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NUMERO 840 A B C. DOMINGO 22 DE SEPTIEMBRE DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN 1. PAGINA 3 Ir t í U. V MANIOBRAS MILITARES EN ALEMANIA. EL KAISER (X) CON SU ESTADO MAYOR, EXAMINANDO EL PLANO DE LAS OPERACIONES DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL Fot. Trampus. Los gobernantes republicanos son, por el dos ¿TieneíS Instrucción esta noche? -1- dice acaso en el periódico y sólo á medias comprendidos por su imaginación, virgen de tales contrario, amantes tiernos y sentimentales. una de ellas. Boulanger, al que juzgaron un día conti- -No... Me ha dicho que se quedaba á re- sensaciones: las bodas de un monarca, los cordesfiles de nuador de la epopeya napoleónica, se achi- dactar el preámbulo de un proyecto- -res- tejos fantásticos, los de temidas poderosos ejércitos, las maniobras escuadras, las charró los sesos una bella tarde de primave- ponde la otra. procesiones y los meetings... todos los ecos, en Los ministros de la ra por contrariedades amorosas... OS F E R O C E S -Vente á la Abbaye entonces. fin, del mundo, que se le aparecen tangibles, República son unos Si fuéramos á citar; los. nombres délos poY en cada escenario suenan las palabras palpitantes, con formas reales, en sus exactas REPUBLICANOS pirandones Cuanlíticos que han hecho locuras por estas de- Justicia Interior Guerra en medio proporciones... Y aunque sabe que todo aquedo en España un político cualquiera llega á liciosas paites rats de la Opera, no acabaríar de conversaciones femeninas... llo es obra de un pequeño aparato, adivina en ministro, le vemos hincharse, colocar á los mos nunca. Es que indudablemente la raza Sin querer, estos lindos pájaros del bule- sus entrañas un algo maravilloso que no le amigos, retratarse de gran uniforme y, si le será dable descifrar y ante el cual se inclina queda tiempo, hacer un pequeño viaje al degenera y los gobernantes del siglo actual var imitan á la arrogante Ponipadour, la respetuoso, en admirativa sumisión á la cienpaís natal para que las comadres que le vie- son tiernos, delicados y románticos incorre- marquesa del gran reinado Aquella tam- cia que realiza tales milagros. Se han cumplipoco llamaba á su augusto amante Majes- do los sueños dejas hadas; de esas hadas comron de chiquitito ir á la escuela, se asom- gibles en los asuntos de amor. Todo lo sacrifican al capricho de su dama: tad ni Luis á secas, cuando le tenía he- placientes y generosas, que en los cuentos inbren y lloren de ternura. Pero por regla general, nuestros ministros son castos, se le- fortuna, carrera, afecciones, familia y hogar, chizado y amoroso en el caliente nido de su fantiles muestran á sus protegidos todos los encantos de su reino... vantan con el sol, se acuestan cuando las y á nadie le asombra, nadie se; indigna, y boudoir. ¿Sabéis cómo le llamaba? Compasiva Y he aquí cómo este juguete que nuestra gallinas y suelen rendir culto exagerado á como si fuera lacosa más natural del mun- y mimosa, le llamaba: edad legará con orgullo á sus herederos, cum- ¡Mi pobre la Francia la fidelidad conyugal... Ya sé que hay ex- do, la gente hace sabrosos comentarios de, ple un fin didáctico que quiso apropiarse una JOSÉ JUAN CADENAS. cepciones, pero con estos ministros excep- las debilidades de ün ministro y lá Prensa vieja escuela literaria: instruir deleitando. UltiParís, Septiembre. cionales se da un caso curioso, y es el de las refiere desenfadada y complaciente. ma palabra, por. ahora, de la ciencia recreativa, Es lo que ocurre ahora con motivo del que sólo. escuchan al niño vendado cuando nadie puede dudar de que posee un dulce acenestán en la oposición; el día qu ocupan la fracaso que acaba de sufrir un ministro que to magistral que debe ser aprovechado. No tardarán los sociólogos modernos en proponer poltrona ministerial cierran íos ojos á las pretendía nada menos que nombrar profesosu municipalización para instruir á las clases ra del Conservatorio á una hermosísima sotentaciones... populares, y ya en algunos centros de ensecietaire de la Comedia Francesa, su protegiI OS ministros de la República, por el con- da. Ganar una cátedra por semejante proce- T e quién partió la perniciosa idea- -luego se- ñanza tiene, junto al telescopio y al microscotrario, cuando alcanzan tan espléndida po- dimiento ha parecido un poco f uerte á los guida jpor los simiescos negociantes- -que pio, su