sión... L a gradería de piedra que conduce ál entre sus iguales, y al cual, como ya se dijo, pórtico principal hállase atestada de bolsislos padres disculpan mejor los devaneos y pitas, agentes, banqueros y zurupetos. Xódos cardihuel as, aun cuando sean caseras, que los hablan, todos gritan, todos vociferan y, panoviazgos serios, á pesar de tratarse de una joven digna, si ésta no constituye por su posirece que en medio de aquel ruido es imposición ó su fortuna un buen partido. Los buenos ble que puedan entenderse... Aquí se estiran las noticias más descabe- Boda de príncipes. La condesa de París (1) madre de Ja princesa Luisa padres suelen equivocarse algunas veces, pero si el alma del hijo es buena, si posee un temple lladas y los valores más inverosímiles, se si la hacen y deshacen en cinco minutos fortunas de Orleans (2) que el próximo día 16 contraerá matrimonio con el infante á prueba de contrariedades, y, sobre todo, que futura es honrada y discreta, prefiriendo FOT, AGE CE GENÉRALE. y reputaciones, y lo que todos estos señores D. Carlos de Borbón (3) el novio estudie y trabaje á que realice majaconvinieron ayer, por ejemplo, en que valía derías, todo se arregla y todo sale bien al final. millones, hoy estiman que debe ser rechaza- Dor qué el ministro no se apresuró á des- ¿Quiere el ministre hacer que suba la Créame el joven amigo que me refirió sus do. 1 bonita teoría de que los hombres no mentir el rumor, sí era falso ¿Por qué renta? 1 Seae- ua medio... ¡Presente- la dimi- penas. Pero hay otro señorito que gusta así ser llason como los ríos y por eso pueden volver- iesde que se publicaron el suelto á LaLan- sión! se atrás debió ser inventada por un bolsis- terne, primero; y el artículo de Le Maiin, des- Dimita. ó no, la cosa no tiene importancia. mado aun cuando peine canas, no en su hogar, sino ta indudablemente. pues, no encontró medió ni ocasión de opo- Yo he elegido hoy este asunto porque pinta rioso en algún rincondllo perfumado y mistedonde aparentemente se le quiere, se le Abrió, pues, hoy sus tareas la Bolsa bajo ner un rotundo mentís á la noticia? un aspecto interesante de la sociedad pari- respeta y se le comprende. Esa orfebrería sentila impresión de que el ministro de HacienEs muy sencillo... Porque el ministro ve sina. Ya veis con qué sencillez, con cuánta mental siempre renovada, brilla como los cuda retiraba su proyecto de impuesto sobre con pena que la Bolsa no tiene confianza en desaprensión se hace aquí todo, porque no biertos de metal blanco recién salidos del alla renta, y la Bolsa, loca de alegría, quiso él, porque sus proyectos nó provocan la me- dudéis que el suelto de La Lanterne y el artí- macén; pero xal menor roce descubre la amaridemostrar el regocijo que esta noticia la nor subida en los valores franceses... Quiso, culo de Le Matin eran valor- entendido llez interior recubierta por la capa de plata. Es preferible mil veces cansaba... y la renta un cubierto de madefrancesa comenzó á ra nuevo. ¡Cuántos subir. hay por esos mundos Primero fue una que reservan sus ma. subida tímida: 10 las palabras, sus grocéntimos nada más... serías, sus injusticias, para la familia! ¡Qué Los agentes esperaron; colgáronse á los angustioso vivir el de algunas desgraciadas teléfonos; volvieron mujeres, virtuosas, á preguntar á los creyentes, enamoraCentros oficiales, das de su marido, el pero los Centros oficual no se acuerda cialespermanecieron dentro de su casa de mudos, aun después la educación que exhide saber que la renta be y ostenta ufano en subía... la SÍ dad! Ya no cabía duda... E pobrecillas á El artículo deZe Maque ¿nado preferirían mil veces menos boatin estaba inspirado to y lujo y más respepor el Gobierno y tuoso afecto. En el hoera cierto, exactísigar, niños y madres mo que el ministro gustan mejor el pan retirabasu proyecto... sazonado de besos Y la renta subió que los más suculenotros 10 céntimos, y tos manjares. Yo así lo creo. 10 máspoco después, Hay que despojarse y minutos más tarde en la intimidad de lo otros 10... sucio, de lo repunganEn veinte minu; te. Algunos veces una tos el alza había sido curiosidad malsana de 40 céntimos, las conduce al hombre ó transacciones numeá la mujer al atisbo y rosísimas, las comgulusmeo de lo prohipras de papel formibido que suele producir efectos ponzoñosoa dables... á la corta ó á la larga, A las docey veinte pues los malos instinminutos en las cartetos son como los galeras de la Bolsa apa, tos: se dejan acariciar recieron unos peque mansamente, pero el ños avisos, y todo el arañazp. es casi seguro Sesión de apertura de curso, celebrada anteanoche en la Academia Médico- Quirúrgica, mundo se precipitó si el animal sacarlas á leerlos. ¡Era la ne uñas. ¿Remedio á ello? gativa oficial! ¡El ministro no había pensado sin duda por vanidad, proporcionarse la sa- como el retraso del ministro ea desmentir No veo ninguno eficaz. Cuando el desengaño sevune al desencanto, creo casi imposible que ni por un momento en retirar su impuesto tisfacción de hacer subir la renta, i y no ha el rumor... los corazones reaccionen. Lasheridas morales sobre la renta! vacilado en sacrificar muchos intereses con ¿Que se ha arruinado mucha gente? es menester curarlas inmediatamente; cuando ¡Y que! Calculad el desencanto, la rabia de unos, tal de lograrlo, pensando que el alza, una sin desinla alegría de otros, el asombro y la sorpresa vez realizada, se sostendría... Otros 1, se habrán enriquecido- en. cambio... se las recubr coií mucho vendaje, organismo. fectarlas bien, acaban con el total El fracaso no ha podido ser mayor, y éste ¡Y vayase lo uno por lo otro! de todos. I a renta bajó de un golpe los 40 Y esos amores no sinceros, falsos y fingidos, si céntimos que había subido, y agentes, ban- es su castigo, pues seguramente va á costarllegan á morir, conviene enterrarlos bien, de lo ¡OSÉ JUAK queros, negociantes, capitalistas y zurupe- le la cartera. Oportunamente l e recuerdan contrario, envenenan el ambiente y la sangre. Aquí terminaría las respuestas de la estafeta tos se estuvieron saqueando los unos á los hoy las palabras que Gambeto dirigió, á París. Noviembre. misteriosa si no tuviera delante una queja muy otros furiosamente, por espacio de veinte otro ministro en parecidas. circunstancias. jentida. y, mjjjr justa. EJ graa tribuno dijo: minutos. 1