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NUMERO 877 A B C. MARTES 29 DE OCTUBRE DE seo? OCHO PAGINAS. EDICIÓN Recordó luego el conde ele Peñaíver su ante- J rior paso por el Ayuntamiento, como concejal y como alcalde. Yo consagraré mis esfuerzos, continuó, en llevar adelante el trabajo de preparación- que deja el Sr. Sánchez de Toca. Y con sólo inspirarnos- en esto tendremos bastante. Para ello necesito lo que no le faltó á mi antecesor, y que él también sopo conquistar: el apoyo del Ayuntamiento. Deseq el auxilio délos concejales, á quienes yo lo devolveré en bien del pueblo de Madrid. Mi único deber es éste. Yo soy vuestro compañero; trabajad á mi lado. Y en este consorcio de amistades, de buenos propósitos y de firmes deseos de laborar por la buena administración municipal, realizaremos una obra beneficiosa para Madrid. (Aplausos. PAGINA 5 Este para el presupuesto próximo será de 2.400.000 pesetas, y si el Estado no da las compensaciones debidas, Madrid será un aduar coronado. Continúo diciendo que el Ayuntamiento ha tenido alcaldes para todos los gustos. Hacia falta, dijo, un alcalde para cinco años, y ahora que ya lo teníamos se nos va. Concluyó afirmando que salvaba una omisión en el decreto de la dimisión del cargo de alcalde publicado en la Gaceta, y decía ai señor Sánchez de Toca, en nonibre- del pueblo de Madrid, que quedaba muy satisfecho del celo é inteligencia con que lo ha desempeñado. Nuestro distinguido amigo D. Casimiro Gómez, deseoso de corresponder á las señaladas atenciones con que durante su corta estancia íntre nosotros le han honrado sus amigos y compatriotas, obsequió anteanoche á varios de ellos con un banquete de despedida en el Ideal pl nuevo alcalde. Ayer, á las once de la mañana, se celebró Roerá. extraordinaria convocada para Dio realce á la fiesta la presencia de bellas la sesión de su cargo al nuevo presidente dar posesión y distinguidas damas, come las señoras de Be- Ayuntamiento, señor conde de Peñalver. del sada, marquesas de Riestra, Urquíjo, Rolland, Presidió el acto el ministro de la GobernaDe Federico, González Valdés, Tenorio de Martínez, Moreno Zancudo; señoras de Garri- ción, que tenía á su derecha al alcalde saliendo, Reguera, de la Piedra; señoritas de Moreno te, Sr. Sánchez de Toca. Dos maceras estaban á los lados de la presiZancudo, María Teresa y Rosario De Federidencia. co, Antonia y María Rolland y Julia Feito. I, eídos por el secretario los decretos admiSI sexo fuerte formaba nutrido grupo. tiendo la dimisión del Sr. Sánchez de Toca, y El banquete fue digno de los distinguidos nombrando para este cargo al señor conde, de comensales. Peñalver, una comisión de concejales, formada Al destaparse el champagne elevaron todos por los Sres. Ortega Morejón, Ertcío, Cortinas las copas brindando por el feliz regreso á Bue- y Gascón, precedida de dos maceros, fue á busnos Aires del ilustre anfitrión. car al nuevo alcalde, el cual tomó asiento á la izquierda del Sr. La Cierva. BOLSAS HOY COTIZACIONES DiFEKENC 1 AS CON EL CIERRE ANTERIOR DE MADRID interior, al contado, Serie F- -en diferentes series id Interior, ñn corriente id Interior, ñn próximo, o Amortizable, Serie F +0,05- -en dií orontes series. -Carpetas O b l i g a c i o n e s d e iT e s o r o 87,58 Ayuntamiento de Madrid. Uasultas. -Expropiaciones del interior. 8- -Cédalas del ensanche Obligaciones de la Diputación Madrid. 453 Banco de Kspaña. 226 líase o Hipotecario +1 Xíanco ílispano- Amerlcano 112,75 Jkinco Español de Crédito -1 Í 05 Arrendataria de Tabacos 89,50 ídociod. Grr: i; Azucarera. Pref rG. it -s. 1- -Or ¿ruarías. CÜ; 1 r. as del Banco Hipotec; tíio 1 101,25 fís; +0,10 C A MUIOS. Francos. Libras. 