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M A D R I D JUEVES 1 DE OCTUBRE DE 1907 NÚ METO S U E L T O 5 CÉNTIMOS) g) f MADRID AL DÍA r o s lueron ios asuntos que ayer emoargaron la atención pública de Madrid: uno el del cierre de cafés y tabernas; otro el de la Memoria del Sr. Sánchez de Toca sobre la Hacienda y el Municipio. Sobre el cierre de las tabernas ha dicho el Centro Obrero, que representa, naturalmente, la opinión de la gente obrera, y es la que frecuenta más aquellos establecimientos, que está bien ordenado el cierre, porque la taberna es la ruina física, económica y moral del trabaíador. Debe bastar esa opinión, porque la de los taberneros, contraria al cierre, estafea descontada. I a de los que sin i ser trabajadores frecuentan las tabernas, taíabién contraria, bastaría y sobraría para mayor rigor. En cuanto á los que se oponen al cierre de los cafés á la una y medía, son los menos; pero aunque fuesen los más tampoco la razón estaría de su parte. Lo que tiene es que viste mucho el mostrarse rebelde en estos tiempos. La Memoria del alcalde dará mucho que hablar. Sánchez de Toca es el hombre más cumplido de la tierra: á todo el mundo le da Memorias. No ha sido una vez ministro ó alcaldeque no haya salido por peteneras, ó por folletos, que para el caso es igual. El de ahora es canela fina, y el que quiera probar cosa buena como cantan en una zarzuela popular, que se remita á él. Bueno es que haya un poco de revuelo, porque la existencia se iba haciendo aburrida. Los andaluces postularon: por las caliesen favor de los perjudicados en las inundaciones de Málaga. Bl Jurado confirmó la inculpabilidad de un procesado que mató á otro en legítima defensa después de una brisca y de un copeo en una taberna del Puente de Vallecas. ü n argumento más éste para los defensores de estos admirables centros de cultura. De política no hubo nada nuevo. Lo de Sánchez Toca nada más. Y es bastante, Bl tiempo, mejor; pero con deliberado propósito de molestar. Por la noche, animación en algunos cafés, donde c o n motivo d e l cierre obligatorio se anunciaba espectáculos. Pero no hubo de qué, porque ni siquiera empezó á hacerse cumplir la consabida orden. I iininillWlillBnll JWM -MU CRÓNICA UNIVERS A L I L U S T R A D A, AÑO 11 L NÚM. 85i, 0i m m m 1 É P O C A -Wr fm J f LA SITUACIÓN DE O o n toda ¡a brevedad posible procuro enca jar en estas cuartillas una síntesis de hechos, observaciones y juicios que completen la información desde Rabat y dejen al lector definitivamente orientado para juzgar y comprender los sucesos que, más tardos ó más prontos, se habrán de desarrollar en lo futuro. Ante todo, para poder hablar de las cosas del Sultán, conveniente es primero conocer su situación. Muley Abd- el- Aziz es todavía muy joven; hállase en plena mocedad, pues aunque es cierto que aquí asoma la vejez en varones y mujeres con signos prematuros, y la juventud, precoz y breve, se marchita prestamente como una flor temprana, veinticuatro anos constituyen siempre una edad de plena lozanía para el hombre. Y, sin embargo, cuando ayer pasó lento sobre su hermoso caballo blanco, ¿quién hubiera dicho que el Emperador actual de Marruecos frisa en los cinco lustros? Su cuerpo es ancho, abotagado; su rostro, macilento; sus ojos, tan melancólicos é inexpresivos, que retratan á uno de esos hombres de quienes se dice que tienen la mirada perdida de todo él emana un desaliento, un gesto de espíritu abatido que impresiona. Es una triste penosa majestad la- que nimba esta figura. A la vista de sus antecedentes fisiológicos, de su historia íntima, no se hace menester aguda psicología para definir á este hombre, una vez contemplado, como un ser sin ánima ni mentalidad, abúlico, indiferente, sin voliciones ni pensamientos propios. Iba ayer entre su plana mayor de personajes civiles y de