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NUMERO 88o y este solo mandato A B C VIERNES i. DE NGVJEMBRE DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN PAGINA 6 ¡oh, poder misterioso y oculto de la rígida disciplina alemana! bastó para obtener del l Tenorio de este inconsciente pelotón año. de bravos la más suPor separado damos misa protección y obenoticia de la. primer diencia. ¡Seguidme! representación en esta y el zapatero- capitán, temporada del Don soñando con las amaJuan Tenorio, verificables promesas de su da anoche en el teatro fecundo ingenio, marEspañol. chó arrogante á la fáReproducimos una cil conquista de los fotografía del primer 3.000 marcos escasos cuadro de la populaque encerraba la hurísima obra, tal como milde caja de un débil este año se hace en el magistrado de Kopeclásico coliseo. nick, -un pobre hombre que, sin vacilar, entre 11 n héroe. gó sus ahorros, el pu No de otro modo ñado de marcos que el puede llamarse al paatrevido zapatero le yés de la huerta de exigía en nombre del Tortosa Salvador Vi- -Estado, por cumplidellet Sol (a) Blanquet, miento de una ley descuyo retrato reproduconocida para el ordecimos en el presente nancista funcionario, número. resignado y pacífico. En Los Delates, de ¡Wilhelm Voigt... la mencionada ciudad, ¡qué lástima... es un encontramos el relato u. valiente ingenio espade las hazañas de Vifiol, castizo, una gloria dellet, y á eontinuáque nos pertenecía y ción reproducimos alse. nos fue también, guaos de los párrafos ¡corno t a n t a s otras! í más interesantes de la ¡Qué hazañas más fa- J narración hecha por s; mosas realizara el ban- el mismo interesado: dido de Kopeníck si Tengo una muleta hubiésemos tenido la de unos 23 palmos de suerte de poderle conlarga y siete y medio tar entre los preclaros de ancha, para pasar hijos de Sierra Moreel río, y al ver el lunes na, la ya extenuada que éste empezaba á madre de n u e s t r o s crecer, la dejé á mi vegrandes h é r o e s! Se cino Juan Miró DoSUCES 0 ÍÍ 2 G DE PEZ. Los juegos florales de Jaén. La Reina de la fiesta, Srta. Pihr Sánchez, y su corte de amor. acaba de cumplir el menech para que si aniversario del lucicontinuaba la crecida do robo de Wilhelm; del río y había pelidías de júbilo para la muy noble villa de Kogro, se salvara él y la trajera á mí huerta. El penick... días de duelo para nuestra amada tieagua seguía subiendo y la lancha no venía; rra andaluza, para nuestros ciegos cantores, llegaba la riada muy arriba, quizá había 20 para nuestros títulos de originalidad ante el palmos de agua en la pasa cuando llegó Miró extranjero. con la lancha. Recogí á mi mujer y á mis hijos año último, y que es hoy gallarda prueba de y marcharnos contra la- corriente que quería- -Y diga usted... ¿ya no. hay cuadrillas de la importancia de esta respetable entidad, cu- arrastrarnos hacia el cauce. De un lado y otro bandidos por Andalucía? yos nuevos talleres, montados con arreglo á oíanse gritos pidiendo- socorro y nos fuimos á- ¡Sí, sí... aún quedan- -nos apresuramos á FÁBRICA DE TINTAS Y LACRES los últimos y más perfeccionados adelantos, se á otro huerto del Sr. Cruells, donde- -estaban contestar con orgullo; -pero todo degenera en España: ahora han dado en la moda de supri- I J na de las industrias de las cuales veníamos levantan en el camino viejo de Picasent (huer- apurados el hortelano y un mozo; recogidos ésmirlas y... ¡es un dolor! teníamos este año un siendo, desde hace bastantes años, tribu- 0 de la Torre Giorgeta) de Valencia, siendo su tos y con la muleta hundida hasta la borclk; bandido mny bueno, de gran cartel, y han te- tarios del extranjero, es la de tintas y lacres, laboratorio, dotado de excelentes y