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fUMERO 85 i A B C J U E V E S 3 DE O C T U E P E D E 1007. C C K O P A G I N A S ED 3 CÍON PAGINA 3 Málaga. Después de la inundación. La calle de Mármoles durante los trabajos de limpieza. DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL r O T R. TOKIIES Y C podría hacerse estos días escuchando las conversaciones de los asiduos concurrentes á la terra 7 a de Bruhe, en Dresde. ¿Qué dirán ihora de la princesa Luisa, de la pobre Princesa, por la que suspiraban, á la que no sabían cómo disculpar y con la que estaban ín constante comunicación? ¿Cómo ofrecerán aquellos comerciantes las tarjetas postales que clandestinamente despachaban en otro tiem, po, con el retrato de la Princesa y el expresivo epígrafe; Un fiel saludo de Sajonia -Ha sido muy desgraciada- -me decía un sajón hace dos años, mientras contemplábamos desde el Belvedere la espléndida vista del Elba azul. -Ha sido tina víctima de esta corte etiquetera y fanática. I a hacían la vida imposible, la impedían el trato con las personas que la eran simpáticas, la imponían tasta la duración de los paseos y luego la obligaban á estar siempre entregada á las prácticas religiosas. Hasta la conversación con sus hijos se la habían tasado... I Uego, su augusto esposo... Aquí el buen sajón que me hablaba vaciló, dirigió una mirada de desconfianza á la cúpula del Palacio Real que al otro lado del n o se elevaba entre un bosque de altos árboles, y bajando la voz, quedo, muy quedo, anadió: -Yo no sé si será verdad, porque nosotros estamos ocupados en nuestros quehaceres, y no sabemos, ni nos importa, lo 51 6 el Rey hace; pero, sin embargo, algo se o T cuenta que puede que seaciermii d a d es (jue el Rey se preocupa j i de tener bien surtidas siempre sus y á cada momento llegan partidas Pnl grandes cantidades, y como en n f suelen celebrarse fiestas ni banquetes, todo el mundo se pregunta quién es el que se bebe esas partidas. Yo recordé á mi intclocutor ei cantable lie la vieja zarzuela, aquello de que tel vino hará olvidar las penas del amor. A B C EN PARÍS LA PRINCESA LUISA Uinóan informac curiosa Además de que no está reñido lo uno con o otro, y el rey Federico puede ser un excelente Monarca y gustarle empinar el codo. Piene esto algo de particular? Del propio ivaiser se dice que muestra especial predi lección por cierto vinillo del Rhin, y en general, los alemanes todos tienen fama de ser aficionados al tñnken. Si os dais un paseíto í- las once de la noche por la Piriedrichstrassc en Berlín, observaréis que abundan los curdas; eso sí, muy dignos, porque no se te esta coneja, á la que los mayores disgusmeten con nadie, y en cuanto conocen que tos no logran quitar el buen humor. no pueden más, sólo dicen: ¡A casa! ¡A casa! Y se marchan á dormir la mona muy serios y apacibles. La princesa I uisa se cansó sin duda de convivir con aquella especie de guinda en aguardiente que le había deparado la razón de Estado por esposo. Su imaginación, más que novelesca, folletinesca, exaltábase contemplando los poéticos panoramas de la Sajonia ideal, y ansiosa de aventuras un día se escapó con el primer aventurero que se atrevió á proponerla la fuga. Pero no digáis esto á los tranquilos habitantes de Dresde, porque para ellos Girón no fué más que un servidor fidéhsimo de la Princesa, su acompañante asiduo, su amigo respetuoso. Todo lo que se ha contado respecto á historias amorosas no son más que infundios. ¿Cómo se explicarán ahora el nuevo escándalo? ¿Qué dirán de ese simpático pianista que se ha hecho en dos días mayor celebridad que Rubinstein? ¡Y en qué ocasión ha ido a cometer esta nueva torpezalaincorregible Princesa! ¡Cuando toda la corte de Dresde comenzaba á acariciar el proyecto de reconciliar al Rey con su augusta esposa! Ya el Rey estaba casi convencido, y con un poquitín de buena voluntad por parte de U Princesa, las mayores dificultades habríanse allanado y el perdón La ex princesa Luisa de Sajonia, otorgado generosamente, habría devuelto á la corte de Sajonia á la Princesa alocada y con su hija la princesita