4 81,80 83,50 81,80 82,05 101,50 101,55 0,10 0,20 0,15 0,15 O abla el ministro. El ministró, entonces, pronunció un breve discurso de salutación al Ayuntamiento. Ratificó su ofrecimiento de coadyuvar á des envolver y realizar los buenos propósitos del Municipio por la población. Añadió que cumplía un deber de cortesía hacia el ilustre alcalde saliente, y prometió, el apoyo del Gobierno ai nuevo alcalde. e l Sr. Sánchez de Toca. El alcalde saliente elogió al conde de Peñalver, y se mostró satisfecho de que le haya sido designado tal sucesor en la presidencia de la Alcaldía. En frases calinosas mostró sti agradecimiento por la consideración que le han testimoniado todos los concejales. Iva situación de un alcalde, añadió, tiene dos aspectos: uno en su investidura, y otro en el de conseguir del Ayuntamiento acuella identificación de pensamientos y voluntades necesaria para marchar unidos en la buena administración municipal. Esto lo he conseguido, y por ello quedará como perpetua memoria en esta casa. He encontrado el apoyo de todos los concejales en empeños por los intereses del pueblo de Madrid. Todo cuanto dependía de los concejales ha sido facilitado para mis propósitos. En las votaciones, si no unanimidad, que lo ha sido en muchos casos, he obtenido la casi unanimidad. Esto demuestra que hay más responsabilidades en los propios Ayuntamientos que en las leyes mismas. Agregó que en la vida de las Corporaciones municipales va incluida la vida de la Patria entera. Asu juicio, los Ayuntamientos son, no sólo educables, sino que son y deben ser educadores. Mencionó los trabajos que el Ayuntamiento ha hecho en estos ñltimos cinco meses con propósito de beneficiar á Madrid, para que quedase como ejemplo. ...Y añadió su confianza en que el conde de Peñalver continuaría la obra, de la cual estaba puesto el primer jalón. (Aplausos. Tp 1 conde de Peñalver. Empezó manifestando que se encargaba de la Alcaldía en momentos difíciles; pero hizo constar que el recuerdo del Sr. Sánchez de Toca constituía un acicate para él, aun reconociendo que el cargo que iba á ocupar era un peso enorme. Hizo notar que procuraría ser fiel continuador de las excelentes ideas de su antecesor y i activo proseguido! de sus obras. DE BARCELONA Z iitcvior ñn de rnes Aüíortizabl 1 i: oo Ilispíino- Colonial A- cr oncSj Nortes- -Alicantos- -Oreases 65,60 89,55 24,55 -0,15 81,77 -0,95 DE PARÍS Interior HcLÍ; i francesa ÜG 3 Q nilüVO ...a 91,22- -0,27 94,30+ 0,40 91,90 005 92.I Í 0! -0,05 83,15 i+ 0,50 81, ÜO +0, -10 Turco Arííüntino, 4 por ICO, 1806 J 3 rasíi, 4 por 100, Íbi 9 ñ lucos. 1 i) rehizo Liones. Ba v- Xacioaal do Slójico. 380 153 1.146 9il i1 509 78 j- a A Do Bseis Tharsis Goldfields Eand Mines i- 57o l 113 -6 a +60+ 6+ 11+ 5 468 ÚLTIMOS DATOS IMPSE 3I0 UES fj ADBII Mercado en oaja; iiarcelona y Paris si y guen enviando cambios muy flojos. p US Fnora de los valores españoles, cuya ten den ia es mala, el morcado presouta hoy meíor aspecto. Los valores industriales, en alza; el liíotinto í; ina 0 francos, animado por la subida á 62 del cobra en Londres. ij os socialistas. El Sr. Largo Caballero se mostró disconforme en el coro de alabanzas en estos momentos y sólo creía q e se debían dirigir, como lo habíau hecho ellos. en las ocasiones opor tunas. jpl Sr. De Blas. Hizo observar el trastorno que representa A Saludó al nuevo alcalde y al alcalde sa- para un Ayuntamiento cambiar cinco veces de liente, y dijo que el Sr. Sánchez de Toca mere- alcaide en veinte meses, y terminó asegurando cía todos los elogios que le han. tributado. que siempre estará al lado del que defienda los Añadió que el Ayuntamiento se había iden- intereses de Madrid, tificado con él por su obra. (Tetros saludos. Luego elogió al conde de: Peñalver. Los Sres. Patas y Mazzantini saludaron pTl Sr. Vázquez. también al nuevo alcalde y elogiaron al saTM Habló en nombre de la minoría liberal y liente. repitió los elogios prodigados al Sr. Sánchez áe Toca. j Saludó al nuevo alcalde y pidió al ministro Tff ios reoo T n n m raí I o de la Gobernación que el Gíobierno facilite meULl dios al Ayuntamiento para realizar las reformas que necesita Madrid. j n i Sr. Santillán. nibi o 01 0 ni i s 01 0 is p 1 10i ni Hizo un brioso y gallardo