Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
MADRID, VI ERNESi 8 DEOCTUBRE DE 1907 NÚMERO SUELTO, 5 CÉNTIMOS- y MADRID AL DÍA CRÓNICA U. N 1 VERSAL ILUSTRADA. ANO 111. NUM. 866 2 ÉPOCA S igue en su apogeo el irascible invierno. El día fue ayer de lo más erudito que pueda apetecerse, si hay quien quiere más crudezas que las de las alegres trompeterías que por ahí cunden. Los secretarios de los Ayuntamientos, para no ser menos que otros muchos funcionarios que se constituyen en Asambleas- -este año es año de Asambleas y de desastres, -constituyeron la suya en la Academia de Jurisprudencia. Ahora, que se salgan con la suya. La Junta municipal de Reformas Sociales se reunió para volver á tratar eso de las multas á las tabernas. Y fue lo más notable de la reunión que un vocal salió por peteneras: defendió las tabernas como centros de cultura, de recreo, de instrucción y hasta de contratación. No es broma, aunque lo parece. De modo que ya sabemos que hay en esas Juntas individuos capaces de sacar de su cabeza el procedimiento de regenerar á España: con multiplicar el número de tabernas, asunto concluido, ¡esto es Jauja! ¡Ah! la multa propuesta por el alcalde para los taberneros es de 1,25 pesetas. Vamos, que sigue el pitorreo. En la Audiencia terminó el juicio sobre la causa seguida al matador de su amante. El Jurado no se conmovió. Fue inflexible dictando veredicto de culpabilidad. Coincidió con ia vista la captura de un prójimo que había herido con una navaja á una infeliz mujer en la carretera de Andalucía. ¡Oh, la ejemplaridad del castigo! La política no ofreció grandes novedades. En el Senado hubo bronca Sobre si un ministro, el de la Gobernación, dejó ó no dejó de contestar y se marchó de la sala, se armó una marimorena de mil diablos. Los respetables ancianos de la Cámara gritaron de lo lindo. Nada tiene de particular estos alborotos. ¡El ardor de la sangre! ¡Están en la edad! Por la noche, inauguración de la temporada en Lara, con asistencia de su público y presentación de sus artistas, porque allí todo es vitalicio. Hasta D. Cándido, que lo es también (senador) desde el año pasado. VIAJE DEL REY A MALAGA DESPACHOS TELEGRÁFICOS DE NUESTRO REDACTOR SR. SANTAMARÍA JUEYES, 17, 1 T, Maura y también fueron aclamados el goberT e camino. nador y el jefe de la Policía. Llegamos á Córdoba á las seis de la ma- Al regresar del barrio de la Trinidad, el Rey ñana. Como el Rey dormía, las autoridades y entró en la iglesia de la Aurora, cuyas puertas comisiones que salieron á recibirle no pudie- destrozadas y altares rotos estuvo examinando ron saludarle. con detenimiento. En un break que se incorporó al tren espe- Al llegar al puente de hierro subió- en coche cial seguimos el viaje, uniéndose á nosotros los en dirección á la Aduana. Durante el trayecto diputados malagueños Sres. Bergamín, España leyó al Soberano el Sr. Maura varios despay Somera, y el secretario político del presiden- chos que acababa de recibir. te del Consejo, Sr. Rovira. Al paso por Puentegenil comenzó á llover, p n el Gobierno civil. notándose en todo el camino que recorrimos Cuando hubo terminado la manifestación por la provincia de Córdoba señales de lluvias de entusiasmo que le tributó el público frente insistentes; éstas aumentan, y son más impor- al balcón principal del Gobierno civil, y destantes al internarnos por tierra malagueña, pués de retirarse á las habitaciones, se sentó pues á los lados de la vía aparecen los campos D. Alfonso para almorzar, invitando, además arrasados y convertidos en lodazales. de la comitiva, al senador Sr. Rein y al dipuCientos de árboles, arrancados por la furia tado Sr. Alvarez Net. de la corriente de las aguas, se ven esparcidos Al ser