generales, cohibido, casi temeroso, con encogimiento infantil. Parecía que era llevado, que se dejaba llevar. Muy lejos de él aquella gallardía y solemnidad de los magnates, de los príncipes, de los monarcas moros, y más lejano aún el continente fiero, arrogante, hermosamente viril de los guerreros africanos. Quien dijo de este monarca, en cierto libro muy leído, que sólo resulta un señorito de harén halló la frase más expresiva y más adecuada. Esto es, realmente, el Sultán. Con mando imperial absoluto, su reinado es de lo más ficticio que registra la Historia; primero, por lo inefectivo j limitado; después, por esa abulia, que constituye su pecado y su desgracia y mediante la cual las sucesiones de los favoritos impiden una seria acción de Gobierno. E n efecto, todas las referencias que recojo y todos los juicios que escucho convienen en la existencia de esa paradoja gubernamental: el Gobierno resulta el primer elemento anárquico del Imperio. Y resulta así porque la poquedad del Sultán, sus veleidades, c ue constituyen el fenómeno invariable de su débil ánimo, y su pobreza cerebral, le hacen asequible á los más opuestos cambios que el favoritismo dicta. El alza y baja del valimiento privado se acusa por el éxito de las más infames intrigas. Todos son á aprovecharse de la flaqueza, bien conocdda, de Abd- el- Aziz. Hoy manda éste, y al sig- uiente día gime en la mazmorra cargado de hierro, i) orque sus enemigos le hicieron vícti j ¡a lc una falsa delación. Mañana delinque aquel; pero, dadivoso, soborna á los privados del día, y cátatele absuelto y personaje. Abd- el- Aziz dice á todo que ¿ÍV lo importante para él es no tener dolores de cabeza, no tener que resolverse á nada, permanecer ocioso, entregado á los placeres en los que ha llegado, dicen, á la más baja escala que la elástica tolerancia árabe puede tolerar. Otro dato que completa este cuadro. Muley Abd- el- Aziz, por buscar nuevos horizontes á su afán de holgarse, no por espíritu progresivo, amplió su trato con europeos, y practicó públicamente deportes y diversiones que le restaron simpatías y respetos entre los fanáticos, porque al fin es el Sultán, el supremo, y puede decirse que el único jefe religioso, y los buenos creyentes no podían amar y enaltecer un apóstol tan adulterado y venido á menos. Esta conducta le proporcionó disgustos serios, que- -corno se recordará- -notició toda la Prensa. Pues el antecedente se resucita ahora por los fanáticos, enlazándolo con la debilidad que, á su entender, supone el haber aceptado los acuerdos de AÍgeciras; y, allá en el fondo, son en mayoría ios moros que juzgan al Sultán como primer culpable: de la presencia de soldados europeos en tierra marroquí. Finalmente, hay que recordar también la posición de Abd- el- Aziz ante la colectividad de las Potencias signatarias de AÍgeciras. Su compromiso más grave estriba en lo que á la Poli- cía se refiere. ¿Garantiza su formación y funcionamiento? Las gestiones diploriiáticas de Inglaterra y de Alemania Je compelen á ello. Esta es una noticia que se olfatea aquí á las primeras de cambio. ¿Y cómo lo garantiza en Rabat, por ejemplo, donde el controle francés de la Aduana ha sido echado de mala manera, y donde no se tolera la menor intervención extraña? ¿Y en los otros tres puertos que, como éste, han de tener la Policía exclusivamente francesa, es decir, la más odiosa para el moro, porque el moro tolera todavía al español, pero rechaza en absoluto al francés? Y en caso negativo, que quizá alegraría mucho á Francia, si el Sultán no apoya el acuerdo, y demuestra palpablemente su falta de mando, la carencia de autoridad sobre los suyos; en una palabra, si demuestra que no tiene en su territorio soberanía efectiva alguna, ¿puede exigir, ni pretender siquiera, que las naciones le continúen conceptuando como el Emperador único y legítimo? ¿No