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NUMERO 861, DE ESGRIMA A- -B, C. DOMINGO ¡3 OT: i: 7 OCHO S; EDICION: PAGINA 8 ASALTOS Y- TORNEOS. Yo ruego al director de la Escuela Española. lar bien el vals precisa ejercitarse lo üienos cuela kan salido muchos esgrimidores vulgaque, además de los premios anunciados, otor- durante cuatro horas y diez minutos diariares, geró ningún tirador extraordinario. Confieso que prefiero, el rórtiaüticismo de ios gue 7o tro pava el tirador que haya luchado con mente. El que eso haga ha de bailar 50 valses, Ezpeletay. de los Aláain. a: al sentido práctico ma 5 or corrección, para aquel que, en el ardor ó sea dar 7.000- pasos, 7.000 vueltas (á vuelta -1 ace veinte años, sólo había, asaltos; koy se de los que h y luchan en los torneos y en los del combate, haya pensado, algo en la estética, por paso, ó á paso por vuelta) 14.000 compaa sacrificando á veces el resultado en obsequio á ses, 42: 000 movimientos del pie y recorrer nad; i organizar, pocos, asaltos y, en cambio, abundan los torneos y los matchs. Yes que es- Además, ésos. tiradores romá t cos eran más la corrección, á la elegancia de los ademanes. menos que 8.750 metros en cifras redondas. 1 tamos en una época práctica. Al presenciar una temibles en el terreno, qüe, los, actuales esgri ¿No es posible, tratándose de esgrima, lier- Para la polca, el esfuerzo es menoir. Bastan lucha entre esgrimidores queremos saber quién midores, porqué éstos han despreciado, en ge- manar el sentido práctico con la estética? 23 polcas que duren cuatro minutes, 4.600 pade ellos ha vencido y por cuántos botonazos ó neral, el: manejo de un arma que, á mi juicio, Los que nos han precedido han demostrado sos, 9.200 compases, 2.300 vueltas en redondo, por cuántas estocadas ha sido alcanzada la es ía base de la esgrima. Me refiero al florete, que sí. 18.400 movimientos del pie y, 4.110 metros dé víctima. r cuj o estudio es indispensable. ALVARO C A L Z A D O recorrido. Sólo faltaba que Mr. Giraudet dijera Pero ¿ha progresacuántas gatas de sudo el arfe de la esgriJ, dor exige tamáñ esroa? ¿Son más fuertes! fuerzo. los tiradores actuales! que los de hace veinte E 1 1 n cometa a la vista. ¿ños? El profesorBenning anuncia, en una No vacilo en contes revista inglesa, que la tar ue no. La esgrisema áa p r ó x i m a a ma era antaño tin arte; más tardar, podremos sus devotos, además i admirar en la inmende fij arse aate todo en sidad del cielo un cola estética de ejecutar meta que no se ha digcon elegancia y sin nado visitarnos desapartarse de las rede 1881. glas establecidas, las combinaciones que el Ese año los astro cerebro concebía, no nomos no pudieron se fijaban tanto como realizar sus observa ahora en el botonazo. ciones en buenas conuna dificultad vencidiciones. Lo mismo da, aunque sea creánsucedió en 1890 y en dose el tirador á sí 1899. Pero ahora han mismo esa dificultad, variado las circunstenía para ellos más tancias y el astrónomo valor qué una victoria Denning acude á sus traducida éñ cifras. colegas r o g á n d o l e s que se pongan los lenAsí pensaban Anío: tes ó, mejor dicho, que iiio Ezpeleta, que fue, limpien sus telesco al final del segundo pios de mayor poten Imperio y al comiencía. zo de ia tercera Repú ¿Por qué ese empeblica el mejor- esgrii ño? La razón es sen midordeParís. ynues- cilla: es el cometa qtr tro compatriota Alfonnos amenaza, si iu so de Aldama, que lia mienten los astróno muerto, si no recuerdo mos, el cuerpo celes 3i, al, en 1898, y que era que rnás ha de acerca considerado como él, se á nuestro