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NUMERO 85o A B C. MIÉRCOLES 2 DE OCTUBRE DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN i. a PAGINA 3 f Madrid. Solemne sesión de apertura de curso, verificada ayer tarde en el Paraninfo de la Universidad Central. por ejemplo, parecían seres humanos, pero unos seres raros, tácitos, mudos, que cabecea- ban de tina manera enigmática; las montañas tomaban asimismo carácter de seres vivientes, p i a m o s diez hombres los que salimos de Oña- como si fuesen unos enormes animales fantás te, y era dé noche cuando comenzamos á ticos que estaban inmóviles contemplando el caminar. Nuestro plan no; consistía menos que cielo con aire pensativo. En cuanto á la carreen subir por la carretera, llegar al convento de: tera, ¡3 ro, no sé. j j. Era. de ii- n- aspecto tan raro! Aránzazu, escalar la montaña de Aitzgorrl y: Podía creérsela un reptil blanquecino, tortuoso, elevarnos á una altura de 1.500 metros sobre el lleno de sigiló, deslizándose en silencio por las nivel del. mar, y contemplar desde allí arriba sinuosidades de la montaña... el panorama de. las montañas, de los púéblps, En esta; forma caminamos mucho tiempo, de los caseríos y de todo el complicado engra- muchas horas. Ya casi mediaba la- noche, ya la naje de la topografía vascongada. Eramos diez soledad y el silencio se hicieron absolutos yahombres los que salimos de Ohate... había desaparecido, todo rastro de vivienda; Habíamos cenado fuerte y bien; nuestro áni- desaparecieron también los últimos vestigios: mo nos ponía alas en las piernas. Las vetustas! de labranza; y todo era ya libré, salva) e, abrupcalles de Oñate retemblaban al ruido de nues- to y. desolado. A la pálida, luz de la luna, las tros pasos, y más de una ventana sé abrió si- i montañas remotas se espiritualizaron todavía golosamente, y acaso más de una viéja. murmu- más, los bosques se hicieron más, sombríos y ró tras. de su ventana: ¿Adonde van ¿ésos tenebrosos, el aire más sutil, la hora más callahombres déla ciudad; qué curiosidad niálsa- da y atenta... Cuando de repente, 1 al dar vuelta na, ó qué espíritu diabólico les lleva hacia los a u n recodo de la carretera, el paisaje se animontes, Nosotros, en efecto, éramos hom- mó; intempestivamente, como por arte de enbres dé la ciudad, á quienes el cansancio, el: sueño. Teníamos, enfrente de nosotros un conteclio y la monotonía de las calles alineadas vento, una iglesia, un campanario. i empujábales hacia lo desconocido, hacia lo ¿Conocéis la historia de Tibet, fortaleza de agreste y hacia lá primitiva inocencia de las; la religión de Butia? ¿Habéis oído hablar, de montañas, las montañas, que son la antinomia Lassa, lá ciudad misteriosa que es toda ella un de las ciudades y que guardan en el fondo de convento colocado en el repecho de una loma, su seno una ira sorda contra el estrépito y la con grandes paredes. lisas, con infinitas ventainfernal soberbia de lascalles civilizadas. Nos- nas? Pues así eta este convento de Aranzazu, otros éramos unos hombres civilizados que tal como; se nos. apareció, de improviso en lo! sentíamos una especie de empacho dé cultura; más enriscado de aquellas altas montañas, ala éramos como hijos pródigos que queríamos pálida luz de la líina. Nos detuvimos, todos 1 restituirnos al regazo déla madre tierra, hun- pairano turbar la visión, si en efecto fuese una dirnos en la inocencia del campo, volver al es- visión, y quiso entonces la suerte que rompietado primitivo y huir de la complicación ciu- ra la luna la cortina denieblasy con el refuer- dadana, ¡peste de ciudades. zo de luz apareció el convento todavía más; Subíamos por la carretera arriba conversan- hermoso, más fantástico y sugeridor. Y las; do sobre los mil negocios de la vida, y sucedió montañas tomaron un aspecto inás agreste. las; que traíamos al campo la inquietud y grosería lontananzas se hicieron más lejanas y más vi- de la ciudad. Las ruinas de Bilbao... la polí- górosás; uh. ruido de aguas despeñadas