Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
NUMERO 859 A B C VIERNES ii DE OCTUBRE DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN 1. PAGINA 3 iH k -ii4 6 í- r Vi? -íM Inauguración del monumento conmemorativo de los carabineros defensores del puente de Endarlaza. En el ángulo superior derecho, el retrato de Santiago Benavides, único superviviente del fusilamiento. F O T S F ECHENIQUE. Pero ni por esas. El recurso no dio resultiplicaron, vendiéndose maravillosamente, y Por otra parte, la partitura de Los inocentes, tado, el pleito continúa, la Sociedad de Ausin importancia ni saliente, murió también los editores hacían un negocio loco. El Sr. Dotesio, editor español, quiso rei- tores Franceses sigue cobrando los derechos con la obra y no hubo editor que la impride miera, convencido de que la venta no pro- vindicar, la propiedad de la machkha. para el, la machkha, que á estas horas, suman ya por el duciría ni siquiera para y presentó la oportuna re- cincuenta y tantos milfrancos... y la l NTÉRESÁÑTE HISTORIA Allá 1895 es- la impresión. Tan poca pagar los gastos de- maestro Estellés Sociedad de Autores Fran- pobre Estellés se muere de hambre. familia dé DE LA MACHUCHA año suerte tuvo la des clamación á la trenóse en dichada zarzuela, que ni se preocuparon sus ceses, en nombre de la familia del músico Y yo creo que todo podría tener arreglo, el teatro Apolo, de Madrid, una zarzuela autores de registrarla en el negociado co- fallecido; pero al propio tiempo la viuda de pues bastaría que Frégoli hiciese la oportü de circunstancias, original de Sinesio Del- rrespondiente del ministerio de Fomento. Hugo Jacopetti- -porque también Jac opetti na declaración y convenciera á la viuda de gado y López Silva. La zarzuela titulábase Y en tanto, l a machkha corría de orquesta había muerto- -se presentaba en la caja de Jacopetti, su antiguo director de orquesta, Los inocentes; la partitura la firmaba el maes- en orquesta, alborotando á las gentes, sin la Sociedad reclamando los derechos de au- de qué es injusta su reclamación. Este rastro Estellés. tor que correspondían á su marido. go de sinceridad y justicia honraría al céleautor ni dueño, alegre y regocijada. ¿Os acordáis de Estellés? Largos. años fue bre mimo, que tantas simpatías cuenta éñ Y aquí comienza el lío. -Puesto que esto no lo reclama nadie, director de orquesta en el teatro- Apolo. me quedaré con ello- -debió pensar un señor Los. autores, es decir, los desahogados España, dónde ha hecho siempre soberbios Péqueñito, nervioso, con: los bigotes lacios Borel- Clerc, músico parisiense, hasta enton- músicos franceses, -reclamaban por su parte, negocios y ha escuchado entusiastas ovay un mechón de pelo caído sobre lá frente, la viuda de Jacopetti por otro lado y Dote- ciones. el maestro Estellés estaba siempre entrega- ces completamente desconocido. Y se apro- sio en nombre de la familia de Estellés, úniQuizá esto bastara para que la familia de pió la obra, encargó unos couplets perfectado á la tarea de ensayar y dirigir las obras co padre verdadero de la criatura. La Socieajenas, y sólo de vez en cuando hacía algu- mente imbéciles, como la mayor parte de dad cortó por lo sano y los envió á todos á Estellés entrara en posesión de lo que legína tentativa musical, generalmente con poca los couplets, hizo tina edición de prueba, selos Tribunales para que discutieran allí sus timamente le pertenece, aunque es de supofortuna. -agotó en dos horas; y... jvoila la. mátehicha! derechos, incautándose en tanto de las can- ner quela Sociedad de Autores Franceses encontraría algún pretextó para oponerse y En la. revista de Alcázar, Qa Mousse, se Pues en. Los inocentes- nació l machkha. bailó por vez primera, y en Ambassadeurs la tidades que en los teatros producía y guar- continuar guardándose el dinero. Porqué La obra se estrenópor la tarde el díade cantó- Mayol. Quince aquí las gastan así... después la machi- dándolas, cuidadosamente en sus cajas. Inocentes y pasó luego al cartel de la noche. cha triunfaba en todos días escenarios de Pa- -Los pleitos son en todas partes lo mismo. los La machkha no se llamaba así entonces, sino Hay que hablar con abogados y procurado- Y es triste tener que: confesar que hacen que era ún numerito sin importancia, un rís y. el público arrebatábalas ediciones que res, buscar documentos, proponer pruebas; y bien y que únicamente los autores espor mili ares se hacían constantemente. coro de pasada