estará incluido en aquella hipóte sis negativa el mayor peligro para la guerra civil, ya declarada, y en la que se vería solo, desamparado, sin un real ni una Potencia que ante el fracaso d e l a intervención francesa aduanera le ahriese crédito? Tal es, en suma, la situactón de este Soberano. De su acción propia, de su iniciativa y de su esfuerzo personal, he recogido la impresión de que hay cpie esperar bien poco. Tiene ahora, según dicen, ministros hábiles, astutos, y se añade que suena constantemente en su oído el consejo de una nación poderosa... Su primer intento, como ya he comunicado, es poner término á la situación de Casablanca. Cuando estas líneas se publiquen, ya las gestiones se habrán comenzado, y hay maliciosos suspicaces para los cuales es cosa averiguada que de los 500.000 francos que aquí Muley Abd- el- Aziz perciba, un puñadito irá á parar secretamente á las tribus de Casablanca como premio á su obediencia y como socorro por los daños materiales de las granadas. francesas. Supuesto que así ocurra, y de esa ó de otra manera se solucione el punto, para inmediatamente después quedan otros peliagudos; la Policía la indemnización... De tales extremos no quieren ni oir hablar los moros de Rabat. Uno de ellos, al esbozarle ayer esas preguntas, se desata contra Francia y, señalando á las tropas acampadas, díjorne sin el menor miramiento: ¿Sabes qué dicen esos? ¡Que es preciso tiraros á todos los cristianos de cabeza al mar. ¡A Francia, nada! ¿Y si lo manda vuestro señor? -El es prudente- -replicó; -pero si ló manda, los moros no obedecerán. Y el moro al decirlo y el intérprete al traducir ponían en la frase acento colérico, que acaso encerraba una amenaza resuelta para el Sultán. El aspecto gravísimo, pero de gravedad in mediata, es éste. El ambiente aparece propicio á la rebeldía; el fanatismo, la unidad religiosa, apoyaría con decisión una lucha. Está latente la guerra civil. Puede sofocarse si Abd- el- Aziz triunfa con sus diplomáticos y con la política de equilibrio. Puede estallar en todo el Imperio si la política imperial se define acentuadamente favorable al extranjero, y el Hafid con bandera opuesta, constituye u n Gobierno fuerte y hace del fanatismo su baluarte. Entonces las complicaciones internacionales podrían retrasarse, pero el conflicto interior quedaba planteado y una espantosa guerra fratricida, quizá muy rápida, quizá de años, haría vacilar en su trono al sucesor de Muley Hassan y acabaría de fraccionar el Imperio de Marruecos. F. SÁNCHEZ OCANA Rabat, 24 Septiembre. -Bl yiHMI M daron satisfechísimos del resultado de la excursión. D. Alfonso ha invitado á esta cacería á todos los jefes y oficiales del regimiento del Rey, á los cuales obsequiará el día 6 con un banquete de despedida. LOS SUCESOS DE MARRUECOS POR CABLE Y TELÉGRAFO hSgolf- DE NUESTRO ENVIADO SR. OVILO CÁDIZ, I LOS REYES EN LA GRANJA POR TELBQRAFO SAN ILDEFONSO, 2, 3 T. I a última montería. El resultado de la cacería de ayer en los montes de Riofrío, en la que tomaron parte 19 escopetas, ha superado á cuanto se calculaba, pues á las once de la noche los carros de las Reales Caballerizas trajeron 112 reses, y es seguro que han quedado heridas unas 40 más, las cuales se cobrarán hoy. Tanto el Rey como los demás cazadores que- pralsa alarma. Con motivo de haber zarpado hoy ex caSAN ILDEFONSO, 2 4 T. ñonero español Doña María de Molina, díjose p r l ministro de Estaao, El Sr. Allendesalazar, apenas llegó aquí, que marchaba á Rabat, donde se afirmaba que se dirigió á la residencia oficial, en la Casa de habían sido asesinados dos españoles, pero se Canónigos, y breves momentos después fué á ha comprobado que marcha á Tánger y que Palacio á despachar con el Rey, quien le invi- carece de fundamento la noticia de los dichos asesinatos. tó á almorzar. A las dos y media marchó á Madrid