moderní- fuimos hacia el arrabal de la Petxa, para dejarlos en salvo. nido nuestros civiles la cruel desconsideración dependencia de la cual hemos logrado emanci- simos aparatos, modelo de los de su clase. de matárnoslo... ¡pobre Pernales- La fabricación de lacres, tinta, tintas de coparnos merced á fabricantes tan activos, inte En seguida, como de todos lados se oían- ¿Peguales. ¡Ah, ah... Peguales! Y nuestroligentes y desinteresados como D. César Gior- piar, gomas líquidas y análogos productos de gritos que pedían auxilio y socorro, traté de correcto amigo, el muy amable cónsul de Es- geta, á quie n, en primer lugar, corresponde en esta casa han merecido justamente ser las pre- marchar otra vez con la lancha; pero mis cuñapaña en Mannheim, se esforzaba por retener nuestro país la gloria de haber convertido en feridas del público, llamando también la aten- dos querían cogérmela para salvar los frutos aquel nombre ilustre... ¡lo único que nos que- industria nacional una que hasta que él la ción de cuantos acuden á visitar el actual Cer- de la cosecha y lo poco que formaba el ajuar tamen, en el que figuran en una bonita y ele- de mi casa. Mi mujer les apoyaba llorando. daba! El (el cónsul) en su visita á España, aún supo dar el debido desarrollo no lo era. gante instalación. llegó á tiempo de ver una formidable cuadri -Pero ¿no oís- -les dije- -esos gritos de genEl Jurado, teniendo en cuenta estos méritos, tes que están en peligro y quizá ahogándose? lla de bandidos en la Alhambra; y también los ha concedido Gran Diploma de Honor con ¡Que se pierda todo lo mío y que salve á uno v (íó en Tánger, ¡la bella ciudad española j r medalla de oro á esta afasnada casa, de la que solo de esos que piden auxilio! Y sin escuchar ¡Oh! él conocía muy bien España y era decidi; i con razón puede afirmarse que no existe ac- á nadie me lancé con mi muleta hacia las huerdo entusiasta del carácter espagnols j de la mutualmente en España comercio alguno dedica- tas inundadas. Así de esta manera, pude salker española; deL carácter español, apreciado dov á la venta de objetos de escritorio que no var á 62 personas. (Aquí enumera con todo géen la Alhambra á través dejas venerables pase surta de ella, verdadero galardón que, osten- nero de detalles á los salvados, cuya mayoría tillas del vistoso abuelo, aquel honrado bandir ta la acreditada fábrica Giorgeta. do que... ¡tampoco queda! de la mujer españo -C son mujeres y niños) la, admirada en el jardfnillo de las cuevas gi Cuando llegó la noche, reventado y sin apetanas, bajo un cielo africano, espulgando chunas comer, allá á las once, me suplicaron que rumbeles á la sombra de las chumberas... la fuera á salvar á Juan de Félix en su huerto; iliujer española, siempre morena, muy morena, donde estaba en mucho peligro. Dijéronme qííé con los ojos negros, muy negros, y siempre luel padre había ofrecido durante el día no sé ciendo sobre el ébano del pelo la nota sanJWliiy afamado en Barcelona, donde tiene su qué cantidad á los tripulantes de otra lancha y grienta de un enormeclavel que recuerda el V 8- despacho este distinguido farmacéutico, que no se atrevieron á hacerlo por miedo á la despiadado sacrificio de los pobres caballos os productos que con tanto esmero elabora en corriente. bajo las cornadas de los toros, única impresión su bien montada fábrica de Badalona, especial -Por dinero no voy á alguna- -les desagradable que trajo de España este cónsul mente dedicada á insecticidas, antisépticos y contesté; -por humanidad... parte voy, si lo deallá sagaz, exacto observador de nuestras deliciodesinfectantes, han hecho que su marca B. V- sean. sas costumbres. goce con razón de universal renombre. Y con una obscuridad que ni