Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
NUMERO 836 A B C MIÉRCOLES 18 DE SEPTIEMBRE DE 1907. OCHO PAGINAS. EDIC 1 N PAGINA 3 I dM í i i r f wmZ 4 yFt Itíi- v fr p LOS SUCESOS DE MARRUECOS. EL PÁNICO EN SAFF 1. MOROS ESPERANDO EN LA PLAYA EL MOMENTO DE EMBARCAR OE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL Fot. Griffin. ¿Será verdad esto? I, a manifestatión dé hoy los sucesos de Casablanca y el anuncio de su de vida que acumuló en sus dos años de asaltos y otras fechorías. ha sido un eco de la celebrada hace pocos repetición en otros puertos del Imperio. Pues, sin embargo, Inglaterra, con el pretexdías en Marsella. El pueblo empieza á en- Simulacro de salvamento de náufragos. contrar un poco sospechoso el rigor con Han tenido el mejor éxito los ejercicios to ó con el argumento deque las tropas del Sultán no han podido reducirle, entabla direcL INDULTO ¡No hay justicia! que las autoridades castigan al ladrón y al Sociedad de Repitiendo este grito falsificador y la clemencia de que es objeto organizados por laSebastián, de salvamentodo- tas negociaciones con Raisuli, y además de náufragos de San 1 verificados el mil y mil veces han desfilado hoy muchas el asesino. ¡Tendremos que hacernos justi- mingo último en la bahía de la Concha, ante preparar dinero para el rescate de Mac Lean, admite en principio, y acabará por aceptar en madres por los grandes bulevares para pro- cia nosotros mismos! exclaman los más público numerosísimo. definitiva, la exigencia de declarar á Raisuli testar ante el ministerio de Justicia del acto indignados, y todo hace sospechar que el En medio de la bahía se había colocado un protegido, subdito; más claro, para que el conde debilidad de Mr. Fallieres, que acaba de primer criminal que tenga la desgracia de barco que simulaba hallarse naufragando. cepto quede bien descarnado: Inglaterra dirá, indultar á Soleilland. caer en manos de la multitud, será fynchado Desde la playa, donde se hallaba preparado no sólo á Marruecos, sino á todo el mundo, á toNo gozaba de gran popularidad el presi- en pleno bulevar. El espectáculo será poco todo el material, se dispararon varios cohetes das las naciones: Raisuli es, desde hoy, un dente de la República, pero á pocos tropie- agradable, pero constituirá un saludable es- lanza- cabos, los cuales cruzaron la embarca- ciudadano inglés, un hermano nuestro bajo el ción, siendo amarrados á ésta por los indivi- pabellón británico, un hombre á quien, por zos como éste, la suprema magistratura va á carmiento. duos que se hallaban á bordo de la misma. esta ficción jurídica, otorgampS para en adequedar eu un estado lamentable. Después de practicada esta operación, lanzó- lante ¡los mismos derechos que nosotros, los Los agentes de policía más experimentaPor lo pronto ya se habla de despojar al dos lo dicen: Nosotros cumplimos con se uno de los tripulantes del barco por el re- ciudadanos libres del Reino Unido, disfruPresidente de la prerrogativa de indulto que nuestra obligación y hacemos razzias fre- ferido cabo, llegando á tierra sin novedad al- tamos... la Constitución le confiere, en vista del mal cuentes que dan por resultado la captura de guna. Ello. será, como ustedes comprenden y como La experiencia resultó muy perfecta y aca- en la consabida frase teatral se dice, únágran uso que de ella hace Mr. Fallieres. centenares de criminales. A los ocho días Esta prerrogativa- -escriben los perió- los Tribunales les dejan en libertad. Sólo bada, prorrumpiendo el público en nutridos honra para la familia. ¿Disculpa, explicación con que los ingleses dicos- -és el recuerdo que todavía tenemos con medidas de exagerado rigor se conclui- aplausos. Seguidamente practicáronse otras experiendel régimen monárquico, bajo el cual la vida rá con la criminalidad en París, pues los cias y ejercicios encaminados á demostrar la pretenden dar por admisible la cosa? Pues sen. ó la muerte