en el xcusando auxilio. automóvil de la Presidencia del Consejo de ministros el ministro de Estado, al cual no Se dice que el general Drude ha desatenpude pedir los decretos firmados por el Rey dido á varios kabileños del interior, ya somepor su precipitada marcha. tidos, que vinieron á pedirle auxilio eontra las Sólo he podido averiguar que entre los de- kábilas rebeldes que pretenden atacarlos. cretos firmados por S. M. figura uno conceA los requerimientos de que marcharan trodiendo el título de villa al pueblo de Bóveda, pas á castigar á los merodeadores, el general donde se han yerifieado las maniobras milita- francés les dijo que habían sido suficientemenres á que asistió el Rey recientemente, te fuertes para atacan- á, las tropas íraucesas y rartíbién se ha acordado el itinerario del deberían de serlo ahora también para rechazar viaje regio al extranjero, el cual facilitará el á sus agresores; añadiendo, como final, que las kábilas hostiles se hallan fuera del radio de so ministro en Madrid á los periodistas. kilómetros, por lo cual no puede intervenir, p e faisanes. IwfWIMII El Rey, con el conde de San Román, ha CASABLANCA; I TÁNGER, S 8 M. salido esta tarde á cazar faisanes en los Jardines. pvisensiones en las tropas. Hace días se venía hablando de divergenI p 1 general Del Río, -El ayudante del Monarca general Del Río cias entre el general Drude y el comandante ha dado detallada cuenta á S. M. de las impre- Santaolalla á propósito de la organización de siones de su viaje á Málaga y de la miseria la Policía en las zonas exteriores, pero por rareinante en aquella capital andaluza á conse- zones de prudencia guardé silencio. Dícese que Drude y Santaolalla venían discuencia de la horrible inundación producida por el desbordamiento del río Guadalmedina. cutiendo la zona de demarcación que nos correspondía á nosotros, teniendo Santaolalla p l regreso de la Corte. que oponerse á las aspiraciones de Drude, que Se ha confirmad p que el regreso de la pretendía extender su acción sobre la mayoría del radio encomendado á los nuestros, cosa Corte á Madrid se efectuará el día 7. que no se podía tolerar sin abdicación del de -recho. Ayer llegaron las cosas á tal extrenií- que ante la actitud de los franceses, consignó oanPOR TELHGRAFü taolalla una enérgica protesta y declaró que se MIÉRCOLES, a 3 T opondría resueltamente á la ocupación de los uelga en el puerto. sectores españoles por las fuerzas francesas; Hoy han comenzado á regir las nuevas pero esta mañana, á pesar de esta resolución, tarifas del puerto, que han ocasionado una entraron los franceses dentro del barrio moruhuelga con motivo de haber creado la Junta no bombardeado, que se halla extramuros y una cuadrilla especial para la carga y descarga comenzaron á derribar las casas ruinosas y á de mercancías en los almacenes. ejercer actos de verdadero dominio, prescinLos estibadores asociados protestaron ale- diendo en absoluto de nuestros tiradores del gando que se les perjudica con tal determina- Riff, que se retiraron al campamento en evitación, y han paralizado las faenas en los mue- ción de una colisión. lles, negándose al transporte de mercancías y Para justificar esto, dicen los franceses que acudiendo en queja al director de la Junta, el obedecen las órdenes del gobernador moro, cual trató de persuadirles de que cobran caros que tal vez lo afirme así, porque es de verdadesus servicios y de que lo que conviene es dar ra hechura francesa. facilidades al comercio. Anoche, el comandante Santaolalla, ante la Los huelguistas se reunieron en el Centro gravedad del caso, comisionó al capitán Ovilo social y acordaron persistir en su actitud y so- para que fuese á bordo del cañonero Doña Ma licitar que les secunden las demás agrupacio- ría de Molina á Tánger, para comunicar á nuesnes obreras. tro representante, Sr. Llavería, lo