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NUMERO 842 A B C. MAFíTES 24 DE SEPTIEMBRE DÉ 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN i. PAGINA 5 NOTAS MUNICIPALES Dan decomisado. El teniente: alcalde del distrito del Hospital, Sr. Párraga, decomisó ayer en dos tahonas de su demarcación 150 kilos de pan faltos de peso que envió al campamento de la prestación personal. Medidas prácticas. dispuesto que, en lo suceEl alcalde ha sivo, todas las fórmulas de los facultativos Se las Casas de Socorro sean extendidas por duplicado, enviándose uno de los ejemplares al Ayuntamiento. También ha acordado que los médicos supernumerarios cobren la parte de honorarios que les correspondan de los que disfruten los médicos en propiedad, cuando aquéllos les substituyan. H acia los presupuestos. recibió en el AyunEl sábado último se tamiento la liquidación hecha por el ministerio de Hacienda de los medios de compensación por la desgravsición de los vinos. En la sesión del viernes próximo sedará cuenta de este asunto y de la disconformidad del Ayuntamiento con la liquidación, entre otras razones, porque mientras los 8.900.000 pesetas á que ascendían los ingresos, por los derechos de Consumos de los vinos eran percibidos por el Municipio en la primera decena de cada mes, los impuestos nuevos para compensar la desgravación no se sabe cuándo podrán ser cobrados, y esto comprometería muy gravemente la vida del Concejo I a prestación personal. El Tío í am al Japón: Qué suerte tienes! Eso mismo quise yo hacer con Cuba, y no he podido. (De Judgz, de Noeya York, cuantos concurran á la prestación personarse va á abrir una cuenta á cada unípara hacer la correspondiente liquidación en que se incluyan los gastos de manutención, vestido, jornal, etc. Como pasatiempo de los domingos piénsase en establecer ea el Campamento un juego de bolos. gurarse m retraso, sino para evitar perjui- 1 J Rea na entre Con el fin de normalizat la situación de cios considerables, pues 1 a aplicación cte Ja R EA L I a etnpresa: del teatrode Instrucción i y. gado en é ¿ministerio tarifa X- 17, dejará de tener lugar para lafe- j pública y Bellas Artes la suma de 55.000 pesetas para el pago de las nuevas butacas y el techa yá marcada con antelación. Por fin lian sido vencidas las dificultades lón de boca. que la huelga del puerto de Amberés presen- 1 taba parala salida de enorme cantidad 4 é mercancías destinada á la Exposición y que debieron partir el 27 ¿el mes próximo pasado, contrariedad insuperable; cotí que ha tropezap 1 barrio de la Prosperidad. Una comisión de vecinos del barrio de la do eli Comité ejecutivo. Prosperidad ha dirigido una instancia al alcalQ l l INAUGURACIÓN has nerviosidades de pidiéndole que disponga la instalación de -de un juez de prialumbrado en aquellas vías del barrio donde mera instancia de esta corte, que en la actualiaún no lo hay; alcantarillado en la calle de Lódad desempeña otro destino en la carrera judi pez de Hoyos, bombín de incendios para serciaí, dieron motivo á la creación del Centró de vicio dejl barrio y algunas bocas de riego. reporten, inaugurado ayer. PASÍ 8, 3 4 T, Una noche, él juez á que nos referimos, proI a dirección general de Aduanas ha facilita do los siguientes datos referentes á la im- hibió la entrada á los periodistas en el vestíportación de los vinos españoles en Francia bulo del Juzgado de guardia, y aquella noche, durante los ocho primeros meses del presente que la nieve había caído copiosamente sobre año, y pedidos correspondientes de los dos an- las calles de Madrid, los reporten judiciales, sop n distintos lugares de este mismo número teriores, siendo las cantidades las