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NUMERO 886 A B C JUEVES 7 DE N O V I E M B R E D E is oj. OCHO P A G I N A S E D I C I Ó N i. PAGINA. 3 Los Reyes en Inglaterra. S. M la Reina doña Victoria (í) y su madre la princesa de Battenbjerg (2) al pasar por la puerta del parque de Kensington, se detienen á contemplar á los niños que esperaban su paso jugando al diábolo F O T WORLD PRESJ bles volúmenes que la escribió Jeaa I,o rrain ha parecido y excelente si con exagerado rigor paso. Si tenéis la desgracia de pasar en autopa. ra que ella los firmara. Los episodios que se siguen sus prescripciones al pie de la letra. móvil, la grita que recibís es de primera, y relata Sarah Bernhardt son interesantes por Si cuantos tienen automóviles dependieran de menos mal si con la grita no va alguna piedra. voluntad, les rogaría, les obligaría que no A todo hay que poner coto y procurar que la sencillez con que están narrados, y se mi separasen ni lo más mínimo de las ádisposicumplan con lo que deben los de coche y los puede perdonar á la insigne trágica su falta se ciones contenidas en el mencionado bando del de á pie. I AS MEMORIAS DE Lujosamente de sinceridad en gracia al interés. conde de Peñalver. El periódico á que hago referencia daba una ARAH BERNHARDT Después de todo, este defecto puede ad- Así se demostraría una cosa: si la mayoría especie de Código del peatón, qne no deja de te mismo género causados los primer tomo de las Memorias de Sarán Ber- vertirse en cuantos libros del publicación de de los accidentesimputablesporsus automóviles ner interés. Consta de 18 artículos. los coches son en absoluto á conductores han aparecido desde que la i. La calle está reservada para nliardt, con impaciencia esperadas desde que recuerdos y memorias se puso en moda- ó si el peatón tiene la culpa. y las aceras para los peatones. su publicación se anunció hace ya dos años. No fue más sincero que Sarah Bernhardt Porque es un hecho innesgable, que cualquie 2.0 Los peatones no deben nunca ir por la Este primer volumen consta de 600 pági- ninguno de los políticos que han lanzado á ra lo puede comprobar, que en Madrid la gen- calle sin justo motivo. nas y contiene sus recuerdos de la infancia, la publicidad sus Memorias, aunque bien este no sabe andar por las calles. Quizá sea también 4.0 Antes de abandonar la acera para atra. sus estudios, la entrada en el Conservatorio, verdad que á políticos y comediantes los cierto que muchos de los que conducen auto- vesar la calle, los peatones deben asegurarse móviles, no saben guiarlo, y á lo uno y á lo otro del sentido en que vienen los coches y de la el concurso donde la negaron e primer pre- disculpa la misma costumbre de mentir. hay que poner remedio. situación de la otra acera á que van á pasar. mio, el debut en la Comedia Francesa, la Por eso la afición á en un periódico de París 5.0 Si la calle está dividida por refugios, los narración de lo ocurrido el Año Terrible, tura va pasando, y en este género de litera- unDías pasados leíaartículo sobre esta cuestión. interesantísimo el público code preocuparse de los sus disgustos en el teatro Francés, la fuga á mienza á apasionarse cambiogénero episto- Decíase en él, entre otras cosas: Es innegable peatones sólo deberánun sentido. por el América... Aquí da fin el primer tomo, y lar, en el cual es menos fácil la mixtifica- que el peatón francés es de todos el menos ins- coches que vienen enatravesará la calle hasta refugio, como todovía tiene tela para rato, hay que ción. Las palabras se las lleva el viento, truido de su deber, el que más ignora las re- la Si no hay sentido opuesto al de la marcha de mitad en preguntarse cuántos volúmenes escribirá la pero las cartas quedan... Ved, si no ese vo- glas de la circulación y el que más chilla cuan- los carruajes, de modo que éste dé cara á ésinsigne trágica para dar fin á la empresa lumen que acaba de publicar Gabriel do le sobreviene algún a. ccidente producido tos; la otra mitad en sentido inverso. por. su propia culpa. que acomete. 6. El peatón no deberá jamás correr al atraD Annunzip, en el que ha recopilado todas Por supuesto, que el número de volúmenes las cartas que escribió á la Duse durante el de E 1 espectáculo délos qiae circulan por París, vesar la calle, salvo en casos excepcionales. los que se pasean por las calles de Francia, 8.0 Más vale pa- rarse gue dudar la direccióc que se proponga escribir dependerá del éxi- curso de sus amores con la célebre actriz es simplemente lamentable. En Londres, cuanva to que alcance este primer tomo, y como yo italiana. La pasión que los uniera muerta do alguno se tropieza con otro, cuando toma la que se No á tomar. 