Mónica. turbulenta... Cuando todo parecía arreglarse, FOT. CBOCE. surje ese joven profesor de piano, y el edifiEl rey Federico recibió la noticia del cacio tan trabajosamente levantado se hunde samiento con sorpresa y dolor, y el Gobierpara siempre. Sin embargo, la Princesa está condenada no de Sajonia reunióse inmediatamente en á no ver completamente realizados sus amo- Consejo solemne, porque desde hace algurosos ensueños. Primero Girón, que la aban- nos años los ministros sajones no tienen dona el día en que le ofrecen una cantidad tiempo para ocuparse de otros asuntos que por ausentarse y cambiar de nombre, y aho- de les incidentes que la princesa Luisa susra el joven pianista Tosselli, que se casa por cita á cada instante. El Rey dio orden para la cuenta que le tiene, son dos ideales que que, á pesar de todo, la intendencia de Patendrán el mismo fin. Gracias á que el co- lacio contimie abonando á su exesposa la razón de la princesa Luisa es fácilmente in- pensión de 50.000 francos que la pasa anualflaruable, y el día que el pianista se divorcie mente, y en seguida, muy impresionado, se no faltará quien se encargue de encender encerró coii sus hijos, no queriendo ver á una nueva pasión en el pecho de la amado- nadie. ¡Los hijos! Ellos son las únicas víctimas ra sempiterna. Sería divertidísima esta Princesa si no inocentes de toda la principesca aventura, y nos acordáramos de la facilidad con que va en el ejemplo que ofrecen hoy esas desvenabandonando por el mundo los frutos de turadas criaturas, el buen pueblo sajón posus amores. Allá en Dresde dejó, al huir con dría adquirir prácticas enseñanzas, pensanGirón, cinco hijos nada menos, cinco po- do que los reyes que no son capaces de sabres principitos sin madre para siempre, y crificarse por sus hijos, menos se sacrificaahora sacrifica á la. pequeña Mónica para rían un día por el pueblo que rigen. Esos pobres Príncipes son los que sufren legalizar fruto de sus nuevos amor con el pianista Tosselli. Asombraverdaderamen- las consecuencias todas; que viven sin afec- to, ni cariño de nadie, en manos de damas etiqueteras y de preceptores alabanciosos La princesa Luisa, en tanto, no se acuerde de nada y sólo piensa en disfrutar la tercera luna de miel, mientras el rey Federico, más taciturno, más silencioso, más grave, pasea sus tristezas por las 52 bodegas quf posee en sus 52 castillos... ¡Y quién sabe! Todavía es posible que la enamoradiza jamona vaya á alegrar los últimos días del Rey su esposo, cuando ya no encuentre por el mundo preceptores ni músicos á los cuales enamorar. Y verán ustedes cómo el Rey la recibe con los brazos abiertos, y hasta es capaz de solemnizar el acontecimiento destapando media docena de botellas del mejor vino de sus bodegas para festejar la vuelta déla Princesa pródiga. JOSÉ JUAN C A D E N A S Haris, Septiembre. III I I 1 a inundación de Málaga. I,o s telegramas de nuestro correspoasa! en Málaga han dado minuciosos detalles de cuadro de horror que presentan no pocas calles de aquella capital, á consecuencia de la reciente inundación. Las fotografías que hemos publicado en estos últimos días daban idea de la magnitud de la riada; la que reproducimos hoy presenta el aspecto que ofrece la calle de Mármoles- -como ella hay muchas- -interceptada por el lodo, y los cadáveres de ani- males que perecieron arrastrados por la inundación, lyi aura en Fortuna. Como nuestros lectores saben, el presidente del Consejo de ministros se encuentra actualmente en el balneario de Fortuna. Hasta allí le ha perseguido el objetivo fotográfico, como lo demuestra la instantánea que en este número aparece. NUESTROS GRABADOS LOS COROS E U T E R P E pvurante la segunda quincena del mes corrien te vendrá á Madrid, en excursión artística, la notable Sociedad coral Euterpe, primera que creó el inmortal músico poeta D. José Anselmo Clavé, bajo el título de La Fraternidad en 1850. Organizará conciertos en uno de los principales teatros de esta corte, ejecutando los más notables números de su excelente repertorio. En los conciertos tomarán parte 150 orfeo Distas. COGNAC REINA VICTORIA