ocurrido y p r l viaje de Salmerón. recibir instrucciones. H a habido hoy varias conferencias gestionadas por los elementos solidarios para pre- r e l campo moro. parar el recibimiento del Sr. Salmerón y sus Se tiene noticias de que los kabileños de acompasantes. Chauia acuden al campamento de Muley HaTodos los esfuerzos realizados en este senti- fid, que se acerca más, hallándose ahora en la do se estrellan ante la falta de calor y ambien- kábila tJlad Sale, cerca de Mediuna. te para la idea solidaria en esta capital. Los franceses, á pesar de la calma que se obBúscase el apoyo de los campesinos y de la serva, hacen sus cotidianas exploraciones. J u n t a de la Cámara Agrícola, elegida entre H o y salieron numerosas fuerzas de Caballegentes prestigiosas de los Ayuntamientos ru- ría protegiendo una pequeña columna de Infantería. Los solidarios coruñeses y sus colegas de Esta mañana las fuerzas nuestras que estaBetanzos irán á esperar al Sr. Mella á la esta- ban á la descubierta, mandadas por el teniente ción de Curtís. Allí esperarán todos la llegada Planas, divisaron una partida de bandoleros de Salmerón, Valles y otros catalanistas. que merodeaban frente á nuestro campamento, Terminado el mitin en la plaza vendrán los cambiándose aiqnnos tiros, pero sin que se les comisionados á La Coruña, donde habrá re- persiguiera por estarles prohibido avanzar más cepción. de 1.500 metros. El mitin de aquí se celebrará el lunes por la noche en el Teatro- Circo, donde hablarán SalDE ORIGEN I N G L É S merón, Mella y Valles. CASABLANCA, 1 TÁNGER, 2 3 T Los republicanos han aplazado su manifies oticia grave. to- protesta hasta el comienzo del naitin. Témese que vengan aldeanos custodiando á Según noticias de origen inglés, que no los solidarios catalanes y que esto dé lugar á se han comprobado aún, las tropas de Muley Abd- el- Aziz se han sublevado en Rabat. conflictos. Vuelve á señalarse un grupo de kabileños En Betanzos habrá muchos discursos en diaen, el destruido santuario de Sidi Ibrahim. lecto gallego. Los Reyes fueron esta mañana en automóvil al campo de la Sociedad del tiro de pichón y allí estuvieron SS. MM. jugando algo hasta las doce, hora en que regresaron á Palacio. A udiencia de gracias. A mediodía fueron recibidos por el Rey los generales últimamente ascendidos que han venido á dar las gracias á D. Alfonso. En el rápido llegaron á Segóvía, y aquí en carruaje, los tenientes generales Aznar y Ríos, los generales de divisidn D. Ricardo Contreras y Montes, Franco y Alsina y el de brigada Sr. Martín Puente, acompañados del teniente coronel D. Manuel Figueras. El Monarca invitó á todos á almorzar en Palacio, y esta noche regresarán á Madrid los citados generales. Wiajeros, Han llegado el ministro de Estado y el marqués de Bayamo. y t r a cacería. y El tiempo ha mejorado notablemente, y si sigue hsí mañana se verificará otra cacería en Riofrío. C e s i ó n de guitarra. Esta noche, antes de la comida, y con asistencia de las Reales personas y escasos invitados, tocará en Palacio el afamado guitarrista Juez. 1 mpresiones. Acabo d e desembarcar, de regreso de Casablanca y Tánger. L a situación en Marruecos continúa siend o la misma q u e h e señalado en los pasador días. Abd- el- Aziz y Muley Hafid, hermanos rivales, se temen m u t u a m e n t e y n o se atre ven á dar pasos decisivos. I as kábilas m u é s t r a n s e también indecisas. L o s europeos públicamente se muestran neutrales; pero en secreto favorecen c u a n t o p u e d e n á Abd- el- Aziz. E l mal estado d e los caminos dificulta las operaciones, que serán aplazadas al comenzar el R a m a d á n L a conducta observada por F r a n c i a merece estudio aparte, n o sujeto á censura, que realizaré al llegar á esa. CASABLANCA DE NUESTRO CORRESPONSAL SR. W J l A j CASABl- ANCA, I TÁNGER, 3 4 T. E CORUN 4 H