discurso, que c- -i, mereció- ana nutrida salva de aplausos al con- competencia Sisa cluir. Empezó aludiendo á la protesta general levantada con motivo del cambio de alcalde, y dijo que él creía haber encontrado en el Municipio ecos de ese sentimiento en momentos tan Invitamos á las señoras para que visiten este espacioso local, donde podrán ver el itiaaeas y vasáadlo críticos para la vida municipal. surtido en aíss lgos ele iPaifís, de colorido único 5 Creía que se le diría al Gobierno lo que el exclusivo áa esta asa. También podrán ver preciosos Ayuntamiento de Madrid necesita. C fficSie- Te para automóviles; Protestó de la forma con que la Monarquía Impermeables; preciosas nara íraies, de cava confección lanas y sedas nombra los alcaldes, cuanto éstos, á su juicio, se encarga. deben de salir del seno de las Corporaciones. Especialidad en RSaissiIJas e eac: s, e. Se lamentó de que ahora que se consideraba izü sle Uisí. Cí- aa, esquina á la calle d a la Bolsa salvada la Hacienda municipal hubiérase atentado por el Gobierno contra el Ayuntamiento, y por fin se hubiera nombrado un alcalde nuevo cuando aquél tenía á todos los concejales á su lado. Lamentó la frecuencia con que en España llega á elevarse la soberbia y la falta de talento, y añadió que la política, inmiscuiéndose en la vida municipal ha arrojado de su puesto á un buen alcalde. En su opinión, el Gobierno es responsable Las persor ¿as que necesiten de que el Ayuntamiento no tenga presupuesto para 1908. una colocación, aquéllas á quieLe interrumpió el Sr. La Cierva para decirle nes haga. falta un empleado ó sirque había dejado al orador cierta expansión en su discurso; pero que contiaba esa expansión viente, las que deseen alquilar ai talento dei concejal y al concepto dei cumun local, dar un aviso reservado, plimiento de sus deberes. Continuó el Sr. Santillá: i que como concejal anunciar una pérdida ó comprar tenía derecho á exponer sus ideas, y agregó ó vender algo, deben publicar que la subasta de la Necrópolis estaría ja hecha, si ei ministro de la Gobernación no retuun anuncio enia sección dzanunviera en su despacho el pliego de condiciones cios por palabras de A B C, en y anuncio correspondiente que había de aparecer en ía Gaceta. la seguridad de que por una canHablando del presupuesto dijo que el Ayuntidad insignificante obtendrán tamiento no debe engañar al pueblo con un i í presupuesto ficticio. fácil é inmediatamente sus proCree que debe conocer lo que gasta y lo que pósitos. ingresa, sin cifras quiméricas que llevan aparejado el déficit. i Í: Í? KS f AlaiacBnss de Santa Cruz BIBLIOTECA DE A B C J 16O LA CASA DEL CRIMEN 157 á la luz del día. Continuará su infame tarea, y yo no estaré siempre aquí entre la calumnia y mi marido... llegará un día en que lea una carta semejante á ésta que he interceptado, y su lectura le matará. ¡Y cuál será luego mi existencia! No gozaré ni un momento de calma, ni una hora de sueño. Me moriré. Y al pronunciar estas palabras, Margarita se animó hasta el punto de que me dio espanto su exaltación. En nombre del cielo! -exclamé; -calmaos, os lo ruego: yo conjuraré el peligro; yo impediré que seáis víctima de él. s- ¿Y cómo? -balbució Margarita. -Sabéis que daría mi vida por vos. Pues bien; si es preciso, yo os daré más que la vida material; inmolaré á vuestro cariño mi alma y mi corazón; me condenaré voluntariamente á no veros; haré que la calumnia enmudezca por el único medio que tengo á mi disposición. Partiré de aquí para no volver jamás. ¿Partir vos? -repitió Margarita levantándose y con expresión desgarradora. ¿Partiréis? -Si vuestra tranquilidad y vuestra dicha lo exigen, mi desinterés llegará hasta ese extremo. Las fuerzas de Margarita se habían agotado en las indecibles angustias que la atormentaban desde la víspera. Sus nervios sobrexcitados duplicaban la violencia de todas las emociones. 