subía tica de Maura... el porvenir de Marruecos... pavorosamente desde la profundidad del baLas casas que bordeaban. la carretera nos mi- rranco. raban con verdadera estupefacción, y los árbo ¡Ya teníamos cumplido nuestro! plan! Estáles que bajaban por la vertiente del monte, bamos bien lejos de las ciudades, bien alejados oyendo l a s extrañas disertaciones nuestras, de las máquinas, los negocios, la política y el cabeceaban lentamente como poseídos de: un humo de las ciudades; nos separaban cientos superior desprecio. Pero. cuando penetramos de leguas, cientos de años. Nos acostamos, de lleno en la montaña, cuando nos envolvió el pues, en la hospedería, y por: la mañana nos augusto silencio de la noche y del campo de- despertaron los balidos, délas ovejas... ¡Oh, qué sierto, entonces, sin percatarnos de ello, inte- extraño y bello despertar! La campana de la rrumpimos nuestra charla grosera y sentíamos iglesia 110 quería cesar en su música; repicaba qife algo de excepcional y religioso se nos me- alborozadamente, porque era día de domingo y para que acudiesen los pastores de todo aquel tía por dentro delalma. Llegábamos á aquel puntocentral de la con- contorno. Venían los pastores oliendo á suero, templación, ese momento gravé y religioso en ceñida la abarca al pie, calada la boina y con que el ser- entero parece como que se funde un largo palo á manera de arma y de apoyo, con las mismas cosas, y en que el aliña del Alguno de estos pastores traía un corderillo paisaje se apodera de nosotros y nos anula, sobre la espalda; alguna de las mozuelas traía hundiéndonos en la ola del universo... Allá una eestilla con quesos blandos, tiernos, rezuabajo parpadean las luces de Oñate; por enci- mantes; todas estas cosas sencillas nos restima del pueblo se erguían las remotas lomas, tuían á una existencia ingenua y montaraz. La alegría y rodeadas, de nubes que se movían perezosa- metían por. losla robustez de la montaña. se nos poros del espíritu tanto como mente, yendo de un barranco á otro barranco, por los de la materia, y parecía: que: una nueva de una cima á otra cima; la luna llena; no aca- alma se había colado dentro de nosotros. Como baba nunca, de romper la cortina de nieblas, de si nos hubiésemos trocado más ágiles, más suerte que el campo se veía alumbrado por sencillos y más buenos, queríamos brincar y una luz opaca, finísima, tenue y vagorosa, como dar gritos, correr y escalar las. rocas... L á Nade ensueño. Y tenía tal espiritualidad aquella turaleza, ¡oh madre eterna, eternamente piadoluz, que todas las cosas del campo adquirían sa! nos había reconocido después de muchos un tono suave, casi sobrenatural: los árboles, FOT. A B C EL SANTUARIO DE ARANZAZU a situación del Ayuntamiento. ElálcaidéprésidentedelAyuntafáientode Madrid va á presentar 1 á éste un; informe amplio acerca déla situación de crédito délá Háeiendáy presupuesto del Municipio madrileño en el año actual. En dicho informé examina el Sr. Sánchez de 1 cierre- de las tabernas. i M Tota la; importancia del. crédito publicó- para la Para ocuparse del cumplimiento de la: Hacieníia municipal y las caráctéristicás é los Real orden de Gobernación relativa al cierre; ofrecimientos deeíapréstitosque con tanta frede las tabernas los domingos, según se dispo- cuencia! se hace al Ayuntámiefifó. ne en lá ley de Descanso dominical, celebraron; Aiirniá la necesidad de organizar; el crédito ayer á mediodía una conferencia el goberna- báncario para resguardar á; la Hacienda del dor civil de Madrid y el alcalde, en el despa- Municipio dé las explotaciones de máláüé. 