plañe tirador más fuerte de de cuantos transite! su época. y han transitado pe Con ambos he tenila bóveda celeste. do la honra de cruzar repetidas veces el aceDistancia de no 1 ro, en lucha cortea, otros (también la caí puedo afirmar, que jaculan los señores as iuás. he tropezado luetrónomos) cinco migo con maestros que llones y medio de ki los igualaran. lómeteos. ¡Allí, en el espacie Y es que entones s inconmensurable, noí para llegar un alumno las den todas! á manejar- bien el florete necesitaba trabajar con asiduidad ocb o ndumentaria. ó diez años, mientras Las novelas de la vida. La condesita de Pongracz (x) con sü salvador el cochero Andraslk y la familia de éste. ¡Gran noticia! ahora, conr los nuevos FOT. PHOTO N 0 UYE 1. LES. Los periódicos ingle nlétódosy un- hombre- -v ses anuncian que cuan con; regulares condiciones físicas cree haber Otro hecho ha influido la evolución á que tos tienen empeño en seguir la moda, deben llegado á la meta al cabo de seis meses. aludo y es la llegada de Pini á París. Luego agenciarse un frac azul. Ese frac azul llevará un cuello de terciopelo Iva. esgriinaía. sufridó una evolución, y hoy vinieron Grecco y Conté. Se encontraban en estadística coreográfica. día hay, más esgrimidores; pero esgrimidores presencia dos métodos y poco á poco el amor ¿Es útil la estadística? No cabe duda. Di y botones de raso negro. No habrá vueltas de menos, fuertes que ios- de la generación que propio nacional, las pasiones de escuela, con- ganlo si no los sociólogos de menor ó mayor seda; éstas serán de paño y de la misma tela que el frac. nos ha precedido, porque la preparación es de- virtieron el asalto cortés en una lucha empe- cuantía que con ella se vuelven locos. nada. Tocar mucho sin fijarse en si el cuerpo Pero ya que la estadística es austera, grave, ficiente y más rápida en nuestros días. El chaleco no se hará en forma de U, como El maestro Jacol, que fue el primero que ideó hace contorsiones ó en si el tirador ejecuta mo- por no decir aburrida, si tropezamos con una ahora se estila, sino en forma de V; sólo tenunmétodo. de espada, influyó mucho en esa vimientos poco armónicos, eso es lo que hoy que no tenga esos caracteres poco regocijan- drá una fila de botones. tes, debemos alegrarnos y comentarla con evolución. Con el sistema que adoptó, la es- sucede en gen eral. La corbata será de batista y muy ancha cu giiina se puso al alcance de todo el mundo; el Contra esa tendencia es preciso luchar, y por gusto. sus extremidades. Nada de lazos hechos. E- resultado se conseguía pronto, sin gran traba- eso me atrevo á dirigir un ruego á mi amigo el Eso es lo que sucederá con la que ha forma- ha sido siempre, y en el porvenir será más q- a. jo, en perjuicio de la estética y en beneficio de maestro Sanz, que en su noble deseo de fomen- do un maestro bailarín, Mr. Piraudet, muy ver- nunca una herejía. los que, sin trabajar mucho, deseaban poderse tar la esgrima organiza un torneo de espada y sado en el arte de Terpsícqre. ¡Ya están avisados nuestros elegantes! defender coa el acero en la; mano. De esa es- sable, ofreciendo valiosos premios. Resulta de sus observaciones que para baiA BIBLIOTECA DE A B C 134 LA CASA DEL CRIMEN 135 ¡Oh, amigo mío! -dijo á su marido con acento de súplica. Flores de Grecia y de Turquía... ¡Figúrate... -Pero, hija mía, ¿no ves que si aceptamos, vamos á dejar sin ellas al señor Verner... -Es verdad- -dijo con tristeza la joven. -Este caballero es muy bueno... No podemos. -Comandante- -dije ámi vez; ¡por Juan Nicolás Roberto, por los anzuelos de cinco