á cuatro palLos productos que en la Exposición actual No protestamos, no mostramos la más leve presenta, son el electro- ozono Valet; la metili- mos se veía u i árbol, y un fuerte mastralqne no. indignación ante las absurdas, apreciaciones na Valet, que es un acabado y esmeradísimo dejaba gobernar la lancha, allá nos lanzamos dé nuestro ilustrado representante; al contraresultante aromático del metilol en presencia mi mozo y yo. Y le salvé. Por cierto que nos rí o, ¡si estamos encantados... y sonreimos cor del oxígeno naciente, con admirables aplica- perdimos y á tientas me pude coger álos alamteses, sin el más remoto asomo de ironía, asinciones á la higiene doméstica; el elixir dentí- bres del telégrafo del ferrocarril y éstos nos sirtiendo con orgullo á las lisonjeras teorías de la frico; la crema de glicerina; el mentopinol y las vieron de guía para llegar al Arrabal. rica fantasía alemana. Es admiración, legítima A las siete de la mañana del jueves ya eslejías y el microm Valet, para conservación de envidia la que sienten por los bandidos espacadáveres, preparados que bastan á justificar taba otra vez en mi lancha con tres marineros, ñoles, eantados en romances, estos concienzuEsteban Jiménez, Salvador y Ramón 1 Porres, el renombre de una casa. dos adoradores del orden y escrupulosos cuín bogando hacia el huerto del Presilari, donde, La que nos- ocupa, que cuenta con alambipudores de las leyes sociales. A la cárcel de i. -V; ques, aparatos eléctricos, autoclave, oxigena- pudimos salvar al arrendador y á su mujeri Kopenick llegan para el artista recompensas en dor y cuantos elementos se necesitan p ara pro- Cuando íbamos á regresar, oímos voces ahoga- metálico, telegramas de felicitación y de aplauducir en las mejores condiciones, ha logrado das, y lastimeras que pedían socorro. Escuchaso; así lo confiesan, sin rubor, los juiciosos diaque su electro- ozono sea un poderoso insecti- mos con atencióa, y en el primer momento rios alemanes, que se honran publicando las cida y anticriptogámico apreciadísimo por ga- creíamos que las vences partían del otro lado íntimas declaraciones del ladrón; gracias á la del río; luego después parecióme que venían naderos, viticultores y hortelanos. espléndida admiración de sus candorosos comde la Illa de Alberni, y por el boquete de un capatriotas, cuando Wilhelám cumpla sus tres ñaveral lancé la lancha hacia allá, contra las años de cárcel disfrutara con tranquilidad burprotestas de los que acabábamos de salvar, que guesa del positivo premio que mereció su robo. a temían zozobrar con la violencia de la corrienEn un café de la Exposición internacional de te. Oíanse más claros y fuertes los gritos, y á Mannheim, mientras oímos la música chillona un kilómetro, lo menos, de distancia del huerto APARATOS CINEMATOGRÁFICOS de un grupo de campesinos suizos y los himdonde vivía el desgraciado Ramón de Garra: i nos salvajes de una cuadrilla de bandoleros p s t a importantísima casa de París, dedicada dures, encontramos sobre unos maderos, medio andaluces (argelinos caprichosamente engala á la construcción de aparatos cinemato- hundidos, atadps á una higuera, á la mujer de nados) elevamos nuestros vasos de cerveza, gráficos, fotográficos y películas de todas cla- aquél, herida, á un hombre desmayado y á otra INSTALACIÓN DE LA CASA GIORGETA con reposo solemne y respetuoso, en honor del ses, concurre también al actual Certamen. En mujer, que era la que gritaba. FOT. AMADOR Vivillo, de Wilhelám Voigt y del Pernales... Ya todos en la- lancha, nos contó la pobre sus amplios talleres de París, los mayores del Fundada en la capital de la vecina Repúbli- mundo, trabaja un considerable número de in- viuda, sollozando, cómo