sitio natural... No se piense que usurpa sición sienten algo así como si se les des- actuales profesores, los cuales acordaron ha convertido los cines madrileños en las Amé- ese lugar; del microscopio y del telescopio parpertaran apetitos hasta entonces dormidos; presentar la dimisión, en bloque, si el minis- ricas del género chico... Tal vez algún pro- ticipa él cinematógrafo, puesto que nos pone vuélvens. e presuntuosos los jóvenes, los vie- tro llevaba á la práctica su galante proyecto. vecto empresario, seguro de que la baratura ante los ojos, ávidos é irisáciaMes, lá; múchede los precios es un arma excelente para ven- dumbre de seres que viven ocultos para nosjos se rejuvenecen, y amparándose en las ¡Crueles! El otros, y esos mundos desconocidos y lejanos ha fracasado naturalexigencias, del; cargo: que; ocupan, abando- mente, pero proyecto, motivo a u n a tragedia cér en lacompetencia, quiso- dar, ánienospre- del nuestro. cuya existencia heáips adivinado ha dado ció, en las nuevas capillas las mismas funcionan familia y- hogar, faltan noches enteras en las hbrásde ensueño... dé su- casa y hasta; efi ocasiones. inventan amorosa que Dios sabe el final, que todavía nes que en los antiguos templos se ofrecieran Tal vez mañana sea posible impresionar una la estará reservado, porque estas actrices á la; deyoc: ion; de los fieles. Aeaso cualquier cóausencias, que suelen- prolongarse muchos elegantes son muy exigentes y los ministros mico desterrado de Madrid con su farándula, película con todos los horrores dé la guerra, en d í a s pensó demostrarnos la. injusticia de su. destie- medio del. fragor de una batallaj en, el propio socialistas también El- primer lugar que va á visitar el minisrro, desde uno de esos salones contemporá- campo del combate. Y entonces los historiadotró parisino es el escenario de la Comedia tienen su corazoricito. neos, convencido de que e! diamante brilla en res que siguiendo á Tácito sacrifiquen al arte Francesa; después, el foyer del. baile déla ganoso de Este asunto es. el, tema obligado de todas todas partes... Quizá un autorcete, por donde, la exactitud, serán recusados con aqueltestimonia imperecedero. Ya hoy, puede fundarse Opera. ¡Oh! ¡Cuántas carreras políticas han las; conversaciones hoy, y como, aún no ha extender su fama, abrió el portillo deshecho los bellos ojos de uña bailarina ó trascendido á la Prensa no ine decido á pu- se va colando todo el repertorio, más las obras una pinacoteca especial, donde estos cuadros las mimosas sonrisas de una linda societaireblicar los: nombres de los protagonistas; novísimas nacidas al amparo del arancel peli- cinematografíeos venzan á todos los pintores cular... Autor, cómico, empresario... quien quie- inspirados, con la sola exhibición de la verdad del teatro Francés! aunque me figuro que los adivinaréis fácil- ra que haya sido el arbitrista, corruptor del desnuda... ¿Qué pintor podría competir con Y, sin embargo, el atractivo de estos lu- mente; pero estad seguros que no pasaran cine, merece el anatema de los sinceros admi- esos trozos palpitantes de vida? ¿Qué pluma acertará á describir un paisaje ó una figura gares es irresistible para los hombres polí- muchas horas sin que los periódicos- desco- radores de ese espectáculo moderno. Bien, que, pensando en la defensa de su ne- con más exactitud que esas cintas impresionaticos en Francia, sin duda porque siendo rran el velo, y hasta es posible que no falte como soa teatros subvencionados por el Es- un cancionero de chispa que escriba el co- gocio, algunos teatros zarzueleros acudiesen á bles? Para los que piensan qué el realismo del la cinta para dar cierto interés á sus secciones; arte no es la interpretación sino la copia de la tado, en ellos dejan sentir su influencia mi- rrespondiente cuplé. realidad, el cinematógrafo será siempre un arrendían así un respetuoso homenaje á nisterial de amos y señores. Entretanto, los comentarios son cada vez dad artística, y presentaban también, la nove- tista supremo. Creamos, sin embargo, que el acatánEstad seguros deque, al llegar la noche, más vivos entre la gente, de bastidores, que dolo, un modesto símbolo de la transfusión de cinematógrafo es un esfuerzo de la Naturaleza el Gobierno francés está repartido entre la aquí, como eñtodós los eseenarios del raun- la sangre... Pero eso de que en el hogar de la contra todos los que la calumnian ó la dis Opera, la Opera Cómica y la Comedia