puntos y por las casillas del ajedrez, os conjuro á que toméis en consideración mi oferta... ¿Os empeñáis en ello? -Me empeñó. -Ayer vuestros cigarros, hoy vuestras semillas... Os estamos saqueando. migo mío. ¡Oh, caballero! -balbució la encantadora joven. ¡No sé cómo daros la? gracias! -No dándomelas. Margarita cogió á Gibby en brazos, ¡dichosa Gibby! y la abrazó con efusión, ¡dichosísima Gibby! diciéndole: ¿Lo oyes? Vamos á tener flores nuevas, flores como nunca ñas visto. flores de Atenas, de Constantinopla y de Argel... ¿Lo oyes, Gibby? ¡Qué dicha! Es probable que Gibby no lo oyera; pero devolvía á su dueña las caricias que de ella recibía, y su hociquito se paseaba á placel por las rosadas mejillas y los sonrosados labios de Margarita. IX la Metempsícosis Si vivo cuya alma haes una verdaa, el ex venido á habitar e cuerpo de la galguita blanca no necesite buscar su parecido fuera de este mundo. Decididamente, estoy celoso de Gibby. Momentos después repuse: Mañana traeré las semillas... Y seréis bien recibido- -dijo el coman- -dante. ¿Creéis, caballero- -me preguntó Mar- -garita, -que llegaré á cultivarlas sin gran de dificultad? -Sin duda, señora. Además, tendré el gusto de daros algunas explicaciones por escrito que tengo entre mis notas y ¡ue facilitarán mucho vuestra tarea... Ya comprenderás que copiaré sencillamente las indicacimnes del bienaventurado folleto... ¡Yo te bendigo, amigo verdadero é inteligente! Prosigo. -Ahora, comandante, voy a tener el honor de despedirme... ¿Tan pronto? -Temía... ¿Ser importuno, no es eso? ¡Vaya! Bien sabéis que es todo 1 contrario... Vamos, ¿es que el corazón no os dice nada? ¿Nos separaremos para sieneprc sin combatir? Os debo la revancha por la última partida de ayer... ¿No me la pedís? ¡Oh, comandante! En eso estaba pensando, y con insistencia... pero no me atrevía... ¿De veras... Pues bien; sabed que en todas las ocasiones estoy dispuesto á ser vuestro contrincante. -Nunca lo olvidaré... -Margarita... ¿Amigo mío? -Pon el tablero en la mesa del salón y prepáranos el grog. Margarita corrió hacia la casa con la gracia y ligereza de una niña de dieciséis años. Pasamos á un salón lleno de retratos de antecesores del comandante y de grabados de batallas, cuya sola vista era bastante para dar un ataque de nervios á todo hombre dotado de sentimiento artístico. Saboreé, mientras jugaba, un grog al kirsch, preparado por las blancas manos de mi bello amor, y perdí, eon infinita dicha é inefables goces, tres partidas seguidas. -Hoy estáis empecatado, amigo- -decíame de cuando en cuando el comandante. Concluida que fue la tercera partida, que yo perdí, el Sr. de Ferny mtdejó solo en el salón. Pasó á un aposento próximo, llamó á Margarita y sostuvo con ella un coloquio bastante largo. -Escuchad- -me dijo cuando volvió; -hasta este momento he hecho cuan to se, os ha antojado; ahora os toca concederme lo que voy á pediros. -Sea lo que sea, de antemano me comprometo á otorgarlo. -Pues bien; si no sois hombre á quien una mala comida asuste, venid mañana á participar de la nuestra... ¿Aceptáis? ¿Cómo no? Agradezco en cuanto vale vuestra invitación. ¡Y uada de etiqueta, por supuesto... Después de comer fumaremos un jigarro en el jardín, y luego... ¡al ajedrez en cuerpo y alma! ¡Encantadora perspectiva! -Ya se ve que sí... A propósito, ¿pescaréis mañana? -Me es imposible, contra mi deseo; tengo necesidad de escribir cartaf muy urgentes. -En ese caso, no nos veremos hasta la hora de comer... Hasta mañana, joven. -Hasta mañana, mi coiyandante. Y rnc marché sin ver á Margarita