cumplimentado por las autoridades, el por los charcales, dando al triste cuadro que Rey felicitó al comandante de Marina y al gose ofrece á nuestra vista caracteres de espan- bernador militar, por los esfuerzos que han reatosa desolación. lizado los marinos y los soldados en los trabaA las estaciones del camino acuden en tro- jos de salvamento y por los actos de heroísmo pel, solícitos, pobres labriegos, en cuyos rostros que muchos de ellos han llevado á cabo. se denota la miseria que actualmente sufren. Humildemente, sombrero en mano, piden JUEYES, 7, 5 T. protección, y en sus ojos se divisa una conforenerosos donativos. table esperanza al acercarse el tren que nos La colonia española de Punta Arenas conduce. (Chile) ha girado por cable la cantidad de En Montilla habló con Maura el alcalde. 6.500 pesetas para socorrer á los damnificados, En Bobadilla se había preparado un almuer- con orden de entregarlas al Rey. zo; pero con objeto de ganar horas se sirvió en El diputado Sr. Net las entregó al marqués el coche Real. de Viana para que las pusiera á disposición Los demás viajeros se aprovisionaron de vi- deS. M. tuallas y se comió en los coches. Al recibirlas el Monarca, dispuso que se enEl pueblo de Alora ovacionó al Rey; igual tregaran al gobernador y que se telegrafiara á ocurrió en la estación de Cártama. Punta Arenas, para dar las gracias á los doAl llegar á la de Campanillas, y como se ha- nantes. bía acordado, se hizo el transbordo, utilizando D. Alfonso ha entregado de su bolsillo parun puente provisional. ticular 8.000 pesetas. De ellas, 4.000 para MálaEl Monarca, que vestía uniforme de capitán ga; 1.000, para Colmenar; 1.000, para Ríogordo. general en campaña, con la insignia del Toi- y 2.000, para los demás pueblos. són de Oro y la venera de las Ordenes militaEl Sr. Maura ofreció otras cantidades en res, contempló tristemente el espectáculo de nombre del Gobierno. aquellas tierras yertas y fangosas. A Colmenar. -JUEYES, íj, 2 T Después del almuerzo, el Rey, acompañaI a llegada á Málaga. do del St. Maura, del gobernador civil y de un jjesde míiehqapte lft: ra í j. iá; da M KK h li ito -jjesde míiehq ap para la llegada del tren regio, nabiá en los al- sitar ei pueblo de Colmenar, qiíe dista 38 kilórededores de la estación un gentío inmenso. metros de esta población, y que es el que maCubrían la carrera fuerzas de la benemérita yores daños ha sufrido por la inundación. y guardias municipales. Al regresar, se trasladará inmediatamente A los andenes acudieron los concejales, los bordo. diputados provinciales, comisiones numerosas de los Centros y Sociedades de esta capital, Warios detalles. los oficiales de la guarnición y numerosas per- La visita del Rey ha resultado un paseo sonalidades deseosas de hacer al Rey un es- triunfal por esta ciudad. El efecto producido ha sido excelente en el vecindario, cuya despléndido recibimiento. Una compañía del regimiento de Borbón, con gracia resulta inmensa, porque la catástrofe es de consecuencias abrumadoras. bandera y música, tributaba los honores. Urge que España entera acuda en auxilio de A las doce en punto llegó el tren regio, y la banda entonó la Marcha Real, prorrumpiendo esta hermosa y desgraciadísima ciudad. El viaje regio ha estado muy bien organilos presentes en aclamaciones al Monarca. El Rey, con uniforme de capitán general en zado. Las autoridades locales también merecen elogios, y especialmente el gobernador civil, campaña, desciende del tren. Salúdale el alcalde, Sr. Torres Roylon, en marqués de Unza del Valle. El cielo ha estado todo el día encapotado y nombre de Málaga, agradeciéndole la visita. Le sólo ha lucido el sol á intervalos. contesta afectuosamente D. Alfonso Detrás del Rey descendieron el jefe del Gobierno y los demás personajes del séquito. Don p l Cataluña. Alfonso pasa revista á la fuerza militar que A la una de esta tarde ha llegado el transhace los honores. Entretanto el Sr. Maura con- atlántico Cataluña, á bordo del cual hará el Rey el viaje á Barcelona. versa con el alcalde. También ha fondeado el Ciudad de Cádiz. Desde la estación se dirigió la regia cotrátiva Goñi y yo hemos tenido el honor de ser iná la catedral. vitados por el Rey para ir en el vapor que le conduzca á la, capital de Cataluña. JUEVES. 