Fran- do, se perece por murmurar. I a interesada película se cuele de rondón el ayer agradable f razan... ceéa, y que en los escenarios de estos tres sufre el bochorno de ver deshechas sus as- y hoy desmedrado género chico, resulta un Mas ya el mismo cine, como espectáculo, ha teatros; los ministros todos, empezando por piraciones, y es posible que se vengue de- abuso que no puede tolerarse con paciencia; sufrido la corrupción industrial aun antes de Glémehceaü y concluyendo por Dujardin, las indirectas que sus compañeras la diri- digno, además, del castigo correspondiente al recibir el asalto del género chico... Junto á los flirtean, chupan bombones y regalan cigarri- gen, haciendo rabiar de celos- al pobre mi- allanamiento de morada... ¡Cese la mezcolanza! panoramas, paisajes, tipos y costumbres preUds turcos alas artistas. Más que personas nistro, socialista feroz que. se come los curas Desparrámense por esos barrios- -si tal es su sentadas con honrada verdad, aparecen ahora destino- -todas esas piezas averiadas proce- algunas escenas de la vida que por ser impograves, parecen, chicos de. quince años, á crudos en los ratos que no flirtea. dentes del saldo pseudo- literario; y hasta las sible sorprender en su discreta intimidad, fuequienes por primera vez han dado sus papas Ivas lindas actrices, las petites rats de la obras maestras que en los últimos tiempos ron falsificadas y compuestas por un hábil diel llavín. Opera, protegidas de ministros y altos; fun- ahogaron en un mar de lágrimas á nuestra rector de escena. I as casas surtidoras de peNaturalmente; las consecuencias inevita- cionarios, sé ríen del fracaso de, la amagay musa cómica ¡Pero sean exhibidas sin la lículas disponen de un personal numeroso que bles de esta vida de. bastidores son que cada compañera, murmurando en el lenguaje que complicidad del cinematógrafo... Y que éste, á se viste, se arregla y se coloca en la actitud ministro al cabo de algún tiempo resulta el tienen convenido para hablar de sus pode- su vez, triunfe, como siempre, con el único au- precisa para componer los cuadros. que se pi protector de una artista, y que muchos rosos amigos. Nolos llaman jamás por sus xilio de sus naturales fuerzas ¡El cine por el den. Tienen también las decoraciones y los acpierden la cabeza y hasta los papeles, pues nombres ó apellidos, y como ellas saben ya, cine. Tal es la fórmula que défandemos sus cesorios necesarios para dar aspecto verídico á admiradores entusiastas... los lugares de la acción... ¡Ya vemos en el lienno son los feroces republicanos y socialistas naturalmente cuál es el protector década No porque el espectáculo se produzca en la y hombres del temple de Napoleón, que arre- una, cuando hablan de ellos lo hacen nom- sombra, como todos los misterios, y ella invite zo los hombres con peluca losbarba postiza, las mujeres caracterizadas, y muros y los tejaglaba los asuntos tan expeditivamente como brando la cartera que desempeñan. á generosas! expansiones; porque despierta el dos de cartón que hemos admirado en otros las campañas. ¿I e ha tocado á la Marina trabajar esta sentido de la admiración, tan fácil entre las escenarios... -Junot- -gritaba de repente el. terrible noche? -pregunta una bailarina rubia, de buenas gentes, el cinematógrafo ha conquistaEstamos, pues, en presencia de un nuevo do el fayor delípúblico con la rapidez propia género- teatral que debe hacer temblará los guerrero á su ayudante. -Haz que venga ojos azules y labios pintados. de su misma naturaleza. El espectador senci- existentes. Sí. La amenaza es más seria de lo inmediatamente Mlle. Mars. -No; es Colonias la que está en escena- -llo paisaMedia hora después la célebre actriz en- responde una chiquilla recién salida de la jes, contempla extasiado los panoramas, tierras, que parece. Así como ciertos espíritus refinatipos y costumbres de ignoradas dos prefieren la mímica sobre todas las otras traba en. las Tullerías conducida por el buen Academia. que ante su vista se suceden con. la vital anitambién las sencillas Tunot, 3 minutos más tarde Napoleón conEn otro gnrpo, dos elegantesjóvenes ha- mación que consagra y afirma su existencia; artes de la escena, el solo gesto gentes figuras y se conforman con de las únuaba descachando los negocios de Estado. 1 blán en voz baja: ve también el desarrollo de los sucesos, narra- en sus movimientos hallan la mejor palabra... ABC EN PARÍS LA CORRUPCIÓN DEL CINE