siguientes: portando los rigores dé una temperatura sibe damos noticia detallada de las maniobras En 1907, 23.616 hectolitros; en 1906, 70.157, y riana, que les daba derecho á figurar entre los héroes de Carlyle, hicieron la ingrata inforde Galicia, á las cuales se refieren las dos foto- en 1095, 100.098. mación del Juzgado paseando por la plaza de grafías que reproducimos en la pág. 3, y de la las Salesas, hasta que los primeros tintes de la inauguración del Centro de reporten judiciales, aurora ausentaron las sombras nocturnas. durante la cual obtuvimos la instantánea que A partir de aquel día, los periodistas atalaaparece en la pág. 6. yaban cuanto ocurría ó podía ocurrir en el Juz ¿En qué se parecen l a raiua Victoria y La ACTORES Ayer tarde se reunió en el gado, desde las ventanas del café de las Sa- JSovel de Ahora? La solución, el miércoles 25 del Español la Asociación de lesas. Pero como esto imponía un gasto incouipati- corriente en Amenidades Ilustradas, periódico Actores pata discutir el nuevo proyecto déRecariosísimo, que La Novela de Ahora publica exblo con el modesto peculio de los periodistas, clusivamente para sos lectores, sin aumentarles el preglamento. I os trabajos de instalación general y decoraComenzó el acto alas dos y cuarto, presidien- susgió como un rayo de luz en medio de las cio de 30 céntimos. más densas tinieblas, la idea de fundar un Cen do de esta importante Exposición, están do el Sr. Mora. Comprar mañana por 30 céntimos L a Novela d e completamente terminados y el palacio de BeLeída por el secretario y aprobada el acta de tro donde resguardarse de la inclemencia de la AJiora: es éf mejor número de los publicados. llas Artes presenta un golpe de vista de ex- la última sesión celebrada, y después de hacer temperatura, y poder estar á cubierto de las traordinario efecto y buen gusto. algunas manifestaciones el Sr. Castilla, relati- consecuencias de la neurastenia de algún apre. I, as instalaciones particulares, que sonxerca vas á la obligación que tienen los asociados de ciáble representante dé la Justicia. de mil, van adelantando, y el Comité llama la asistir á las Asambleas, pasóse á discutir el arInstaláronse los periodistas para hacer la iru Por disolución de Sociedad se liquidan todas las exisatención á los expositores acerca de la conve- ticulado del nuevo proyecto de Reglamento. formación de los sucesos de ayer en un modestí- tencias de la presente TEMPORADA en los ALMACEniencia de que las activen y terminen su enEn la discusión intervinieron algunos dé los simo piso principal de la calle de Santo Tomé. NES DE PARÍS, PLAZA DE SANTA CRUZ, 5 j 6, e vío, no sólo para que la Exposición pueda inau- pocos asociados que asistieron á la Asamblea. Allí no, había más mobiliario que lina mesa, quina á ZARAGOZA. EL CENTRO DE REPORTERS NUESTROS VINOS EN FRANCIA NUESTROS GRABADOS unas cuantas sillas y el indispensable tetófono. Los periódicos subvencionaron ál Centro con sumas insignificantes, que administraron leal y admirablemente algunos queridos compañeros. El importante cargo de administrador fue desempeñado sucesivamente por los Sres. Ribera Jardiel, Rosón y Ulrich, A éstos sucedió nuestro cariñoso compañero Rómulo Muro, en quien ha encariñado el espíritu de Adam Smit, que luchando con na aterradora escasez de fondos, y haciendo prodigios de economía y milagros de habilidad, consiguió salir adelante, y que el naciente Centro no naufragase á la boc del puerto. Muro realizó el bíblico milagro de los panes y los peces. Pedirle á Muro dinero para cualquier gasto era infirirle la más grave de las ofensas. Gracias á esto, el Centro vivió, pudo desarrollarse y llegar á ser lo