donde cantaban: Yo recuerdo. que la oí por primera vez estas cosas cuestan tiempo y dinero. Los pañoles son culpables de esto y de otras No me crió mí madre á estudiar una tarde al volver de. una excursión á Tribunales, comenzaron que la obrael asun- muchas cosas. Entretenida nuestra Sociedad para casada, to y se encontraron con Los inoPotsdam, por el Spree. Desligábase el va- centes no estaba impresa NI. SIQUIERA EEGIS- de Autores en administrar lo mejor posible porque de solterita el género, chico no se ha interesado; por no pierdo nada. porcito que nos conducía alo largo del río XKADA y, por consiguiente, su autor no podía el pequeño derecho considerando que era Y la obra, que pasó sin pena ni gloria, se qué bordean centenares de restawants y brasalegar derecho alguno á la propiedad. cosa despreciable. Además, la Sociedad dé hizo un centenar de noches. series. En uno de aquellos alegres merendeY es que las leyes vienen á ser tambíénlá Autores, agradecida á esa Sociedad del PeEn aquella época fue á Madrid á trabajar ros una banda militar ej ecutaba piezas es queño Derecho, por no sé qué razones, ha en el teatro Apolo el célebre Frégolí que, cogidas. De repente escuchamos las alegresj misma cosa en todos los- países. como se sabe, iba acompañado de servido- notas de un pasacalle que creímos esDotesio. quiso armar una zancadilla con hecho siempre la vista gorda y no se ha ocures, maquinistas, administradores yun maes- pañol. la mejor intención, y fundándose en que la pado de ella para nada, y el pequeño derecho en tanto ha ido creciendo de tal suertro- director: Hugo Jaoopetti. machiega tiene unos compases de La Giralda. ¡Yo conozco eso! -dijo uno. compases repetidos hasta la saciedad en to- te, que en la actualidad supone una cantidad A Frégoli le gustó el número de música; -Debe ser La Giralda- -exclamó otro. le encontró con mucho carácter español, Y á nuestro lado oímos decir á la gente: dos los pasacalles que en el mundo se han importantísima. escrito, dio la autorización para que á toda En la última Junta de la Sociedad de Aumuy valiente, muy brioso y se propuso uti- Es la machkha, la machkha... El baile de prisa sfe hiciera una edición nueva que pu- tores yo me permití preguntar en qué forma lizarle para cantarle en su famoso Eden- Con- moda en Paris... cert, al hacer la imitación de una chula ma- Por la noche, en los restaurante los sexte- diera servir de prueba. Estos compases son eran distribuidas las cantidades que Se redrileña. Hugo Jacopetti cazó el numerito tos tocaban la nueva composición y el pú- precisamente los que han hecho la popula- caudaban por pequeño derecho El maestro Serrano me contestó: al oído, le instrumentó y le puso su firma al blico bailaba furiosamente, locó de alegría. ridad de la música: pie. Cuando Frégoli se marchó de España El éxito era enorme, imponente, pues en comenzó á cantarle en los teatros del ex- toda Europa no se oía más que la machkha. tranjero que recorría. El- Sr. Borel- Clerc vendía entonces su Y fue uno de los números de música que CIENTO CINCUENTA MILLAR al premás gustaron, hasta tal extremo, que, en cio de dosfrancosejemplar... y el pobre maesAustria sobre todo, se popularizó, y las or- tro Estellés se moría dulcemente sin saber questas de tziganes se apoderaron de él in- que la machkha era aquel corito sin importerpretándole en hoteles, restaurante, playas y tancia que cantaban en Los inocentes: balnearios. No me crió mi madre para casada, Así comenzó el éxito déla machkha. Cuanporque de solterita do alguien preguntaba á una orquesta de no pierdo. nada DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL I A B C EÑ PARÍS íí- ¿De quién es esa: música? n fresco, hace ciento. Borel- Clerc tuvo Los tziganes respondían: imitadores, y detrás de la machkha. sur- -No. lo. sabemos. gieron el polo, de Bosa; La bella Freguero, de Y como La Giralda sí está registrada, Do- -El 50 por 100 se entrega a los autores Porque conviene advertir que los tziganesGallini, y otra porción de composiciones pensó valerse de este recurso para perel otro entre la 110 sabían quién era el autor; pues Hugo Ja- que no eran más que la machkha misma con tesio los derechos y, entregarlos después á la extranjeros, y Pequeño 50 se divide los autocibir Sociedad del Derecho y copetti no había hecho imprimir la música, pequeñas variaciones. Las ediciones se mul- familia del maestro Estellés. res csoañoles. y murió ítfites de que se popularizara. tziganes: O