Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. DOMINGO 20 DE OCTUBRE DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN 1. r PAGINA El Rey en Málaga. Llegada de S. M á la catedral, donde se cantó un Te Deum y un responso por el alma dé las Víctimas de la inundación. dó, y todos los críticos teatrales han; comen- buenas 3 malas, porque, las ftbjas, e f t g debén ré f ¡v zado á sentirse autores. Has, ta éste pobre; las firme, ye i t no és justo que roben publieoy que aquí sé apasiona por todos Y el las malas esSr. Félix Duquesnel, apreciable, crítico en un Le. xGaulois, al final casi de suvida, ha visto; hueco en los carteles, aunque: las haya tos asuntos, discute con calor la cuestión. Iva sesión que celebre la Sociedad de Auto UESTRO COMPAÑERO ¡Yo no sé si que estaba haciendo el primo y se ha desta- escrito el crítico bajado del cielo. Iya imposición de los autores es irritante res franceses detro dé pocos días va; á tener los: autores pado de pronto. Este año van á hacerse EN LA PRENSA: f r a n c e s e s obras suyas en todos los teatros, lo mismo é injusta y únicamente la disculpa el abuso que oir, pues saldrán á relucir cosas sensatendrán razón para emprender la cruzada que el año anterior acaparo los derechos de de los críticos, verdaderos verdugos de los cionales, revelaciones estupendas y- trapos teatros. Despojados de la tribuna periodís- de todos colores. que anuncian contra los críticos autores, autor en todas partes Catulle Mendes. Y crean ustedes que si las obras teatrales I,o s autores que no son críticos se ventica, los críticos- áüíóres no podrían, estreporque desconozco las intimidades literariasr de tertulias y bastidores. Todo, sin em- postergados y después de largas disputas y nar más obras que las que merecieran este que los críticos escriben fueran buenas, naprofundas meditaciones han acordado so- honor. Catulle Mendes, por ejemplo, en vez die protestaría I O que hay es que aquí, b go, parece darles la razón. I,o s directores de los teatros tratan, natu- meter este pleito á la deliberación de la So- de estrenar todo lo que produce, bueno y como en todas partes también, los críticos, ralmente, de estar en buenas relaciones con ciedad de Autores. I, a proposición que tra malo, estrenaría menos. Otros críticos auto- por regla general y salvo contadísimas expor la Prensa, y el mejor procedimiento que en- tan de presentar es rádicalísima. Pretenden res, como el ya mencionado Mr, Duques- cepciones, son muy malos autores, y trinada menos que echar á los críticos de los nel, no estrenaría jamás una mala pieza. Los algo no quieren abandonar, ni á tirps la cuentran para buscar el elogio periodístico que en es pedir obras á los críticos teatrales. Al día escenarios, y los van á poner e. n el siguien- críticos, pues, para colocarse en buena si- buna periodística, convencidos, de y su taella está su influencia... siguiente del estreno de la obra de un críti- te dilema: ó autor ó crítico. Una de dos. tuación ante el público, deberían espontá- lento. Sabenfuerza, suque los directores de de sobra En estos términos sentado el dilema es neamente abandonar la crítica para demosco, la Prensa en general alaba con entusiaslos teatros no se ¡acordarían de ellos para mo la producción del querido compañero injusto. Si, por ejemplo, Catulle Mendes trar que no necesitan de esta arma. Un au- nada el día que hubieran dejado de ser núes Nuestro compañero en la Prensa aquí optase por la crítica, el público se vería pri- tor tiene de sobra con lo que producen sus tros queridos compañeros en la Prensa... como en todas partes goza de grandes pre- vado de obras hermosas. Esto sería lamen- obras para vivir espléndidamente sin que JOSÉ J U A N- C A D E N A S rrogativas, y si además de periodista es crí- table. Bien es verdad que nos ahorraría las pueda justificar nunca que le hace falta el París, Octubre. tico teatral, entonces resulta un verdadero latas teatrales de Mr. Duquesnel, el crítico mezquino sueldo del periódico. Conservando tirano. Por nada del mundo dejará Catulle deLe Gaulois, autor. de La maitresse de piano... ambas personalidades se perjudican á sí mismos porque, hacen sospechar á las gentes N UESTR 0 SIGRAB ADOS Mendes su tribuna de Le Journal. Un ella, Y esto me parecería digno de aplauso. I os radicalismos exagerados no son bue- que las empresas les representan sus obras e l Rey en Málaga. está toda su fuerza, y primero consentirá que se le cierren las puertas de un; teatro nos ni en la política ni en el arte y por eso por: temor al periódico, y roban ademas un -La extensa información que hemos pucreo que el pleito que tratan de entablar los sueldo que, como, crítico, podría ganarse blicado de la llegada de S. M. el Rey á Málasubvencionado que permitir que nadie meta 1 ga tiene sü complemento y su confirmación con baza en la crítica teatral del gran diario pa- autores contra los críticos está mal plantea- honestamente otro literato. El asunto promete dar mucho juego. Ape- la fotografía que hoy aparece en primer térmido. Mejor, que hablar de comedias, de crítirisiense. EI ejemplo de Catulle Mendes; ha cundi- cos ó de autores debiera hablarse de obras nas iniciado ya comienzan á llover cartas en no en la presente página y en la cual se ve al NUESTRO ENVIADO ESPECIAL A B 0 fii: fJiíS J EL TEATiRO DE LA PRINCESA Josefa Cobeña. Josefina Alvarez. Carmen Cobeña. Carlota Pía. Dolores Soriano. FOTS. KAULAK. GRECO V