10. preocuparse de los ciclistas. supongo que se agotará en breve, vamos á está, los juramentos que se cambiaron am- derecha por la izquierda, cuando se para en 12. No fiarse de los automóviles, sobre tod tener Memorias para rato. I o siento, porque bos amantes el viento se los llevó; pero las medio de la calle para hablar con otro, los in- si el piso está resbaladizo, porque en este caso el precio de siete francos que cuesta cada cartas, esas cartas en que D Annunzio cantó gleses dicen de él: iEs evidentemente un francés. la parada es más difícil que si el piso está ¿Qué dirían de nosotros, donde cada cual va seco. tomo desnivela el presupuesto mejor admi- su amor con los mejores versos de sü insnistrado, y no sé por qué me temo que Sarah piración lozana, esas cartas ahí están palpi- por donde le viene en gana sin preocuparse de 13. A simple vista se aprecia la velocidad si molesta al prójimo ó no; donde en cada ace- de un coche, pero no la de un vehículo mecáBernhardt va á necesitar la friolera de ocho tantes, llenas de ardor y entusiasmo... ra se forma animada tertulia; donde lo de la nico; con éstos toda precaución que se tome es ó diez volúmenes para contarnos todos los La Duse las conservaba, y sin escribir derecha y la izquierda es igual; donde se da el poca. episodios de su doble vida. Memorias ni resucitar recuerdos ha dado caso de tener que pararse un tranvía por no 14. No en el borde de las aceras, Si al menos fueran sinceras; sus Memo- una prueba de sinceridad más grande que la querer quitarse de en medio de la vía un des- sobre todopararse calles estrechas, porque las en las rias... Pero estos cómicos, por muy insignes publicación de cien libros. Al frente del vo- ahogado; donde hay puntos, como la Puerta aletas de los coches pueden tropezar con los que sean, no ven jamás la vida en su aspec- lumen donde D Annunzio ha encellado las del Sol, que son casinos de desocupados; don- imprudentes. to real, habituados como están á la afecta- Cartas á Lydia, figura un breve prefacio dede padres sin conciencia dejan en medio del 18. Como regla general observar el princiarroyo á infelices criaturas de cuatro y cinco cipio siguiente: Si las aceras están reservadas ción. Cuando más sincero quiere ser un có- L 3 rdia misma, esto es, de la Duse. años... á los peatones, el centro de la calle es para los mico es precisamente cuando miente más, y Se me ha acusado- -escribe un buen alcalde ha ni siquiera en aquellos momentos en que, haber perdido la cabeza por el la Duse- -de deEso no tiene, nombre, y abusos. Se ha dicho, carruajes. corregir estos amoi de este haciendo gala de una exagerada modestia, hombre. Yo me decido hoy á dar estas car- yy (procurar leído, que la calle es para todos; olo he refiere un fracaso ruidoso, puede prescindir tas á la publicidad para que las leáis todos pero por lo que veo, cada uno la toma para sí, CTs de buscar pretextos que le atenúen, atribu- y. digáis si no es tá- justificado que una mu- y el vecino qne se fastidie Nada hay más vi- claro que este Código es muy aplicable á nosotros; pero cualquiera mete en cintura yéndole á causas ajenas. Mienten la alegría, jer se vuelva loca por quien de. tan sublime tuperable que el ver cruzar por Madrid tm au- á nuestros desocupados. mienten el dolor, mienten los celos, mien- manera sabe expresar la pasión que siente. tomóvil á toda marcha; toda pena para el que opino yo que todo rigor lo guía me parece poca. Pero cuando se va el Como resumen, imprudente es poco, y con ten el amor, mienten las pasiones todas, y automovilista que Eso es querer, y lo demás... tranquilamente, á una marcha prudente, sis todo castigo contra el que sin causa justificada acostumbrados á mentir siempre, cuando preocupación de que se pueda atrepellar á na- entorpezca la marcha de los coches, está bien un día quieren ser sinceros se extravían sin JOSÉ JUAN CADENAS. die, es verdaderamente i. rritante tropezarse merecido. encontrar los caminos de la verdad. París, Noviembre. con esas gentes que ni saben por donde van Este es el defecto principal que he enconni tienen por qué estar en medio de la calle. RUBRYK trado leyendo hoy el primer tomo de las Añadía el periódico ante. 3 aludido: Se acaba de inaugurar una pastelería; inmediatamente Memorias de Sarah Bernhardt. Tiene, sin em 3.000 vagos se reúnen á su puerta comentando DE SPORTS bargo, una excelente cualidad, y es la natulos acontecimientos y prontos á injuriar á los ralidad con que está escrito, la sansfagon, el viene el bando desenfado. No ha querido la célebre come- UTOMOV 1 L 1 STAS Bienalcalde de Ma- automovilistas, á esos matadores patentados. en 8 de L Id por cualquiera de las calles de Madrid dianta darse aires de literata, como Ivette Y PEATONES drid si 1 ha de ser donde alguna taberna abra sus puertas. Allí en todos los artículos novedad, por contratos especiaGuilbert en Las Demi- Vieilles, ó como l,i ana cumplido y si ha de evitar las desgracias que tendréis, á más de la consabida murgaK un en- les con las grandes fábricas. extranjeras. Hijos d e A. de Pougny en cualguiera de los innumera- con alguna frecuenoia ocurren. Muy bien, me jambre de desocupados que os imposibilitain el i Magdalena, Arenal, 15. Camisas frac, nts. DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL A B C EN PARÍS ESTA GASA NO TIENE, SUCURSALES