hállanse en la mano de un hom- malhechores saben ya la pena que, les será manera cómo han de prestarse los primeros cillita: Es verdad que Raisuli ha sido un hombre bre. Hoy la soberanía nó la ejerce un hom- impuesta por cada delito que cometan, y auxilios á los que al parecer se encuentran irregular, que cometió actos punibles, aunque ño bre, y este derecho concedido al presidente como no arriesgan la vida, no tienen temor ahogados. todos los que se le imputan; pero hoy no es un de la República es incomprensible dentro ninguno. Pero habladles de la guillotina, y bandido; hoy gobierna cpn orden y prestigió de una verdadera democracia. Xa tolerancia sólo al pensar en la cuadrilla de Mr. Deibler varias kábilas. Su historia es la de todos los la ejerce el pueblo. Cúmplanse, pues, las de- tiemblan de espanto. agitadores; al crearsu partido no podía hacer cisiones del Jurado, verdadero representante selección ni. reprimir desmanes, porque le conMr. Fallieres nona querido dar ahora el de la conciencia nacional. venía tener hombres de acción á. su lado y. sudisgusto de que presencien una ejecución Es el tema de todas las conversaciones, los apaches que infectan París, y consecuenRAISUL 1 ¡to que puede la distancia! mar fuerzas. Ahora ya es otra cosa. Y como está C u aCuando en Madrid escribía- demostrado que no pueden con él las tropas ndo escribía pues desde los tiempos de Dreyfus, ningún te con sus ideas respecto á la pena de muerasunto había apasionado á la opinión como te, se ha apresurado á firmar el indulto de mos del Raisuli hablábamos de él como de regulares... no hay más remedio que negociar este proceso repugnante de Soleilland. En Soleilland. I, a opinión le censura, la Prensa un Pernales de mayor cuantía. Era inevitable con él. ¡Y declararle subdito inglés! Xa cosa no pueteatros, en cafés, en tabernas, en el tranvía le acusa de cobardía y hasta en el extranje- el adjetivo: el bandido Raisuli se encuentra ahora... Y he aquí que á las pocas horas de de ser más lógica. Ni más decorosa. Ni más y en el ómnibus, en todas partes se habla ro la decisión presidencial ha indignado á permanecer en Tánger, y mucho más después chic. de la clemencia presidencial, surgen discu- las gentes, como lo prueban los periódicos de días, la veracidad obliga al noticiero a deEs una lástima que no se implante. la; teoría siones, estallan disputas y hasta sálenlos llegados hoy de! L, ondres. ciros cómo el señor Raisuli, lejos de ser el en Europa. Nos llevaríamos sorpresas agradacuchillos á relucir, como anoche ocurrió enTempranillo de la región, resulta, simplemente, bilísimas. Le presento á usted, nos diría cualL a escasa popularidad del Presidente su- un taifa modernista, ó un resucitado feudal, quiera, como la cosa más natural del mundo, á tre dos obreros, uno dé los cuales quedó fre en esta ocasión un rudo golpe. Sin em- ó, en último caso, un fuerte cacique, ni más ni mi hijo político. jEste es aquel que asesinó á dos muerto, eu el acto. bargo, Mr. Fallieres encontrará una peque- menos que los acreditados de España, salvo la ancianos en Córdoba y robó el correo en SiSoleilland, en tanto, hace proyectos enña compensación, porque si pierde las sim- comparación, ó sin salvar nada, que acaso no mancas y pegó fuego al pazo tal. Pero ahora es cantadores para el porvenir, cuando se estapatías de las gentes honradas, en cambio, se merezca la pena. Como vivo, sobrepujad los muy buen chico. ¡Y, además, es subdito inglés! blezca, allá en Nueva Caledonia, y juega á hace acreedor al agradecimiento de la pobla- Vivillos que fueron y serán; mas en punto á ca- Es verdad que en la vida diaria saludaremos la mauilleen la celda de la prisión con otros ción criminal Y es lo que habrá dicho hoy tegoría cátate á este personaje eon más altura, alguna vez un Raisuli vestido de levita; pero dos compañeros, esperando que llegue el influencia que cualquier ministro del el