17, 3 T. p n los sitios inundados. Desde la catedral se dirigió el- Rey á los Escena conmovedora. Pasillos de Atocha y de Santa Isabel. El coche Al salir del Hospital la esposa. de un homiba al paso de los caballos, porque la muche- bre que acababa de expirar á consecuencia de dumbre impedía mayor velocidad. una herida que le infirió en riña otro hombre, Al llegar á la calle de la Compañía hubo de supo que llegaba el Rey y empezó á gritar. Alapearse el Soberano, porque los montones de guien la dijo que debía pedir un socorro al barro impedían avanzar al carruaje. Rey; pero ella contestaba que despreciaba el Ante la imposibilidad de entrar, retrocedió dinero, que lo que pedía era justicia. Y echó á la regia comitiva en dirección al río, atrave- eorrer alocada hacia la estación con el cabello sando éste por una improvisada pasarela. suelto y los vestidos ensangrentados. Un caEl pueblo, al observar que el Rey caminaba ballero que iba en coche la hizo subir á él y á pie, le rodeó, dirigiéndole frases cariñosas. logró calmarla, asegurándole que vería al Rey Ya. en la otra orilla, se encaminó el Rey al y que haría justicia por el asesinato de su mamarido, barrio de la Trinidad. Siempre á pie, precedido del ingeniero jefe y JUEVES, 1 7 9 N. 1 timas noticias. del gobernador, y llevando á la derecha al señor 1 Maura, entró D. Alfonso, y con él su séquito, en El Rey se dirigió á Colmenar en automólas calles de la Trinidad y de Mármoles, en vil, como he telegrafiado, pero á, causa de la donde su llegada interrumpió el trabajo de los niebla y de la lluvia no pudo llegar á dicho peones empleados en la limpieza. pueblo. En el rostro del Rey se notaba la penosa imAl regresar, el Rey se detuvo en el convento presión que le causaba la vista de tantos desas- de Barcenillas, en donde fue obsequiado con tres, luciéronle notar el rastro que dejaron las un té. Las educandas cantaron un coro. aguas en algunas casas hasta cuyos balcones alcanzaron. A Barcelona. Penetró el Monarca en la casa núm. 13 y Al anochecer embarcó D. Alfonso en un pudo apreciar los efectos de la riada. remolcador de la Tabacalera, llegando al CaEl Rey penetró también en la casa núm; 22 taluña, que zarpará esta noche para Barcelona. de la calle de Mármoles, donde ha habido granAl salir los equipajes del Rey y su séquito, des estragos, convenciéndose de la magnitud se promovió un ligero incidente, por haber de la catástrofe. Regresó después por el mismo pretendido un empleado de Consumos detecamino, en medio de aclamaciones de la mul- nerlos para examinar si en ellos se conducía titud. Visitó la calle de Torrijos, donde existen algo de pago. huellas de la inundación, y dirigióse luego en Al llegar al puerto, la comitiva regia se encoche al Gobierno civil. La multitud se esta- contró con la falta de botes suficientes para cionó en los alrededores del edificio aclamán- conducirlos al Cataluña. dole hasta que saliera- al balcón, siendo entonUn particular puso á disposición de los viaces ovacionadísimo. jeros dos botes de su propiedad. Dm ante el trayecto diéronse varios ¡vivas! á Ha comenzado á lloviznar. DE NUESTROS CORRESPONSALES p espués de embarcar. Apenas