Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
NUMERO 890 A B C LUNES 11 J t NOVIEMBRE JUE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN J. PAGINA. 3 4 1. i. A u. i ír: i. r t. 1 ¿Í. Í MH? ÍA. Reparto de premios á la virtud por la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País. Un grupo de premiados. DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL el tiempo por las tardes, pero en todas cuesta dinero... Armen duville, el Palais de Glace, el Salón de Otoño, sin contar los tés en Ritz, en Rumpelmayer, en el Elíseo- Palace ó en el Gran Hotel, estánanimadísimos... Las bellezas profesionales se exhiben lujosamente ataviadas, se discute, se charla, se murmura y el tiempo transcurre veloz. Ay! Pero al final de la tarde nos enteramos de que todo esto ha costado muy caro... Hay, pues, que suprimir este té diario, que importa el doble que un cubierto en cualquier restaurant. Y como es preciso emplear el tiempo en algo, sobre todo en estas tardes desapacibles y tristonas, ¿en qué mejor que presenciando las discusiones de los señores diputados? Es un espectáculo entretenido, curiosísimo y de una- baratura sin ejemplo. Yo creo que lo único barato que hay en París es la oratoria. ¡Se da gratis! El objeto de la discusión de estos días no me interesa poco ni mucho, y observo que á los diputados tampoco, porque en el salón de sesiones apenas si hay quince personas. Comprenderán ustedes esta desanimación cuando les diga que el asunto que se discute es el presupuesto general del Estado, cosa que, naturalmente, no despierta el menor interés. En este particular están aquí lo mismo que en España. Pero me distrae ver á los oradores, que son curiosísimos. Muchos de ellos aprovcchanse de la desanimación de la Cámara y enjaretan larguísimos discursos, que luego los servirán para demostrar á los electores que han trabajado activamente en el Parlamento; otros duermen apacibles; otros despachan su correspondencia particular... Hay un señor que se pasa la tarde entera firmando recibos de inquilinato... ¡Debe ser un administrador de fincas! ¡Oh! El observador espíritu de Azorín encontraría ancho campo en el Palacio de Borbón. Me contento con mirar á los oradores que ocupan la tribuna, la mayor parte de los cuales hablan en secreto, sin que sea posible entender una sola palabra de lo que dicen. Todos ellos parecen cómicos de la Comedia Francesa; tal es su afición á declamar cantando. Así, por ejemplo, cuando el Sr. Denis Cochin habla, creo estar escuchando un largo monólogo de Coquelin y, como apenas mueve los labios, pienso que todos los so- A B C EN PARÍS TARDES DE Hay muchos sitios L ASLA CÁMARA en París donde matar Pero he aquí á Rouvier, el ex presidente nidos que de su garganta salen, los emite por la nariz. ¿Preguntáis qué dice el Sr. De- del Consejo... Colocado en la tribuna y visnis Cochin? Imposible adivinarlo... No debe to á distancia este terrible republicano reser muy interesante, sin embargo, porque sulta la contrafigura de Napoleón III... HaGlemenceau le ha vuelto la espalda desde bla á gritos, y aunque no dice nada de partique comenzó á hablar. Ya tiene el Sr. JL, acular, nada importante, nada sensacional, lo parece, porque no deja de pegarse puñeCierva á quien parecerse. tazos en el pecho, y termina todos los páJSlpere Combes, el famoso petitpere. no tiene más clárala pronunciación, pero, en cambio, rrafos dando indefectiblemente dos golpes cuando ocupa la tribuna parece un sacerdo- formidables sobre el pupitre. te; su tono es de orador sagrado, y al termiLa Cámara, cuando oj? e los dos golpes de nar de hablar, nunca falta un diputado gua- Rouvier y le ve sujetarse el pecho con los són que exclame: puños cerrados... aplaude invariablemente. ¿Qué ha dicho? Nadie lo sabe... El Sr. Rou- ¡Dominus vobiscum! Y del salón y de la tribuna de la Prensa vier es una especie de León y Castillo; los dos han conquistado las alturas á- fuerza de un coro de voces responde: gritos. ¡Por pulmones) ¡Amen! Otros oradores, como Jaurés y Briand, son floridos... Otros, como Presseuse y Vaillant, son confusos... Ambos caminos, el del florido tropo y el de la confusión, son seguros también para alcanzar los más altos puestos. En esto apenas si observamos diferencia entre el palacio de Borbón y el de la plaza de las Cortes Desde la tarde en que hice mi primera visita á la Cámara, me interesó profundamente un señor, que al principio creí que dormía siempre. Es un anciano de abultado vientre, que permanece todo el tiempo que la reunión dura, sentado, inmóvil, absorto como mi fakir en la contemplación del último botón de su chaleco... No habla jamás, no levanta la cabeza, y parece una figura arrancada del Museo Grevin... -Hace cuarenta años- -me dicen- -que está ahí siempre... ¡No hace otra cosa! -Pero, ¿quién es? -pregunto intrigadísimo. -Es Sarrien... ¡Sarrien! ¡El último presidente! Y ¿cómo es posible que sin hacer más que contemplarse el último botón del chaleco este hombre haya llegado á ser jefe de Gobierno? Es que como es muy serio, como no ha dicho nunca nada, como se pasa la vida meditando, al parecer, todos creen que tiene un gran talento, que sabe más que nadie, y esa seriedad, ese silencio han sido los méritos que le exaltaron á la presidencia... ¡También, también aquí, como en Madrid, se puede hacer carrera sin abrir la boca! ¡Oh! Yo os aseguro que es divertidísimo este entretenimiento que me he buscado por las tardes viniendo á la Cámara... ¡Mucho más distraído, que ver patinar á las cocotles en el Peláis de Glace! París, Noviembre. JOSÉ JUAN CADENAS. t -Si CAMBO A l publicar el retrato del diputado solidario r Sr. Cambó, debemos decir algo de esta figura que con dos ó tres discursos, pero especialmente con uno, el del es, ha adquirido un gran relieve, que nadie, ni amigos ni enemigos, puede regatearle. Cambó es un hombre joven; su silueta es la de un burgués distinguid Entre sus compañeros de Solidaridad los hay que parecen maniquís de sastrería, por su elegancia, por su corrección en el vestir, la ceremoniosa levita hecha seguramente con patrón inglés y con paño también británico, en manera alguna catalán. Cambó no es elegante; pero Cambó es... todo un orador. Hay que tener en cuenta que venir de Barcelona de contender alo sumo en el Ateneo, en el Fomento de la Producción Nacional ó en e 1 El diputado solidario D. Francisco Cambó. F O T COMPANY.