que era la aspiración de los cronistas de sucesos, un punto de reunión donde poder pasar las interminables noches invernales, esperando la noticia estupenda ó eterimen sensacional, resguardados de los 13 grados bajo cero con que el vecino Guadarrama nos obsequia durante la estación de los fríos; Ayer, alas cinco de latarde. se verificó la inauguración oficial del nuevo Centro de reporters, instalado en el piso bajo del núm. 3 de la plaza de las Salesas, Ál acta, asistieron el gobernador civil de Madrid, marqués del Vadillo, el comisario general, Sr. MiUán Astray, el secretario de la Comisaría general, Sr. Martínez Campos, y el inspector adjunto, D, QtíillertHo Gullón. También visitaron aquella modesta casa con el motivo expresado, el teniente fiscal dé esta Audiencia, Sr. Mesa, todos los jueces de instrucción de esta corte, los municipales, los magistrados Sres. Ortega Morejón; del Valle y Serantes, el coronel Elias, los directores de los periódicos de Madrid y considerable número de estimados compañeros. El distinguido redactor de El Liberal dónEduardo Rosón, y el de El Imparcial D. Felipe Sánchez Cano, presidente y administrador del Centro, hicieron los honores á los invitados, los cuales fueron obsequiados con un modesto lunch. La Sociedad Editorial de España envió los cigarros, que profusamente fuero distribuidos entre la cpncurrenqa. D. Miguel Moya, presidente de la Asociación de la Prensa y honorario del Centro de reporten, dirigió á éstos el siguiente telefonema: Agradezco profundamente honroso nombramiento cpn que me favorecen. Arte contar bien y fielmente es arte supremo del periodista. Considero la Sola fundación de ese Centro como un gran triunfo del periodismo español. La lectura, de este cariñoso y expresivo do? cumento fue acogida con una nutrida salva de aplausos. TEATRALER 1 AS EXPOSICIÓN INTERNACIONAL LÍÜUÍDACION FORZOSA BIBLIOTECA DE A B C 82 LA CASA DEL CRIMEN 83 esfuerzos de Margarita, así habían también las dos mujeres, á. fuerza de limpieza, modificado el interior de la modesta casa. La habitación se componía de dos piezas no muy grandes. La segunda servía de alcoba á la madre y á la hija; la primera hacía las veces de sala y comedor. Dos vasos, que llenaba de plantas y de flores Margarita, embalsamaban la estancia con el perfume de rosas, madreselvas, resedas y claveles. Un reducido gabinete, onvenientemente dispuesto, substituía á la cocina. En él se preparaba la modesta comida de las dos mujeres, modesta en sumo grado, porque el almuerzo se componía de pan y leche, y la comida de un solo plato de carne ó de legumbres. Margarita se consideraba verdaderamente feliz en esta vida tan humilde, privada de todas las alegrías y de todos los placeres de: la juventud. Su madre y sus flores: no deseaba más y no aspiraba á qué se: verificase un cambio en su posición. En cuanto á la Sra. Chesnel, ignorante por completo de cuanto pasaba en el mundo, sin salir jamás y sin recibir en su casa á otra persona que no fuera el Sr. Ferny, esperaba confiadamente el marido joven y rico que, según sus candidas esperanzas, debía presentarse para su hija. Muchas veces, y mientras Margarita discurría por el jardín, María Mónica refería al comandante sus sueños insensatos. Esté escuchaba a l a pobre madre sin interrumpir la jamás. Pero, en tanto que hablaba, su sereno rostro adquMa una expresión de sombría tristeza y nuevas arrugas aumentaban las que surcaban su frente. Luego, cuando la Sra. Chesnel había hablado de todo, de sus deseos, de sus ambiciones, desús esperanzas, iuclinaba la cabeza sobre el pecho y permanecía en Silencio, con gran pena de María Mónica. Un día ésta le preguntó: ¿Por qué no ine