1 cho dé esta autoridad. Expone las négodiaeionés hechas con lds Según parece, los taberneros manifiestan en! Bancpsísobre servieiosde tesorería; conversio 1 apoyo desu pretensión de serexclúídos déla; nes de péuda y empréstitos y la interrtipción á ley del Descanso doíniniealque, de aplicarse á que le qjbligó la ley de desgravációnde los v iellos su observancia, perderían al cabo del año nós, cuyos efectos hace ver también. los cincuenta y dos días en qtíe verdaderaAcompañan al informe que, domo se puede mente hacen algún negocio, puesto que sólo juzgar por el- sumario expuesto, es dé grán; inlos sábados y los domingos es cuándo van pa- terés, garios apéndices. én que sé trata! dé. la rroquianos á esos establecimientos. conversión de deudas y el informe de lá adininistracijón municipali de las deudas de Madrid, Ge sube el vino. deuda de sisas, empréstitos de 1861 y 1868, Y según se dice piensan compensar esta deuda de resultas, dé expropiaciones del intepérdida que ellos reputan de mucha entidad, rior, cédulas del Ensanche al 4 por 100, deudas subiendo el precio. del vino. que podrían ser convertidas, etc. cifra exacta Esto será indudablemente un caso curioso, de anualidad dé todas las deudas consolidadas. porque hay para pensar qué hubieran hecho Contienen además las negociaciones del sí no se aprueba la desgravación. Ayunta) tniento con el; Banco dé España para emitir obligaciones de deuda por suscripción pública garantizando los títulos los ingresos ipabricantes y obreros. La Junta municipal de Reformas Sociales de un servicio nráhicipalizadó y l a s referentes entiende entre otrbs asuntos en dos pleitos á la construcción de la Necrópolis. que, tratándose de pan y panaderos, es natural qtienodejen de tener miga. f; -Es uno dé los pasos el siguiente: Por divergencias de opinión ó por otras causas que para nada tienen que ver con el asun- A ERQSTACIÓN Según noticias recibidas to que se ventila, los obreros panaderos de- -H de París; en él Concurso una tahona cercana á la Fuentecilla, en la ca- del gran premio del Aero Club de Francia; ha lle de Toledo, fueron en colectividad á pedir al sido detlarado ganador al piloto Mr. Délobel, dueño de lá tahona que despidiese á un com- que tripulaba elglobo Mwí e. pañero con quien tenían esas enemistades ó diEl glt bo internóse en el mar del Norte y el vergencias; piloto pudo ser recogido por un barco alemán. Esto era á las once de la noche, según pare- El recorrido que hizo fue de 245 kilómetros. ce, cuando la masa, ya en fermentación, estaba Los otros aeróstatos descendieron en Francia sin novedad alguna. dispuesta para ser llevada al horno. El M ule, arrastrado por el mar, fue hallado El dueño sé negó á tan extraña petición, porque el obrero cuyo despido solicitaban, en la cdjsta. de Suffolk. cumplía perfectamente con su obligación, y El maestro D. Adelardo Sánz además tenía firmado un contrato de trabajo, j n o s ruega que hagamos consy de despedirle tendría que habérle indemnitar una; aclaración: zado. La Escuela Española de Esgrima recibe adLos irascibles obreros se fueron, y el dueño tuvo que reunir apresudaramente á otros, que hesiones para el torneo qué orga ni ¿a, durante no pudieron hacer una buena elaboración; por dos- meses, á partir del 18 de, Septiembre; de lo cual tuvo el. fabricante que malvender la maneraj que el plazo para las inscripciones terhornada. mina elidía 18 dé. Noviembre. Y vaya el otro caso: También se refiere á! otro tahonero. Las dos copas regalaUn oficial de pala le quemó unos 900 kilos das poir S. M. él Rey y de paii, y en las noches siguientes, cuando iba el premio de la marquesa de Squilache han a meter el pan en el horno, observada por el sido gafados en La Granja por eldistingüidc fabricante la torpeza del oficia! y para evitar sportman D. Federico Luque, que con tal motique repitiera la operación de la quema, le qui- vo estákecibiendo muchas enhorabuenas. taba la pala, le decía qué se sentara y le subsRUBKVK. años de prodigalidad, y en un momento, como por ensalmo, nos había limpiado de toda la vanidad y toda la impureza de las ciudades. Y con este refuerzo, de alegría, cogimos un asno, lo cargamos de vituallas y salimos á escalar la cumbre. J. M; a SALAVERR 1 A tituía en su faena, sin que por esto dejara de pagarle su jornal. Los o ros obreros protestaron y desoyeron las razones del patrono. NOTAS- M- UN 1 C 1 PALES E DE SPORTS i