Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ADR! D, SÁBADO 19 E OCTUBRE DE 1907 ERO S U E L T O 5 CÉNTIMOS m Mii, TOMiiiuMI V j w- -a i 1 jfe s 5 n Hs eaitt ¡iB i aiBB 8ii N V! W BSi WWS i4 Sswiaiaist? t jsimm i Sf I it ywi- -iB W w BBBw ígstagnma seBRa HÜWÜVH CRÓNICA UNIVER 0 J L- -I L U S T R A D A AÑO 111. N l Í M 867, 2. É P O C A teasM s t MiMm MMi, wBM sg vmmmtS eeammsJ Manresa. Estudo en que qaedó después- de ialnundadónJa sala de máquinas de Ja fábrica de hilados y- tejidos conocida por Poní Yell Esta sala está situada en el primer piso del edificio. número incluimos el suplemento tonomista ha venido á conquistar las voluntades de esta región mucho más en virtud de lustrado de ocho páginas G E N T E M E N U- uua experiencia histórica que por su valor intrínseco, Hasta podría decirse qiie, para la geD A que deben exigir iodos nuestros suscrip- neralidad, n o constitU 3? e u n a cuestión á principio, sino uña cuestión de eficacia, empleando fores y compradores. la distinción que suelen establecer, desde Bluntschli, los tratadistas de política. Sólo PRECiU: CINCO CÉNTIMOS para los doctrinarios y hombres de escuela EN TODA ESPAÑA constituye un fin; la tuaaa general la aprecia IJ TMII M I f n i f f i C p i Iwfrffrri. tp. como problema de medios conducentes á otro objetivo, á otra aspiración final; el pleno desarrollo de cuanto no ha consegniro incorpoTív dprs znte rarse al espíritu general de la nación, de cuanto no halld vías oficiales abiertas ó suficientemente holgadas por donde poder discurrir. Todo lo que esas corrientes nacionales y oficiales han dejado fuera y no han sabido arrastrar á una corriente común, espléndida y caudalosa, ha debido abrirse el cauce por sí mismo. De aquí la autonomía espiritual á que antes me referí. Las cosas ó realidades vivientes resisten á l a acción n e g a t i v a d e l a ley, á l a s A B C EN BARCELONA OBRE ADMINISTRA- H a empezado en S j ir r v- el C o n g r e s o la ficciones de la ciencia convencional, á los atropellos d e la vieja razón de Estado. Él mero hecho de In existencia proclam? dentro del or- CION LOCAL d i s c u s i ó n d e l proyecto de Administración local, y no han ¿astado en Cataluña las últimas inundaciones, eon toda su secuela de estragos y devastación, á distraer completamente al espíritu público y apartarlo de aquel problema. Por primera vez, desde que ha ido elaborando un pensamiento político por su cuenta y afirmando su autonomía espiritual, se le ofrece ahora ocasión de influir en una ley, acaso tan importante como la misma Constitución de la Monarquía, y buscar- en el cauce abierto, por aquélla la mayor amplitud, la mayor suficiencia para todo el caudal ó contenido de energías, actividades y anhelos de mejoras que aquí palpitan. Por primera vez esa a: utonomía espirituíil, producto del modei- no renacimiento, se halla en ocasión de buscarse una correspondencia legal adecuada y de entrar en vías normales de actuación fecunda, desviándose, de la protesta ó de la abstención, que suelen ser obligada conscciiencia de la disparidad de ideales ó conceptos de la vida. Porque no pocas veces he debido pensar y aun escribir: ¿Ks esencial é irreductible la aspiración de Cataluña á la autonomía? ¿Se trata de una forma sz ne qua non, fuera de la cual no pueda vivir dócilmente u n a vida ordenada y provechosa para todos? O, por el contrario, ¿es ésta una solución transitoria, accidental, aceptada para salvar discrepancias pasajeras que, erróneamente ó no, parecen insoiubles de momento dentro de u n régimen de absoluta uai ¡ormidád? Yo me inclino á pensar q u e la solución au- Madrid. Destrozos ocasionados por la explosión de una caldera de vapor cn fá íábrica de aserrar maderas de la calle de Toledo. FOT. ABC. den natural, el derecho á la vida y al pcrtcccionamiento. Así, pues, si en el orden de la cultura los organismos oficiales destinados á servirla hubiesen integrado las aportaciones vivas que por todas partes fluían, ensanchándose para recibirlas y llevarlas consigo sin recelos ni vacilación; si laJJniversidad y la Escuela, y el Museo y la Biblioteca conservando su universalismo científico, se hubieran plegado á la realidad territoiial en bcucíieio de la historia, de la arqueología, del derecho y de la literatura, que forman la ejecutoria de cada comarca y que, en los países prósperos, constituyen el grupo señalado á una solícita y perseverante investigación; si en el orden político, lejos de rechazarlos airadamente, se hubiese con seguido aceptar y fundir en unidad suprema aquellos matices del pensamiento español, destinados á templar y moderar la influencia exclusiva de la capitalidad; y, sobre todo, si después del desastre las ansias de restauración y de vida hubieran sido tan veraces, efectivas y persistentes en las esferas directoras y en el núcleo central del país, como lo fueron y continúan siendo en Cataluña, entonces la misma homogeneidad de espíritu hubiera hecho innecesaria casi una mayor holgura para la acción. ¿Quién duda que una España histórica y cultural como la integrada por Menéndez y Pelayo en la generosa amplitud de sus admirables panoramas retrospectivos; que una España rediviva como la de Macías Picavea en ELprohle? na nacional, ó como la de Joaquín Costa en sus utopías y predicaciones sublimes de 1898, hubieran de arrastrar consigo, de buen grado, todas las aspiraciones vitales de Cataluña y aun hacer que se. pusiera á la vanguardia del molimiento? Sólo por este camino podía esperarse que reclinara la cabeza, ahora insomne por la preocupación del porvenir, y que se durmiera, como acabó Pro venza por dormirse en el regazo de la dulce Francia La experiencia le h a hecho desconfiar, por medio de decepciones repetidas, de hallar expedito aquel camino denti o de esta generación. Como las necesidades son apremiantes y no permiten aplazamiento, la amplitud autonómica de sus organismos locales h a venido á ser como la aspiración subsidiaria y como el único. procedimiento supletorio, capaz de substituir aquel empuje y dar provechosa aplicación á una fuente de energía inexplotada. Mas en este punto agrávase la cuestión por