se había derrumbado e he propio intento empiezo mis crónicas con ca la fábrica de tintas Villa de París, por Mes- teligentes operarios y posee un soberbio teatro la casa donde vivían y se habían ahogado su la vulgaridad más manoseada ¡Los to- sener Fils, y que desde hace larga fecha pasó para obtención de escenas y prueba de sus apa- marido y sus hijos, de qué manera providenros, los bandidos! siempre fueron para la opi- á ser propiedad de Mr. Jules Miette, el señor ratos. Ha extendido s a gran exportación, á más cial habían podido agarrarse á las ramas y nión extranjera asuntos reveladores de apre- Giorgeta instaló por cuenta de aquél, en 1884, de Francia, á Alemania, Inglaterra, Rusia, Ita- después atar una cuerda al tronco de la higueciaciones peregrinas que no deben asombrar- una sucursal en Valencia; cediendo más tarde lia, España, Estados Unidos y el resto de Amé- ra y cuando sin esperanzas temían verse arrasnos, ni producir la menor extrañeza. Son la razón social francesa su importante marca á rica, teniendo sucursales en todas las capitales, trados por la riada, habían visto aparecer la importantísima 1 la naturales; hay en sus juicios la misma lógica su favor, -erigiéndole así en representante y siendo entre ellas primero) al frente de Madrid muleta salvadora. Dos horas después estábade la cual mos ya en el Arrabal. superficial que hay en nosotros cuando glorifi- paladín de una nueva industria llamada á ob- (Jacometrezo, 58, se halla el inteligente Sr. D. Miguel Valles. Se conoce, añadió sonriente, que no había camos el espíritu extranjero, el alemán espe- tener carta de naturaleza en nuestro país. Separado definitivamente de aquella podeEsta afamada casa es la única que habiendo concluido aún mi labor, porque una hora más cialmente; este reverso es el que yo intentaré presentar poco á poco en croniquillas ligeras, rosa Sociedad el Sr. Giorgeta, revelóse como expuesto en la Exposición de París de 1900 di- tarde vino el criado del Sr. Wenetz á pedirme impresiones sueltas de observación fácil que un verdadero genio industrial, logrando que la ferentes cinematógrafos obtuvo el gran pre- que fuese hacia sus dos huertos, donde estano pretenden descubrir Alemania ni el carác- Fque ya era producción exclusiva de su casa, se mio, contando, también, entre otros, con el de ban los arrendadores en gran peligro. Fuimos allá v y pudimos salvar en un huerto al colono Sam Luis, en 1904, y el de Lieja, en 1905. ter de los alemanes, que sólo buscan una mo- acreditase en poco tiempo en toda España. La popularidad de estos productos, que por Cuenta entre sus principales clientes al Zar y al mozo y en el otro á un matrimonio con desta consecuencia; no ya decir con los Quinteros: ¡Alegrémonos de haber nacido! pero primera vez aparecieron entre nosotros como de Rusia, al Rey de España, al Chah de Persia, cuatro hijos. sí decir: Puesto que hemos nacido. ¡alegré- nacionales en la Exposición de 1897- 1898, llegó al Sultán de Marruecos y varios Gobiernos y ¿Y los frutos de la cosecha con que espeá ser grandísima, siendo tantos y tan impor- entidades importantísimas que acreditan á esta raba usted pagar el arriendo, y los muebles y monos, ápesar de todo, de ser españoles! tantes los pedidos que se hicieron á esta casa, poderosa casa, cuya representación en el ac- aperos de labranza que dejó usted en la casa ¡ProsüJ... querido lector. que necesitó construir una nueva y soberbia tual Certamen es de las más significadas y va- del huerto? -le preguntamos. fábrica, que fue brillantemente inaugurada el liosas. EIN SCHW. URZWALDER -Todo, todo lo h. e perdido- -nos contestó NUESTROS GRABADOS E CÉSAR G 1O RGETA BASILIO YALET ARANA A 4 leí V 4 L. GAIÍMONT COMP. D