llegó D. Alfonso á bordo, se le sirvió la cena, levando anclas el Cataluña para Barcelona acto seguido. El tiempo abonanzó algo. El muelle ofrecía gran animación. El gobernador permaneció en el muelle has- 1 ta que zarpó el buque. Las falúas de la Comandancia de Marina vi- 1 gilaron la bahía hasta que el buque estuvo en, alta mar. -Se ha forzado la marcha del Cataluña con objeto de llegar á Barcelona el sábado, pues dado el escaso andar del bugue y la premura de tiempo, hay que ganar minutos. Al despedirse el Rey de las autoridades á bordo del Cataluña, entregó al gobernador civil 24.000 pesetas para que las reparta entre las familias pobres que han quedado en la miseria por la inundación. También entregó el Monarca al gobernador las insignias de gentilhombre. Al zarpar el buque llevaron á bordo una canasta con 50 palomas mensajeras, que el Rey irá soltando durante el viaje á Barcelona. 1 UEVES, IJ, I I K. A BARCELONA MANRESA, 1 7 6 T, G preparativos. El gobernador, acompañado de los capitanes de la Guardia civil Sres. Ponte y Abril, ha llegado en tren especial hasta San Vicente, recorriendo después á pie el kilómetro que hay desde esta estación á la de Manresa. Aquí conferenció con el director de Obras públicas y el diputado Sr. Soler y March, para tratar del viaje del Rey y de las condiciones en que podrá visitar los pueblos damnificados. Acordaron regresar juntos á Barcelona. La noticia del viaje regio ha causado grandísimo entusiasmo. Los concejales republicanos han acordado ir á esperarle y acompañar le en su excursión. 1 J n artículo. La Veu de Catalunya publica un artículo acerca de la venida del Rey, y opina que tanto, si el Gobierno intenta realizar un acto políticos corno si no lo intenta, ha hecho bien en aconsejar el viaje para que el Rey pueda conocer u s regiones españolas en días de tribulación y congojas, sin pompas artificiosas de entra úunfales preparadas BARCELONA, l 8 I M. NOTAS DE LA TARDE alcula el Sr. La Cierva que el Rey llegará á Barcelona mañana, de seis á ocho de la mañana. ablando esta mañana con los periodistas y SÍ refiriéndose al incidente que anoche surgió- entre él y dos. redactores de El Imparcialy que éste refiere en su número de hoy, ha manifestado el ministro de la Gobernación que no se ha quejado, ni se quejará nunca, de los juicios emitidos por la Prensa, pues ésta es libre de juzgar á los hombres y los hechos como le parezca conveniente; lo que hará y seguirá haciendo es rectificar los informes equivocados, sin quejarse tampoco de las equivocaciones, que son á veces inevitables. j p l Sr. Beltrán y Musita, que saldrá esta tar de para Barcelona, se ha despedido esta mañana del Sr. La Cierva. No es cierto que los diputados solidarios nayan pedido que se suspenda la discusión del proyecto de Administración local. presentada al Sr. Ferrándiz por el Sr. Canalejas. Como se sabe, dicha comisión venía á solicitar del ministro que no se lleve á efecto el traslado de la Escuela Naval. El general Ferrándiz ha dicho á la comisión que aun cuando juzga conveniente el traslado de la Escuela, no tenía criterio cerrado, como lo demuestra el hecho de que en lugar de efectuarlo por decreto, lo llevaba á las Cortes para que éstas lo discutieran con toda ajErMitud y así tenga carácter de permanencia la resolución. Acerca de la reorganización de la Maestranza del arsenal de El Ferrol, ha añadido el ministro de Marina que apoyará el proyecto particular de aquélla en cuanto se halla en sus atribuciones. La comisión se retiró complacida de los buenos deseos del general Ferrándiz. El Sr. Canalejas manifestó álos periodistas, que iban á visitar á la Comisión parlamentaria para exponerla sus deseos. l ministro de Fomento ha dispuesto