contestáis, amigo mío? ¿Y qué puedo responderos? -murmuró el conde. ¿No esperáis, como yo, que Margarita saldrá, me: ced á un matrimonio brillante, de la medianía, ó mejor dicho, de la miseria en que estamos? -Espero que Margarita será feliz- -contestó, evadiendo el asunto el señor de Ferny- -y yo lo deseo on toda mi alma. Aunque sois su madre, no podéis hacer votos más fervientes que los míos por la felicidad de la buena y querida niña. ¡Decís eso de un modo! ¡Otra que no fuera yo, creen á, al oíros, que dudáis del porvenir! ¿De qué me serviría la experiencia del pasado si no lo dudase... El porvenir no pertenece á nadie; el porvenir... ¡es de Dios! -Cierto; pero Dios es juste? y debe hacer por Margarita todo lo que Margarita merece que se haga por ella. -Sí... -ierto; debería... ¿Creéis que no lo hará? a -No creo nada. Dios es Señor nuestro; su voluntad nos es desconocida. Yo no soy devoto, pero soy cristiano y digo: Dios es justo; pero su justicia burla con frecuencia fas previsiones humanas... Vuestra tristeza y vuestras dudas, siempre que tratamos del porvenir ae mi hija, me afligen mucho- -exclamó la Sra. Chesnel. ¿Pensáis acaso que Margarita no es bastante bella y bástante buena para ser andada, para ser pedida en matrimonio y para ser alegría y orgullo del hombre que la dé su mano? ¿Qué falta á mi querida hija para esto? í; -Nada, y creo que Margarita es digna de ser amada y de obtener la mano de un príncipe. ¿De veras? ¿Lo pensáis así? -Os lo juro. -Enhorabuena; eso me tranquiliza algún tanto. Pero amigo mío, no creo que debe ser de tan alta jerarquía el marido de Margarita... No es lo probable, al menos... aunque no sea imposible y, según acabáis de decir muy bien, ella 16 merece; pero no soy ambiciosa y me contentaría con algo menos que eso. Un bueno y hermoso joven, bastante rico, he aquí lo que yo deseo. Me parece que no es tnucho, porque, al fin, yo me casé coü Mauricio y estaba muy lejos, bien lo sabe Dios, de valer tanto como mi hija. ¿Quién sabe adonde hubiera podido llegar mi marido sin la catástrofe que nos lo arrebató? ¡Pobre Mauriciol- -balbució el comandante. ¡Si estuviera aquí, entre nosotros! XVII A h! -replicó la Sra. Chesnel, después de haberse enjugado las lágrimas q u e le hacía derramar el recuerdo de su marido, ¡habría para renegar del mundo si, porque Margarita carece de fortuna, no hubiera u n hombre capaz de apreciar su belleza maravillosa, sus grandes cualidades, su talento incomparable! Sí, sí; bien sé lo q u e digo, y no vale mover la cabeza en Señal d e duda... E l mundo vale más de lo que creéis, y la prueba está en que yo, pobre costurera, encontré u n hombre, honrado como Mauricio q u e me amó, que me hizo su mujer, y eso que su posición distaba m á s d e j a mía q u e distan las estrellas de la tierra. Vaya, ¿qué tenéis q u e objetar ahora? -Nada- dijo el comandante v- ¿Luego tengo razón? -S í -Perfectamente. Aquí llegaba la conversación entre los dos interlocutores, qué, aunque ál parecer estaban de acuerdo, tenían puntos de vista diametralmente opuestos, cuando entró Margarita en la habitación. Su aparición producía siempre en la casa el efecto de un rayo de sol. Una especie de nimbo dulce y velado, algo dé suave ó dé luminoso, parecía emanar de su inocencia y de su belleza. Su presencia y su gracia iluminaban la casa, de la que era auna y vida. Había estado largo tiempo cogiendo flores, y el carmín de las rosas coloreaba su rostro. Las pupilas de sUs ojos brillaban con luz intensa. Sus labios fréseos, entreabiertos por una sonrisa, dejaban ver unos dientes blancos como el ampo de la nieve. Hacía calor. Un sombrero grande de paja cubría su suelta cabellera.