5 No pudo contenerse. Presa de una especie de delirio febril, impulsada por un irresistible instinto al cual obedecía sin resistencia posible, echó sus brazos á mi cuello, apoyó su cabeza en mi hombro, murmurando entre sollozos: ¡Oh! no partáis... ¡suceda lo que suceda... ¡No partáis! ¡Dios mío! ¡Dios Jnio! Si os pierdo, ¿qué queréis que sea de mí? La pluma se me cae de las manos, amigo mío. Escribir una línea más sería profanar el amor puro y divino que Margafita me inspira, y que ella siente por mí. Margarita me pertenece. Soy feliz. ¿Durará mucho esta felicidad? I igcoro y, sin saber por qué, tengo miedo; si, lo repito, tengo miedo. Sieiurjre tuyo, E. V. Esta fue la última carta que Enrique debió escribir á su amigo. Desde este riía iban á precipitares de tal suerte los acontecimientos, que va á ser preciso dar cuenta de ellos según se vayan realizando. Transcurrieron próximamente quince éías. Kiugún cambio Isabía sobrevenido en la manera áe ser del comandante para coa Enrique. Una mañana llamaron ala puerta de este último, que no se había levantado aún. La vida está llena de extraños c inexplicables presentimientos. Enrique se estremeció al ir la campanilla. ¡luz de un farol. Pero las tiendas estaban cerradas... ios cafés también, y ea iVesoul no hay alumbrado de gas. 1 Llegué como su huracán á la puerta de mi casa, subí la escalera como un relámpago, abrí la iuerta como una tromba, maldije una y cien veces mis fósforos, que no se enccisdían pronto, y la torcida de la bujía nueva, que no dejaba inflamar 3. a cera al firadirse. Por fin hice luz. Desdoblé el papel y leí Iw siguientes líneas, que copio textualmente: Mañana por la mañana, á a hora en que de ordinario acostumbra á salir mi esposo, venid: estaré sola y os aguardaré. Tengo que deciros algo que no admite espera. Nos amenaza una gran desgracia. Urge apartarla á toda costa, aporque no sólo nos amenaza, sino que conspira contra la tranquilidad del hcmbre honrado que me ha dado su nombre. Ninguna firma seguía á estas líneas. En toda la noche logré conciliar el sueño. Leí y volví á leer este billete, cuyo contenido difería tanto del que yo esperaba. Ni un rasgo de ternura se escondía bajo la frialdad glacial de la forma. Sólo una frase, la palabra nos, dos veces escrita, parecía atestiguar que existía algo de común entre Margarita y yo- La pobre niña había escrito, sin duda, bajo el influjo de una evidente angustia, la cual explicaba su preocupación, su turbación, su actitud el día da la víspera, pero no me daba en manera alguna la solución del enigma. Esta misteriosa desgracia que nos amenazaba, y que podía alcanzar también al comandante, ¿en qué consistía? ¿cuál era? ¿cuál podía ser? Quería aciivinarlo y mi mente se perdía en un dédalo de conjeturas á cual más inverosímiles, y entre las cuales no había ninguna que pudiera parecerme aceptable. Este largo insomnio, este inútil perseguir á una esfinge impalpable, me causaron una violenta fiebre acompañada de una sobrexcitación nerviosa tal, que hubo momentos en que temí ver renovarse mi reciente enfermedad. Llegó por fin el día, y sentí algún consuelo con la idea de que pronto conocería el motivo de la carta. sDesde el principio del invierno, las costumbres domésticas delSr. de Ferny habían suírido un ligero cambio. E 1 perezoso sol se obstinaba en no levantarse de madrugada é impedía que el comandante saliera á la hora acostumbrada de pesca; así es que el almuerzo se había retrasado hasta las otice y media, con objeto de que la sesión é. orillas dei río tuviese una regular duración, Estaba seguro que presentándome á las cinco y media en la casita de la calle de ia Prefectura, podía celebrar una conferencia de dos horas con Margarita. Saíí de m: casa, no muy tranquilo de espíritu y sin intención preconcebida de saca. r partido de la entrevista que mi adorada me proporcionaba por vez primera. Mi úrúce pensamiento, lo confieso, era averiguar lo que Margarita tenia que decirme y saber si la desgracia que temía tenía la importancia que ella le cenceáía. I,l egué á a casa áel