que una Comisión de ingenieros de Montes, formada por los Sres. Madariaga, Pujadas y Herreros, proceda inmediatamente á estudiar sobre el terreno las cuencas de recepción de las aguas que alimentan á los ríos Guadalmedina y Guadalarce para determinar la forma de evitar ó de aminorar los efectos de las inundaciones por medio de trabajos de repoblación forestal y de restauración de terrenos denudados y con cuantos, en general, se puedan realizar para la fijación de los indicados terrenos, sin perjuicio de las obras que proceda llevar á cabo para el encauzamiento ó desviación de dichos ríos. ministro de Marina ha esta mañaEl na á la comisión de El recibidoque ha sido Ferrol, EN BARCELONA Da ajó ei tnanuo de oficiales de sí está organizando en Barceloneta una bri gada de marineros que, con barcas portátiles acudirán á los sitios donde mayores peligro, ofrezca la inundación. Cuando fue conocida la nueva avenida de río Llobregat, muchas personas asaltaron lo ¡trenes que se dirigían hacia los lugares máí amenazados, con el objeto de pectáculo. El Llobregat no ha Molins de Rey tenía un mefWÍSiffiS de altura y que el día 13; en cambio, en Riera San Barto. meu está invadeable. Los vecinos de San Vicente de Os dicen quela inundación del domingo ha superado á lsl que ocurrió en 1872. Entonces el agua no reba. só los arcos de la plaza Mayor, mientras ahor ha llegado á cubrir los altares de las iglesias? El vecindario de. Prat, avisado de la crecida del río, acumuló toda cíase de muebles en laj parte alta del pueblo, y después, con ladrillos y tablas, tapó las ventanas y las puertas de las, casas. En el puente del ferrocarril se coloca- ron centinelas encargados de avisar la llegada; de las avenidas. Las aguas subieron 1,90 metros, arrastrando gran cantidad d. e despojos. MANBESA, 1 7 9 Mi E u como tantas veces lo tiene demostrado, ha adquirido y remitido á la dirección general de Agricultura, para que se ensaye en las Granjas agrícolas del Estado, cuatro variedades de trigo ruso, de las clases siguientes: Cuica Berdisusk, Asina Nicolaieff, Cuica Nicolaieff y del Danubio, las cuales inmediatamente se distribuirán para que se hagan experiencias relativas á su cultivo en España S. euanto Preocupándose delM. el Rey por todo refiere, en beneficio país agricultor se f uadro desolador. El Sr. Andrade, acompañado del alcalde; ha recorrido las fábricas y los edificios de Maní resa destruidos por la inundación y ha visitas do las fábricas de Portadela, cuyas cuadras esji tan inundadas y cuya maquinaria ó ha desapjg recido ó ha quedado destruida. Ha ido también á la fábrica, del gas, examíl nando el lugar que ocupó dicha fábrica, pues nada queda de ella, habiendo Sido arrasada por; la corriente. J Ha recorrido luego la estación del tranvía; belga, donde la avenida lo ha destruido todos arrancando hasta los rieles, las placas giratoS rias, 10 vagones de un tren que estaba formado para salir en el momento precisó en que se proJ dujo la inundación. Sólo quedan unas máquinas tumbadas junto al estribo del puente que destruyó la corriente. También ha recorrido las fábricas Singer, donde la avenida ha destruido los edificios. El director de Obras públicas ha suspendido sú. inspección hasta que llegue el gobernador, Los fabricantes se disponen á limpiar los locales para evitar iufecciones y salvar lo que queda de maquinaria. Algunos trabajadores se dedican á extraer el barro, y algunas mujeres á limpiar piezas de las maquinarias. La mayoría de las fábricas tendrán que adquirir nueva maquinaria motriz, telares nuevos, cargas, etc. íyiuerte horrible. Ramón Montradeta, vecino de Berga, preparaba unos barrenos de dinamita pata volar los escombros acumulados en las orillas del