Presidente mientras oía los gritos indig- poder é No estoy seguro de si posee alguna hasta el presente habíanse guardado un poco Sultán. más las formas. La diplomacia es la primera momento de emprender el viaje. nados de las madres desoladas que protes- gran cruz extranjera; pero no seré yo quien que reniega de ellas. Conste. ha. verdad es que esto resulta un poco taban: dude que pueda cruzarse, de un día á otro, con Por lo demás, Raisuli, aún hace poco, antefuerte... I as madres todas, en un arranque ¡Qué demonio! ¡Nunca llueve á gusto de la más preciada banda inglesa, pongo por caso, ayer, por conducto de un kabilefio, nos perdoespontáneo, se han lanzado á la calle á proy aspirar justamente á que las cancillerías se nó la vida, prometiendo no caer; sobre Tánger testar de la clemencia de estos gobernantes todos! Pero la manifestación de esta tarde ha de vean precisadas á tratarle como Excelentísimo si no desembarcan soldados. Y días atrás hizo que tienen el valor de arrostrar las iras de señor... llegar á Mahomed Torres este insolente recala opinión, de modo que los da el recuerdo tener consecuencias en plazo breve, porque Por lo pronto, es innegable y positivo su dito: Respondo de la tranquilidad en los camitodo París ha enseñado hoy los puños al de Caserío. ¡No hay justicia gritaban intriunfo real sobre todas las etiquetas y limita- nos. Están libres hasta Alcázar. Di (ordenando) dignadas, y oprimían contra su pecho á las Gobierno, y las gargantas han enronqueci- ciones de la diplomacia. Raisuli trata con el que puede viajar el que quiera... Es increíble todo esto... pero es absolutamenembajador de Inglaterra, ya lo he dicho en teinocentes criaturitas que acaba de dejar in- do gritando: ¡No hay justicia! ¡Para los pobres no hay legrama, de potencia á potencia. te exacto. defensas Mr. Fallieres, predispuesto á la beEnvía sus correos directos, espera respuesta, Cuanto á Mac Lean, sigue bien. Hoy ha hanevolencia después de una excelente diges- justicia! JOSÉ JUAN C A D E N A S replica, vuelve á proponer, discute... Quizá no bido carta suya. Escribe con regularidad y sutión. ¡No hay justicia! han exclamado regatea la buena forma de corrección y cere- pongo que come con apetito. París, Septiembre. con rabia las gentes del barrio donde la inmonia y redacta sus notas sin omitir fórmula Mucho vale la libertad y el rescate de Mac feliz Marta vivía y que esperaban ver castialguna de cortesía; ¡quizá, asesorado, envuelve Lean; no lo discuto. Vale siempre la libertad gado al asesino. La misma mujer de Soleisus exigencias osadas en los más suaves, ur- de un hombre. Pero en el caso presente... ¡no sé lland, al saber que su marido había sido inbanos y afectuosos eufemismos... ¡Delicioso! qué pensar! dultado, se abrazó á su hijo como si quisieLa situación legal del Raisuli, como el lecVeo á la familia muy conformada. Si es retor recuerda, puesto que muchas veces ya. se signación cristiana, ó simplemente flema inglera defenderle del peligro de su padre vivo, I os sucesos de Marruecos. y murmuró: ¡N hay justicia! Y los pa- La instantánea que reproducimos en la ha dicho en A B C, es ni más ni menos que la sa, lo admiro; pero lo cierto es que las kij as padres de la niña muerta y cruelmente profa- página tercera del. presente número, es un do- de esos bandidos que nuestra benemérita aca- sean á caballo, bien vestidas, lüciende; que acucumento interesantísimo por el cual se puede ba de matar en los montes de Álcaraz; vivé den á las reuniones y que, si teatro hubiera, nada, suspiraron amargamente: ¡Para los ¡juzgar del estado de inquietud y alarma que completamente fuera de la ley, rebelde á la au- tengo por seguro que asistirían á diario... pobres no hay justicia! han producido entre los marroquíes pacíficos toridad del Sultán, en disfrute de los medios En el asunto todo es misterio. Hasta el a- ola- A B C EN PARÍS E A B C EN MARRUECOS. NUESTROS GRABADOS